La Catedral Nova de Lleida ha acogido esta tarde la Jornada del Envío, la celebración con la que la diócesis de Lleida da inicio al nuevo curso pastoral. El encuentro, presidido por el obispo Daniel, ha reunido a fieles, sacerdotes, religiosos y religiosas y agentes de pastoral de diferentes parroquias y realidades de la diócesis, y ha servido, entre otras cosas, para presentar el nuevo Plan Pastoral diocesano, que lleva por título «El acompañamiento como camino». El Plan es fruto del proceso de reflexión y discernimiento compartido durante el último curso, y recoge especialmente el trabajo de la Asamblea Diocesana del pasado mes de mayo, así como el de la asamblea de 2025 y el posterior trabajo del Consejo Pastoral Diocesano.
El nuevo Plan sitúa el acompañamiento como eje vertebrador de la acción pastoral y propone avanzar hacia una Iglesia más cercana, comunitaria, corresponsable y misionera. Esta voluntad de acompañamiento se extiende más allá de las parroquias y quiere llegar también a las diferentes realidades sociales, educativas, sanitarias y solidarias presentes en el territorio, tanto en el ámbito urbano como en el rural.
En este camino, el Plan apuesta por la Acción Católica como elemento vertebrador de la vida diocesana, reforzando la corresponsabilidad de todos los bautizados y especialmente el papel de los laicos en la misión de la Iglesia. Al mismo tiempo, pone el acento en las comunidades parroquiales, la vida espiritual, la formación, el servicio a los más necesitados y la necesidad de integrar la fe en la vida cotidiana.
El documento plantea también algunas acciones concretas para desarrollar estas prioridades, como la creación de grupos de revisión de vida, una escuela de oración mensual en la Catedral, nuevos espacios de formación y retiros para jóvenes. En el ámbito social, propone avanzar hacia la creación de un observatorio que permita detectar las nuevas formas de pobreza y reforzar el acompañamiento del voluntariado.
El Plan abre también un proceso de reflexión sobre la organización territorial de la diócesis, que deberá implicar a sacerdotes, consejos parroquiales y equipos de referencia locales para adaptar la acción pastoral y misionera a las diferentes realidades del territorio.
La Jornada del Envío, que ha llenado la nave central de la Catedral, ha servido así para abrir un nuevo curso pastoral marcado por la voluntad de caminar juntos, acompañar y dejarse acompañar, y reforzar la conciencia de pertenencia a una misma Iglesia diocesana. El propio obispo Daniel señala en el documento que el nuevo Plan no pretende detener los proyectos pastorales existentes, sino ayudarlos a crecer con una mayor conciencia diocesana y con la espiritualidad, la formación y el servicio como referentes.