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“La Eucaristía es signo de unidad y vínculo de caridad” (San Agustín) 25 Mayo 2008 “Eran constantes en escuchar la enseñanza de los apóstoles, en la vida común, en la fracción del pan y en las oraciones” (Hch. 2,42). Esta es la descripción de la primera comunidad cristiana. En ella, la “fracción del pan” o Eucaristía llevaba a la unión de la comunidad y a la ayuda a los más necesitados. Nuestro Concilio Tarraconense nos invita a “reavivar la tradición, tan intensamente vivida en los primeros siglos de la Iglesia, de vincular visiblemente la celebración de la Eucaristía con la caridad fraterna, insistiendo de manera particular en la relación entre la Fracción del Pan y la comunión cristiana de bienes, en la lógica que lleva a compartir los bienes temporales por haber compartido los bienes eternos” (Concilio Provincial Tarraconense, 77a).El Pan que adoramos y con el que nos nutrimos es el Cuerpo entregado de Cristo; y el Cáliz que compartimos es su Sangre derramada por nosotros. Este es el Misterio de la fe. Ante esta realidad hacemos nuestra la recomendación de San Cirilo de Jerusalén, “no te preguntes si eso es verdad, más bien acoge con fe las palabras del Señor, porque Él, que es la Verdad, no miente nunca”. El reconocimiento de la real y verdadera presencia de Cristo nos lleva a reconocer su presencia en toda persona, especialmente en quienes están marcados por la pobreza y la marginación. Por eso el día del Corpus Christi es también el día de la Caridad. No podemos permanecer indiferentes ante la pobreza de nuestro mundo. Cáritas, presente en todas las parroquias, es un pequeño pero eficaz instrumento para el servicio a los demás como comunidad cristiana para prolongar la fuerza de la Eucaristía en la vida. Hoy se habla de ajuste económico mundial para salvaguardar la economía de nuestros pueblos. Pero no debemos olvidar que, por imperativo de la Eucaristía, estamos invitados a dedicar parte de nuestros esfuerzos a la erradicación de la pobreza. El Papa Benedicto nos lo dice en su Exhortación apostólica “Sacramento de la Caridad: “La unión con Cristo que se realiza en el Sacramento nos capacita también para nuevos tipos de relaciones sociales: la ‘mística’ del Sacramento tiene un carácter social. En efecto, la unión con Cristo es al mismo tiempo unión con todos los demás a los que Él se entrega. No puedo tener a Cristo sólo para mí; únicamente puedo pertenecerle en unión con todos los que son suyos o lo serán” (nº.89). También nos dice: “Las organizaciones caritativas de la Iglesia, comenzando por Cáritas, han de hacer lo posible para poner a disposición los medios necesarios y, sobre todo, los hombres y mujeres que desempeñan estos cometidos” (Dios es amor, 31,b). Corpus es el día de la Caridad; nos pide generosidad en la comunión cristiana de bienes y la incorporación de nuevos voluntarios a las tareas caritativas. La participación en la mesa del Pan de Vida, lleva a un compromiso decidido a favor de todos, especialmente de los pobres, en quien Cristo quiere ser servido y amado. X Javier Salinas Viñals, Obispo de Tortosa Administrador Apostólico de Lleida |