El risc de viure la vida

El riesgo de vivir la vida

3 Septiembre 2006 

Hablar de “vivir la vida” a alguien le puede parecer una necedad. Pero si miras a tu alrededor, podrás ver cómo muchas personas “son vividas por la vida”. Me explico.

La vida es como un viaje en tren. Un día despertamos y nos damos cuenta de que ya estábamos viajando en este tren. No habíamos comprado el billete. Nadie nos preguntó si queríamos viajar. Y lo que es más serio, cuando despertamos, no sabíamos el destino del tren.

Algunos despertaron viajando en primera; otros en segunda. Y para una gran parte de la humanidad todavía existe la tercera clase. Lo que es cierto es que todos despertamos sentados, más o menos cómodos, pero como pasajeros.

A medida que pasa el tiempo, a todo viajero del tren de la vida se le plantea un dilema: seguir el viaje como pasajero o convertirse en maquinista del tren de la vida.

Continuar de pasajero, porque en definitiva es más cómodo. Tienes menos responsabilidades. Pero serán otros los que llevaran el tren de tu vida. ¿Te dejas llevar sin saber cuál es el destino? Cuál es el sentido de este viaje de la vida. “La vida te vive” o mejor, los otros, la sociedad, el ambiente… van decidiendo tu vida, que cada vez es menos tuya.

Ser el maquinista del tren de tu vida es más complicado. Has de abandonar el cómodo asiento de pasajero. Tienes en las manos la posibilidad de acomodar la velocidad a tu gusto y tendrás que decidir en cada momento la dirección que quieres seguir. Es peligroso. Las decisiones serán tuyas y no podrás pasar a otro la responsabilidad de tus errores. Pero es la única posibilidad de vivir tu vida. Y serás tú quien le dé sentido porque sólo tú puedes dar sentido a tu vida.

Os confieso que me sorprende el número de personas que renuncian a ser maquinista y escogen la comodidad del pasajero.

                         X Francesc Xavier, Obispo de Lleida