“Sed gente de alpargata”

28 Septiembre 2008

He encontrado muy interesante la recomendación del Beato Francisco Castelló Aleu a los seguidores de Jesucristo animándoles a no buscar reconocimientos ni instalaciones: “no os tiente nunca ni la silla cómoda, ni la cosa fácil. Sed gente de alpargata”. Qué maravilla de planteamiento! Y qué espléndida traducción de las palabras de Jesús pidiendo superar las “filacterias” farisaicas que nada más servían para aparentar exteriormente ... buscando sobre todo la propia conveniencia

Os escribo soñando poder poner yo mismo en práctica  esta recomendación tan evangélica desde el principio de mi servicio episcopal en esta querida Iglesia de Lleida; y para esto pido expresamente la intercesión de nuestro mártir -en el día de su fiesta- y vuestra ayuda generosa. 

He de confesar que me gusta hacer una lectura “providencialista” de los acontecimientos aunque sean poco significativos y que por eso también hoy he querido fijarme en ciertas coincidencias de calendario: El Beato F. Castelló  nació para el cielo el 29 de septiembre de 1936 y tres años después, el 28 de septiembre (casi el mismo día) vine yo al mundo en una familia cristiana ... “de alpargata”, de padre maestro de obras y de madre modista nacida en 1914, también justamente el mismo año que el Beato llegó a Lleida con su madre y sus hermanas.

Lo estoy  viviendo, pues, como una llamada particular a responder testimonialmente y ya he empezado a preguntarme como ser un obispo “de alpargata”, sin ceder a la tentación de la silla cómoda ni de la cosa fácil. 

Creedme. No he encontrado otro camino sino el de enfocar la luz del Evangelio sobre la vida de cada día y dejarme cuestionar por Jesús que pide elegir entre seguirle a Él o dejarse llevar por el razonamiento superficial de aquellos que dice: “si todos lo hacen”. 

Pero Jesús plantea la vida en clave de elección: “Habéis oído decir” tal y cual... “Pero Yo os digo”.... 

Seguirle a Él supone “elegir” cambiar el foco efectivo de la propia vida, pide salir de uno mismo y ejercer la “capacidad de selección”  que el Señor nos ha dado. Hoy la oferta de posibilidades es enorme, y puede haber en el corazón ideas, criterios, prejuicios, gustos, intereses .... pero no todos son válidos y admisibles. 

 Aceptar ser discípulo de Jesucristo es como dejar pasar por la propia vida un arado que arranca las raíces y rotura. Es mucho más que un Credo que se puede pronunciar materialmente sin cambiar de vida. Ser cristiano es una transformación y hay que elegir ser “gente de alpargata” y hacer todo lo posible para darle a la propia vida esta dimensión de servicio humilde y amoroso en favor del prójimo. El que ama da la vida ayudando “a vivir”. 

Siguiendo este planteamiento, el Beato Castelló ha reproducido la misma entrega “martirial” de Jesús. Demos gracias a Dios.

Con el saludo para cada uno de vuestro hermano obispo,

 

X Joan Piris Frígola

Obispo de Lleida