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“Quiero recordar las obras del Señor” (Sir 42, 15)
7 Octubre 2007 El día de la fiesta de la Virgen Blanca tuvo lugar en el paraninfo de la Academia Mariana un espléndido acto: la presentación del tercer tomo de la colección “Arrels cristianes de Lleida” (Raíces cristianas de Lleida). Una obra impulsada por el querido Obispo Ciuraneta, en la que participan profesores de la Universidad de Lleida y un gran grupo de especialistas de otros lugares. Se trata -tal como escribí en el saludo del tomo que ahora se presenta- de una iniciativa muy acertada, pues con ella no solamente damos a conocer nuestra historia, sino que rememoramos también el papel y la incidencia del cristianismo en la conformación de la fe de muchas generaciones de leridanos y leridanas. Además, con el estudio de las raíces cristianas comprobamos que éstas han alimentado muchos aspectos del orden social y cultural que han favorecido el día a día de nuestra existencia humana. Estudiar, pues, nuestra historia, edifica. Es cultura, y la cultura forma, enseña, educa, enriquece nuestra dimensión humana. Ahora bien, cuando la historia y la cultura están empapadas por la savia y el significado del cristianismo, llegan a ser mucho más fecundas, reparadoras e iluminadoras de una gran realidad: la misión salvífica y trascendente, eterna, de nuestra historia: la particular de cada uno y la colectiva de nuestra diócesis y del mundo entero. Siempre se ha dicho que la historia es maestra de vida. Pero para un cristiano tiene un significado todavía más radical: la historia es la realidad que va tejiendo nuestros trabajos y proyectos, y en el cual Dios interviene, siempre desde la discreción y el respeto a nuestra libertad, para impulsar su voluntad de que todos los hombres lleguen a la plenitud de vida. El hecho de que los acontecimientos del pasado nos interpelen indica una inquietud por el más allá, por el alcance y la orientación de nuestra vida. La historia está abierta a un sentido profundo, invoca un deseo que los cristianos encontramos cumplido en Dios, que se ha hecho hombre y ha venido a visitarnos. Por eso la salvación se realiza a través de la historia, que es el camino hacia la plenitud. “Arrels cristianes de Lleida” (Raíces cristianas de Lleida) es una obra que nos puede ayudar a comprender como el cristianismo se ha convertido en una semilla de vida que se ha hecho visible en múltiples frutos. Nuestra generación, centrada en el presente inmediato, puede encontrar en el estudio de sus raíces, orientación para afrontar el futuro. Sin duda, una mirada hacia atrás, nos puede ayudar a ver de una forma nueva, los problemas presentes, algunos de los cuales pueden condicionar el futuro de la Diócesis de Lleida. Pensemos, por ejemplo, en la última estructuración territorial y los problemas que ha comportado. Sin duda, la memoria de nuestro pasado iluminará las posibilidades que están surgiendo en nuestro hoy. X Javier Salinas Viñals, Obispo de Tortosa Administrador Apostólico de Lleida |