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Asamblea Diocesana de la Iglesia de Lleida 29 de mayo de 2010
Queremos una Iglesia que no nos canse ni canse a nadie Más de 300 personas de toda la diócesis han participado en la asamblea diocesana que ha tenido lugar este sábado 29 de mayo en la Mariana. Era el final de un trabajo y el inicio de un camino importante para toda la diócesis de Lleida. Durante un año, más de 135 grupos de parroquias y delegaciones han trabajado las tres fases que llevaban a esta asamblea. Un mirar la realidad en la que vivimos como ciudadanos creyentes, analizarla y buscar criterios para estar presente y fijar prioridades operativas. En la base de todo este trabajo se encuentra la carta que el obispo Joan Piris dirigió a los diocesanos el otoño pasado, "Entre todos y para el bien de todos". El punto nuclear era las dos prioridades que tienen que guiar a la diócesis de Lleida en el futuro inmediato. El obispo Joan las ha presentado de manera sencilla y estimulante. "Tenemos que atender y cuidar de manera especial la iniciación cristiana" y "esforzarse para asegurar una buena presencia de Iglesia en la sociedad leridana", que no nos canse ni canse a nadie. En el fondo, se trata de no reducir la fe cristiana al ámbito individual, sino darle la capacidad de iluminar y animar la vida en en sociedad, en un diálogo abierto y respetuoso con todo aquello que constituye nuestra humanidad, con sus aciertos y cuestionamientos, sus alegrías y esperanzas. Y porque eso no es siempre fácil y va mucho más allá de un simple acto social, hay que insistir en la iniciación, es decir, conocer donde nos lleva la fe en Jesús, para decidir libremente de seguirlo. Ahora, se tratará de ir concretando estas prioridades en los diferentes ámbitos diocesanos, en las delegaciones y, sobre todo, en los arciprestazgos que reúnen varías parroquias. Para todos los diocesanos, esta asamblea significa un reavivar nuestra pertenencia a la Iglesia, a fin que todo esfuerzo y todo dinamismo hecho entre todos, sea para el bien de todos. ( J.A. Baró)
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