Parroquia de San Andrés, apóstol

Población: Lleida

Arciprestazgo: "Seu Vella"

Habitantes: 1.900

Dirección:

C/ Cavallers, 62

25002  LLEIDA

teléfono: 973 222 032

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Párroco:

Mn. Daniel Turmo Gargallo (2009))

Despacho: El mismo que el de la iglesia de San Lorenzo, Plaza Sant Josep, 6,  teléfono: 973 267 994: viernes, de 11 h. a 13 h. (Sra. Amàlia)

Misas

días laborables:

jueves: 19:30 h.

domingos y festivos:

12 h. (castellano)

Fiestas propias de la parroquia:

  • San Andrés, apóstol (30 de noviembre)

  • Virgen de la Salud (segundo domingo de septiembre - fiestas del barrio)

Reseña histórica  

La parroquia de San Andrés era la más antigua de la ciudad, fue constituida inmediatamente después de consagrar la mezquita sarracena como catedral cristiana (la Seu Vella), el mismo año de la reconquista de la ciudad (1149).

Los documentos más antiguos del Archivo Capitular Ilerdense, los que se refieren a los repobladores de la ciudad, evidencian que, desde un buen principio,  no solamente comprendía esta parroquia la llamada Cuesta de San Andrés, con el barrio judío (en el lenguaje local la Cuirassa) y la calle Caballeros y sus travesías, sino que inclusive constan también todas las calles del desaparecido barrio de la Azuda, como parte del burgo universitario.

La primitiva iglesia de San Andrés, de estilo románico, se encontraba al pie de la llamada hoy “Llengua de Serp” (Lengua de serpiente), entre el barrio judío y la Aljama sarracena, dentro de una pequeña plaza con arcos góticos y macizos caserones, residencia, algunos de ellos, de catedráticos del Estudio General.

El templo románico desapareció como consecuencia de la virulencia del asedio que el año 1707 soportó la ciudad de Lleida, por parte del ejército francés comandado por el Duque de Orleans. La vieja iglesia fue derrocada y se levantó otra nueva, en la calle Caballeros, en el espacio ocupado con anterioridad por unos edificios destinados a escuelas de la Universidad. Esta nueva iglesia, de estilo neoclásico, fue consagrada el año 1752 por el Obispo Mons. Gregorio Galindo, y se prolongó hasta agosto del año 1936. El templo fue incendiado y consecuencia del fuego, quedó derrocado y todo el interior, destruido.

La actual iglesia se consagró nuevamente al culto, el domingo 18 de noviembre de 1973, por el Obispo Mons. Ramón Malla Call, y fue su primer párroco Mn. José Ángel García Poblete. Ciertamente se trata de una parroquia humilde, ahora y en la Edad Media a pesar de sus contactos con el mundo universitario. Su recuperación como parroquia se consideró un acierto digno de todo encomio, pues ya en aquel momento, se trataba de una de las zonas con un índice más alto de marginación social de la ciudad, y por tanto, su vecindario era merecedor del esfuerzo de la Iglesia para devolver el barrio al amparo espiritual de una zona que fue baluarte de la fe y de las tradiciones , y reflejo fiel de los avatares históricos de la ciudad.

Devoción a la Virgen de la Salud 

Entre las advocaciones marianas de tradición secular existentes en Lleida, se ha de contar la de la Virgen de la Salud, venerada en la parroquia de San Andrés de nuestra ciudad; el pueblo así la conocía y la llamaba por los favores recibidos de Ella, durante los ciclos pestilentes de 1348, 1380, 1486, 1530 y 1706. Ubicada desde muy antiguo en el primer templo de San Andrés, fue trasladada su imagen al nuevo templo en el siglo XVIII y continuó con su carácter de ser la devoción más popular de la parroquia. Estaba tan enraizada esta devoción, que a pesar de haberse suprimido la parroquia el año 1944, y trasladado su culto y la imagen a la iglesia de San Martín, los vecinos de San Andrés han continuado venerando una pequeña imagen, con el mismo título que se encuentra en una hornacina de la casa de la calle “Galera”, que antaño había pertenecido al Cabildo Catedral. 

La fecha más antigua de la que se dispone de la devoción del pueblo de Lleida a la Virgen de la Salud, es la del 3 de septiembre de 1412, cuando Joan Martí, de Monzón, le dio a Bernardo de Urgel, por cuatro libras jaquesas, la viña y tierras de la llamada “Torre Queraltó”, relacionada jurídica y administrativamente con un censo que se pagaba a la “Almoina” (Pública caridad y limosnas) de la Virgen de la Salud, venerada en la parroquia de San Andrés, de la popular calle Caballeros.  

Otros datos relacionados por Luis Borras en su obra: “Efemérides religiosas del Obispado de Lleida”, indica su fundación el 13 de enero de 1659, en el altar de la Virgen de la Salud, de un “Beneficio de San José” por los albaceas de Juana Grasso y Blasco. El día 10 de enero de 1706, se instituye en este mismo altar 52 salves y gozos, para ser cantados todos los sábados del año, a cargo de los albaceas del sacerdote Pedro Gracelles; y el día primero de julio de 1784, Miguel Roig instituye también en esta iglesia de San Andrés, la celebración de misas en el altar de la Virgen de la Salud. 

