|29-03-26| La Catedral Nueva de Lleida acogió este domingo la celebración del Domingo de Ramos, presidida por primera vez por el obispo Daniel, en una eucaristía marcada por una numerosa participación de fieles, especialmente familias con niños.

Uno de los momentos más destacados fue la bendición de las palmas, en la que el obispo invitó a los niños y niñas a acercarse, haciéndolos protagonistas de este inicio de la Semana Santa. La celebración continuó con un ambiente vivo y participativo, y los niños también tuvieron un papel especial en el momento de la consagración, cuando fueron invitados a subir al altar.

En su homilía, el obispo Daniel animó a los fieles a vivir con valentía y amor, siguiendo el ejemplo de Jesús. “No tengamos miedo de vivir amando hasta el final, como hizo Él”, dijo. También recordó que, aunque en algunos momentos se pueda sentir soledad, “no estamos nunca solos: Jesús está a nuestro lado porque nos ama”.