XXV Peregrinación diocesana a Lourdes

 

“25 Años de un proyecto hecho realidad "

 Nuestra Hospitalidad de la Virgen de Lourdes acaba de celebrar estos pasados días, del 25 al 28 de junio, su 25º Peregrinación diocesana, con enfermos y discapacitados. La peregrinación, compuesta por cerca de unos 600 peregrinos, ha sido presidida por nuestro obispo Joan, y acompañada por el consiliario Mn. Àngel Escales, así como otros sacerdotes y diáconos. Este año la peregrinación de la Hospitalidad ha tenido un cariz especial, dado que celebrábamos sus 25 años de existencia en nuestra diócesis. Ha sido significativo que se sumaran a ella unos treinta jóvenes, como voluntarios, acompañados de la delegada de jóvenes Marta Serrano.

Los primeros peregrinos, entre enfermos y voluntarios, unos 280, venidos de toda la diócesis, salieron a las siete menos cuarto de la mañana del viernes 25, del Campo de deportes, con cinco autocares. En Lourdes se sumaron otros peregrinos. Entre ellos, como ya es tradicional, el grupo muy numeroso de la Parroquia del Carmen, uniéndose así, todos, a la gran familia de la Hospitalidad de la Virgen de Lourdes de Lleida.

¡Ya en ruta, el espíritu de hermandad y servicio se siente Los voluntarios de cada autocar, con sus palabras de bienvenida, orientaciones y pinceladas culturales sobre los diferentes lugares que recorreríamos, hicieron que todo el mundo se sintiera bien acogido desde el primer instante.

¡Éste es el espíritu de Lourdes, de acogernos los unos a los otros, con sentido de hospitalidad! Hay que remarcar que precisamente esta peregrinación se ha caracterizado por la fuerte vivencia de este espíritu. El saludo que nos dirigió nuestro Obispo nos lo recordó: María es maestra precisamente de esta virtud de hospitalidad.

Sobre las ocho, ya en Pont de Muntanyana, una parada para desayunar. Nuevamente en ruta, muy pronto dejamos el Montsec, para entrar en el paisaje prepirenco, para, a las doce, ya en los Pirineos franceses, rezar con devoción al santo Rosario, acabando con un canto a la Virgen. A la llegada a Lourdes, sobre la una del mediodía, y después del recibimiento por parte de nuestro obispo, comimos juntos, cada uno en el alojamiento asignado.

Como peregrinos, nos preparamos primero con la celebración comunitaria de la Penitencia y de la Eucaristía, para después, ya por la tarde, seguir el rezo de Rosario, comentado por nuestro obispo Joan. ¡El sábado, día de la Diócesis, empezamos con la Misa matinal en la gruta, presidida también por nuestro obispo y compartida con la Hospitalidad de Barcelona, que este año celebraba sus 100 años! ¡Los cantos y ritmos jóvenes nos recordaron la eterna alegría de María! Después, por la tarde, la Procesión Eucarística y, a la noche, la tan estimada Procesión Mariana del "Rosario de Antorchas". Al final del día, como clausura y señal de fiesta de aniversario, compartimos una chocolatada, preparada por los propios voluntarios.

Del domingo hay que destacar la solemne Misa Internacional en la Basílica de san Pío X, presidida por el Cardenal Lluís Martínez Sistach, y por la tarde, el Vía Crucis en la explanada, con la colocación de la cruz. ¡Como ya es costumbre no faltó un tiempo lúdico, donde jóvenes y no tan jóvenes mostraron sus dotes artísticas!

El lunes, con el Vía crucis de los peregrinos en el Calvario y la Eucaristía en la Iglesia de Sta. Bernardette, durante la cual los jóvenes hicieron una emotiva acción de gracias, se dieron por acabados los actos litúrgicos. La comida de hermandad en la Vall d'Aran fue un símbolo visible de nuestra fraternidad.

¡Demos gracias a la Virgen de Lourdes por esta nueva y simbólica peregrinación de nuestros 25 años de un proyecto hecho realidad! (C.P.)