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Semana Santa litúrgica y popular 28 Marzo 2010 Podríamos decir que la Semana Santa litúrgica, celebrada en el templo, y la Semana Santa popular en la calle, son hermanas porque han nacido de la misma fe. La primera 'revive' la Muerte y Resurrección de Jesucristo en la liturgia, bajo los signos sacramentales. La segunda 'recuerda' de manera más visible, emotiva y plástica este mismo acontecimiento, aunque no es una reproducción. Nace como un complemento de la liturgia (y de la catequesis) que -en latín- no llegaba al pueblo cristiano, al cual no le bastaban los ritos y los gestos de la liturgia y necesitaba identificarse más visiblemente con el Señor en los episodios de la Pasión y Resurrección, participar con más sentimiento. Entonces sale a la calle a veces representando escenas de la Pasión en cuadros vivientes y otras estructurando la representación en pasos, procesiones, cofradías, etc. No se puede negar que este fenómeno de religiosidad popular ha sido muy provechoso para expresar y alimentar la piedad, ha creado belleza y arte, y continúa haciendo mucho bien a la fe sencilla de la gente. Pero también es cierto que haría falta distinguir mejor la mezcla de sentimientos estéticos, sociales y religiosos que evoca y despierta. Ojalá las manifestaciones en la calle, con sus componentes plásticos y estéticos, alimenten cada vez más estos sentimientos religiosos. Vivir la Semana Santa en la calle con espíritu religioso reclama atención a las cuestiones fundamentales evitando la dispersión en aquello accesorio. Significa centrar nuestro interés en vivir lo que estamos realizando, concentrados en la contemplación del Misterio que paseamos por las calles. Y para concentrarse es preciso conocer bien lo que representan los pasos procesionales, conocer bien aquellos episodios de la Pasión que acompañamos o llevamos en hombros y su sentido, que está básicamente expresado en los relatos evangélicos. Tendríamos que conocerlos a fondo y dejarnos 'atrapar' por ellos. Y también hay que decir que en una procesión verdaderamente religiosa no puede faltar la plegaria. En vez de contentarnos con contemplar las imágenes con una mirada curiosa o estética simplemente, podemos hacerlo con mirada religiosa y con diálogo silencioso con la Persona o el Misterio que representan.
Aprovecho para invitar a todos
los miembros de la Diócesis de Lleida a compartir una experiencia fuerte
de Plegaria en Comunidad el martes día 30, si Dios quiere, a las 7 de la
tarde. en la Catedral. Es la llamada
Misa Crismal en la que serán bendecidos los
óleos y consagrado el crisma con los cuales el Espíritu ungirá a los que
serán bautizados o confirmados y nuestros enfermos. En ella también los
Sacerdotes renovarán las promesas de su
Ordenación, y vuestra presencia acompañándolos será un buen signo
de eclesialidad. Recibid el saludo de vuestro hermano obispo, X Joan Piris Frígola Obispo de Lleida |