El año 1707 es derruida la primitiva parroquia, como consecuencia del asedio ya citado, y la imagen de la Virgen de la Salud, fue trasladada a la capilla de la “Virgen de las Nieves”, en la calle Mayor, en la llamada capilla del “Peu del Romeu” (“Pie del Peregrino”), y dedicada entonces a aquella devoción mariana. En 1753, una vez establecida la nueva parroquia de San Andrés, vuelve nuevamente a su altar, en la iglesia de la calle Caballeros. 

Hacia final del siglo XIX existían tres imágenes con esta advocación; una ya estaba retirada del culto; se trataba de una talla románica del siglo XIII, cincelada en madera. La Virgen,  sedente sobre un trono y coronada, sostenía sobre sus rodillas al Niño Jesús, que se apoyaba en uno de los brazos de Maria mientas con la otra mano la Virgen sostenía un libro; Jesús tenía la cabeza descubierta sin coronar y en una de los manitas llevaba una bola. La policromía antigua fue sustituida, parece ser que en el siglo XVIII ya que era de pintura dorada.  

Otra imagen de la Virgen de la Salud, obra del siglo XVIII; concretamente del año 1789 estaba situada en el camarín de la Iglesia parroquial de San Andrés, lugar en el cual recibía el culto de los leridanos. Esta fue destruida en el incendio del año 1936. La Virgen estaba de pie sosteniendo sobre uno de sus brazos al Divino Niño y se trataba de una talla muy bella y proporcionada de autor desconocido.  

Una tercera imagen de pequeño tamaño y sedente tallada en madera, original de Juan Sáez autor que la trabajó el año 1808 cuando la Guerra de la Independencia, y era utilizada para ser llevada a casa de los enfermos devotos de Nuestra Señora. 

Las tres imágenes a pesar de ser de talla, seguían la moda del final del siglo XIX, iban adornadas con ricos vestidos de seda y terciopelo, con coronas y joyas que cubrían el trabajo del tallista. Las tres, desgraciadamente, han desaparecido perdiéndose para el arte y para la piedad devocional. 

El culto hacia este advocación de Nuestra Señora de la Salud, se hizo año tras año más popular y tradicional, y cada año, en la segunda quincena del mes de agosto, se organizaba una solemne novena, en la que se cantaban los típicos “gozos” loando esta devoción, de los cuales se hicieron diversas ediciones en los siglos XVIII Y XIX, con grandes fiestas para el día señalado para su conmemoración el último domingo de agosto, a los que se sumaba el pueblo con grandes muestras de alegría y regocijo, incluyendo, algunos años, “corridas de toros” durante la tarde, y fuegos de artificio durante la noche.

Virgen patrona de los gitanos 

La Virgen de la Salud, hoy nuevamente venerada en la reconstruida iglesia de San Andrés, resultó incendiada, con todo el templo, el año 1936, en la Guerra Civil. Hasta aquel momento la Virgen de la Salud era la patrona de los gitanos de la ciudad de Lleida,  los cuales celebraban, delante de su imagen, las bodas, los entierros, los bautizos de los pequeños, en su altar. 

Los niños eran todos presentados a la veneranda Virgen, según recuerdan algunos vecinos del barrio. Una simple organización de las mujeres gitanas del barrio, se encargaba del altar de la Virgen de la Salud: los cirios, las flores, y los elementos litúrgicos, manteles del altar y complementos. 

La fiesta de la Virgen de la Salud, que se celebraba el último domingo de agosto, era, de hecho, la fiesta mayor del barrio, los vecinos engalanaban las calles cercanas a la parroquia de San Andrés, con flores de papeles de colores, guirnaldas, etc.,  desde la calle Alzamora hasta la popular plaza de la Ereta. El día de la fiesta tenía lugar una misa solmene en el altar de la Virgen de la Salud, adornada con flores y velas, se celebraba luego un festival infantil, y al atardecer una verbena popular, en la que participaba todo el barrio, junto con las familias gitanas más conocidas de la ciudad. 

Se cantaban los “Gozos de la Virgen de la Salud”, en las fiestas patronales, en determinadas jornadas festivas, y también en las bodas que se celebraban ante el altar de tan venerada imagen. 

Aun hoy se conserva en la pequeña hornacina, citada ya, en una fachada de la calle La Galera, cerca de la parroquia de San Andrés, una imagen de tan venerable devoción, porque el recuerdo de la Virgen de la Salud, continua vivo entre los calés leridanos, en la ciudad y en el barrio, que la veneramos como madre protectora en todas nuestras necesidades.  

Del libro “Fets, costums i llegendes.  SEGRIÀ III.  Lleida. Segona part.”

escrito por Jordí Curcó i Pueyo