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Papa: Contemplar a Jesús como Nuestra Señora de los Dolores

Dv, 15/09/2017 - 3:02pm
(RV).- En su homilía de la Misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta , en el día en que la Iglesia recuerda a Nuestra Señora de los Dolores , el Papa Francisco invitó a contemplar a la Bienaventurada Virgen María a los pies de la Cruz. “Contemplar a la Madre de Jesús , contemplar este signo de contradicción – porque Jesús es el vencedor, pero en la Cruz, en la Cruz. Es una contradicción, no se comprende… Se necesita fe para comprender, al menos para acercarse a este misterio”. María sabía, y “vivió toda su vida con el alma traspasada”. Seguía a Jesús y oía los comentarios de la gente, a veces a favor, y otras en contra, pero estaba siempre detrás de su Hijo. Y “por esto decimos que es la primera discípula” – subrayó Francisco . María tenía la inquietud que le hacía nacer en su corazón este “signo de contradicción”. Al final, estaba allí, en silencio, bajo la cruz mirando a su Hijo. Quizás oía comentarios que decían: “Mira a aquella, es la Madre de uno de los tres delincuentes”. Pero ella “mostró el rostro por el Hijo”: “Esto que yo digo ahora son pequeñas palabras para ayudar a contemplar, en silencio, este misterio. En aquel momento, Ella nos dio a luz a todos nosotros: dio a la luz a la Iglesia. ‘Mujer’ –  le dice su Hijo – ‘he aquí a tus hijos’. No dice ‘madre’: dice ‘mujer’. Mujer fuerte, valerosa; mujer que estaba allí para decir: ‘Éste es mi Hijo: no lo reniego’”. El pasaje del Evangelio del día es, por lo tanto, más que para reflexionar, para contemplar. “Que sea el Espíritu Santo  – concluyó diciendo el Papa Francisco en su homilía – el que diga a cada uno de nosotros aquello de lo que tenemos necesidad”. (María Fernanda Bernasconi - RV). (from Vatican Radio)...
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Reforma del Papa va adelante. La voz al Cardenal Rodríguez Maradiaga

Dj, 14/09/2017 - 7:13pm
(RV).-  La tarde del miércoles 13 concluyó en el Vaticano la XXI reunión del C9 , el Consejo de Cardenales consejeros del Papa Francisco . Como informó la Oficina de Prensa de la Santa Sede , los trabajos se dedicaron a un estudio sobre el estado de las propuestas entregadas por el Consejo al Santo Padre para la reforma de la Curia . La Curia como instrumento de evangelización y de servicio no solo para el Papa, sino también para las Iglesias locales ; la descentralización; el papel de las Nunciaturas Apostólicas ; la selección y competencia del personal, menos clerical y más internacional, con el incremento de jóvenes y de mujeres , fueron algunos de los temas tratados. Asimismo los cardenales han seguido una relectura de los Estatutos del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida , constituido el 1. de septiembre de 2016, y el card. Sean O’Malley ha actualizado sobre los trabajos de la Comisión Pontificia para la protección de los menores . En su participación el cardenal hondureño Óscar Rodríguez Maradiaga se refirió a los textos del Papa relativos a la Reforma. Sobre todo aquellos del acostumbrado encuentro navideño con la Curia Romana, así como también de las intervenciones de Francisco en el Concistorio del 12 febrero de 2015 y del 17 de octubre 2015 con motivo del quincuagésimo aniversario del Sínodo de los Obispos .  Sobre el estado de la Reforma y los temas tratados estos días, nuestra colega Patricia Ynestroza conversó con el card. Rodríguez Maradiaga.  Escuchemos. (Raúl Cabrera- Radio Vaticano) (from Vatican Radio)...
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Homilía del Papa: entrar en el misterio de amor de la Cruz

Dj, 14/09/2017 - 4:34pm
(RV).- Tras la pausa de verano y su Viaje Apostólico a Colombia, el Papa Francisco reanudó la celebración de la Misa en la capilla de la Casa de Santa Marta , en la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz , es decir el 14 de septiembre. En su homilía advirtió acerca de la tentación de pensar en un Cristo sin la Cruz , haciendo de Él “un maestro espiritual”, o pensar en una Cruz sin Cristo , es decir vivir sin esperanza, en una especie de “masoquismo espiritual”. El Papa centró su reflexión en el “misterio de amor” que constituye, precisamente, la Cruz. Teniendo en cuenta que la Liturgia habla de ella como si fuera un árbol, noble y fiel, Francisco evidenció que no siempre es fácil comprender esto. “Sólo con la contemplación – dijo  – se va adelante en este misterio amor”. Y añadió que Jesús , cuando se lo explica a Nicodemo – tal como lo recuerda el Evangelio del día – utiliza dos verbos, a saber: “subir” y “descender”. Sí, porque como dijo el Papa Bergoglio “Cristo descendió del Cielo para llevarnos a todos nosotros a subir al Cielo”. Y reafirmó que “éste es el misterio de la Cruz”. Mientras en la Primera Lectura , San Pablo lo explica diciendo que Jesús “se anonadó a sí mismo”, haciéndose obediente hasta la muerte en la Cruz: “Éste es el descenso de Jesús: hasta el fondo, hasta la humillación. Se despojó por amor, y por esto Dios lo exaltó y lo hizo subir. Sólo si nosotros logramos comprender este descenso hasta el final podemos comprender la salvación que nos ofrece este misterio de amor”. Naturalmente esto no es fácil, tal como lo recordó Francisco , porque siempre están las tentaciones de considerar una mitad  y no la otra. Tanto es así que San Pablo  dirigió palabras fuertes a los Gálatas  cuando les dijo que habían cedido ante la tentación de no entrar en el misterio de amor, sino de explicarlo”. Así como la serpiente había encantado a Eva y en el desierto había envenenado a los israelitas, del mismo modo fueron encantados “por la ilusión de un Cristo sin la Cruz o por una Cruz sin Cristo”.  Estas son las dos tentaciones ante las que se detuvo el Santo Padre . La primera, es la de un Cristo sin la Cruz, o sea, hacer de Él “un maestro espiritual”, que te lleva adelante con tranquilidad: “Un Cristo sin la Cruz que no es el Señor: es un maestro. Nada más. Es aquel que, sin saberlo, tal vez buscaba Nicodemo. Es una de las tentaciones. Sí, Jesús, qué buen maestro, pero… sin la Cruz. ¿Quién los ha encantado con esta imagen? La rabia de Pablo. Jesucristo presentado pero no crucificado. La otra tentación es la Cruz sin Cristo. La angustia de permanecer abajo, rebajados, con el peso del pecado, sin esperanza. Es una especie de “masoquismo espiritual”. Sólo la Cruz, pero sin esperanza, sin Cristo”. La Cruz sin Cristo sería “un misterio de tragedia” – añadió el Papa – como las tragedias paganas: “Pero la Cruz es un misterio de amor, la Cruz es fiel, la Cruz es noble. Hoy podemos dedicar algunos minutos y cada uno preguntarse: ¿Cristo crucificado, para mí, es misterio de amor?  ¿Sigo a Jesús sin la Cruz, a un maestro espiritual que llena de consuelo, de buenos consejos? ¿Sigo la Cruz sin Jesús, siempre quejándome, con este “masoquismo” del espíritu? ¿Me dejo llevar por este misterio del descenso, vaciamiento total y elevación del Señor?”. El Papa Francisco concluyó desenado que el Señor conceda la gracia “no digo de comprender, sino de entrar” en este misterio de amor. Después, con el corazón, con la mente, con el cuerpo, con todo, entenderemos algo”. (María Fernanda Bernasconi - RV). (from Vatican Radio)...
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El Papa a los nuevos Obispos: “Discernir con humildad y obediencia con el pueblo y para el pueblo de Dios”

