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El Jubileo extraordinario de la Misericordia

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Prop de vosaltres (Bisbe Salvador)
Producció
Data publicació: 
06/12/2015
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El Jubileo extraordinario de la Misericordia                

El papa Francisco nos ha invitado a todos los cristianos a vivir la misericordia de Dios. Para ello ha convocado un jubileo de unos meses de duración, tiempo que nos ayudará a profundizar en la relación amorosa de Dios con la humanidad. Es ésta una realidad que ya la hemos experimentado a lo largo de nuestra vida desde el ámbito familiar y parroquial hasta nuestras intervenciones como adultos en mil colaboraciones solidarias. Es un tiempo de gracia que nos sirve a todos para reavivar y para proyectar con más autenticidad nuestra vida cristiana.

El inicio de este AÑO DE LA MISERICORDIA será el día 8 de diciembre, Solemnidad de la Inmaculada Concepción. La clausura está fijada para la fiesta de Cristo Rey a finales de noviembre. En el documento de convocatoria el Papa nos proponía el objetivo general: “Contemplar el misterio de la misericordia para que haga más fuerte y eficaz el testimonio de los creyentes”.

En la celebración que tendrá lugar el próximo martes en la plaza de san Pedro de Roma para dar comienzo al referido año habrá un dato significativo, el Papa abrirá la Puerta Santa por la que entrará y comenzará a vivir el Jubileo. Quienes lo deseen podrán cruzar también la Puerta y beneficiarse de las gracias que ello comporta con una adecuada revisión de vida, confesión sacramental y propósito de actuar en la propia vida al estilo compasivo de Jesucristo, el verdadero rostro de la misericordia del Padre.

Durante ese tiempo se ha organizado una serie de actividades oracionales, celebrativas y festivas que congregarán en Roma a multitud de cristianos. Podréis seguir por los medios de comunicación social el desarrollo de este gran acontecimiento. Os animo a que lo hagáis, viviréis una intensa experiencia eclesial.

En nuestra diócesis la apertura de este año tendrá lugar en la catedral el próximo domingo, día 13 de diciembre, a las 17 horas. El desarrollo del acto será similar al del Vaticano, adaptado a las características de nuestra realidad eclesial. Se añadirá un aspecto nuevo que, durante estos últimos años, se había puesto a principio de curso: el acto del envío de los distintos agentes pastorales a la realización de las diversas tareas parroquiales y diocesanas que la Iglesia les ha encomendado y el obispo les propone para cada período de tiempo. Es un momento muy significativo para toda la comunidad y todos llegamos a percibir la importancia de la pertenencia a la diócesis a la que, con nuestro esfuerzo y dedicación, presentamos al mundo con la fidelidad a Cristo y con la autenticidad pedida por la Iglesia y planteada como un gran desafío para la evangelización de nuestra sociedad. Agradezco sinceramente vuestra colaboración. Es grande el número de cristianos que se forman conscientemente para dar una adecuada respuesta y tratan de ser buenos testigos del Señor.  Os animo a la participación a quienes todavía no pertenecéis a ningún grupo cristiano de trabajo. Necesitamos sumar el trabajo de todos. Queremos el compromiso estable de muchas personas que presten sus cualidades al servicio de los demás.

Uniendo las dos intenciones expresadas acabo con una pequeña advertencia. La celebración del Año de la Misericordia no supone multiplicar las actividades pastorales sino que todo lo programado por los distintos organismos diocesanos y parroquiales, por los movimientos apostólicos adquiera el color compasivo y misericordioso que protagoniza Jesucristo en el evangelio. Se trata de que todos los cristianos muestren al mundo el rostro de la ternura, de la delicadeza y de la acogida que han aprendido. Se trata de renovar nuestro ser para que pueda cambiar nuestro pensamiento, nuestro corazón y nuestra propia acción. Nos proponemos anunciar constantemente la misericordia del Padre y la cercanía y compasión con nuestros hermanos.

                                                             +Salvador Giménez

                                                               Obispo de Lleida