
[06-02-26] Càritas Diocesana de Lleida ha querido poner de manifiesto la situación de grave y sostenida vulnerabilidad que viven durante el invierno algunas personas que vienen a trabajar para la campaña de la fruta en los municipios cercanos a Lleida y que se quedan sin empleo una vez finalizada la temporada agrícola y hasta que vuelve a comenzar una nueva campaña.
Entre los meses de octubre y enero, el Programa de Temporers i Exclusió Residencial de Càritas Lleida ha atendido mensualmente a unas 40 personas en sus acogidas por el territorio de Lleida. También ha repartido cada mes una decena de lotes de higiene y alrededor de cuarenta de alimentación entre estas personas, además de ropa de abrigo, como mantas, abrigos y ropa interior.
Desde la experiencia de Càritas en los municipios donde se desarrolla la acción de acogida, la entidad constata que muchas de estas personas, con la situación administrativa no regularizada, quedan desprotegidas entre campañas: sin ingresos estables, con grandes dificultades para acceder a un alojamiento digno y expuestas a las bajas temperaturas.
Esta situación se ve agravada por la falta de empadronamiento y por la dificultad existente en muchos municipios para disponer de herramientas que permitan empadronarse. El hecho de no poder acceder al padrón municipal dificulta aún más el acceso a los servicios públicos y complica cualquier proceso de acompañamiento social y administrativo.
