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“Pueblo de Dios, pueblo en marcha, juntos caminamos” 7 Septiembre 2008 La Diócesis de Lleida se prepara para recibir a un nuevo Pastor, un nuevo sucesor de los Obispos que a lo largo de la historia la han guiado en el nombre del Señor y la unen a los Apóstoles. Así se hace más patente la realidad propia de la Iglesia, comunidad católica y apostólica que tiene sus orígenes en Cristo y los Apóstoles, y llega hoy a nosotros a través de los Sucesores, los Obispos que han guiado la Iglesia que camina en la "Terra Ferma". El nuevo Obispo encontrará una Diócesis que participa del cambio cultural y social que vive nuestra sociedad. La presencia de una intensa inmigración; el crecimiento de la ciudad de Lleida, que siempre ha sido punto de encuentro y que hoy se abre también a nuevas dimensiones, gracias a la presencia de la institución universitaria y de otras iniciativas culturales y económicas. Sin olvidar los muchos pueblos que cultivan el campo y conservan las tradiciones que han orientado su vida durante muchos siglos. Todo configura una Diócesis con una gran historia, en la que están presentes los testimonios de tantos cristianos y cristianas, particularmente de los mártires. Una historia que hoy continúa a través de la amplia red de parroquias, de instituciones educativas y de acción social y caritativa, de movimientos laicales, de comunidades religiosas, y de un clero fiel a la misión confiada. En este sentido son muy iluminadoras estas palabras del nuevo Obispo, Mons. Piris: "Yo tengo que ir a Lérida a hacer presente a Jesús, a anunciarlo, a ayudar a la gente a creer en Él y a tener en la vida los criterios más próximos a los de Jesús. Ésta es mi misión, y aquí entra todo. Todo aquello humano nos interesa. Los cristianos creemos en el misterio de la Encarnación. No estamos en las nubes ... la Iglesia de Lleida a la cual soy llamado como Pastor es anterior a mí y continuará después de mí. Yo pasaré, pero la comunidad permanecerá". Unas afirmaciones que muestran la prioridad evangelizadora del nuevo Obispo, y la llamada a la comunidad que lo acoge para que se concentre en este gran esfuerzo. No obstante, cuándo alguien de fuera pregunta sobre la Diócesis de Lleida, lo primero que sale es el llamado litigio con Barbastro-Monzón sobre las obras de arte. Cuestión que tiene su origen en la nueva configuración territorial de las dos Diócesis. Un tema que ha marcado la vida diocesana, sobre todo el ministerio de sus Obispos. Pero eso no es la realidad viva de la Iglesia. Hoy, después de más de doce años de camino se ha llegado a la conclusión que la Diócesis de Lleida tiene que entregar a las parroquias de Barbastro-Mónzón aquellos bienes artísticos que de ellas provienen. Acatar esta realidad, siguiendo el ordenamiento legal de la Iglesia en la realización de su gobierno pastoral. X Javier Salinas Viñals, Obispo de Tortosa Administrador Apostólico de Lleida |