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La campaña anual de Manos Unidas

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Prop de vosaltres (Bisbe Salvador)
Producció
Data publicació: 
05/02/2016
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Cuando llegan estas fechas nuestra sociedad escucha y contempla palabras e imágenes que nos alertan acerca de una realidad sangrante del mundo actual: el hambre que todavía existe para millones de personas. Es una campaña de una Asociación de la Iglesia Católica en España para la ayuda, promoción y desarrollo de los países con graves dificultades sociales y económicas. Todos conocéis de la existencia de MANOS UNIDAS que mantiene dos líneas de trabajo: dar a conocer y denunciar la existencia del hambre y del subdesarrollo, sus causas y sus posibles remedios; por otra parte reunir medios económicos para financiar programas, planes y proyectos encaminados a atender las necesidades de los mencionados países en vías de desarrollo.

Es también una Organización No Gubernamental para el desarrollo de voluntarios que nace del compromiso de las Mujeres de Acción Católica a finales de los años cincuenta del pasado siglo. En la actualidad están presentes en todas las diócesis españolas con 71 Delegaciones, con muchos núcleos en parroquias y centros de enseñanza, con voluntarios y responsables de ambos sexos, con un entusiasmo encomiable y una dedicación impresionante, con un merecido reconocimiento y prestigio social muy alto, alcanzado por su transparencia económica y por la seriedad de sus planteamientos. Todo ello vale para el equipo responsable de nuestra diócesis. Lo ampliamos también para todos los colaboradores que entregan su esfuerzo y su tiempo y para quienes, personas e instituciones, ofrecen su aportación económica. En nombre de todos ellos me erijo en su portavoz para decir con contundencia y satisfacción: GRACIAS.

El objetivo de estas líneas es muy claro: invitar a todos los cristianos a participar con su oración, su tiempo y sus bienes con Manos Unidas y ofrecer a todas las personas de buena voluntad, preocupadas por las carencias y miserias de nuestro, la posibilidad de sumar sus esfuerzos a esta inmensa tarea que parece desgraciadamente no terminar nunca. Os necesitamos a todos.

Aunque esta organización trabaja durante todo el año, es en estas fechas cunado intensifica su actividad. Habréis visto publicidad en distintos sitios de nuestros pueblos y ciudades. Es la campaña anual que se centra en el segundo fin de semana de febrero con un llamado Día del Ayuno Voluntario, la aportación dominical de las parroquias y unos sobres destinados a recoger donativos particulares. Hay también abundancia de informes, análisis y estudios que están al servicio de la información general; por supuesto revistas, estadísticas y charlas que sensibilizan a nuestra sociedad. Podéis aprovechar todos estos recursos. Os ayudará en vuestros sentimientos fraternos.

Vayamos a la campaña de este año. Tiene un lema muy impactante: PLÁNTALE CARA AL HAMBRE: SIEMBRA. Según la autora del cartel tiene un impacto visual (por el contraste de la imagen), un impacto emocional (por la presentación de un plato blanco de alta cocina con la cuchara de madera llena de tierra) y un impacto moral (porque no todo es sencillo para comer, hay que sembrar). La frase quiere llegar al corazón y a la responsabilidad de todos, de los que benefician y de los que aportan. Con dos verbos en imperativo que a todos comprometen, que no tengamos miedo de luchar contra esa tremenda lacra social y que todos participemos en la siembra de semillas de cultivo y de misericordia. Se nos exige la colaboración para el desarrollo material de todos los pueblos de la tierra en la agricultura, en la industria en los servicios y en la conversión de nuestro corazón para derrochar misericordia haciendo realidad la fraternidad universal que nos manda el mismo Jesucristo.

No cabe la menor duda de que la campaña actual está en la línea que el papa Francisco nos recuerda con insistencia en este Año Jubilar de la Misericordia.

+Salvador Giménez

Obispo de Lleida