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Notícies d'Esglèsia

Vida Nueva Catalunya

Catalunya Religió (CA) - Mar, 19/01/2038 - 4:14am
Categorías: Notícies d'Esglèsia

VN Catalunya

Catalunya Religió (ES) - Mar, 19/01/2038 - 4:14am
Categorías: Notícies d'Esglèsia

La enfermedad del domingo

Pantalla 90 (CEE) - Lun, 19/02/2018 - 12:08pm

La enfermedad del domingo 

Público recomendado: adultos

Una magnífica interpretación de dos actrices (Bárbara Linnie y Susi Sánchez) en un “tempo” audiovisual ensimismado que alarga detalles, paisajes, gestos y miradas, es el que nos ofrece Ramón Salazar (20 centímetros, Piedras, Hongos…) en su última película: La enfermedad del domingo.

Chiara (Bárbara Lennie: Contratiempo, El apóstata, María…) contacta con su madre, Anabel (Susi Sánchez: Julieta, Truman; Juan la loca…) tras muchos años, desde que esta la hubiera abandonado cuando era pequeña. No quiere su dinero, sino que le dedique diez días para estar juntas. Con reservas, Anabel accede porque cree que ese tiempo servirá para recuperar a su hija, pero no sabe que esta ha urdido un plan oculto que acarreará de ella la decisión más importante de su vida.

Presentadas las escenas a golpe de click de diapositivas y con guion también de Manuel Salazar, la historia se centra en madre e hija y en el paraje campestre donde Chiara vive: un monte a varios kilómetros de un pequeño pueblo francés. El entorno es un protagonista más y ayuda pausadamente al viaje interior que tienen que realizar ambas mujeres.

Magnífica la fotografía de Ricardo de Gracia que se recrea en la fronda del bosque o en los nudos de las raíces de árboles centenarios, como metáfora sufriente de lo que los personajes experimentan. La dirección de Salazar sostiene acertadamente el pulso que marca el desvelarse de ellas. La música de Nico Casal nos acompaña prácticamente en este camino a lo desconocido.

Todo acontece pausadamente, salvo en momentos puntuales (en un arrebato de ira, Chiara lanza un vaso a Anabel que impacta en su cabeza, al instante siguiente se arrepiente).

El plan de la hija pasa porque su madre se encuentre con su padre, Mathieu (Richard Bohringer), casado y que habita en otra ciudad francesa. Ambos no se reencuentran tras muchos años y Anabel le reconocerá que le dejó porque “quería más”.

Este reconocimiento de que nada saciaba su sed de “todo”, sigue acompañando a Anabel, como le desvelará a Mathieu y es uno de los elementos —corto en el metraje del filme— más interesantes de La enfermedad del domingo, que denota el vivir de Anabel persiguiendo, sin saberlo, el Infinito, para ella “agotador”, dirá.

Lástima que Salazar no transitara por este camino del deseo humano de plenitud, porque el final hubiera sido posiblemente otro, seguramente tan lacerante como el que se produce, pero en otra dirección más radicalmente humana.

 

 

Título original: La enfermedad del domingo- España 2017

Dirección: Ramón Salazar

Guion: Ramón Salazar

Fotografía: Ricardo de Gracia

Reparto

Bárbara Lennie,  Susi Sánchez,  Miguel Ángel Solá,  Greta Fernández, Richard Bohringer,  David Kammenos,  Fred Adenis

Género: Drama | Familia

Duración: 112 min.

 

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Sin amor

Pantalla 90 (CEE) - Vie, 16/02/2018 - 11:40am

Sin amor 

Público recomendado: Adultos

Aliosha tiene 12 años. Ninguno de sus progenitores, a punto de divorciarse, está dispuesto a hacerse cargo de él tras la separación. Ambos están sólo preocupados por rehacer su vida sin ninguna traba. Boris se ha ido ya a vivir con su novia Masha, una joven aparentemente inmadura, muy celosa y absorbente. Zhenya tiene relaciones con Anton, un hombre mayor que ella, acomodado y dispuesto a casarse. De su matrimonio sólo entre ellos queda odio y rencor y algún detalle que resolver antes de separarse definitivamente: vender el piso que compartían y, sobre todo, solucionar la situación de Aliosha. Cada uno quiere empezar una nueva vida libre de ataduras y compromisos del pasado, y, en una escena escalofriante de discusión entre los padres, ambos rechazan hacerse cargo del niño. La alternativa es ingresarlo en un orfanato, pero temen las represalias de los servicios sociales.

Un plano estremecedor cierra el conflicto: Escondido en la penumbra, tras la puerta del cuarto de baño, Aliosha, testigo invisible de la escena, solloza convulsivamente con el rostro inundado de lágrimas escondido entre sus manos. Unos segundos horrendos que expresan toda la angustia y la soledad desesperada de un niño sin amor. La breve escena presagia la magnitud de la tragedia que se cierne sobre todos ellos.

Al día siguiente Aliosha desaparece. Zhenya y Boris no advierten su ausencia hasta un día y medio más tarde, tal era la frialdad con que lo trataban. Ni con la ayuda de una organización especializada en buscar personas desaparecidas consiguen encontrarlo. Nadie sabe si está vivo o muerto. Al principio, la hostilidad entre Boris y Zhenya es más fuerte que la angustia o la pena, pero, por muy polarizados que estén en su búsqueda egoísta de la felicidad, por mucho que les incomode tener que ocuparse del niño aunque sea para dar con él, van a tener que enfrentarse con el misterio de la desaparición de Aliosha y con su propia miseria. Ante la cruda realidad del hijo no amado y rechazado, el egoísmo absoluto de los padres y sus proyectos de futuro se revelan en toda su sordidez.

La película empieza a finales de un otoño sombrío y desmayado que pronto deja paso a un paisaje invernal congelado, fiel reflejo de los corazones helados de los personajes de la historia. Todas las relaciones son frías, sin amor. Ninguno de ellos da muestras de la más mínima calidez, ni tan siquiera los voluntarios que organizan la búsqueda de Aliosha. Trabajan bien y de forma altruista, pero lo hacen mecánicamente, como si organizaran una estrategia de guerra.

Destaca el personaje de Zhenya, perfectamente encarnado por Maryana Spivak, la madre desnaturalizada que hiela el ánimo del espectador. Junto a ella, Alexei Rozin, como Boris, y el resto del elenco llevan a cabo un buen trabajo en sus respectivos papeles, todos aparentemente carentes de sentimientos. Pero Andrey Zvyagintsev ni los juzga ni los disculpa -aunque tal vez sí los mire con una cierta indulgencia compasiva-, sencillamente los presenta desnudos, con toda su egocentrismo y su vaciedad interior. Hasta que el dolor actúa como revulsivo para remover el último resto de humanidad que les queda en el fondo del alma, aunque no sea más que como una tímida búsqueda de redención.

Una vez más Zvyagintsev hace un trabajo de orfebrería controlando el más mínimo detalle en la pantalla. Bastan algunos breves planos de Aliosha, para que su cara de niño esté presente en toda la película, o en unos segundos el director puede revolvernos el estómago, sin recurrir nunca a los excesos ni visuales ni sentimentales, con una fotografía sobria y con imágenes simples y austeras. Es una obra maestra. Espléndidamente rodada, con un guión magnífico, que sin dejar el intimismo ácido, en las escenas de búsqueda, se convierte en thriller, y con un ritmo que mantiene la intensidad hasta el final.

