Assemblea diocesana: Dir i Fer

 Asamblea diocesana: Decir y Hacer

12 Junio 2005

 “¿Así que te has convertido a Cristo?”

“Sí”

 “Por tanto, sabrás muchas cosas de él. Dime: ¿En qué país nació?

“No lo sé”.

¿A qué edad murió?

“Tampoco lo sé”.

“¿Sabrás, al menos, cuántos sermones predicó?”    

 “Pues, no. No lo sé”

 “Lo cierto es que sabes muy poco, para ser una persona que se ha convertido a Cristo”.

“Tienes toda la razón. Yo mismo estoy avergonzado de lo poco que sé  de él. Pero sí sé alguna cosa. Hace tres años yo era un borracho. Estaba cargado de deudas. Mi familia se estaba deshaciendo. Mi mujer y los hijos veían como una tormenta mi vuelta a casa cada noche... Pero he dejado la bebida; no tengo deudas; nuestro hogar es feliz; mis hijos esperan con alegría mi vuelta a casa todas las noches. Todo esto es lo que Cristo ha hecho por mí. Y esto es lo que sé de él”.

La conversión a Cristo no consiste en saber muchas cosas respecto de su vida y de sus enseñanzas. Convertirse es cambiar la dirección equivocada de la vida, para seguir el ejemplo de Jesucristo.

Si la Asamblea Diocesana ha de ser un instrumento pastoral para “abrir nuevos caminos” al anuncio del Evangelio, pide también un cambio en el actuar. No nos podemos encerrar en un cómodo: “siempre lo hemos hecho así”. Nuevos tiempos, nuevas respuestas en participación, en formación, en celebración y en testimonio.

La Asamblea Diocesana no es un catálogo de buenas intenciones. Ni ha de consistir solamente en decir sino en hacer. Santiago nos advierte: “El que escucha la palabra y no la pone en práctica, se parece a un hombre  que contempla la propia cara en un espejo; se mira, se marcha y al instante se olvida de la cara que hacía” (Jm, 1,23.24).

                        X Francesc Xavier, Obispo de Lleida