|17-02-26| El acuerdo marco firmado el lunes 16 de febrero entre la Generalitat y la Conferencia Episcopal Tarraconense para promover vivienda social supone el inicio de una nueva etapa de trabajo y desarrollo concreto. En estos momentos, el convenio se encuentra en fase de implementación y será necesario desplegarlo a través del análisis detallado de los bienes susceptibles de ser destinados a vivienda social.

 

En este sentido, la diócesis de Lleida ya tiene identificado un primer espacio que podría ser objeto de estudio. Se trata de una casa de colonias situada en Vilaller, de la cual la Generalitat deberá determinar las posibilidades de uso.

 

En paralelo al despliegue del acuerdo marco firmado con la Generalitat, el Obispado de Lleida ya desarrolla desde hace años diversas iniciativas de vivienda dirigidas a personas y familias en situación de vulnerabilidad, a través de entidades, congregaciones religiosas y parroquias.

 

En lo que respecta a Cáritas Diocesana, actualmente se gestionan 27 pisos (18 de los cuales han pasado a gestionarse recientemente y corresponden a las Llars del Seminari) destinados a familias y mujeres con hijos y a hombres en situación de dificultad. En Pont de Suert, estos recursos se utilizan también para atender a personas transeúntes y familias. Además, recientemente, en Almenar, una particular ha cedido tres pisos a Cáritas para ampliar esta labor.

 

La entidad Arrels Sant Ignasi gestiona nueve pisos destinados a personas en situación de exclusión social y Sant Joan de Déu Terres de Lleida cuenta con 41 plazas en 37 pisos dentro del programa Housing First, seis pisos dirigidos a jóvenes vinculados a programas de inserción laboral y diversos recursos para jóvenes de entre 16 y 18 años.

 

En cuanto a las parroquias, la de Santa María Magdalena dispone de una vivienda que actualmente gestiona Cáritas, mientras que la de Sant Antoni Maria Claret (Balàfia), tiene cedidos dos pisos a Caritas correspondientes a la vivienda de los padres Claretianos (uno está en funcionamiento y el otro, en reforma.

 

Asimismo, diversas congregaciones religiosas también contribuyen de manera significativa. Los Mercedarios disponen de tres pisos, uno de los cuales se encuentra en proceso de equipamiento, que acogen a personas en proceso de reinserción social. Por su parte, los Salesianos gestionan un centro residencial y dos pisos destinados a personas migrantes.

 

Este conjunto de iniciativas muestra que el acuerdo marco recientemente firmado no parte de cero, sino que viene a reforzar y coordinar una labor ya existente, con el objetivo de crecer en impacto, estabilidad y capacidad de respuesta ante la emergencia habitacional.