[17-04-26] La plaza Sant Joan de Lleida se ha llenado este viernes por la tarde con motivo del desfile de Troballes, una propuesta abierta a la ciudadanía que ha convertido uno de los centros neurálgicos de la ciudad en una gran pasarela con impacto social. El evento, enmarcado en la celebración de los 20 años de Troballes, la empresa de inserción de Càritas Diocesana de Lleida, ha combinado moda, sensibilización, agradecimiento y compromiso con el territorio.

Con el lema ‘La moda que transforma vidas’, el desfile ha mostrado piezas recuperadas y reutilizadas, evidenciando que detrás de cada una hay mucho más que una segunda vida: hay oportunidades laborales para personas en situación de vulnerabilidad. El acto también ha puesto de manifiesto la importancia de este tipo de iniciativas, tanto en la ciudad de Lleida como en el ámbito catalán y estatal, que demuestran cómo los proyectos de economía social y solidaria son cada vez más necesarios en la sociedad actual.

Adrià París, gerente de Troballes, ha indicado que “hoy hemos podido hacer un recorrido de los 20 años de la empresa con un reconocimiento a todas las personas que han invertido tiempo y horas para que Troballes llegara a este aniversario”. Por su parte, Rafael Allepuz, director de Càritas Diocesana de Lleida, ha hablado de los retos de futuro de la empresa de inserción poniendo el foco en que “debemos continuar con espíritu de innovación y de compromiso social”.

Implicación ciudadana y potencial transformador

Más allá del espectáculo, el evento ha servido para recordar la importancia de gestos cotidianos como donar ropa, pero también apostar por la compra de segunda mano, dos acciones clave para hacer posible un modelo de economía circular con impacto social real. En este sentido, Troballes gestiona actualmente 164 contenedores de recogida de ropa en todo el territorio de Lleida y, solo en un año, ha recogido 785.685 kilos de textil usado. Una cifra que evidencia la implicación de la ciudadanía y el potencial transformador de este proyecto.

El impacto ambiental de esta tarea también es destacable. Cada kilo de ropa recogido permite ahorrar hasta 25 kilos de CO₂ y entre 8.000 y 10.000 litros de agua, recursos que dejarían de consumirse en la producción de nuevas prendas. En conjunto, la ropa recuperada durante 2025 ha supuesto evitar la emisión de más de 18,7 millones de kilos de CO₂, una cifra equivalente a dar cerca de 1.900 vueltas al planeta.

Con este desfile, Troballes no solo ha celebrado dos décadas de trayectoria, sino que también ha reafirmado su compromiso con una forma de hacer que pone a las personas y al planeta en el centro.