Aparentemente, la historia se refiere a la sociedad rusa contemporánea, pero el alcance de Zvyagintsev es más universal. Se trata de la falta de amor en nuestra sociedad del siglo XXI. Zhenya constituye el paradigma del hombre moderno para quien los propios deseos y pulsiones constituyen el único código ético de actuación. Pero Zhenya es, a la vez, víctima y verdugo: no ama a nadie porque nadie la ha amado, nadie la ha enseñado a amar (Impresionante la escena en casa de la madre). Es el pavoroso círculo vicioso de la falta de amor. Dice que ama a Anton, pero en realidad se ama a sí misma en él. (Si se puede llamar «amor» al egoísmo, cuando en realidad es un sentimiento al que sólo mueve el interés). Una única luz de esperanza surge de la asociación de voluntarios, que ha nacido para cubrir las necesidades que obvia una administración insensible y corrupta y una sociedad insolidaria. Es la última tenue esperanza de que un mundo mejor podría ser posible… si a la eficacia le unieran la calidez humana.

La película ofrece una visión hosca y desesperanzada de nuestro mundo, donde reina la más fría ausencia de buenos sentimientos. Los personajes que presenta -y que representan al hombre de hoy- han perdido el sentido de la trascendencia, son incapaces de mirar más allá de sí mismos y mucho menos de dirigir la mirada hacia lo alto, hacia el esplendor de los valores, necesarios para tejer una red de relaciones valiosas, y menos todavía para elevar los ojos a lo más alto, a la Trascendencia, donde podrían encontrar respuesta a sus inquietudes y la salvación para sus pobres vidas errantes.

Sin amor golpea sordamente al espectador en lo más profundo del alma. Es nuestra sociedad la que vaga sin rumbo, eso nos concierne directamente. Sin amor, en el sentido genuino del concepto, como ausencia de egoísmo y búsqueda comprometida del bien del amado, la vida, nuestra vida, no tiene sentido. Siempre habrá seres inocentes, como Aliosha, inmolados en el ara del individualismo cotidiano.

Zvyagintsev no sugiere ninguna moraleja, pero, a la salida de la proyección, nada se mira ya con los mismos ojos.

 

 

 

 

 

Nelyubov (Rusia, 2017)

Duración: 127 min.

Género: Drama

Dirección: Andrey Zvyagintsev

Intérpretes: Maryana Spivak, Alexei Rozin, Yanina Hope, Daria Pisareva, Matvey Novikov, Marina Vasilyeva, Andris Keiss, Aleksey Fateev, Varvara Shmykova, Maxim Stoianov

Guión: Oleg Negin

Música: Evgueni Galperine, Sacha Galperine

Fotografía: Mikhail Krichman

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El corredor del laberinto: la cura mortal

Pantalla 90 (CEE) - Vie, 16/02/2018 - 11:36am

El corredor del laberinto: la cura mortal 

Público recomendado: jóvenes

La cura mortal es la última entrega de la saga El corredor del laberinto, en la que los jóvenes protagonistas con los que empezó la aventura dos películas atrás se dirigen a la última encrucijada por salvar el mundo.

La película sigue los cánones de acción y aventura con un excelente despliegue visual, recreaciones espectaculares de un mundo post-apocalíptico y un ritmo frenético.

Se inscribe, como las otras entregas y como otros ejemplos de sagas fantásticas recientes (Los juegos del hambre, Divergente) en la concepción de “el mundo contra el individuo”: todo va en contra de los protagonistas, el mundo es el enemigo, y depende de ellos luchar por su destino y que venza el bien.

A nivel dramático, esto supone escenas de acción en las que todo va en contra de los personajes: tensión trepidante. Aún así, en muchas ocasiones, por muy movido y emocionante que sea el viaje, los problemas de los personajes se solventan de forma inverosímil, cayendo en el absurdo facilón.

Fiel a las anteriores entregas de la saga, sigue los mismos pasos: correr, salvarse, rescatar, correr.

En La cura mortal se encuentra acción sin descanso y emociones intensas, aunque, por desgracia, cuente con las carencias de las películas ultracomerciales de ciencia ficción de la última hornada: líneas argumentales que se van enlazando con traspiés favorables, tensión que va ondulando a conveniencia, diálogos excesivamente peliculeros, y, en general, licencias dramáticas algo mamporreras.

Más allá de estas carencias, aparentemente necesarias para favorecer un ritmo ininterrumpido e intenso, La cura mortal ofrece emociones intensas sin descanso durante unas buenas dos horas y pico.

Carlos Robisco

 

Ficha técnica:

(2018), EEUU

Dirección: Wes Ball

Interpretación: Dylan O’Brien, Ki Hong Lee, Kaya Scodelario

Duración: 142 min

Distribuidora: Twentieth Century Fox España

 

 

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The party

Pantalla 90 (CEE) - Vie, 16/02/2018 - 10:08am

The party
Público recomendado: Adultos

En un momento puede saltar por los aires la relación entre amigos, solo basta que alguien se sincere para que se encadene un incendio emocional entre quienes solo antes habían compartido convencionalmente su vida. Pero, a pesar de dejar víctimas, la catarsis puede ser también sanadora. Con este temple, aborda Sally Potter (Orlando, La lección de tango, Vidas furtivas…) su nueva película en blanco y negro The Party.

A Janet (Kristin Scott Thomas: El instante más oscuro, La mujer del quinto, La pesca del salmón en Yemen…) acaban de nombrarla ministra del Gobierno, ocasión para que convoque a varios amigos en una fiesta para celebrar este hecho.
En un momento determinado, su marido, Bill (Timothy Spall: Negación, El viaje, Un golpe brillante…) anuncia que morirá pronto, porque padece una enfermedad terminal. Nadie sabía nada, ni siquiera su mujer, que tiene un amante, al que decide abandonar, para cuidar a su marido. De este, reconoce y agradece que haya renunciado profesionalmente a ascensos para favorecer su carrera política.

April (Patricia Clarkson: La librería, Annie, Rumores y mentiras…) y Gottfried (Bruno Ganz: Heidi, Amnesia, El consejero…) son pareja. Ella, amiga de siempre de Janet, apuesta por la acción política directa (apostando también por los atentados) y considera que la democracia es un tinglado que beneficia a unos pocos. Y quiere dejar a Gottfied, quien se ha hecho coach de doctrinas orientales.

Por su parte, Martha (Cherry Jones: El castor, Amelia, El bosque) y Jinny (Emily Mortimer: La librería, Match point, El sentido de un final…) son pareja y esta última espera trillizos por inseminación.
Tom es el séptimo invitado (Cilliam Murphy: Origen, El caballero oscuro…), que aparece convulso y sin su mujer Marianne. Su nerviosismo es patente e intenta controlarlo con coca. Va armado.

Con este entramado humano, desarrollado en la residencia de la ministra, la también guionista Potter dirá de su nuevo filme: “The party es una comedia envuelta en tragedia, en la que una celebración amistosa se convierte en cuestión de segundos en violento encuentro, sin embargo, unos minutos pueden ser cruciales en una relación personal”.

Salvo Tom, un broker, el resto son o han sido militantes de izquierdas, comulgan con el feminismo, con las cuestiones sociales y son ateos o agnósticos. Todos se reconocen en estas coordenadas, hasta que la revelación por parte de Bill de su enfermedad les sirve de revulsivo para abrirse en carne viva.

En 71 minutos, la directora londinense Sally Potter recorre con firmeza y acierto la transformación de unos personajes que no son lo que parecían. Impone un ritmo que atiende a lo esencial: las caretas van desapareciendo y asistimos a un ejercicio honesto de mostrarse tal cual son en esos momentos de sus vidas; con sus miedos, sinsabores, anhelos y frustraciones.
Para ello es convincente, la fotografía en blanco y negro de Aleksei Rodionov, quien se acerca rotundamente con primeros planos al drama, reflejado en los rostros de cada uno de los reunidos, y a la catarsis que se está dando en ellos, bien dirigidos por Potter.