Dj, 14/09/2017 - 3:51pm
(RV).- “Les pido que tengan escrupulosamente ante sus ojos a Jesús y la misión que no era suya sino del Padre, y ofrezcan a la gente cuanto Él ha sabido dar, es decir, la posibilidad de encontrar personalmente a Dios, de escoger su Vía y de progresar en su amor”, lo dijo el Papa Francisco a los participantes en el Curso de Formación para nuevos Obispos, organizado por la Congregación para los Obispos, en colaboración con la Congregación para las Iglesias Orientales, a quienes recibió en Audiencia la mañana del segundo jueves de septiembre, en la Sala Clementina del Vaticano. En su discurso, dirigido a los nuevos Obispos ordenados en el curso del año, el Santo Padre agradeció a los responsables de los mencionados Dicasterios, “por el generoso empeño” con el cual han organizado este evento. “Este año – señaló el Pontífice – el programa de sus jornadas romanas ha tratado de penetrar en el misterio del Episcopado mediante una de sus tareas centrales, es decir, el de ofrecer a la grey en medio al cual el Espíritu Santo nos ha constituido como custodios, el discernimiento espiritual y pastoral necesario para que este llegue al conocimiento y a la realización de la voluntad de Dios, en la cual reside toda plenitud”. En este sentido, el Obispo de Roma les ofreció algunas reflexiones sobre este tema tan importante en nuestros días, paradójicamente marcados por un sentido de autoreferencialidad, que proclama el fin del tiempo de los maestros mientras que, en la soledad, el hombre concreto continúa pidiendo ayuda para afrontar las dramáticas cuestiones de lo afligen. “Es precisamente mediante el auténtico discernimiento – precisó el Papa – que Pablo presenta como uno de los dones del Espíritu y Santo Tomás de Aquino llama ‘la virtud superior que juzga según aquellos principios superiores’, que podemos responder a tal necesidad humana hodierna”. Primero: El Espíritu Santo, protagonista de todo auténtico discernimiento Recordando el momento de sus consagraciones episcopales, el Papa Francisco dijo a los nuevos Obispos que la Iglesia ha invocado sobre ellos el “Pneuma hegemonikon”, es decir, el Espíritu que guía y gobierna, la potencia que el Padre ha dado al Hijo y que Ellos han transmitido a los santos Apóstoles. “Solamente quien es guiado por Dios – puntualizó el Santo Padre – tiene título y autoridad para ser propuesto como guía de los demás. Puede enseñar y hacer crecer en el discernimiento sólo quien tiene cercanía con este maestro interior quien, como una brújula, ofrece los criterios para distinguir, para sí y para los demás, los tiempos de Dios y de su gracia”. Por ello, afirmó el Papa Francisco, el Obispo no puede dar por presupuesto el poseer un don tan alto y trascendente, como si fuera un derecho adquirido, sin declinar en un ministerio sin fecundidad. “Por lo tanto – precisó el Pontífice – es imperativo regresar continuamente en la oración a Gabaón, para recordar al Señor que ante Él somos perennes jóvenes, que no saben cómo guiarse y para implorar no largos días, ni riquezas, ni la vida de los enemigos, sino sólo el discernimiento en el juzgar en medio a su pueblo”. “El discernimiento por lo tanto – afirmó el Papa – nace en el corazón y en la mente del Obispo a través de su oración, cuando pone en contacto a las personas y a las situaciones a él confiadas con la Palabra divina pronunciada por el Espíritu. Es en esta intimidad que el Pastor madura la libertad interior que lo hace fuerte en sus elecciones y en sus comportamientos, sea personales que eclesiales. Sólo en el silencio de la oración se puede aprender la voz de Dios, percibir las señales de su lenguaje, acceder a su verdad, que es una luz distinta, que no está sobre la inteligencia como el aceite que se sobrepone al agua, porque sólo quien conoce la verdad conoce esta luz”. Segundo: El discernimiento es un don del Espíritu a la Iglesia, al cual se responde con la escucha Desarrollando el segundo punto de su meditación, el Papa Francisco señaló que el discernimiento es una gracia del Espíritu al santo pueblo fiel de Dios, que lo constituye pueblo profético, dotado del sentido de la fe y de ese instinto espiritual que lo hace capaz de sentir cum Ecclesia. “El discernimiento del Obispo – precisó el Pontífice – es siempre una acción comunitaria, que no prescinde de la riqueza del parecer de sus presbíteros y diáconos, del Pueblo de Dios y de todos aquellos que pueden ofrecerle un aporte útil, también a través de ayudas concretas y no solamente formales”. Por lo tanto, dijo el Santo Padre, los invito a cultivar una actitud de escucha, creciendo en la libertad de renunciar al proprio punto de vista, para asumir aquel de Dios. Sin dejarse condicionar por la mirada de los demás. “La misión que les espera – agregó el Papa – no es llevar ideas y proyectos propios, ni soluciones abstractamente ideadas por quien considera la Iglesia como un huerto de su casa, sino humildemente, sin protagonismos o narcisismos, ofrecer su concreto testimonio de unión con Dios, sirviendo al Evangelio que debe ser cultivado y ayudado a crecer en esta situación específica. Por lo tanto, discernir significa – subrayó el Pontífice – humildad y obediencia. Humildad respecto a los propios proyectos. Obediencia respecto al Evangelio, criterio último; al Magisterio, que lo custodia; a las normas de la Iglesia universal, que lo sirven; y a las situaciones concretas de las personas, para las cuales no se quiere otra cosa que sacar del tesoro de la Iglesia cuanto es fecundo para su salvación”. Tercero: Llamados a crecer en el discernimiento Finalmente, en el tercer punto de su meditación el Papa Francisco señaló que los Obispos deben esforzarse en el crecimiento de un discernimiento encarnado e inclusivo, que dialogue con la conciencia de los fieles que debe ser formado y no sustituido. “Por eso – señaló el Papa – el auténtico discernimiento, si bien es definitivo en cada paso, es un proceso siempre abierto y necesario, que puede ser completado y enriquecido… El Pastor está llamado a hacer disponible a la grey la gracia del Espíritu, que sabe penetrar en los pliegues de la realidad y tener presente sus tonalidades para hacer emerger cuanto Dios quiere realizar en cada momento”. (Renato Martinez – Radio Vaticano) (from Vatican Radio)...
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Papa: con María, llevar al mundo la paz de la Cruz de Cristo

Dc, 13/09/2017 - 2:38pm
«Que la Virgen María nos ayude a dar el primer paso cada día, para construir la paz en el amor, en la justicia y en la verdad» (RV).- El ruego del Papa Francisco en la víspera de la Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz En su primera audiencia general después de su regreso del Viaje Apostólico a Colombia , el Papa deseó a los numerosos peregrinos de tantas partes del mundo, que su peregrinación a Roma fortalezca en todos «la fe en Jesucristo, que nos llama a dar el primer paso hacia nuestros hermanos y hermanas que están en la necesidad». El mensaje de amor de la Cruz, en la cordial bienvenida del Obispo de Roma a los peregrinos de lengua árabe, en particular a los provenientes de Oriente Medio, a los polacos y también en su aliento y bendición a los jóvenes, a los enfermos y a los recién casados: «Queridos hermanos y hermanas, mañana celebraremos la Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz. Recuerden siempre que por medio de la Cruz de Cristo es derrotado el maligno y vencida la muerte, nos es donada la vida y restituida la esperanza . Sepan descubrir y acoger siempre este mensaje de amor y de salvación de la Cruz de Jesús. Que el Señor los bendiga. Saludo cordialmente a los peregrinos polacos y les agradezco por el apoyo que me brindaron con su oración durante mi Viaje Apostólico a Colombia . La Fiesta de la Exaltación de la Cruz, que celebramos mañana, nos recuerda que el camino a la santidad pasa por la Cruz. En esta perspectiva hay que mirar todo sufrimiento: la enfermedad, las injusticias, la pobreza y los fracasos. Que la Cruz sea para nosotros fuente de purificación, de vida y de fortaleza en el espíritu. Llevando con Cristo nuestras cruces cotidianas y las dificultades, aprendamos de Él la capacidad de comprender y aceptar la voluntad de Dios. Los bendigo de corazón. Dirijo un saludo especial a los jóvenes, a los enfermos y a los recién casados. Mañana se celebra la Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz. Queridos jóvenes, fortalezcan su diálogo con Dios, difundiendo su luz y su paz; queridos enfermos, encuentren conforto en la cruz del Señor Jesús, que prosigue su obra de redención en la vida de todo hombre; y, ustedes, recién casados, esfuércense en mantener una relación constante con Cristo Crucificado, con el fin de que su amor sea cada vez más verdadero, fecundo y duradero». En su saludo a los peregrinos de habla alemana, el Papa recordó la misión de los discípulos de Cristo: « Cristo es nuestra paz y reconciliación. Como discípulos suyos, siempre debemos estar listos para dar el primer paso llevando su amor . Así podemos ser verdaderamente sal, luz y levadura en el mundo. Que el Espíritu Santo nos ayude con su gracia». Con su oración, el Papa expresó su dolor y cercanía ante las inundaciones que en días pasados se produjeron en Italia, en particular en la región de Toscana, debido a lluvias torrenciales, dejando 8 víctimas mortales y cuantiosos daños materiales: « Dirijo mi pensamiento y expreso mi cercanía espiritual a cuantos sufren por el aluvión que azotó el territorio de Livorno . Oremos por los que han muerto, por los heridos, por sus familiares y por cuantos están en la prueba». (CdM – RV) (from Vatican Radio)...
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«Un pueblo que es capaz de tener hijos y mostrarlos con orgullo es un pueblo que tiene futuro», dijo el Papa en la catequesis

Dc, 13/09/2017 - 1:13pm
«Colombia, un pueblo con esperanza». (RV).- «La misericordia y la verdad se han encontrado, la justicia y la paz se han besado». (Sal 85,11) Con este verso del salmo 85 el Papa Francisco se refirió a lo vivido el pasado viernes en Colombia , durante su viaje apostólico, en el encuentro por la Paz y la Reconciliación del país: “estas palabras proféticas llenas de gracia las vimos encarnadas en las historias de los testigos, que hablaron en nombre de muchos que a partir de sus heridas, con la gracia de Cristo, salieron de sí mismos y se abrieron al encuentro, al perdón, a la reconciliación”, dijo en la catequesis en italiano. Un viaje, este vigésimo viaje internacional y quinto del Papa Francisco en un país latinoamericano, en el que el pontífice afirmó haber sentido la continuidad con los dos Papas que visitaron Colombia en precedencia, el Beato Pablo VI en 1968 y san Juan Pablo II en 1986. “Una continuidad – expresó -fuertemente animada por el Espíritu, que guía los pasos del Pueblo de Dios en los caminos de la historia”. “En la catequesis de hoy deseo hacerles partícipes de mi reciente Viaje Apostólico a Colombia . En primer lugar, quiero agradecer desde aquí al Presidente por su invitación a visitar ese país, a las Autoridades y a todos cuantos han colaborado para hacerlo posible, y muy especialmente al pueblo colombiano por su acogida, su alegría y su afecto. El lema del Viaje era «Demos el primer paso» , y miraba al proceso de reconciliación que vive hoy Colombia para poder salir de 50 años de conflicto interno. Con mi visita he querido bendecir el esfuerzo de ese pueblo, confirmarlo en la fe y en la esperanza, y recibir su testimonio, que es una riqueza para mi ministerio y para toda la Iglesia”. El Santo Padre se refirió a las fuertes raíces cristianas de  Colombia y manifestó la evidencia del obrar del maligno, que “quiso dividir el pueblo para destruir la obra de Dios”. Pero destacó además “que el amor de Cristo y su misericordia infinita es más fuerte del pecado y de la muerte”, y este viaje “ha sido llevar la bendición de Cristo y la de la Iglesia, sobre el deseo de vida y de paz que brota del corazón de la nación”. Sucesivamente hizo un recorrido por las distintas etapas de su viaje, comenzando por Bogotá , en donde el primer encuentro fue aquel con las autoridades, seguido por el encuentro con los jóvenes y los obispos: “He podido contemplar los deseos de paz y de vida de tantos niños y jóvenes , en quienes exulta la esperanza. He podido encontrar también a los Obispos de esta nación y a los representantes del CELAM , para alentar su labor. En la etapa culminante de mi viaje, Villavicencio , hemos oído el conmovedor testimonio de los mártires y hemos visto el cuerpo mutilado del Cristo de Bojayá, esto nos ha recordado que la paz se funda, ante todo, sobre la sangre de testigos del amor , de la verdad, de la justicia y de la fe. En Medellín y Cartagena , el tema ha trascendido a la misión y al servicio, con ejemplos insignes de vocación y de seguimiento de Jesús, que hoy como ayer se entregan a los más pobres y se consagran a la promoción humana integral”. “Un pueblo alegre entre los muchos sufrimientos, un pueblo con esperanza”. Así definió el Papa Francisco la hermana nación de Colombia, y repitió aquello que dijo en la conferencia de prensa en el avión, que tanto lo impactó de las ciudades que visitó: el ver entre las multitudes, a los papás y las mamás que alzaban  a sus niños para que el Papa los bendijera, que hacían ver los propios hijos como diciendo “éste es nuestro orgullo, ésta es nuestra esperanza”. “ Un pueblo – afirmó el Papa - capaz de tener hijos y de hacerlos ver con orgullo, es un pueblo que tiene futuro ”. “Confío a todos a la Virgen de Chiquinquirá, que ella pueda ayudarnos a dar el primer paso hacia un mundo más justo y en paz. Que Dios los bendiga”, concluyó.  (Griselda Mutual - Radio Vaticano) (from Vatican Radio)...
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El Viaje Apostólico a Colombia en la catequesis del Papa Francisco en español

