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El Seminario espera jóvenes generosos 16 Octubre 2005
El Seminario Diocesano ha comenzado sus actividades. Siete jóvenes se
preparan este curso para el ministerio sacerdotal. ¡Demos gracias a Dios que
sigue favoreciéndonos con este don!
El don del ministerio sacerdotal es ofrecido por Dios a muchos jóvenes,
pero estos deben atender a tantas cosas que les deslumbran, que no les queda
tiempo para crear en sus vidas aquel silencio interior, donde la voz de Dios
puede ser escuchada. A veces la vida está tan llena de actividades y proyectos,
que no dejan ni un pequeño resquicio por donde hacer llegar al corazón el
mensaje de Dios: “Te necesito para llevar mi propuesta de felicidad a muchísimos
jóvenes, que viven superficialmente y siguen caminos perdedores”.
Por eso todas las iniciativas de educación en la fe que las Parroquias
han de ofrecer a los niños, adolescentes y jóvenes han de ayudar al
descubrimiento de la vocación de cada uno, abriendo las perspectivas de la
llamada no sólo al camino del matrimonio, sino también a los caminos del
ministerio sacerdotal y de la vida consagrada.
La pastoral vocacional no puede ser episódica ni circunstancial. Ha de
partir de una profunda vida comunitaria, atenta a las dimensiones de la fe
personal, eclesial, testimonial... y de una generosa dedicación al servicio,
que ha de surgir de toda vida cristiana auténtica. Y esto es posible si se
cultivan espacios de oración, de diálogo espiritual y de atención a los
necesitados.
Las parroquias, con sus grupos de apostolado, de oración y de servicio,
han de ser un ámbito que propicie el nacimiento y la promoción de todas las
vocaciones. La relación entre las parroquias y el Seminario ha de ser fluida,
constante y sincera. Los acólitos y demás grupos infantiles y juveniles de
Oremos por los seminaristas para que perseveren, con la ayuda de la
gracia, en su preparación al sacerdocio. X Francesc Xavier, Obispo de Lleida |