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 Una
misma madre
2 Octubre
2005
Un violento huracán sorprendió a unas vendedoras de pescado. Se
refugiaron en el jardín de un rico propietario. Éste les recibió con gran
amabilidad. Y les permitió descansar en una terraza muy grande, que contenía
cantidad de flores que perfumaban el ambiente con una fuerte fragancia.
Las mujeres se prepararon para descansar en aquel paraíso floral, pero
les resultó imposible dormir. Sentían la ausencia de alguna cosa, que formaba
parte de su vida y de la que no podían prescindir.
Una de las mujeres tuvo una intuición: cogió un cesto de pescado y lo
llevó a la terraza. Entonces, embriagadas por aquel olor familiar, se durmieron
profundamente.
Se había creado una influencia tan fuerte entre aquellas pescadoras y el
olor del pescado, que ellas lo necesitaban hasta para dormir. Era una verdadera
dependencia. Repetir unos mismos actos, incluso con apariencia de rutina, crea hábitos,
costumbres, necesidades.
Hoy
la Academia Mariana
de nuestra Ciudad celebra el tradicional certamen mariano para honrar a
la Madre
de Dios, venerada con la advocación muy querida por todos los rumanos de
Lleida,
la Virgen
de
la Unidad.
Aparentemente lo único que hacemos es ser fieles a una tradición
literaria, exaltando las Virtudes de
la Madre
de Dios. Pero de hecho es una cosa más profunda: ofrecer un camino para que el
amor a
la Virgen María
, tan connatural a los fieles de Lleida, encuentre una forma solemne y alegre de
manifestarse. Es como una necesidad imperiosa que hemos de satisfacer, haciendo
que
la Virgen María
esté siempre en nuestro culto y en nuestra vida. De lo contrario nos falta dar
satisfacción a algo esencial, como las mujeres del pescado.
Este año queremos alabar y agradecer a
la Santísima Trinidad
los dones con que adornó a
la Madre
de su Hijo, Jesucristo, uniéndonos a la profunda fe mariana de los rumanos. Es
un signo más de la intensa tarea pastoral que se realiza para que crezca la
comunión fraterna entre nuestros pueblos. Es también expresión de una firme
voluntad ecuménica ya que han estado invitados los rumanos ortodoxos. Será el
primer Certamen de
la Academia
Mariana
de lleida con voluntad ecuménica. “Una sola fe, un sólo bautismo... y una
sola y misma Madre de Dios y Madre nuestra”. Que ella,
la Virgen
de
la Unidad
, interceda por todos nosotros para que nuestros pueblos encuentren en ella un
ejemplo de acogida generosa y un testimonio de fe fiel y perseverante”.
X Francesc
Xavier, Obispo de Lleida
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