The Party es un ejercicio muy interesante de valentía, sinceridad y de aprecio por una amistad que se había instalado por inercia en lo convencional, y que toma otros rumbos que, con ser inciertos para sus protagonistas, son más leales a los deseos del corazón.

Título original: The Party, Reino Unido 2017
Dirección: Sally Potter
Guion: Sally Potter
Fotografía: Aleksei Rodionov
Reparto:
Patricia Clarkson, Bruno Ganz, Cherry Jones, Emily Mortimer, Cillian Murphy, Kristin Scott Thomas, Timothy Spall
Género: Comedia. Drama, Comedia negra
Duración: 71 min.

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Boonie Bears: El gran secreto

Pantalla 90 (CEE) - Vie, 16/02/2018 - 8:30am

Boonie Bears: El gran secreto                     

Público recomendado: Infantil.

Briar es un oso que vive en el bosque continuamente estresado y trabajando sin parar. Sin embargo, un día una tormenta arrasa con todo y tras intentar escapar se despierta en un circo. Este está dirigido por Hugo el Gorila, y poco a poco conoce a muchos amigos y comienza a ser  plenamente feliz. Por otro lado, Bramble, el hermano de Briar trata de buscarle para poder volver a casa, pero hay un problema, y es que Briar no quiere ser encontrado.

El film está basado en la serie china bajo el mismo nombre creada en 2012 por Fantawild, la compañía de animación más premiada en el país. Al principio tan solo se encontraba en mandarín, pero tras su éxito fue traduciéndose a varios idiomas, como el ruso o el inglés. A su vez, aunque en España no sea tan conocida, ya se crearon otras cuatro películas anteriores a esta y es que Boonie Bears se establece como un auténtico fenómeno en toda Asia batiendo récords hasta la fecha consiguiendo desbancar incluso a Star Wars en taquilla y adquiriendo varios reconocimientos internacionales.

El film en sí es original. Destaca por la variedad de planos, sobre todo por el uso de la cámara lenta, un efecto que resulta interesante y llamativo, aunque su repetición tan continua hace que a veces canse. Los efectos que utilizan parecen estar orientados en las producciones de 3D, lo que le aporta frescura e innovación. La animación no destaca especialmente por su limpieza o perfección en las texturas y movimientos, sobre todo en las expresiones faciales, pero en general está bien terminada y no posee grandes fallos.

Por otro lado debemos hablar de la importancia que se le da a la acción en la película, con muchas escenas de persecuciones y gran detalle en los grandes planos generales, aportando mucha información visual en cuanto a los colores y composición. Aunque es cierto que hay algunas escenas que no parecen encajar del todo entre ellas y a veces se pierde el ritmo de la narración, lo que hace que en varios momentos resulte algo pesada.

Finalmente nos centraremos en el sonido y en la música en el film. Las transiciones son bastante simples, y los números musicales dejan bastante que desear, aunque visualmente hayan intentado explayarse todo lo posible. Sin embargo, lo que más llama la atención es lo poco trabajado que está el doblaje en la producción. Y es que a pesar de que esto no sea culpa del estudio, la poca calidad en las voces y en la adaptación del sonido ambiente con las intervenciones de los personajes resta bastante calidad a la obra en general.

Como conclusión podemos afirmar que aunque Boonie Bears arrasase en China, consideramos que aún le queda un gran camino por delante al estudio para llegar al nivel de otras compañías más internacionales. Las ideas no están nada mal, y los conceptos son innovadores, pero la falta de cohesión entre el principio y el final y el descuido en la animación puede cambiar por completo el resultado de una pieza, y eso es fundamental. Aún así, no perdemos la esperanza y esperamos poder recibir otra entrega mejorada de esta serie tan aclamada en toda Asia.

 

Ana Mirón Campos.

 

 

 

Ficha técnica:

 

(Boonie Bears: The Big Top Secret, 2016, EE.UU.)

 

Director: Ding Liang.

 

Productora: Fantawild Animation / Le Vision Pictures.

 

Distribuidora: World Line Cinema / Le Vision Pictures (Tianjin) Co.

 

Duración: 99 minutos.

 

Género: Animación, Aventuras.

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15:17 Tren a París

Pantalla 90 (CEE) - Lun, 12/02/2018 - 12:11pm

15:17 Tren a París 

Público recomendado: adultos

Clint Eastwood nos presenta otra película basada en una historia reciente sobre personajes heroicos de la sociedad americana, casi como si cerrara una trilogía inaugurada con El francotirador y continuada con Sully. En esta ocasión, sin embargo, Eastwood ha dado un paso más allá en su homenaje a estos héroes de la vida real, dándoles la posibilidad de interpretarse a sí mismos en pantalla. El resultado invita a pensar que les hubiera hecho un mejor servicio buscando a actores profesionales.

Spencer, Alek y Anthony se conocen de niños en un colegio cristiano, y desde entonces comparten su afición por el mundo militar. Ya de adultos, entran en el ejército y deciden realizar un viaje juntos por Europa. En el tren entre Amsterdam y París se encontrarán con una situación de máximo riesgo en la que deberán poner en práctica todo para lo que se han preparado.

Es evidente que esta película nace por el interés de Eastwood en la situación real vivida en el tren Amsterdam-París, en que tres jóvenes marines americanos, junto con otros pasajeros, evitaron una masacre al enfrentarse a un terrorista que iba fuertemente armado. El problema es que la reconstrucción de los hechos ocupa apenas unos 15 minutos de metraje, y da la sensación de que el resto de la película es un relleno, que los autores no han sido capaces de sacar una historia completa alrededor de la circunstancia del tren.

Es cierto que Eastwood sí vertebra toda la película alrededor de una idea: la predestinación, los caminos de la providencia que hacen que estos tres muchachos estén en el sitio correcto en el momento adecuado. Esta idea se sustenta en la fe del personaje principal, Spencer, que convierte la conocida como oración de San Francisco en su leit motif vital, pidiendo a Dios que lo convierta en un instrumento de paz y amor. A lo largo de la película se nos subraya (de un modo demasiado poco sutil) que estos jóvenes están predeterminados para algo grande, y que cada pequeña decisión que toman, cada aprendizaje o experiencia, les hace estar en las condiciones adecuadas para llevar a cabo el acto heroico que les esperaba en su futuro.

Sin embargo, esa idea es demasiado poco para sostener toda una película, y además el propio Eastwood se pierde a lo largo del camino. Tras un primer acto aceptable sobre la infancia de los protagonistas, asistimos a un segundo tramo totalmente desnortado, en que seguimos a los tres amigos por sus diferentes caminos en el ejército, y después en su viaje por Europa. Estos 45 minutos pueden constituir el peor tramo de cine jamás filmado por Eastwood, mezclando una apuesta por un estilo visual documentalista (rozando por momentos el reportaje televisivo sobre viajes) con un guion demasiado convencional que no encaja con la pretendida frescura. A eso se añade la interpretación de los personajes reales, que defienden dignamente sus papeles, pero a los que se nota demasiado que no son actores profesionales.

Finalmente, la película nos ofrece al fin una gran secuencia en la reconstrucción del atentado frustrado, repleta de suspense y emoción. Pero como se ha señalado, es demasiado poco y demasiado tarde.

A pesar de contener, pues, algunas ideas interesantes y una gran secuencia de thriller como final, la película en su conjunto es claramente deficiente, posiblemente la más floja de la carrera de Eastwood como director.

 

Federico Alba

 

Ficha técnica:

(The 15:17 to Paris, EE.UU., 2018)

Director: Clint Eastwood.

Guion: Dorothy Blyskal.

Intérpretes: Spencer Stone (Spencer), Alek Skarlatos (Alek), Anthony Sadler (Anthony), Judy Greer (Joyce), Jenna Fischer (Heidi), Ray Corasani (Ayoub).

