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Los centros de Esplai y el verano

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Prop de vosaltres (Bisbe Salvador)
Producció
Data publicació: 
10/06/2016

Es evidente que todo lo que el ser humano puede aprender no lo hace sólo en la escuela. Hay muchos otros ámbitos de aprendizaje y educación humana. La calle, la pandilla, los medios de comunicación social son instancias que no pueden controlar del todo los responsables educativos e influyen poderosamente en las jóvenes generaciones.

            Ocurre algo similar cuando trasladamos esta situación a la iniciación cristiana. En todas las parroquias se observa una gran preocupación por los itinerarios catequéticos. Los responsables, sacerdotes y catequistas, organizan los distintos grupos, estudian los contenidos y animan a toda la comunidad a implicarse en esta tarea. Saben que la transmisión de la fe no se basa sólo en conceptos y respuestas para memorizar.

            Hace unos días nos referíamos a la importancia de los padres en la educación de sus hijos. Son los primeros responsables. Todos los demás colaboramos en distinta proporción a conseguir buenos ciudadanos y mejores cristianos. La Iglesia valora de un modo esencial esta responsabilidad paterna en la iniciación cristiana y ofrece documentos y ayudas materiales para recordar e implicarles mucho más en esta dirección.

            Como habéis comprobado ya hemos aludido a los tres espacios donde se conforma la vida cristiana de todo individuo: la escuela, la parroquia y la familia. Son insustituibles cada uno de ellos para el equilibrado desarrollo personal y se complementan admirablemente para la transmisión de conocimientos y valores.

            Quisiera resaltar en estas líneas la importancia de muchas actividades que promueven las parroquias y los movimientos apostólicos que no se reducen a aprender conocimientos sino a vivir las virtudes, a familiarizarse con los valores y a crear actitudes que les permitan servir a la sociedad con honradez y gratuidad. El verano es un momento idóneo para participar en campamentos, colonias, convivencias y excursiones con otros compañeros y monitores. Se trata de crear un ambiente propicio para que la educación de los sentimientos, de las emociones y de los deseos encuentren fácil acomodo en las palabras y actitudes de Jesús. Los conocimientos los han tenido ya por medio de libros y libretas, de explicaciones y razonamientos durante el curso. Se trata además de ayudar a experimentar con los compañeros la amistad, la autoestima, la generosidad, la responsabilidad, la sinceridad, la constancia, la amabilidad, el respeto… y tantas otras dimensiones humanas que enriquecen la personalidad de cada uno.

            Por supuesto que durante el resto del año hay mucha gente que participa en actividades similares no sólo en los Centros d’Esplai de algunas parroquias, sino también en las Agrupaciones de Escoltes y en los centros juveniles de los colegios cristianos. Que los meses de verano sean más propicios no quiere decir que nos olvidemos de los restantes. Al contrario agradecemos el trabajo de tantos educadores y monitores que prestan un servicio impagable a la educación cristiana de la infancia y juventud durante semanas y semanas. También reconocemos la labor de los que gestionan las casas de colonias que tan buen servicio ofrecen. No podemos reducir nuestros sentimientos a agradecer. Debemos crear con nuestras opiniones un ambiente propicio para valorar esta tarea con niños y jóvenes. Reconocemos enormes dificultades pero es mucho mayor el beneficio que reportan para el desarrollo integral de las próximas generaciones. Nos jugamos mucho en el intento.

            Solicitad información, buscad referencias, participad en los centros juveniles, prestad vuestra colaboración en el mayor número de actividades de ocio y tiempo libre. La actitud de los padres ayuda y complementa la educación cristiana de sus hijos. Que las máquinas y los dispositivos móviles no sustituyan a la palabra y al encuentro con monitores y compañeros.

 

                                                                       +Salvador Giménez, bisbe de Lleida.