[12-05-26] Unas ochenta personas participaron este domingo, 10 de mayo, en la Jornada Nacional del Moviment de Cristians de Pobles i Comarques, celebrada en el Santuario del Sant Crist de Balaguer bajo el lema «Silencio creativo y escucha activa». Los asistentes tuvieron la oportunidad de escuchar una conferencia del doctor Joan Viñas y de participar en la eucaristía celebrada en el Santuario, presidida por el obisbpo de Lleida, Mons. Daniel Palau.

En su ponencia, Joan Viñas reflexionó sobre la necesidad de recuperar el silencio interior en una sociedad marcada por el ruido constante, las prisas y la hiperconectividad. Defendió que el silencio no es vacío ni evasión, sino un espacio de encuentro con Dios, con uno mismo y con los demás. A partir de numerosas referencias bíblicas —como Elías en el Horeb, Samuel, María o Jesús retirándose a rezar en soledad— remarcó que el silencio es fuente de discernimiento, de maduración personal y de apertura a la voluntad de Dios.

Viñas también destacó que la auténtica escucha activa solo es posible desde esta actitud interior de silencio y de acogida. Subrayó la importancia de escuchar sin juzgar ni interrumpir, con empatía y sensibilidad, tanto en las relaciones personales como en la vida comunitaria y eclesial. En este sentido, valoró el método sinodal impulsado por el papa Francisco, basado en la oración, el silencio y la escucha mutua, como una herramienta para discernir conjuntamente la voluntad de Dios. El ponente concluyó afirmando que “lucha y contemplación” deben ir unidas, y que la interioridad cristiana debe conducir siempre al compromiso social, la solidaridad y la construcción de un mundo más justo.

Durante la eucaristía, el obispo Daniel retomó el lema de la jornada y lo presentó como una invitación necesaria para los cristianos de hoy. En su homilía, remarcó que la Iglesia vive en contexto de misión y que el silencio y la escucha son actitudes imprescindibles para anunciar el Evangelio con autenticidad. Recordó que “quien escucha es capaz de entender y de entenderse” y que esta escucha incluye a Dios, a los demás y a uno mismo.

El obispo de Lleida también hizo referencia a las primeras comunidades cristianas y a la necesidad de vivir abiertos a la acción del Espíritu Santo, especialmente en medio de las dificultades y las crisis. A partir de las palabras de Jesús —“no os dejaré huérfanos”— animó a los participantes a vivir con esperanza y disponibilidad, dejándose guiar por Dios desde el silencio y la oración. Según Palau, solo así los cristianos pueden convertirse en “silenciosos creativos y oyentes activos”, preparados para dar testimonio del Evangelio en el mundo actual.