Música: Christian Jacob.

Duración: 94 minutos.

Género: Drama, thriller.

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El hilo invisible

Pantalla 90 (CEE) - Vie, 09/02/2018 - 11:23am

El hilo invisible 

Público: Adultos

Del guionista y director, Paul Tomas Anderson (Magnolia/1999 y Pozos de Ambición/2007), nos llega una historia de amor delicada pero laberíntica, que reflexiona sobre el acto creativo. Daniel Day-Lewis interpreta a un famoso diseñador que se enamora de una joven camarera. La inocencia y pureza de ella podrán a prueba el universo creativo de un maniático, que quiere y no sabe querer al mismo tiempo.

La historia se desarrolla en el Londres de la posguerra, en 1950. Reynolds Woodcock (Daniel Day-Lewis) es un famoso modisto que viste a la realeza y a las estrellas del cine. Tras un desfile decide irse unos días a descansar y conoce a Alma (Vicky Krieps), una joven que pronto se convertirá en su amante y su musa. La aparición inesperada de Alma alterará la vida controlada y planificada que llevaba el famoso modisto hasta entonces. La película, cuyo guion (y fotografía) es del mismo Paul Thomas Anderson, se inspira libremente en la vida del modista Charles James pero, sobre todo, en la de Cristobal Balenciaga, según ha dicho el propio director.

Aunque el guion y las interpretaciones están llenos de matices que definen este universo de emociones encontradas, la fotografía y el estilo visual se alejan de esta complejidad interior y optan por “lo clásico” para narrar visualmente la historia. En esa misma línea se mueve tanto un montaje afinado y preciso, como una banda sonora arriesgada pero eficaz, que muestra ese clasicismo de la época, a la vez que atiende al mundo interior de los personajes.

Pero más allá de la historia de amor, existe una reflexión sobre cómo el acto creativo puede llevar al artista hasta un aislamiento enfermizo; muchas veces condicionado por heridas afectivas de la infancia. En esta línea conectaría con la película de Manuel Martin Cuenca El autor, en donde vemos cómo el protagonista trata de modificar su entorno para escribir una novela; como si su imagen de la realidad fuera más interesante que la realidad misma. Curiosamente ambas películas presentan una cierta influencia del director Alfred Hichcock; al menos en el caso de El hilo invisible, declarada por el mismo director. De hecho, al igual que ocurre con El autor, la película que nos ocupa podría leerse desde la sátira, lo cual daría verosimilitud a una segunda parte algo difícil de asimilar.

En una época como la actual donde el individualismo reina por doquier, esta película introduce, aunque sea escabrosamente, una interesante reflexión: ¿y si lo que necesito para ser feliz está fuera de mi “burbuja” personal? ¿Y si aun reconociéndolo no reacciono adecuadamente, quizás, porque ni sé cómo hacerlo?

En definitiva, una película elegante pero retorcida que no dejará indiferente a nadie; siempre que sea capaz de sobrellevar las más de dos horas de metraje. Aunque algo larga, la película es como uno de los vestidos del protagonista: una obra de arte llena de estilo y talento, pero satíricamente cerrada en sí misma. Por cierto, brutal la interpretación de Daniel Day-Lewis, como siempre.

 

Carlos Aguilera Albesa

El capuchón del bolic

 

Ficha técnica:

Título original: “Phantom Thread”

Director: Paul Thomas Anderson.

Fotografía: Paul Thomas Anderson.

Intérpretes: Daniel Day-Lewis, Vicky Krieps, Lesley Manville, Richard Graham, Bern Collaco, Jane Perry, Camilla Rutherford, Pip Phillips, Dave Simon e Ingrid Sophie Schram.

Guión: Paul Thomas Anderson.

Música: Jonny Greenwood.

Nacionalidad: EE.UU.

Año: 2017.

Género: Drama.

Duración:  130 min.

 

Categorías: Notícies d'Esglèsia

Celestial Camel

Pantalla 90 (CEE) - Mié, 07/02/2018 - 11:14am

Celestial Camel 

Público recomendado: todos

El cine nos desplaza a lugares ignotos y a convivir en la lejanía con otras culturas y formas de vida que nos recuerdan que todos buscamos el sentido y la felicidad en la vida. Desde las estepas de Rusia, el director Yuri Feting nos trae una historia de estas con Celestial Camel, en el que un chico calmuco emprende una aventura para buscar un camello especial.

Este pueblo mongol, que habita en la llanura rusa, cree que los camellos albinos dan buena suerte. Uno de ellos nace en la familia de Bayir, un chico de 12 años. Su padre tiene que vender al camello, de nombre Altynka, para dar de comer a la familia, pues en breve nacerá un nuevo miembro. Altynka es hijo de Mara, una camella, que irá en busca de su joven cría a la que han comprado para rodar una película. Tras Mara irá Bayir, pues su padre le dejó al cargo de la pequeña granja cuando fue con su mujer a dar a luz a la ciudad próxima.

La fotografía de Anton Zhabin nos descubre el yermo donde habitan los calmucos que emigraron hace décadas desde el Asia Central hasta Europa Oriental. Lugares donde no llueve apenas y sus habitantes piden a Dios que riegue sus campos para poder mantener a sus ganados y beber ellos mismos. Observamos como los mayores salmodian y rezan para que caiga el preciado líquido.

El paisaje no varía apenas, ofreciendo colores amarillos en parajes que se pierden en la lejanía. Las secuencias del director Yuriy Feting, también coguionista, que acompaña con su cámara el viaje del Bayir en busca de la camella Mara, nos desvela también la candidez de sus pobladores y, más importante, la generosidad con la que se implican para ayudar al chico. Acogerán a Bayir una noche y arreglarán su moto, al tiempo que celebran una fiesta donde el pequeño conocerá a la que predicen que será la mujer de su vida.

En Celestial Camel asistimos a diálogos sencillos que rezuman naturalidad, en una comunicación que se hace también con miradas y gestos del mismo estilo. No encontramos parlamentos sofisticados y sí un lenguaje directo, alejado de segundas intenciones (incluso entre los personajes que se llevan a la joven camella blanca), como ocurre con el chico ruso que pasó su infancia en orfanatos, con el que se encuentra Bayir en la cárcel. Pronto se harán amigos y, cuando se despiden, se llamarán hermanos.

Sencillez y alegría, y mucha, cuando vuelven de la ciudad sus padres, tras haber dado a luz a su nueva hermana y su progenitor se pone a cantar y tocar la guitarra, acompañado por toda su familia.

Este filme, que distribuye Ver Cine, no persigue grandes pretensiones y nos presenta el temple de las personas que viven cotidianamente y pegadas al terrerno en parajes extremos, como son las estepas rusas.

 

 

Título original: Nebesnyy verblyud (Celestial Camel)- Rusia 2015

(Celestial Camel)

Dirección: Yuriy Feting

Guion: Yuriy Feting, Elzyata Mandzhieva

Música: Maksim Koshevarov

Fotografía: Anton Zhabin

Reparto

Mikhail Gasanov,  Viktor Sukhorukov,  Petr Novikov,  Irina Hurgunova, Danzan Badrashkiev,  Batr Mandzhiev,  Baira Mandzhieva,  Vitaly Makhov, Vitaly Nadbitov

Género: Aventuras

Duración: 90 min.