Dc, 13/09/2017 - 12:33pm
(RV).- En la catequesis del miércoles 13 de setiembre el Santo Padre Francisco se refirió a su reciente Viaje Apostólico a Colombia. A continuación el resumen que pronunció en español:  Queridos hermanos y hermanas: En la catequesis de hoy deseo hacerles partícipes de mi reciente Viaje Apostólico a Colombia. En primer lugar, quiero agradecer desde aquí al Presidente por su invitación a visitar ese país, a las Autoridades y a todos cuantos han colaborado para hacerlo posible, y muy especialmente al pueblo colombiano por su acogida, su alegría y su afecto. El lema del Viaje era «Demos el primer paso», y miraba al proceso de reconciliación que vive hoy Colombia para poder salir de 50 años de conflicto interno. Con mi visita he querido bendecir el esfuerzo de ese pueblo, confirmarlo en la fe y en la esperanza, y recibir su testimonio, que es una riqueza para mi ministerio y para toda la Iglesia. He podido contemplar los deseos de paz y de vida de tantos niños y jóvenes, en quienes exulta la esperanza. He podido encontrar también a los Obispos de esta nación y a los representantes del CELAM, para alentar su labor. En la etapa culminante de mi viaje, Villavicencio, hemos oído el conmovedor testimonio de los mártires y hemos visto el cuerpo mutilado del Cristo de Bojayá, esto nos ha recordado que la paz se funda, ante todo, sobre la sangre de testigos del amor, de la verdad, de la justicia y de la fe. En Medellín y Cartagena, el tema ha trascendido a la misión y al servicio, con ejemplos insignes de vocación y de seguimiento de Jesús, que hoy como ayer se entregan a los más pobres y se consagran a la promoción humana integral. *  *  * Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular los grupos provenientes de España y Latinoamérica. Confío a todos a la Virgen de Chiquinquirá, que ella pueda ayudarnos a dar el primer paso hacia un mundo más justo y en paz. Que Dios los bendiga. (Radio Vaticano) (from Vatican Radio)...
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Concluyó el Viaje Apostólico del Papa Francisco a Colombia

Dll, 11/09/2017 - 5:09pm
Concluyó este 11 de septiembre el XX Viaje Apostólico del Papa Francisco a Colombia . El Pontífice volvió al Vaticano no sin antes realizar la acostumbrada visita a la Basílica de Santa María La Mayor, a donde fue para dar gracias a la Virgen, la Salus Populi Romani, por el viaje apenas terminado y llevarle un homenaje floreal. Como de costumbre, el Santo Padre regresó en un vuelo especial de la línea aérea de bandera del país visitado. El velívolo que traía al Pontífice desde Cartagena a Roma, aterrizó en el Aeropuerto militar de Ciampino, después de aproximadamente 11 horas de vuelo, a las 12.55. Durante el viaje de regreso, el Papa Francisco dedicó un tweet a los “hermanos colombianos” donde se lee: “He conocido tantas personas que me han tocado el corazón. ¡Me hicieron tanto bien! Después del Beato Pablo VI y  San Juan Pablo II, Francisco decidió emprender su viaje a Colombia, con el objetivo de sellar un nuevo camino de reconciliación para esta nación sudamericana. (MCM-RV)   (from Vatican Radio)...
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El Papa al concluir su Viaje: “Colombia, tu hermano te necesita, ve a su encuentro llevando el abrazo de paz”

Dll, 11/09/2017 - 1:34pm
(RV).- “Colombia, tu hermano te necesita, ve a su encuentro llevando el abrazo de paz, libre de toda violencia, esclavos de la paz, para siempre”, lo dijo el Papa Francisco al final de la Misa que presidió en el área portuaria de Contecar , en Cartagena de Indias, la tarde del domingo 10 de septiembre, en el marco de su 20° Viaje Apostólico a Colombia. En su saludo final al pueblo colombiano, el Santo Padre agradeció a todos “sus hermanos en el episcopado y a todo el pueblo de Dios”, al Presidente de Colombia y las Autoridades civiles, y a todos los que han deseado unirse a nosotros, señaló el Pontífice, en esta celebración Eucarística. Asimismo, el Obispo de Roma agradeció a todos aquellos que han colaborado dando su tiempo y su disponibilidad para la realización de esta Visita Apostólica. “Han sido días intensos y hermosos – precisó el Papa – en los que pude encontrar a tantas personas, conocer tantas realidades que me han tocado el corazón. Ustedes me han hecho mucho bien”. Antes de concluir sus saludos, el Papa Francisco dirigió una última palabra al pueblo colombiano: “no nos quedemos en «dar el primer paso» - alentó el Pontífice – sino que sigamos caminando juntos cada día para ir al encuentro del otro, en busca de la armonía y de la fraternidad. No podemos quedarnos parados”. Recordando que el 8 de septiembre de 1654 moría aquí mismo san Pedro Claver , el Santo Padre exhortó que, en su incansable labor en favor de los más pobres, este santo no se quedó parado, después del primer paso siguieron otros, y otros, y otros. “Su ejemplo nos hace salir de nosotros mismos e ir al encuentro del prójimo – señaló el Papa – por ello, dijo: Colombia, tu hermano te necesita, ve a su encuentro llevando el abrazo de paz, libre de toda violencia, esclavos de la paz, para siempre”. (Renato Martinez – Radio Vaticano) Texto y Audio completo de las palabras del Papa Francisco Al terminar esta celebración, quiero agradecer a Mons. Jorge Enrique Jiménez Carvajal, Arzobispo de Cartagena, las amables palabras que me ha dirigido en nombre de sus hermanos en el episcopado y de todo el pueblo de Dios. Agradezco al señor Presidente Juan Manuel Santos por su invitación a visitar el país,  a las Autoridades civiles, y a todos los que han deseado unirse a nosotros en esta celebración Eucarística, aquí o a través de los medios de comunicación. Agradezco el esfuerzo y colaboración para haber hecho realidad esta visita. Son muchos los que han colaborado dando su tiempo y su disponibilidad. Han sido días intensos y hermosos en los que pude encontrar a tantas personas, conocer tantas realidades que me han tocado el corazón. Ustedes me han hecho mucho bien. Queridos hermanos, quisiera dejarles una última palabra: no nos quedemos en «dar el primer paso», sino que sigamos caminando juntos cada día para ir al encuentro del otro, en busca de la armonía y de la fraternidad. No podemos quedarnos parados. El 8 de septiembre de 1654 moría aquí mismo san Pedro Claver; lo hacía después de cuarenta años de esclavitud voluntaria, de incansable labor en favor de los más pobres. Él no se quedó parado, después del primer paso siguieron otros, y otros, y otros. Su ejemplo nos hace salir de nosotros mismos e ir al encuentro del prójimo. Colombia, tu hermano te necesita, ve a su encuentro llevando el abrazo de paz, libre de toda violencia, esclavos de la paz, para siempre. (from Vatican Radio)...
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Dignidad de la Persona y condena a las drogas: profunda homilía del Papa en Cartagena de Indias

