Crónica de un curso de formación permanente

Del 26 de Marzo al 25 de Abril, veintiocho sacerdotes de 14 diócesis españolas nos reunimos en Roma, para participar en el 21 curso de actualización sacerdotal. Este curso lo organiza cada año el Colegio Español, que es una residencia para sacerdotes de toda España que van a cursar estudios de licenciatura y doctorado, en algunas de las universidades católicas existentes en Roma.

Debo decir que el haber participado en este curso ha sido para mí un gran regalo.

Hemos tenido tiempo para tratar cuestiones actuales alrededor de la Biblia, cristología, moral, y otras materias, todas ellas muy interesantes y bien impartidas por los diversos profesores.

Hemos tenido tiempo de visitar esta ciudad con una larga historia y llena de arte, con las grandes basílicas, palacios y museos.

Hemos podido convivir con los sacerdotes y compartir las diferentes experiencias en nuestras parroquias y diócesis.

Todo ha sido una experiencia muy rica en muchos aspectos.

Si tuviese que sacar una conclusión de este curso, sería la siguiente convicción: La formación permanente es muy importante y necesaria para toda persona de cualquier profesión y edad, y por lo tanto, también para los sacerdotes (hemos tenido, un gran ejemplo, con Desiderio, un sacerdote de la Diócesis de Astorga que tiene 80 años, y todavía continúa formándose!)

Y es que tal como nos decía uno de los profesores: “Nuestra vida o bien es toda ella formación permanente, o llega a ser, toda ella, frustración permanente”.

Esta formación permanente, para una persona cristiana, tiene un claro objetivo: aprender a tener los mismos sentimientos que Jesús.

Me pregunto si la formación permanente (integral, actual y esperanzada), no es uno de los ejes fundamentales para reavivar nuestra vida cristiana y eclesial.

A cada uno de nosotros nos corresponde responder.                                                                          

     Carles Sanmartín Sisó,

                                                                                     Sacerdote de la diócesis de Lleida