 

Categorías: Notícies d'Esglèsia

La herida

Pantalla 90 (CEE) - Mar, 06/02/2018 - 10:22am

La herida 

Público recomendado: adultos

Los dramas raciales han ocupado un puesto muy importante en el cine actual. Cada vez son más comunes en nuestras pantallas de cine ver películas sobre la complicada vida que ha llevado la gente de color durante su vida. Algunas son contundentes, otras más implícitas e impresionistas; la intención de los realizadores es mostrar una cierta realidad, una pequeña parcela de la vida de estas personas desde un particular punto de vista. Sin embargo, no siempre se logra una clara diferenciación, lo que hace caer a muchas de estas obras en un grado de mímesis que difícilmente pasa desapercibida. La reciente Moonlight supuso un soplo de aire fresco en su tratamiento y visión de la vida de un joven afroamericano; una gran película que, a pesar de no tener una enorme repercusión en las salas españolas, si ha supuesto un considerable impacto para jóvenes realizadores en el terreno que se trata. John Trengove es uno de estos casos, y su opera prima, La herida es el resultado de ello. Una buena película, de aspecto técnico y visual casi naturalista, bien dirigida pero que sufre las inevitables comparaciones con la película de Barry Jenkins, e incluso sus errores.

Se nos presenta a Xolani, un joven que ejerce de tutor de Kwanda, un muchacho que está a punto de entrar en edad adulta mediante un rito. Se le pide a  Xolani que ayude a convertir a Kwanda, un chico sensible y afeminado en todo un hombre. Lo que nadie sabe es que Xolani es secretamente homosexual. Posee cierto regusto a documental antropológico, ya que se denota el empeño del joven director en mostrar el folklore y las tradiciones de la comunidad donde vive Xolani, conservadores y poco modernas. El personaje principal es una especie de símbolo de la modernidad que se vive en el exterior, algo a lo que los lugareños se ese cerrado paraje de África no conoce debido a su tradicional forma de vida. Y aunque es pertinente tener obras como esta, uno tiene la sensación que todo resulta demasiado trillado y visto, muy repetido en muchas obras; la concienciación sobre un tema tan sensible como el que se trata resulta algo burda, propia de obras menores, cayendo en la obviedad con facilidad.

No obstante, la obra guarda momento muy interesantes, una reflexión que nos invita a pensar en la importancia de la apertura de las comunidades, la educación, el valor del respeto y la tolerancia. Es atrevida, teniendo en cuanta que viene de un director novel, pero siempre con limitaciones, lo que nos lleva a una sensación maniquea de su realizador, propia de quien mucho quiere abordar pero con la modestia de un primerizo. Lírica y directa, una película que posee cierto interés y con cierta personalidad.

David Fermín Aparicio

 

Ficha técnica:

Título: La herida

Director: John Trengove

Año: 2017

País: Sudáfrica

 

 

Categorías: Notícies d'Esglèsia

C’ est la vie!

Pantalla 90 (CEE) - Mar, 06/02/2018 - 8:31am

C`est la vie! 

Público recomendado: adultos

Acelerada, frenética, epiléptica peripecia fílmica, los directores de la ya casi legendaria Intocable, Nakache y Toledano, nos anegan en un relato de pulso vertiginoso, muy desigual, ora inverosímil ora esperpéntico. Asistimos a la preparación de una boda/bodorrio con toda una cohorte de personales de ribetes esperpénticos, trazos hiperbólicos y prestancia abracadabrante. Un artefacto cinematográfico asaz jocoserio que muestra una notable maña cuando de orquestar un tremebundo guirigay se trata, con toda su porción de subtramas bien adiestradas. A la manera berlanguiana o lubitschiana (a años luz, obviamente de semejantes titanes) se aglomeran personajes agitadísimos, se cruzan y descruzan, vienen y van, cual inaudito descalzaperros. Pero la historia desbarra clamorosamente a la hora de perfilar con más maestría, sutileza y brío la diversa fauna estupefaciente que pulula ante nuestras abusadas retinas.

Con ritmo trepidante, con escasos momentos de reposo para el espectador, los chistes son desiguales, las gracias algo impostadas, las situaciones presuntamente divertidas. La película amaga sin llegar al knout out. Como denuncia de la banalización/mercantilización de los matrimonios cojea clamorosamente. Cuando se adentra en la noble defensa del pequeño empresario, literalmente expoliado y sistemáticamente maltratado por todo una harka de vampiros de Hacienda no llega a resultar convincente. Como ilustración del triunfo del amor licuado que prevalece en la decrépita Europa (Bauman), mucho menos. Sobre los destrozos causados por el feminismo en las relaciones entre hombres y mujeres, ni por asomo se atreven los directores a realizar matiz alguno siquiera. En definitiva, levemente corrosiva, la película francesa se empeña en trivializar sin excesivo garbo nuestros intensos desgarros contemporáneos.

Pasatiempo amable e intrascendente, sobresale la prodigiosa composición de Jean-Pierre Bacri como genuino maestro de ceremonias. También podríamos retener el acierto al retratar los atolladeros y complejidades del mundo de la hostelería (esos héroes, los camareros) en todo tipo de celebraciones, trasmitiendo la película con mucha corrección el frenesí y el agobio, la coordinación -o la falta de ella- y la quimérica impavidez que muestran amos y criados.

El reparto coral no proporciona recuerdos excesivos recuerdos perdurables. Su atrabiliaria y desnortada caterva de títeres humanos (fotógrafos desubicados por las nuevas tecnologías y enganchados a los canapés, becarios sabihondos, cantantes mediocres y dizque seductores, novios estólidos, novias irrelevantes, madres de novio con furor uterino, exprofesores reciclados en la hostelería…) nos hacen oscilar entre el tedio y el leve esbozo de la comisura de la los labios. En fin, citando a Beaumarchais (esa pedantería gala tan displicente) en El barbero de Sevilla, me obligo a reírme de todo para no verme obligado a llorar. Risas puntuales para no llegar a horadar, valga el oxímoron, la honda oquedad de esta petulancia francesa. Como delirante propuesta del novio (e íntimo anhelo de los directores), ni la boda ni la película acaban siendo ni sobrias ni chics ni elegantes.

 

Luys Coleto

 

http://astoria21.es/author/luis-c-de-lantaron/

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Zama

Pantalla 90 (CEE) - Lun, 05/02/2018 - 2:20pm

Zama 

Público recomendado: Adultos

Esperar, esperar, esperar: es esta la acción -la inacción- más repetida en la vida de don Diego de Zama, funcionario español asentado en las Américas y protagonista de la novela de Antonio di Benedetto, y de la que Lucrecia Martel (El aula vacía, La mujer sin cabeza) se ha servido para llevar a la gran pantalla, en este 2017, una historia desconcertantemente aburrida, plana y embriagadoramente soporífera. Las estructuras narrativas no lineales que emplea el guion son, quizás, el punto más interesante de una película líricamente atractiva, pero floja en todos los otros aspectos; tampoco la presencia de elementos oníricos llega a despertar el interés de un espectador que debe aguantar prácticamente dos horas de película en la que no sucede nada; solamente en los últimos veinte minutos se produce el verdadero paso al nudo de la trama que, en realidad, está planteado como conclusión.

La espera irrazonable que vive Diego de Zama, alimentada por las falsas esperanzas que le dan sus superiores y de una burocracia ineficaz en un imperio español decadente, es tan desmesurada como lo fueron los ronquidos de una compañera de oficio durante la proyección de la premiere de esta película, y que fueron la única nota vibrante en una sala de cine vacía de color y de luz.

Guillem Lisicic

 

Ficha técnica:

 

Título original: Zama

Dirección: Lucrecia Martel

Año: 2017

Duración: 115 min.

País: Argentina

Guion: Lucrecia Martel

Fotografía: Rui Poças

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Déjate llevar

Pantalla 90 (CEE) - Lun, 05/02/2018 - 2:13pm

Déjate llevar 

Público recomendado: Jóvenes y adultos

El pasado viernes, 2 de febrero, los cines españoles recibían al filme italiano ¡Déjate llevar!, fallida comedia previsible, de argumento pueril, que distribuye Adso Films y dirige Francesco Amato.

