Seròs festeja su Sant Àngel 

Es un día especial de fiesta. Muchas personas del pueblo de Seròs lo celebran con dignidad. Bien engalanados, en signo de respeto. Cada año, el viernes después de Pascua es el Sant Àngel.  

Eran tiempos de peste y muerte, ya hace siglos. Oyendo un ruido inusual, una mujer percibe un caballero con una espada de fuego en la mano. Parece luchar contra una fuerza invisible. La peste es quemada, destruida definitivamente. El pueblo entiende que el jinete era un ángel. Y decide, vota recordar aquel día como día de vida. Es el viernes después de Pascua.

El Sant Àngel reúne a mucha gente y la procesión recorre las calles que siguió. Todas las generaciones están presentes y los abuelos llevan a sus nietos, como para transmitirles la tradición. Todos saben en Seròs que un ángel es un enviado de Dios que trae un mensaje a los humanos: ayer cómo hoy, Dios es el Dios de la vida, que se alegra de ver a los humanos integralmente sanos y portadores de vida, solidaridad.

Josep Alexandre Baró