Dll, 11/09/2017 - 1:59am
(RV).- El Papa Francisco celebró éste Domingo, 10 de Septiembre previo a su regreso a Roma mañana lunes, la última misa de éste vigésimo viaje apostólico de su Pontificado que le ha llevado a las ciudades de Bogotá, Villavicencio, Medellín y hoy a Cartagena de Indias. En su homilía el Papa subrayó que “Cartagena de Indias es en Colombia la sede de los Derechos Humanos porque aquí como pueblo se valora que “gracias al equipo misionero formado por los sacerdotes jesuitas Pedro Claver y Corberó, Alonso de Sandoval y el Hermano Nicolás González, acompañados de muchos hijos de la ciudad de Cartagena de Indias en el siglo XVII, nació la preocupación por aliviar la situación de los oprimidos de la época, en especial la de los esclavos, por quienes clamaron por el buen trato y la libertad». Haciendo una breve mención sobre el cuarto sermón del Evangelio de Mateo, y el que le precede, el del pastor bueno que deja las 99 ovejas para ir tras la perdida, el Santo Padre hizo hincapié en que: “no hay nadie lo suficientemente perdido que no merezca nuestra solicitud, nuestra cercanía y nuestro perdón”. Y desde éstas palabras quizo fortalecer su reflexión recordando que: “en estos días escuché muchos testimonios de quienes han salido al encuentro de personas que les habían dañado. …, pero que sin embargo han salido, han dado el primer paso en un camino distinto a los ya recorridos”. Ante tanta rotura social y personal el Santo Padre señaló que: “Jesús encuentra la solución al daño realizado en el encuentro personal entre las partes. «El autor principal, el sujeto histórico de este proceso, es la gente …Se trata de un acuerdo para vivir juntos, de un pacto social y cultural». Tomando como reflexión el Evangelio de este Domingo señaló que: “Jesús nos señala que este camino de reinserción en la comunidad comienza con un diálogo de a dos. Las heridas hondas de la historia precisan necesariamente de instancias donde se haga justicia, se dé posibilidad a las víctimas de conocer la verdad, el daño sea convenientemente reparado y haya acciones claras para evitar que se repitan esos crímenes”; “A nosotros se nos exige generar «desde abajo» un cambio cultural que responda con la cultura de la vida, del encuentro”. El Papa subrayó una reflexión escrita por Gabriel García Márquez, en su texto “Mensaje sobre la paz” del año 1998, poniendo el  acento sobre las siguientes palabras: “es necesaria una legítima revolución de paz que canalice hacia la vida la inmensa energía creadora que durante casi dos siglos hemos usado para destruirnos y que reivindique y enaltezca el predominio de la imaginación»”. Ante la cultura de la indiferencia dominante el Papa citó a San Pedro Claver y a tantos otros que junto a él iniciaron “un proceso de confrontación” ante la indifencia “una corriente cultural del encuentro”. San Pedro Claver supo “restaurar la dignidad y la esperanza de centenares de negros y de esclavos, …, tuvo el «genio» de vivir cabalmente el Evangelio, de encontrarse con quienes otros consideraban sólo un deshecho”. “Huella seguida la de este misionero y apóstol por santa María Bernarda Bütler”. “También Jesús nos señala la posibilidad de que el otro se cierre, se niegue a cambiar, persista en su mal. No podemos negar que hay personas que persisten en pecados que hieren la convivencia y la comunidad,…, e incluso en una «aséptica legalidad» pacifista que no tiene en cuenta la carne del hermano, la carne de Cristo. También para esto debemos estar preparados, y sólidamente asentados en principios de justicia que en nada disminuyen la caridad. No es posible convivir en paz sin hacer nada con aquello que corrompe la vida y atenta contra ella. A este respecto, recordamos a todos aquellos que, con valentía y de forma incansable, han trabajado y hasta han perdido la vida en la defensa y protección de los derechos de la persona humana y su dignidad”. Finalizó el Papa su homilía recordando que: “Jesús nos pide que recemos juntos; que nuestra oración sea sinfónica, con matices personales, distintas acentuaciones, pero que alce de modo conjunto un mismo clamor. «Dar el primer paso» es, sobre todo, salir al encuentro de los demás con Cristo, el Señor. Y Él nos pide siempre dar un paso decidido y seguro hacia los hermanos, renunciando a la pretensión de ser perdonados sin perdonar, de ser amados sin amar”. (Juan Carlos Velarde Gonzalez para Radio Vaticana).  Audio y texto completo de la homilía del Santo Padre en Cartagena de Indias, Colombia. En esta ciudad, que ha sido llamada «la heroica» por su tesón hace 200 años en defender la libertad conseguida, celebro la última Eucaristía de este viaje a Colombia. También, desde hace 32 años, Cartagena de Indias es en Colombia la sede de los Derechos Humanos porque aquí como pueblo se valora que «gracias al equipo misionero formado por los sacerdotes jesuitas Pedro Claver y Corberó, Alonso de Sandoval y el Hermano Nicolás González, acompañados de muchos hijos de la ciudad de Cartagena de Indias en el siglo XVII, nació la preocupación por aliviar la situación de los oprimidos de la época, en especial la de los esclavos, por quienes clamaron por el buen trato y la libertad» (Congreso de Colombia 1985, ley 95, art. 1). Aquí, en el Santuario de san Pedro Claver, donde de modo continuo y sistemático se da el encuentro, la reflexión y el seguimiento del avance y vigencia de los derechos humanos en Colombia, la Palabra de Dios nos habla de perdón, corrección, comunidad y oración. En el cuarto sermón del Evangelio de Mateo, Jesús nos habla a nosotros, a los que hemos decidido apostar por la comunidad, a quienes valoramos la vida en común y soñamos con un proyecto que incluya a todos. El texto que precede es el del pastor bueno que deja las 99 ovejas para ir tras la perdida, y ese aroma perfuma todo el discurso: no hay nadie lo suficientemente perdido que no merezca nuestra solicitud, nuestra cercanía y nuestro perdón. Desde esta perspectiva, se entiende entonces que una falta, un pecado cometido por uno, nos interpele a todos pero involucra, en primer lugar, a la víctima del pecado del hermano; ese está llamado a tomar la iniciativa para que quien lo dañó no se pierda. En estos días escuché muchos testimonios de quienes han salido al encuentro de personas que les habían dañado. Heridas terribles que pude contemplar en sus propios cuerpos; pérdidas irreparables que todavía se siguen llorando, sin embargo han salido, han dado el primer paso en un camino distinto a los ya recorridos. Porque Colombia hace décadas que a tientas busca la paz y, como enseña Jesús, no ha sido suficiente que dos partes se acercaran, dialogaran; ha sido necesario que se incorporaran muchos más actores a este diálogo reparador de los pecados. «Si no te escucha, busca una o dos personas más» (Mt 18,15), nos dice el Señor en el Evangelio. Hemos aprendido que estos caminos de pacificación, de primacía de la razón sobre la venganza, de delicada armonía entre la política y el derecho, no pueden obviar los procesos de la gente. No se alcanza con el diseño de marcos normativos y arreglos institucionales entre grupos políticos o económicos de buena voluntad. Jesús encuentra la solución al daño realizado en el encuentro personal entre las partes. Además, siempre es rico incorporar en nuestros procesos de paz la experiencia de sectores que, en muchas ocasiones, han sido invisibilizados, para que sean precisamente las comunidades quienes coloreen los procesos de memoria colectiva. «El autor principal, el sujeto histórico de este proceso, es la gente y su cultura, no es una clase, una fracción, un grupo, una élite. No necesitamos un proyecto de unos pocos para unos pocos, o una minoría ilustrada o testimonial que se apropie de un sentimiento colectivo. Se trata de un acuerdo para vivir juntos, de un pacto social y cultural» (Exhort. ap. Evangelii gaudium, 239). Nosotros podemos hacer un gran aporte a este paso nuevo que quiere dar Colombia. Jesús nos señala que este camino de reinserción en la comunidad comienza con un diálogo de a dos. Nada podrá reemplazar ese encuentro reparador; ningún proceso colectivo nos exime del desafío de encontrarnos, de clarificar, perdonar. Las heridas hondas de la historia precisan necesariamente de instancias donde se haga justicia, se dé posibilidad a las víctimas de conocer la verdad, el daño sea convenientemente reparado y haya acciones claras para evitar que se repitan esos crímenes. Pero eso sólo nos deja en la puerta de las exigencias cristianas. A nosotros se nos exige generar «desde abajo» un cambio cultural: a la cultura de la muerte, de la violencia, respondemos con la cultura de la vida, del encuentro. Nos lo decía ya ese escritor tan de ustedes, tan de todos: «Este desastre cultural no se remedia ni con plomo ni con plata, sino con una educación para la paz, construida con amor sobre los escombros de un país enardecido donde nos levantamos temprano para seguirnos matándonos los unos a los otros... una legítima revolución de paz que canalice hacia la vida la inmensa energía creadora que durante casi dos siglos hemos usado para destruirnos y que reivindique y enaltezca el predominio de la imaginación» (Gabriel García Márquez, Mensaje sobre la paz, 1998). ¿Cuánto hemos accionado en favor del encuentro, de la paz? ¿Cuánto hemos omitido, permitiendo que la barbarie se hiciera carne en la vida de nuestro pueblo? Jesús nos manda a confrontarnos con esos modos de conducta, esos estilos de vida que dañan el cuerpo social, que destruyen la comunidad. ¡Cuántas veces se «normalizan» procesos de violencia, exclusión social, sin que nuestra voz se alce ni nuestras manos acusen proféticamente! Al lado de san Pedro Claver había millares de cristianos, consagrados muchos de ellos; sólo un puñado inició una corriente contracultural de encuentro. San Pedro supo restaurar la dignidad y la esperanza de centenares de millares de negros y de esclavos que llegaban en condiciones absolutamente inhumanas, llenos de pavor, con todas sus esperanzas perdidas. No poseía títulos académicos de renombre; más aún, se llegó a afirmar que era «mediocre» de ingenio, pero tuvo el «genio» de vivir cabalmente el Evangelio, de encontrarse con quienes otros consideraban sólo un deshecho. Siglos más tarde, la huella de este misionero y apóstol de la Compañía de Jesús fue seguida por santa María Bernarda Bütler, que dedicó su vida al servicio de pobres y marginados en esta misma ciudad de Cartagena.[1] En el encuentro entre nosotros redescubrimos nuestros derechos, recreamos la vida para que vuelva a ser auténticamente humana. «La casa común de todos los hombres debe continuar levantándose sobre una recta comprensión de la fraternidad universal y sobre el respeto de la sacralidad de cada vida humana, de cada hombre y cada mujer; de los pobres, de los ancianos, de los niños, de los enfermos, de los no nacidos, de los desocupados, de los abandonados, de los que se juzgan descartables porque no se los considera más que números de una u otra estadística. La casa común de todos los hombres debe también edificarse sobre la comprensión de una cierta sacralidad de la naturaleza creada» (Discurso a las Naciones Unidas, 25 septiembre 2015). También Jesús nos señala la posibilidad de que el otro se cierre, se niegue a cambiar, persista en su mal. No podemos negar que hay personas que persisten en pecados que hieren la convivencia y la comunidad: «Pienso en el drama lacerante de la droga, con la que algunos lucran despreciando las leyes morales y civiles. Este mal atenta directamente contra la dignidad de la persona humana y va rompiendo progresivamente la imagen que el creador ha plasmado en nosotros. Condeno con firmeza esta lacra que ha puesto fin a tantas vidas y que es mantenida y sostenida por hombres sin escrúpulos. No se puede jugar con la vida de nuestro hermano, ni manipular su dignidad. Hago un llamado para que se busquen los modos para terminar con el narcotráfico que lo único que hace es sembrar muerte por doquier, truncando tantas esperanzas y destruyendo tantas familias. Pienso también en otros dramas como en la devastación de los recursos naturales y en la contaminación; en la tragedia de la explotación laboral; pienso en el blanqueo ilícito de dinero así como en la especulación financiera, que a menudo asume rasgos perjudiciales y demoledores para enteros sistemas económicos y sociales, exponiendo a la pobreza a millones de hombres y mujeres; pienso en la prostitución que cada día cosecha víctimas inocentes, sobre todo entre los más jóvenes, robándoles el futuro; pienso en la abominable trata de seres humanos, en los delitos y abusos contra los menores, en la esclavitud que todavía difunde su horror en muchas partes del mundo, en la tragedia frecuentemente desatendida de los emigrantes con los que se especula indignamente en la ilegalidad» (Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 2014, 8), e incluso en una «aséptica legalidad» pacifista que no tiene en cuenta la carne del hermano, la carne de Cristo. También para esto debemos estar preparados, y sólidamente asentados en principios de justicia que en nada disminuyen la caridad. No es posible convivir en paz sin hacer nada con aquello que corrompe la vida y atenta contra ella. A este respecto, recordamos a todos aquellos que, con valentía y de forma incansable, han trabajado y hasta han perdido la vida en la defensa y protección de los derechos de la persona humana y su dignidad. Como a ellos, la historia nos pide asumir un compromiso definitivo en defensa de los derechos humanos, aquí, en Cartagena de Indias, lugar que ustedes han elegido como sede nacional de su tutela. Finalmente Jesús nos pide que recemos juntos; que nuestra oración sea sinfónica, con matices personales, distintas acentuaciones, pero que alce de modo conjunto un mismo clamor. Estoy seguro de que hoy rezamos juntos por el rescate de aquellos que estuvieron errados y no por su destrucción, por la justicia y no la venganza, por la reparación en la verdad y no el olvido. Rezamos para cumplir con el lema de esta visita: «¡Demos el primer paso!», y que este primer paso sea en una dirección común. «Dar el primer paso» es, sobre todo, salir al encuentro de los demás con Cristo, el Señor. Y Él nos pide siempre dar un paso decidido y seguro hacia los hermanos, renunciando a la pretensión de ser perdonados sin perdonar, de ser amados sin amar. Si Colombia quiere una paz estable y duradera, tiene que dar urgentemente un paso en esta dirección, que es aquella del bien común, de la equidad, de la justicia, del respeto de la naturaleza humana y de sus exigencias. Sólo si ayudamos a desatar los nudos de la violencia, desenredaremos la compleja madeja de los desencuentros: se nos pide dar el paso del encuentro con los hermanos, atrevernos a una corrección que no quiere expulsar sino integrar; se nos pide ser caritativamente firmes en aquello que no es negociable; en definitiva, la exigencia es construir la paz, «hablando no con la lengua sino con manos y obras» (san Pedro Claver), y levantar juntos los ojos al cielo: Él es capaz de desatar aquello que para nosotros pareciera imposible, Él ha prometido acompañarnos hasta el fin de los tiempos, Él no dejará estéril tanto esfuerzo. También ella tuvo la inteligencia de la caridad y supo encontrar a Dios en el prójimo; ninguno de los dos se paralizó ante la injusticia y la dificultad. Porque «ante el conflicto, algunos simplemente lo miran y siguen adelante como si nada pasara, se lavan las manos para poder continuar con su vida. Otros entran de tal manera en el conflicto que quedan prisioneros, pierden horizontes, proyectan en las instituciones las propias confusiones e insatisfacciones y así la unidad se vuelve imposible. Pero hay una tercera manera, la más adecuada, de situarse ante el conflicto. Es aceptar sufrir el conflicto, resolverlo y transformarlo en el eslabón de un nuevo proceso» (Exhort. Ap. Evangelii gaudium, 227). (from Vatican Radio)...
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Fuerte llamamiento del Papa desde el Santuario de San Pedro Claver en Colombia