La película sigue las vicisitudes de un hombre con barba y gafas, al más puro estilo de Sigmund Freud. Se trata del Dr. Elia Venezia (Toni Servillo), un rígido psicoanalista judío, entrado en años, con una vida tranquila y predecible. A pesar de que está separado de su exmujer Giovanna (de la que aún sigue enamorado y tiene un hijo en común) son vecinos. Sin embargo, un día su médico le alerta de que, al haber descuidado su aspecto físico, ha de hacer cambios y entonces se ve obligado a modificar su dieta y a practicar ejercicio a diario.

En el entretanto conocerá a Claudia (Verónica Echegui), una jovial entrenadora personal, más preocupada por el culto al cuerpo que al de la mente y este soplo de aire fresco le hará replantearse el sentido de su existencia.

El hasta ahora desconocido realizador italiano Francesco Amato (39 años) escribe y dirige esta amable historia, academicista, desde la prudencia y la inexperiencia. Cuenta con situaciones tan rocambolescas como inverosímiles, dado que se ciñe a un guión hermético que no da opciones a que esas situaciones puedan revertir y termina por repetir las mismas acciones, con idea de que en algún momento fluyan.

Tal vez esperanzado por el plantel de actores que protagonicen el filme, Amato ha dejado que sean ellos quienes lleven la voz cantante. Y a pesar de que, cada uno por su lado funcionan muy bien, no terminan de encajar en esta maquinaria incompleta.

por si no fuera suficiente, a lo farragoso de la puesta en escena se suma la fatalidad de una subtrama metida con calzador, que desequilibra el proceso narrativo, no añade nada a la comedia y la historia queda partida en dos.

Y es una pena que los esfuerzos de los intérpretes (especialmente el gran Toni Servillo, Verónica Echegui y Carla Signoris) por dar lo mejor de sí mismos caigan en saco roto, principalmente por la ausencia de una dirección de actores sólida y comprometida, que se traduce en mostrar personalidades sin rasgos suficientemente determinados.

Con todas estas deficiencias halladas es imposible que un filme así, sin ambiciones, se sostenga sólo y funcione. Por eso termina convertido en una historia pasajera y sin trascendencia. Al menos despierta algunas sonrisas. Nada más.

 

José Luis Panero

@PALOMITERO

 

Ficha técnica:

(Lasciati andare, Italia, 2017)

Dirección: Francesco Amato

Interpretación: Toni Servillo, Verónica Echegui, Carla Signoris, Luca Marinelli, Valentina Carnelutti, Pietro Sermonti, Glen Blackhallk, Paolo Graziosi

Duración: 107 min.

Género: Comedia

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II Curso de crítica de cine

Pantalla 90 (CEE) - Mié, 24/01/2018 - 7:26am

 Organiza: SIGNIS ESPAÑA

Patrocina: Facultad de Humanidades y CC. De la Comunicación de la UNIVERSIDAD SAN PABLO CEU

Colabora: CINEMANET, FUNDACIÓN LÓPEZ QUINTÁS

Lugar: Aula 2.1 de la  Facultad de Humanidades y CC de la Comunicación de la USP CEU, Pº de Juan XXIII, 6

Horario: de 18,00 a 20,00

Destinatarios: Críticos de cine principiantes o sin formación específica, críticos ocasionales, estudiantes de Periodismo, Comunicación Audiovisual o cualquier grado de Artes o Humanidades.

Programa

  • 7 de febrero. Análisis del lenguaje fílmico I. Lo que no se ve en la pantalla

Profesor: Benjamín Lorenzo

  • 14 de febrero. Análisis del lenguaje fílmico II. Lo que se ve en la pantalla

Profesor: Federico Alba

  • 21 de febrero. Lectura antropológica del film I (Caso práctico, In good company)

Profesora: Mariángeles Almacellas

  • 28 de febrero. Lectura antropológica del film II (Caso práctico, In good company)

Profesora: Mariángeles Almacellas

  • 7 de marzo. Composición de una crítica de cine

Profesora: Ninfa Watt

  • 14 de marzo. La crítica en los distintos medios de comunicación

Profesor: Juan Orellana

  • 21 de marzo. Taller de análisis práctico

Inscripción: correo electrónico a orellana@ceu.es Precio: 50€ (25€ para los alumnos de la Universidad San Pablo CEU). Forma de Pago: Transferencia bancaria a la cuenta de SIGNIS ESPAÑA: ES49 2100 1642 8802 0017 1141 (CCC: 2100 1642 88 02 00171141)

Concepto: Curso Crítica NOMBRE ALUMNO

 

 

Profesorado

Benjamín Lorenzo

Director de cine y guionista. Productor. Master en dirección de cine. Cortometrajista y Ayudante de dirección. Ha sido Jurado Signis en los Festivales de La Habana, Cannes y San Sebastián. Fue Redactor Jefe de Pantalla 90.

 

Federico Alba

Director de cine por la ECAM. Cortometrajista. Autor del libro El cine fantástico de Spielberg y de Cine y rock. Coautor de El antifaz trasparente. Antropología en el cine de superhéroes. Profesor del Master en Dirección Cinematográfica del CEU.

 

Mª Ángeles Almacellas

Crítica de cine de Cine y Valores (Fundación López Quintás), de Cinemanet y Pantalla 90. Doctora en Filosofía y Ciencias de la Educación por la Universidad Complutense de Madrid. Profesora de la Escuela de Pensamiento y Creatividad del Prof. D. A. López Quintás.

 

Ninfa Watt

Crítica de cine en La alacena global (Radio Internacional-España), Revista Ecclesia y COPE. Doctora en Comunicación por la Universidad Pontificia de Salamanca y Licenciada en Filología Hispánica por la Universidad Complutense de Madrid.

 

Juan Orellana

Crítico de cine de La Tarde y La noche de COPE.  Director y presentador del programa televisivo de crítica de cine Pantalla Grande de TRECE. Crítico de cine de Alfa y Omega, El Debate de hoy, ACEPRENSA, Revista Crítica, Revista Misión. Director de la revista digital Pantalla 90. Profesor de Narrativa Audiovisual en la Universidad San Pablo CEU.

 

 

 

 

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Me estás matando Susana

Pantalla 90 (CEE) - Mié, 24/01/2018 - 7:23am

Me estás matando Susana 

Público recomendado: Adultos

Eligio es un mediocre actor mexicano de culebrones, bastante golfo, que no pierde ocasión de beber y ligar. Su mujer, la española Susana, que está empezando una buena carrera como escritora, está harta de esa vida. Una noche, Eligio llega a su casa y comprueba que Susana ha desaparecido. Desconcertado, empieza a preguntar a amigos y conocidos y, para su gran sorpresa, va dándose cuenta de que mientras él vivía irreflexivamente, ella estaba incómoda y, por supuesto, no era feliz. Cuando por fin consigue averiguar que Susana había obtenido una beca en una universidad de Iowa, EE.UU., deja todo y se va en busca de su mujer. Pero recuperarla va a resultar mucho más complicado de lo que podía suponer.

Roberto Sneider adapta Ciudades abiertas de José Agustín y ofrece una comedia dramática en la que se contraponen las típicas actitudes posesivas machistas con la necesidad de espacio de libertad del personaje femenino. Hasta el punto que ella se siente tan atrapada en una tela de araña que no ve más salida que huir. En ese sentido, la película no satisfará ni a los «machistas», que quedan en ridículo, ni a los «feministas», porque Susana no puede ser calificada como tal. De hecho, el desarrollo de la historia es tan ambiguo que al final, más que ser una crítica o denuncia del machismo, casi parece dar la razón al varón que se impone sobre la mujer.

