Este lunes, 18 de mayo, se ha dado la bienvenida a una nueva familia que a partir de ahora vivirá temporalmente en uno de los pisos de la parroquia de Santa Maria Magdalena. Anteriormente, este espacio ya había acogido a personas en situación de vulnerabilidad, al igual que los otros dos pisos parroquiales, ya que hace años el Consejo Parroquial decidió destinarlos a una función social. Por este motivo, y con el visto bueno del Bisbat, la parroquia de Santa Maria Magdalena firmó un acuerdo con Càritas Diocesana para que esta entidad determine qué familias pueden ser acogidas en estas viviendas parroquiales.
Càritas Diocesana, con el apoyo de la Càritas parroquial, es la encargada de acompañar a estas familias durante el tiempo que residen allí. Las familias colaboran económicamente, según sus posibilidades, para ayudar a cubrir los gastos de luz, agua, calefacción, internet y otros servicios básicos.