Dg, 10/09/2017 - 8:53pm
(RV).- “Para que se rechace todo tipo de violencia en la vida política y se encuentre una solución a la grave crisis que se está viviendo en Colombia” , fue el llamamiento que hizo el Papa Francisco a la hora del Ángelus desde el Santuario de San Pedro Claver en Cartagena de Indias en su penúltimo día de visita al país colombiano. Una crisis que “afecta a todos” aseveró, “especialmente a los más pobres y desfavorecidos de la sociedad”. Y no se olvidó de la querida Venezuela . El Papa Francisco aseguró su oración “por cada uno de los países de Latinoamérica”, y de manera especial también lo hizo “por la vecina Venezuela”. Antes de rezar la oración mariana, Francisco, pensando en “María”, y contemplándola “bajo la advocación de Nuestra Señora de Chiquinquirá ” explicó la historia de su imagen : “Como saben, durante un periodo largo de tiempo esta imagen estuvo abandonada” dijo Francisco, y continuó explicando que “era tratada como un trozo de saco viejo, usándola sin ningún respeto”. Fue entonces cuando una mujer sencilla, la primera devota de la Virgen de Chiquinquirá, que según la tradición se llamaba María Ramos , “vio en esa tela algo diferente” afirmó. Esta mujer colocó la imagen en un lugar destacado, “devolviéndole su dignidad perdida” haciéndose paradigma “de todos aquellos que buscan recuperar la dignidad del hermano caído por el dolor de las heridas de la vida”. El Santo Padre también recordó a San Pedro Claver “el «esclavo de los negros para siempre»”, como se hizo llamar desde el día de su profesión solemne. Narrando ante los fieles presentes la vida y misión de Pedro Claver, explicó que “él esperaba las naves que llegaban desde África al principal mercado de esclavos del Nuevo Mundo”, a quienes muchas veces atendía solamente “con gestos evangelizadores” , por la imposibilidad de comunicarse debido al idioma. Y es que Pedro Claver sabía que el lenguaje de la caridad y de la misericordia “era comprendido por todos”. Francisco finalizó su discurso diciendo que “todavía hoy, en Colombia y en el mundo, millones de personas son vendidas como esclavos ” y es por ello que María de Chiquinquirá y Pedro Claver nos invitan a “ trabajar por la dignidad de todos nuestros hermanos , en especial por los pobres y descartados de la sociedad”. Palabras del Papa Francisco durante el rezo del Ángelus en el Santuario de San Pedro Claver (Colombia) Queridos hermanos y hermanas: Poco antes de entrar en esta iglesia donde se conservan las reliquias de san Pedro Claver, he bendecido las primeras piedras de dos instituciones destinadas a atender a personas con grave necesidad y visité la casa de la señora Lorenza, donde acoge cada día a muchos hermanos y hermanas nuestras para darles alimento y cariño. Estos encuentros me han hecho mucho bien porque allí se puede comprobar cómo el amor de Dios se hace concreto, se hace cotidiano. Todos juntos rezaremos el Ángelus, recordando la encarnación del Verbo. Y pensamos en María, que concibió a Jesús y lo trajo al mundo. La contemplamos esta mañana bajo la advocación de Nuestra Señora de Chiquinquirá. Como saben, durante un periodo largo de tiempo esta imagen estuvo abandonada, perdió el color y estaba rota y agujereada. Era tratada como un trozo de saco viejo, usándola sin ningún respeto hasta que acabaron desechándola. Fue entonces cuando una mujer sencilla, la primera devota de la Virgen de Chiquinquirá, que según la tradición se llamaba María Ramos, vio en esa tela algo diferente. Tuvo el valor y la fe de colocar esa imagen borrosa y rajada en un lugar destacado, devolviéndole su dignidad perdida. Supo encontrar y honrar a María, que sostenía a su Hijo en sus brazos, precisamente en lo que para los demás era despreciable e inútil. De ese modo, se hizo paradigma de todos aquellos que, de diversas maneras, buscan recuperar la dignidad del hermano caído por el dolor de las heridas de la vida, de aquellos que no se conforman y trabajan por construirles una habitación digna, por atender sus necesidades perentorias y, sobre todo, rezan con perseverancia para que puedan recuperar el esplendor de hijos de Dios que les ha sido arrebatado. El Señor nos enseña a través del ejemplo de los humildes y de los que no cuentan. Si a María Ramos, una mujer sencilla, le concedió la gracia de acoger la imagen de la Virgen en la pobreza de esa tela rota, a Isabel, una mujer indígena, y a su hijo Miguel, les dio la capacidad de ser los primeros en ver trasformada y renovada esa tela de la Virgen. Ellos fueron los primeros en mirar con ojos sencillos ese trozo de paño totalmente nuevo y ver en éste el resplandor de la luz divina, que transforma y hace nuevas todas las cosas. Son los pobres, los humildes, los que contemplan la presencia de Dios, a quienes se revela el misterio del amor de Dios con mayor nitidez. Ellos, pobres y sencillos, fueron los primeros en ver a la Virgen de Chinquinquirá y se convirtieron en sus misioneros, anunciadores de la belleza y santidad de la Virgen. Y en esta iglesia le rezaremos a María, que se llamó a sí misma «la esclava del Señor», y a san Pedro Claver, el «esclavo de los negros para siempre», como se hizo llamar desde el día de su profesión solemne. Él esperaba las naves que llegaban desde África al principal mercado de esclavos del Nuevo Mundo. Muchas veces los atendía solamente con gestos evangelizadores, por la imposibilidad de comunicarse, por la diversidad de los idiomas. Sin embargo, Pedro Claver sabía que el lenguaje de la caridad y de la misericordia era comprendido por todos. De hecho, la caridad ayuda a comprender la verdad y la verdad reclama gestos de caridad. Cuando sentía repugnancia hacia ellos, besaba sus llagas. Austero y caritativo hasta el heroísmo, después de haber confortado la soledad de centenares de miles de personas, transcurrió los últimos cuatro años de su vida enfermo y en su celda, en un espantoso estado de abandono. Efectivamente, san Pedro Claver ha testimoniado en modo formidable la responsabilidad y el interés que cada uno de nosotros debe tener por sus hermanos. Este santo fue, por lo demás, acusado injustamente de ser indiscreto por su celo y debió enfrentar duras críticas y una pertinaz oposición por parte de quienes temían que su ministerio socavase el lucrativo comercio de los esclavos. Todavía hoy, en Colombia y en el mundo, millones de personas son vendidas como esclavos, o bien mendigan un poco de humanidad, un momento de ternura, se hacen a la mar o emprenden el camino porque lo han perdido todo, empezando por su dignidad y por sus propios derechos. María de Chiquinquirá y Pedro Claver nos invitan a trabajar por la dignidad de todos nuestros hermanos, en especial por los pobres y descartados de la sociedad, por aquellos que son abandonados, por los emigrantes, por los que sufren la violencia y la trata. Todos ellos tienen su dignidad y son imagen viva de Dios. Todos hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios, y a todos nosotros, la Virgen nos sostiene en sus brazos como a hijos queridos. Dirijamos ahora nuestra oración a la Virgen Madre, para que nos haga descubrir en cada uno de los hombres y mujeres de nuestro tiempo el rostro de Dios.   Palabras del Papa Francisco después el rezo del Ángelus en el Santuario de San Pedro Claver (Colombia) Queridos hermanos y hermanas: Desde este lugar, quiero asegurar mi oración por cada uno de los países de Latinoamérica, y de manera especial por la vecina Venezuela. Expreso mi cercanía a cada uno de los hijos e hijas de esa amada nación, como también a los que han encontrado en esta tierra colombiana un lugar de acogida. Desde esta ciudad, sede de los derechos humanos, hago un llamamiento para que se rechace todo tipo de violencia en la vida política y se encuentre una solución a la grave crisis que se está viviendo y afecta a todos, especialmente a los más pobres y desfavorecidos de la sociedad. Que la Virgen Santísima interceda por todas las necesidades del mundo y de cada uno de sus hijos. Saludo a todos los presentes, venidos de diferentes lugares, como también a los que siguen esta visita por la radio y la televisión. A todos os deseo un feliz domingo. Por favor, no se olviden de rezar por mí. (Mireia Bonilla para RV) (from Vatican Radio)...
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Cartagena, Padre Elkin Acevedo de San Francisco: "Queremos transmitir al Santo Padre que somos una Iglesia en salida "