Esa misma ambigüedad –o, tal vez mejor sería decir «superficialidad»- se aplica a los personajes, insustanciales y poco creíbles. La pugna entre la pareja es por la posesión o la libertad. Él la necesita, no entiende su vida sin ella, pero ni la escucha ni pretende hacerlo. Busca su propia complacencia, no el bienestar de ella. El significado real de sus «te quiero» no hace referencia a «amar» como búsqueda del bien del amado, sino a «desear o apetecer» para su satisfacción, sin pensar en la de ella. Sin duda está sobradamente justificada el ansia de libertad de Susana para ir y venir a su antojo, sin la constante presencia de Eligio a su lado. Pero se limita a reclamar la mera «libertad de acción», sin plantearse ni por un momento si esa relación corrosiva pudiera suponer una rémora para su crecimiento personal, no sólo para el profesional. El sentido ético de ambos es inexistente, sólo se guían por las pulsiones inmediatas -deseo, celos, miedo…-, sin ningún referente de bueno, malo, correcto, incorrecto.

Para encarnar a esos personajes inconsistentes, dos actores que no llegan a brillar. Verónica Echegui tiene encanto personal, pero el film le brinda poca ocasión de lucirse. Prácticamente no hace más que servir de contrapunto a Gael García Bernal, quien está correcto pero sin más.

No es una película aburrida, pero tampoco especialmente divertida. Permite pasar un rato, pero se olvida de inmediato. Afortunadamente.

Mª Ángeles Almacellas

 

Me estás matando Susana (Canadá, México, 2016)

Duración: 100 min.

Género: Comedia dramática

Año: 2016

Dirección: Roberto Sneider

Intérpretes: Gael García Bernal, Verónica Echegui, Ashley Hinshaw, Jadyn Wong, Björn Hlynur Haraldsson, Adam Hurtig, Daniel Giménez Cacho, Ilse Salas

Guión: Luis Cámara, Roberto Sneider (Sobre una novela de José Agustín)

Música: Victor Hernandez Stumpfhauser

Fotografía: Antonio Calvache

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Plan de chicas

Pantalla 90 (CEE) - Mié, 24/01/2018 - 7:18am

Plan de chicas 

Público recomendado: jóvenes

Cuatro amigas de toda la vida, pertenecientes al autodenominado mítico grupo de las “Flossy Posse”, se reunen después de años de distancia para emprender un viaje hacia Nueva Orleans, donde se preparan para asistir al importante festival de Essence. Cada una con su personalidad y su historia: Ryan, escritora y motivadora social (Regina Hall); Sasha, famosa bloguera de cotilleos (Queen Latifah, ya nominanda al Oscar a la mejor actriz de reparto por Chicago), la madre soltera Lisa (Jada Pinktett Smith, mujer de Will Smith) y Dina, la fiestera (Tiffany Haddish). El plan de las cuatro chicas es pasar un fin de semana de locura y diversión a toda costa, objetivo para el que cada potencial medio resulterá lícito.

Dirigida por Malcom D. Lee, primo del director de cine Spike Lee, y escrita por Kenya Barris and Tracy Oliver, esta comedia con rasgos románticos, aunque presente escenas de banal espectacularidad –que tal vez resultan un poco forzadas o repetitivas–, tiene un mensaje que logra transmitir. En efecto, la cinta se centra en el valor de la amistad, como dimensión en la que uno puede dejarse mirar, y aceptar tanto la propia historia como su verdadero yo. Una idea transmitida a través de los “dramáticos” acontecimientos en que se encuentra involucrada  Ryan. Sólo gracias a esta actidud, así la idea del film, es posible comunicar algo verdadero, que mueve y conmueve los demás.

Hay tópicos y estereotipos femeninos, así como otros tantos referidos al mundo de hoy (como el del modelo de Instagram), que son potenciados o incluso caricaturizados, un factor que puede resultar tanto un logro de la película como una falta de originalidad.

“Plan de chicas” no es una pelicula particularmente recomendable ni meritoria más que por el hecho de que, siendo a su modo actual y entretenida, es capaz de alcanzar al público menos pretencioso comunicando algo sensato.

 

Título original: Grils trip

País: Estados Unidos Estados Unidos

Año: 2017

Dirección: Malcolm D. Lee

Guion: Kenya Barris, Karen McCullah Lutz, Tracy Oliver, Erica Rivinoja

Reparto: Regina Hall,  Jada Pinkett Smith,  Tiffany Haddish,  Queen Latifah,  Larenz Tate, Deborah Ayorinde,  Kofi Siriboe,  Juan Gaspard,  Wanetah Walmsley,  Tonea Stewart, Robert Miano,  Lara Grice,  Ricky Wayne,  Rebecca Chulew,  Nick Mundy

Duración: 122 min

Género: Comedia

 

 

Categorías: Notícies d'Esglèsia

Mazinger Z. Infinity

Pantalla 90 (CEE) - Mié, 24/01/2018 - 7:16am

Mazinger Z. Infinity 

Público recomendado: Jóvenes

Para celebrar el 40 aniversario de la mítica serie de animación Mazinger Z, la productora nipona Toei ha realizado esta película en la que se recuperan personajes y elementos de la serie original, sin renunciar a algunos elementos técnicos modernos.

Diez años después de la aparente muerte del Doctor Infierno, Koji Kabuto trabaja como científico. Pronto descubrirá una misteriosa estructura subterránea que le lleva a descubrir que el villano no murió, y que prepara un nuevo ataque a la tierra.

Resulta curioso el experimento formal que supone esta Mazinger Z. Infinity, en la que se han mezclado técnicas tradicionales de animación 2D con las ya más extendidas tecnologías digitales. Es como si en esa misma mezcla se dieran la mano el pasado y el presente de estos míticos personajes. Y de hecho, viendo la película uno se plantea si está más dirigida a las nuevas generaciones de espectadores o a los cuarentones y cincuentones nostálgicos que veían la serie original en su infancia o adolescencia. Porque ciertamente, la productora Toei, después de algunas versiones de Mazinger Z adaptadas a los nuevos tiempos, ha aplicado una mirada retro en esta entrega de aniversario. No sólo por la reaparición de los villanos clásicos, sino también por el tono y elementos tradicionales de la serie. Incluyendo, hay que avisarlo, la violencia desatada y un cierto subtexto sexual que quizás no hagan muy recomendable el visionado para los niños más pequeños. Además, es posible que la trama peque de ser demasiado enrevesada. La película sube muchos enteros cuando se centra en la aventura y la acción.

Por lo demás, la historia muestra ese humor naïf tan propio de la animación japonesa, el aura de misticismo y una cierta intención aleccionadora sobre el papel del hombre en el mundo, las consecuencias de nuestras acciones y la necesidad de respetar nuestro entorno ecológico.

En definitiva, una buena muestra de la mejor animación japonesa que cumple sobradamente como película de entretenimiento, y que posiblemente dejará más satisfechos a los adultos que siguieron la serie original que a los jóvenes que no conozcan a los personajes.

Federico Alba.

 

Ficha técnica:

(Mazinger Z, Japón, 2017)

Director: Junji Shimizu.

Guion: Takahiro Ozawa.

Intérpretes (voces): Shotaro Morikubo, Unsho Ishikuza, Sumire Uesaka.

Duración: 95 minutos.

Género: Fantástico.

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Los archivos del Pentágono

Pantalla 90 (CEE) - Mié, 24/01/2018 - 7:11am

Los archivos del Pentágono 

Público: Adultos-Ideas

 Vuelve el Spielberg más sobrio (Munich) y lo hace de la mano de Tom Hanks y Meryl Streep. Tres maestros que convierten a esta película sobre la libertad de prensa, en un prodigio de dirección e interpretación. Con un punto idealista y algún acercamiento al género documental, que recuerda al cine clásico, Los archivos del Pentágono es una de las mejores películas del año.

