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El Sínodo de la Familia

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Prop de vosaltres (Bisbe Salvador)
Mons. Salvador Giménez Valls
Producció
Data publicació: 
11/10/2015

El Sínodo de la Familia

El matrimonio cristiano y la familia han sido permanente objeto de reflexión, de estudio y de oración por parte de la Iglesia. Son tres campos de acción complementarios que nos benefician a todos los cristianos. Por supuesto no podemos abarcarlos cada uno de nosotros de forma simultánea, ni siquiera muchos tenemos los instrumentos adecuados para abordarlos de manera sucesiva. Pero nos comprometen a todos y debe ser una preocupación de cualquier cristiano que le obliga a pensar, a leer o a rezar sobre este fundamental asunto.

Durante estas tres semanas de octubre están reunidos en Roma los Padres Sinodales que han sido convocados por el papa Francisco. El motivo es la participación en el Sínodo de Obispos con el tema central del matrimonio cristiano y la familia. Es la segunda parte; la primera tuvo lugar durante el mes de octubre del año pasado. Es una prueba de la importancia que quiso conceder el papa Franciscoa la naturaleza y misión de la familia e indicar el camino para que todos los cristianos se percataran de las causas y consecuencias que su tratamiento tiene en el mundo contemporáneo. Abundan las opiniones, los ordenamientos jurídicos, las pretendidas políticas familiares en los distintos países. Todos quieren tener su palabra que la difunden con profusión de medios. La Iglesia está obligada a ofrecer la verdad de Cristo sobre el matrimonio y la familia conociendo los retos que para dicha institución manifiesta la cultura actual.

Desde la convocatoria del Sínodo hasta hoy se ha producido un rico proceso de análisis, consultas y elaboración de documentos que han servido de base no sólo para los participantes sinodales sino para todos los cristianos en vistas a una mayor profundización en la realidad familiar y a un redescubrimiento de los textos bíblicos y magisteriales sobre este tema. Ha sido un tiempo muy provechoso en el que muchos han recibido información y una formación adecuada para responder a los desafíos que plantea nuestro mundo. Por otra parte se ha producido una amplia  colaboración de instituciones académicas, pastorales y socialesque nos han ayudado en nuestra reflexión. Además las intervenciones del Papa en sus catequesis semanales o en las homilías diarias o las orientaciones de muchos obispos nos han iluminado y han centrado la cuestión en sus justos términos de lo que dice y quiere la Iglesia respecto al matrimonio cristiano y la familia.

No da para mucho este comentario en nuestra aportación semanal en el FULL por la brevedad y concisión que impone el formato, por no ser un estudioso experto su autor y por las expectativas de los lectores. Os escribe un pastor con la pretensión de orientar vuestra vida cristiana y acercarse con su palabra a las preocupaciones diarias de personas concretas y de comunidades acostumbradas a la formación, a la acogida y a la evangelización. Por ello, aunque parezca muy elemental, os quiero pedir que sobre el tema de la familia tengáis en cuenta tres aspectos:

  1. Rezar por la familia en general, por la familia cristiana y por la propia familia. Los cristianos no podemos olvidar poner nuestros asuntos en manos del Señor con confianza, con fidelidad. Él, que lo puede todo, oirá nuestra plegarias y atenderá con seguridad nuestras peticiones.
  2. Valorar en forma positiva la realidad matrimonial y familiar como indica la Iglesia. Sin caer en falsas ingenuidades, acentuar los matices que engrandecen y equilibran al ser humano en el interior de la familia. Que cada uno de nosotros hable bien y actúe de forma consecuente para construir una rica reflexión sobre el matrimonio y la familia.
  3. Participar, contribuir y trabajar de forma adecuada por la propia familia eliminando los intereses personales que fomentan el egoísmo y el individualismo y buscando la entrega, la dedicación y el amor con los demás miembros que constituyen nuestro ámbito familiar.

Quiera Dios que seamos capaces de actuar en lo pequeño para llegar a lo grande.

                                                                                                Salvador Giménez

                                                                                         +Obispo de Lleida