Dg, 10/09/2017 - 8:23pm
De nuestra enviada especial a Colombia, Griselda Mutual (RV).- "En medio de nuestras múltiples necesidades queremos transmitirle al Santo Padre el mensaje de que somos una diócesis en salida, una Iglesia misionera, y al mismo tiempo somos una Iglesia pobre pero también al servicio de los pobres". El padre Elkin Mauricio Acevedo, párroco de la Iglesia San Francisco de Asís en el barrio que lleva el mismo nombre, y Director del Secretariado de la Pastoral Social de Cartagena (SEPAS), se refiere al mensaje que la comunidad de San Francisco, de cerca ocho mil personas, en su mayoría afrodescendientes, quiere dar al Papa Francisco. Se trata del primer encuentro cercano del Santo Padre con el rostro sufriente de Cartagena, que tiene en la Plaza san Francisco de Asís, en donde la comunidad se ha convocado para acoger al Sucesor de Pedro. "Queremos mostrar ese rostro misericordioso de Dios Padre que contenta nuestra comunidad en medio de todas las carencias que tenemos que afrontar, debido a las dinámicas propias de una comunidad como la nuestra" explica el padre Elkin, "pero también queremos que el Santo Padre comunique a nosotros un mensaje de fortaleza, de esperanza, y que con su bendición apostólica nos conceda también la gracia y la oportunidad de seguir construyendo una sociedad más humana y justa, no sólo en el barrio de San Francisco sino en toda Colombia. El contexto de la visita al Barrio de san Francisco ¿Cuáles son las primeras dificultades que se encuentran? El barrio de San Francisco y todas las comunidades circunvecinas, teniendo en cuenta que Cartagena es la segunda ciudad más desigual del país, afronta dificultades en relación al acceso a los servicios de educación, en relación a la venta y el consumo de sustancias alucinógenas, al narcotráfico, la trata de personas, la violencia intrafamiliar, la inseguridad. Dinámicas todas que son generadas por las dificultades sociales que acontecen. En medio de esta realidad, la Iglesia evangelizadora se esfuerza por transformar esa realidad y para tratar de construir una sociedad más humana y justa en nuestro entorno particular. ¿En qué modo se ha preparado la comunidad para la visita del Santo padre al barrio? Desde que se conoció la noticia de que el Santo padre venía visitar esta comunidad hemos hecho un itinerario comprometido para conocer la vida del Santo Padre, y haciendo un esfuerzo enorme por preparar, de una manera simbólica, el encuentro de la comunidad con él. También hemos preparado con toda la iglesia un himno con el que esperamos recibirlo al momento de su arribo aquí en Cartagena, y obviamente muchas demostraciones de cariño y aprecio. Y sobre todo nos hemos preparado espiritualmente en oración, en vigilias, un camino espiritual para recibir con los brazos abiertos no solamente al Santo Padre sino a aquel a quien nos trae el Santo Padre Francisco que es Jesucristo. Hemos preparado la comunidad haciéndole entender que el Santo Padre es un emisario del Evangelio y la presencia de vida de Jesucristo en medio de nosotros y que en la persona del Santo padre queremos recibir a Jesucristo en cada una de nuestras vidas. Talita Qum y María Revive, los dos proyectos que bendecirá el Papa El Papa Francisco Santo conocerá allí dos proyectos sociales y bendecirá las piedras de dos obras que están lideradas por la arquidiócesis de Cartagena. ¿Qué trabajo se realiza en estas estructuras? Las dos obras hacen parte del trabajo social de la archidiócesis de Cartagena y están dirigidas por el secretariado de pastoral social de la arquidiócesis (SEPAS). Talita Qum es un programa que trabaja con 70 niñas en condición de vulnerabilidad y que busca establecer con ellas es un espacio de prevención, y generarles un espacio de protección, teniendo en cuenta que son parte de comunidades muy vulnerables y que están expuestas a temas que tienen que ver con violencia intrafamiliar, deserción escolar, trata de personas. Tratamos de generar un entorno protector, inspirados fundamentalmente en la dinámica del Evangelio. El programa se llama Talita Qum y está inspirado en el texto de Marcos 5, 42 "a te lo digo niña, levántate", en el cual la hija de Jairo muere, y el encuentro con el Maestro hace que la niña se levante. Está inspirado en esta dinámica y buscamos, con este ejercicio, tratar de que las niñas tengan un proyecto de vida sostenible y que sean autoras de su propio desarrollo interior integral, capaces de transformar también los entornos de las familias a las que pertenecen. La segunda obra que será bendecida por el Santo Padre que también es una experiencia que acompaña el Secretario de Pastoral Social de la Arquidiócesis, es un trabajo con habitantes de calle, pobres sin techo. La ciudad de Cartagena tiene aproximadamente unos 1000 habitantes que viven en las calles. De esos 1000 habitantes, nosotros estamos trabajando con 130 y con ellos realizamos un trabajo itinerante. Se reparten de lunes a viernes una ración de comida diaria, procuramos darles ropa digna y hacer un proceso en el cual puedan enlazar, en alguna manera, los vínculos familiares, también restituirles o hacer un puente para que se les reconozcan sus derechos y que puedan tener acceso a la salud, recuperar documentos de identidad y, sobre todo, hacerles sentir el calor la cercanía y el amor que les transmitimos cada uno de los equipos de Misioneros que trabajan en favor de este proyecto, haciéndoles sentir que ellos también son hijos de Dios, que ellos cuentan en una sociedad particularmente excluyente, y que para ellos sí hay una nueva oportunidad de vida. El flagelo del turismo sexual en Cartagena ¿Cuán arraigado es el problema del turismo sexual en Cartagena? Realmente el turismo sexual es un problema recurrente. Cartagena es la quinta ciudad del país en población y es la ventana turística del país hacia el exterior. Al ser una ciudad turística, que además tiene cuatro terminales marítimas, hace que los extranjeros en Cartagena sean permanentes, y, desafortunadamente, muchas de las personas, extranjeros y personas del país que vienen a visitar la ciudad, vienen en busca del turismo sexual y hay muchas, muchas personas, sobre todo adolescentes y jóvenes, que desafortunadamente se dedican a este tipo de prácticas, a causa de la pobreza y de la desigualdad social. También es cierto que en este momento con la crisis que está enfrentando el vecino país de Venezuela hemos sido testigos del número creciente de inmigrantes de venezolanos que desafortunadamente también se dedican al tema de negocios ilícitos, y otro tanto, sobre todo mujeres, que se ven obligadas a recurrir con este tipo de prácticas que en nada contribuyen al respeto de su dignidad humana. ¿Hay forma de detener este tipo de turismo? A nivel de gobierno local se han hecho enormes esfuerzos para tratar de superar este tipo de dificultades. Se trata de establecer un código de protección al menor. Sin embargo muchas actividades son clandestinas y, en algunos casos, las personas que se dedican a este tipo de prácticas son inducidas por sus núcleos familiares, entonces, eso hace que sea difícil controlar la situación. El gobierno local, y por supuesto la Iglesia, han hecho enormes esfuerzos para que este tipo de situaciones pueda ser superadas. Algunas comunidades religiosas como las hermanas del Buen Pastor se dedican a trabajar con mujeres en contexto de prostitución y hemos tenido algunos avances. Sin embargo, el fenómeno está controlado por algunos grupos particularmente poderosos y a veces se hace difícil que efectivamente se pueda superar del todo este flagelo en una ciudad turística como Cartagena. (from Vatican Radio)...
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El Papa bendice la primera piedra de las casas para los sin techo y encuentra a la comunidad afroamericana de San Pedro Claver

