
[26-01-26] El Oratorio de la Virgen Blanca de l’Academia, en el edificio de la Academia Mariana, acogió este sábado la misa solemne para celebrar el 80.º aniversario de la proclamación por parte del papa Pío XII de esta advocación de la Virgen María como patrona de la ciudad de Lleida.
El obispo Daniel recordó durante la homilía que en su día el Obispado y el Ayuntamiento habían solicitado conjuntamente a la Santa Sede el patronazgo de la Virgen. «Es importante ir juntos», afirmó. Y, en este sentido, también remarcó el hecho de que una ciudad comparta su devoción por la patrona. «Nos pone en el buen camino para humanizarnos, supone entrar en el camino del diálogo, de la humildad», comentó. «Hacen falta espacios en los que las palabras vayan con un ritmo pausado, que se puedan entender o debatir. La ciudad no se construye solo por la voluntad de unos pocos», añadió. Finalmente, también reivindicó que «nuestra advocación por María nos permita hacer una ciudad en la que prevalezcan las personas, más que el asfalto y la economía».
Al final de la celebración, Jordi Curcó —ganador del último Certamen Literari Marià con un trabajo sobre el patronazgo de la Virgen Blanca— intervino para hacer memoria histórica del cómo, el cuándo y el porqué Lleida pidió al papa Pío XII la proclamación de este patronazgo el 5 de diciembre de 1946 y del motivo por el que el Breve Pontificio no llegó a Lleida hasta dos años después, el 12 de octubre de 1948.
La misa contó con la asistencia de autoridades de la Paeria de Lleida y de la subdelegación del Gobierno central, así como de decenas de fieles que llenaron el oratorio.