Año 1971. Varios años después de la Guerra de Vietnam, el New York Times publica en primera página unos archivos clasificados del Pentágono, que desvelan las mentiras contadas al pueblo americano durante la guerra. Por ello, el fiscal del Estado acusa al periódico de poner en riesgo tanto el liderazgo de la Casa Blanca como de su cuerpo de espías. Por ello, se ven obligados a no publicar más. Los mismos archivos secretos llegan a los dirigentes del Washington Post, que tienen que decidir si publican y van a la cárcel, como le ha ocurrido a su competidor principal, o si esperan a ver cómo evolucionan los acontecimientos.

Una película basada en hechos reales que aborda un tema de valiosa actualidad como es la libertad de prensa y cómo los medios de comunicación tienen una responsabilidad aún más grande que ellos mismos: la de custodiar “la verdad” y defenderla. Interesante cómo la prensa puede ser contrapeso frente a la corrupción política o los intereses comerciales.

La historia arranca en pleno campo de batalla, en los cenagales de Vietnam, donde vemos al Spielberg más bélico (Salvar al soldado Ryan o la serie de T.V. Hermanos de sangre, coproducida junto a Tom Hanks). El director de E.T., con esa eficacia para filmar la tensión de la guerra, utiliza planos bien definidos que sirven de recuerdo al espectador para que sepa dónde está en todo momento y no se pierda nunca; sucede en el arranque (en el cenagal nocturno) y a lo largo de la película en las distintas redacciones de los periódicos. Muy interesante la facilidad con la que se introduce el tono documental en la primera parte (secuencia de la fotocopiadora) que da el realismo que la historia requiere, sin perder ni ritmo ni tensión dramática.

A nivel de planificación vemos a un Spielberg maduro que sigue manteniendo presentes sus temas clave: la vuelta al hogar (la de muchos americanos que no pudieron volver a casa), la inocencia llena de candor (véanse los dos meritorios de los periódicos, la secuencia de Meryl Streep mirando a sus nietas durmiendo o la hija de Tom Hanks). Con un arranque magistral lleno de distintos géneros (bélico, thriller, espías), le sigue una segunda parte donde nos presenta personajes y se comienza a cocer la historia, que avanza con ritmo y contundencia, en una tercera parte de una genialidad técnica asombrosa. Con un guión sólido, unos secundarios bien construidos, un montaje afinado y una fotografía, como siempre, excepcional, el maestro John Williams termina coronando todo, con una banda sonora que acompaña, enfatiza y atesora cuando debe.

Vale la pena destacar el personaje de Meryl Streep y la secuencia en la casa de Tom Hanks, en donde analizan todos los documentos confidenciales, mientras la hija de éste va vendiendo limonada. Meryl Streep encarna uno de los personajes femeninos más interesantes del cine reciente, cuyo arco de transformación termina siendo el eje sobre el que todo pivota. Interesante cómo se muestran los conflictos de una empresa familiar. Y por otro lado, tenemos quizás una de las mejores secuencias de la película, en donde Spielberg introduce a una estupenda niña, que da aire fresco e incluso algún toque de humor, a una secuencia que podría haber sido oscura y previsible. La niña introduce la escena y la revisita de vez en cuando, la madre nos abre las puertas del salón y ambas llenan de ambiente familiar una improvisada redacción periodística en el salón de una casa.

Todo un homenaje al mundo periodístico donde Spielberg consigue ir más allá; al centrar la mirada en la responsabilidad que tenemos con la verdad de las cosas, en este caso, a raíz de lo acaecido durante la Guerra de Vietnam. En definitiva, una película redonda, llena de todo lo mejor del equipo de Spielberg, que debería postularse como una de las mejores candidatas para los Oscars.

 

Carlos Aguilera Albesa

El capuchón del bolic

 

Ficha técnica:

Título original: “The Post”

 

Director: Steven Spielberg.

 

Fotografía: Janusz Kaminski.

 

Intérpretes: Tom Hanks, Meryl Streep, Jesse Plemons, Bob Odenkirk, Matthew Rhys, Michael Stuhbarg, Sarah Paulson, Alison Brie, Carrie Coon, David Cross, Bruce Greenwood, Tracy Letts, Bradley Whitford y Zack Woods.

 

Guión: Liz Hannah y Josh Singer.

 

Música: John Williams.

 

Nacionalidad: EE.UU.

 

Año: 2018.

 

Género: Ciencia ficción.

 

Duración: 116 min.

 

Categorías: Notícies d'Esglèsia

El gran showman

Pantalla 90 (CEE) - Mar, 16/01/2018 - 2:52pm

El gran showman  

Público recomendado: todos

«La realidad siempre supera a la ficción»: este podría ser perfectamente el lema de Phineas Taylor Barnum; creador de unos de los fenómenos de entretenimiento más célebres de la historia: el circo, tal y como ahora, en el presente siglo, lo conocemos. Se lo debemos a él porque, en el curso del s. XIX, este advenedizo en la pujante clase burguesa -era hijo de un modesto sastre- consiguió abrirse paso por la vida, casarse con la mujer a la que amaba, Michelle Williams (Mi semana con Marilyn, Shutter Island), y cumplir el sueño americano: triunfar venciendo a las dificultades que se le pusieron delante sin rendirse jamás. Sí, es el perfecto ejemplo de figura hollywoodense que el cine americano suele intentar vender. Pero, ¿y qué? Se huele a quilómetros que este biopic musical no es la fiel trasposición histórica de P. T. Barnum, sino una mera reconstrucción edulcorada y conscientemente modificada para que se pueda convertir en un idealizado héroe americano: de hecho, quieren persuadirnos de que el protagonista -encarnado por un enérgico Hugh Jackman que recuerda al Valjean de Los miserables– no era nada más y nada menos que un buen hombre; un filántropo que ofreció la posibilidad a personas con malformaciones y especímenes sui generis de redimirse y de dejar de ser meros bichos raros y monos de feria para convertirse en estrellas de un maravilloso espectáculo. P. T. Barnum solo quería llenarse los bolsillos a costa de los demás, sí, es verdad y el director no es condescendiente en este sentido, puesto que, constantemente se hace referencia al protagonista como «el vendedor de patrañas» -gracias a Dios-, pero esto no quita un ápice de belleza al musical que nos presenta Michael Gracey (Ned Kelly: comienza la leyenda y Naruto) de la mano de los compositores de la beatificada y multipremiada La la land (dir.: Damien Chazelle, 2017): John Debney (Oscar por La pasión de Cristo) y letras escritas por Justin Paul y Benj Pasek. Las canciones son emocionantes y con letras sencillas, especialmente “The Greatest Show”, “A Milion Dreams”, “Never Enough” e “Rewrite The Stars” y consiguen reflexionar sobre temas como la diversidad y el deseo de felicidad sin llegar a caer en una meliflua ñoñería sin sustancia, hasta el punto de que la película puede considerarse un musical fabuloso: fabuloso, sí. Un musical que conquista, de factura clásica, pero que seduce al espectador al que le cuesta dejarse seducir por este tipo de cine. Una película que se deja disfrutar y que invita constantemente a hacerlo. ¡Bravo por este musical!

 

Guillem Lisicic

 

Ficha técnica:

Título original: The Greatest Showman

Año: 2017

Duración: 105 min.

País: Estados Unidos

Dirección: Michael Gracey

Guion: Jenny Bicks, Bill Condon

Música: Benj Pasek, Justin Paul

Fotografía: Seamus McGarvey

Categorías: Notícies d'Esglèsia

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