Dg, 10/09/2017 - 7:58pm
Este 10 de septiembre, durante su última jornada en Colombia , el  Papa Francisco se despidió muy temprano de la Nunciatura Apostólica de Bogotá para dirigirse a Cartagena , la cuarta ciudad de su recorrido en tierra colombiana. El avión que llevaba al Pontífice recorrió 653 km para aterrizar, en el aeropuerto internacional Rafael Núñez de Cartagena, una hora y media después. Allí, el Pontífice fue recibido por el Arzobispo de la ciudad, Mons. Jorge Enrique Jiménez Carbajal, el gobernador, el alcalde y algunas Autoridades Militares. Antes de subir al automóvil que lo llevó hacia la Plaza de San Francisco , el Santo Padre se detuvo en el hangar donde unos 300 jóvenes representaron una coreografía inspirada a los temas de la dignidad de la persona y del valor de la radicalización de la cultura local. Llegado a la plaza San Francisco de Asís, que forma parte del complejo del Convento del mismo nombre construido en 1560, el Obispo de Roma bendijo la primera piedra de las casas para los sin techo y de la obra “Talitha Qum”, la Red Internacional de la Vida Consagrada contra la trata de personas. Después de visitar una casa de la Obra, la etapa sucesiva en el recorrido del Papa será la visita a la Casa Santuario de San Pedro Claver , cuya memoria litúrgica se celebró ayer, 9 de septiembre. La Iglesia y el monasterio dedicados al Santo jesuita,  apóstol entre los negros deportados, pertenece a la Compañía de Jesús. La Iglesia, además de su relevancia histórica y religiosa, es considerada una de las joyas arquitectónicas más representativas de la ciudad colonial. Allí, ante la Iglesia donde el Santo “defensor de los esclavos afroamericanos” transcurrió sus últimos años de vida y que hoy es meta de peregrinaciones, el Papa Francisco rezará el Ángelus a la Madre de Dios y se detendrá en oración ante las reliquias del “santo esclavo de los negros”, acompañado por el calor y el afecto de unas 300 personas pertenecientes a la comunidad afroamericana, asistida por los padres jesuitas.   (MCM– RV)   (from Vatican Radio)...
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La visita del Papa es una bendición de paz y esperanza

Dg, 10/09/2017 - 7:32pm
De nuestra enviada especial a Colombia, Griselda Mutual (RV). - "En mi corazón hay mucha esperanza y mucho futuro positivo para nuestro barrio y nuestras familias". La hermana Blanca Nubia López es la directora y el alma mater de la Obra Talita Qum para niñas en situación de vulnerabilidad . Religiosa de la congregación de las Hermanas de la Caridad del Buen Pastor, una congregación fundada en el 1835 que lleva 64 años trabajando en la comunidad de Cartagena con niñas adolescentes y en contexto de prostitución, es enviada como congregación a trabajar en la ciudad de Cartagena. Cuando cuatro años atrás la congregación dice no poder continuar con el trabajo de niñas y adolescentes debido a la carencia de recursos y de personal, la religiosa, que conoce profundamente el contexto social de la ciudad, insiste en permanecer en allí para poder continuar con su misión. "Gracias a Dios por mi congregación y por mi provincia, por tomar esta decisión, por aceptar que continuara y asumiera esta obra con todo el apoyo de la parroquia de San Francisco" expresa ante nuestros micrófonos: La historia de la Obra Talita Qum Tras la asunción de la obra con el apoyo de la parroquia de San Francisco, la arquidiócesis de Cartagena propone asumir esta obra desde la arquidiócesis: "mi corazón entonces se ensancha de inmensa alegría porque la obra se ensancha", dice la hermana Blanca. "Como dice mi fundadora, extendamos al Buen Pastor en las comunidades en donde hace falta la presencia de la misericordia y la ternura del amor del Buen Pastor". Con la arquidiócesis de Cartagena en la cabeza de Monseñor Carvajal, la obra se empieza a extender. En este momento atiende a 70 niñas, pero la hermana Blanca proyecta que dentro de unos cinco o seis años ya no serán setenta, sino que podrá hablarse de quinientas o seiscientas niñas de los márgenes de la ciudad de Cartagena, "una ciudad amurallada con murallas construidas por los esclavos que venían de África, que hoy en día embellecen la ciudad cartagenera y que es la parte llamativa de la ciudad" pero que hoy "está rodeada de muchas murallas invisibles en donde los rostros de los pobres y marginados y los sin techo, no se ven". Los rostros invisibles de los pobres y de los marginados La intensa labor que realiza esta mujer valiente, junto a voluntarias y personas de buena voluntad, con el acompañamiento de la parroquia San Francisco de Asís y el apoyo de archidiócesis, está destinado a dignificar, rescatar y hacer visible los rostros de los niños, niñas y adolescentes, que, textuales palabras de religiosa "se nos pierden por el tráfico de personas, utilizados para el comercio sexual". Son "niños y niñas en situación de vulnerabilidad, no escolarizados, con el peligro de caer en la droga y en las pandillas". "Santa María dice que la Iglesia es el navío de la congregación, y podemos ver como Dios está bendiciendo esta obra de una manera tan especial y tan visible en la presencia del Santo padre". Tal como explica la hermana Blanca, la obra en este momento atiende setenta niñas del barrio San Francisco y del barrio la María de entre los nueve años hasta el su ingreso a la universidad. "La mayor tiene 17 años y está estudiando inglés en el Colombo. Es una bendición grandísima del cielo tener un rostro visible del testimonio de vida de nuestros niños, adolescentes y sus familias, - dice - porque el trabajo no sólo es con las niñas, sino también con las familias, porque de otro modo no tendría sentido". El programa de la obra "Vamos a los corazones de las familias, de los barrios, no nos da miedo meternos en las situaciones de barrios tan difíciles". "Como buenos pastores enviadas por la Iglesia, recorremos estos lugares sin temor y sin temblor, porque sabemos que el Pastor es bueno y está con nosotras". El programa Talita Qum brinda formación integral a las niñas y adolescentes, su eje transversal es el anuncio del Evangelio y el fortalecimiento de los valores. Se acompaña a las niñas en las tareas escolares, en reuniones en el trabajo, con las familias en encuentros para padres y madres, y también en aquellos sólo para hombres, para hacer sí que ellos "se comprometan y se den cuenta que tienen una responsabilidad muy grande con sus hijas o hijastras". El significado de la visita para Talita Qum y para la comunidad La atención que el Santo Padre ha puesto en este esfuerzo adquiere diversos significados según la religiosa: "Significa fortalecer la paz de la que tanto venimos hablando y negociando en Colombia con los grupos que están al margen de la ley, porque también en nuestros barrios se ha sentido esta violencia con las pandillas juveniles, y en ese sentido, el mensaje del Santo Padre es esperanzador para nuestros jóvenes. De manera especial, para traer paz a nuestro barrio y visibilizarlo, porque no es tenido en cuenta por el gobierno. La gente no viene a nuestro barrio San Francisco porque le da miedo por la inseguridad que hay. En cambio ahora, con la visita del Papa, todo el mundo quiere llegar, lo que demuestra que el Papa Francisco trae consigo cosas hermosas y demuestra que hay que apostarle al proyecto de vida, a los proyectos de los niños, de las mujeres, de los jóvenes. Asimismo la visita es esperanzadora, a la vez que es un llamado a la paz y a la reconciliación, porque tenemos familias divididas que necesitan reconciliarse con Dios. En mi corazón hay mucha esperanza y mucho futuro positivo para nuestro barrio y nuestras familias. La señora Lorenza Pérez que visitó el Papa, es una mujer líder del barrio de San Francisco, uno de lugares en donde se vive más la violencia en el sector. Tiene 70 años y lleva 17 años atendiendo en el comedor a todos estos niños de escasos recursos y, de manera muy especial, al comedor donde se alimentan las niñas del programa Talita Qum. Se eligió a la señora Lorenza precisamente porque ella se ocupa del comedor de las niñas y por ser una mujer lideresa que sin tener recursos, es más, es una mujer de recursos muy escasos, es capaz de apostar por la responsabilidad social, por las personas más necesitadas.   (from Vatican Radio)...
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"Ojalá los colombianos abramos los oídos y lo escuchemos"

Dg, 10/09/2017 - 3:03pm
De nuestra enviada especial a Colombia, Griselda Mutual (RV).- Entre los periodistas que acompañan en el vuelo papal a Francisco en su Viaje Apostólico a Colombia, el 20º a nivel internacional y el 5º en un país latinoamericano, se encuentra Néstor Pongutá, vaticanista colombiano, quien ha publicado el pasado 5 de agosto un libro en el que habla de la intervención de la Santa Sede y en particular del impulso dado por el Papa Francisco para promover las tratativas de paz con las FARC. “El Papa Francisco quiso estar exclusivamente en Colombia cuatro días porque sabe lo delicado y lo importante que es que se afiance la paz en Colombia para todo el continente americano”. Además “lo que suceda en Colombia tendrá influencia en Venezuela”, porque Colombia “es el país que más vive y padece su situación”. Además “el Papa sabe que no es sólo la firma con las FARC y el ELN, sino que es necesario ayudar el proceso de despolarización”. Son éstas las primeras líneas que lee el vaticanista colombiano en el viaje del Pontífice a su país. Él no va en favor del gobierno ni de la oposición, sino que va como un pastor a llevar la paz - añade -  y reitera lo que venimos escuchando desde el momento del anuncio del viaje del Santo Padre a Colombia: “él llega como peregrino de paz”, “nos dice: ‘demos el primer paso’, y lo dice en plural”. “Ojalá los colombianos abramos los oídos y lo escuchemos”. Acerca de la tregua que ha sido anunciada por el gobierno de Santos exactamente dos días antes de la llegada del Pontífice al país latinoamericano, con el Ejército de Liberación Nacional, que inicia el próximo 1 de octubre por 102 días consecutivos, con posibilidad de prórroga, Pongutá señala, en primer lugar, que “la retórica ha cansado a los venezolanos”, recuerda la ascendencia católica del ELN, que ha tenido en sus filas a tres sacerdotes colombianos y a Camilo Torres, y al reiterar que “lo que quiere Colombia es que no haya más secuestros, atentados a sus estructuras”, asegura que “la visita del Papa Francisco es para ellos una oportunidad de demostrar su verdadera voluntad de reconciliación”. Venezuela que fuera el segundo socio comercial de Colombia hasta hace pocos años, recibe una influencia directa en el caso de la consolidación de la paz en Colombia, porque afortunadamente “la paz es contagiosa”, y en ese sentido, Colombia, “de ser un foco de conflicto  pasa a ser un foco de reconciliación”.   (from Vatican Radio)...
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El Papa: “Religiosos, ustedes son signo del amor de Dios y la promesa de un nuevo inicio para Colombia”

Dg, 10/09/2017 - 2:10am
(RV).- “El Señor ha puesto su mirada sobre Colombia: ustedes son signo de ese amor de predilección. Nos toca ofrecer todo nuestro amor y servicio unidos a Jesucristo, nuestra vid. Y ser promesa de un nuevo inicio para Colombia, que deja atrás diluvios de desencuentro y violencia, que quiere dar muchos frutos de justicia y paz, de encuentro y solidaridad.”, lo dijo el Papa Francisco en el Encuentro con sacerdotes, religiosos y religiosas, consagrados y consagradas, seminaristas y sus familias congregados el segundo sábado de septiembre, en el Centro de eventos La Macarena de Medellín, en el marco de su 20° Viaje Apostólico a Colombia. Comentando un pasaje del Evangelio de San Juan que fue proclamado en la celebración, el Santo Padre dijo que, la alegoría de la vid verdadera se da en el contexto de la última cena de Jesús. “En ese ambiente de intimidad, de cierta tensión pero cargada de amor – afirmó el Pontífice – el Señor lavó los pies de los suyos, quiso perpetuar su memoria en el pan y el vino, y también les habló a los que más quería desde lo hondo de su corazón”. En esa primera noche «eucarística», en esa primera caída del sol después del gesto de servicio, agregó el Papa, Jesús abre su corazón y les entrega su testamento. Agradeciendo a los consagrados que dieron sus testimonios, y citando el numeral 29 del documento de Aparecida, el Papa Francisco dijo que, la propia historia vocacional inicia con la experiencia de Jesús que sale a nuestro encuentro, que nos primerea y que de ese modo nos ha captado el corazón. «Conocer a Jesús es el mejor regalo que puede recibir cualquier persona; haberlo encontrado nosotros es lo mejor que nos ha ocurrido en la vida, y darlo a conocer con nuestra palabra y obras es nuestro gozo». Muchos de ustedes, jóvenes, alentó el Obispo de Roma, habrán descubierto este Jesús vivo en sus comunidades; comunidades de un fervor apostólico contagioso, que entusiasman y suscitan atracción. Porque, “los jóvenes – precisó el Pontífice – son naturalmente inquietos y, si bien asistimos a una crisis del compromiso y de los lazos comunitarios, son muchos los jóvenes que se solidarizan ante los males del mundo y se embarcan en diversas formas de militancia y voluntariado”. Esa es la vid a la que se refiere Jesús en el texto que hemos proclamado, puntualizó el Papa, la vid que es el «pueblo de la alianza». Y esta vid —que es la de Jesús— tiene el atributo de ser la verdadera. Continuando con la explicación de la alegoría de la vid del Evangelio de San Juan, el Santo Padre dijo que, Dios no sólo corta, sino también Dios limpia la vid de imperfecciones. Tenemos en Colombia ejemplos de que esto es posible, afirmó el Pontífice, pensemos en santa Laura Montoya, una religiosa admirable cuyas reliquias tenemos con nosotros y que desde esta ciudad se prodigó en una gran obra misionera en favor de los indígenas de todo el país. Solo aquel que descubre la buena noticia es capaz de esto dijo el Papa, y la buena noticia es que Él – Jesús – está dispuesto a limpiarnos, que no estamos terminados, que como buenos discípulos estamos en camino. Además, Jesús nos invita a permanecer en Él agregó el Papa Francisco, y permanecer no significa solamente estar, sino que indica mantener una relación vital, existencial, de absoluta necesidad; es vivir y crecer en unión íntima y fecunda con Jesús, fuente de vida eterna. Y sólo se puede permanecer en Jesús: tocando la humanidad de Cristo, contemplando su divinidad, para vivir en la alegría. (Renato Martinez – Radio Vaticano) Texto completo del discurso del Papa Francisco   Estimados hermanos obispos, Queridos sacerdotes, consagrados, consagradas, seminaristas, Queridas familias, ¡queridos «paisas»! La alegoría de la vid verdadera que acabamos de escuchar del Evangelio de Juan se da en el contexto de la última cena de Jesús. En ese ambiente de intimidad, de cierta tensión pero cargada de amor, el Señor lavó los pies de los suyos, quiso perpetuar su memoria en el pan y el vino, y también les habló a los que más quería desde lo hondo de su corazón. En esa primera noche «eucarística», en esa primera caída del sol después del gesto de servicio, Jesús abre su corazón; les entrega su testamento. Y así como en aquel cenáculo se siguieron reuniendo posteriormente los Apóstoles, algunas mujeres y María, la Madre de Jesús (cf. Hch 1,13-14), hoy también acá en este espacio nos hemos reunido nosotros a escucharlo, a escucharnos. La hermana Leidy de San José, María Isabel y el padre Juan Felipe nos han dado su testimonio. También cada uno de los que estamos aquí podríamos narrar la propia historia vocacional. Todos coincidirían en la experiencia de Jesús que sale a nuestro encuentro, que nos primerea y que de ese modo nos ha captado el corazón. Como dice el Documento de Aparecida: «Conocer a Jesús es el mejor regalo que puede recibir cualquier persona; haberlo encontrado nosotros es lo mejor que nos ha ocurrido en la vida, y darlo a conocer con nuestra palabra y obras es nuestro gozo» (n. 29). Muchos de ustedes, jóvenes, habrán descubierto este Jesús vivo en sus comunidades; comunidades de un fervor apostólico contagioso, que entusiasman y suscitan atracción. Donde hay vida, fervor, ganas de llevar a Cristo a los demás, surgen vocaciones genuinas; la vida fraterna y fervorosa de la comunidad es la que despierta el deseo de consagrarse enteramente a Dios y a la evangelización (cf. Exhort. ap. Evangelii gaudium, 107). Los jóvenes son naturalmente inquietos y, si bien asistimos a una crisis del compromiso y de los lazos comunitarios, son muchos los jóvenes que se solidarizan ante los males del mundo y se embarcan en diversas formas de militancia y voluntariado. Cuando lo hacen captados por Jesús, sintiéndose parte de la comunidad, se convierten en «callejeros de la fe», felices de llevar a Jesucristo a cada esquina, a cada plaza, a cada rincón de la tierra (cf. ibíd., 107). Esa es la vid a la que se refiere Jesús en el texto que hemos proclamado: la vid que es el «pueblo de la alianza». Profetas como Jeremías, Isaías o Ezequiel se refieren a él como una vid, hasta un salmo, el 80, canta diciendo: «Tú sacaste de Egipto una vid... le preparaste terreno, echó raíces y llenó toda la región» (vv.9-10). A veces expresan el gozo de Dios ante su vid, otras su enojo, desconcierto y despecho; jamás se desentiende de ella, nunca deja de padecer sus distancias, de salir al encuentro de este pueblo que, cuando se aleja de Él se seca, arde y se destruye. ¿Cómo es la tierra, el sustento, el soporte donde crece esta vid en Colombia? ¿En qué contextos se generan los frutos de las vocaciones de especial consagración? Seguramente en ambientes llenos de contradicciones, de claroscuros, de situaciones vinculares complejas. Nos gustaría contar con un mundo, con familias y vínculos más llanos, pero somos parte de esta crisis cultural, y en medio de ella, contando con ella, Dios sigue llamando. Sería casi evasivo pensar que todos ustedes han escuchado el llamado de Dios en medio de familias sostenidas por un amor fuerte y lleno de valores como la generosidad, el compromiso, la fidelidad o la paciencia (cf. Exhort. ap. Amoris laetitia, 5). Algunas, quiera Dios que muchas, serán así. Pero tener los pies sobre la tierra es reconocer que nuestros procesos vocacionales, el despertar del llamado de Dios, nos encuentra más cerca de aquello que ya relata la Palabra de Dios y del que tanto sabe Colombia: «Un sendero de sufrimiento y de sangre […] la violencia fratricida de Caín sobre Abel y los distintos litigios entre los hijos y entre las esposas de los patriarcas Abraham, Isaac y Jacob, llegando luego a las tragedias que llenan de sangre a la familia de David, hasta las múltiples dificultades familiares que surcan la narración de Tobías o la amarga confesión de Job abandonado» (ibíd., 20). Desde el comienzo ha sido así: Dios manifiesta su cercanía y su elección; Él cambia el curso de los acontecimientos al llamar a hombres y mujeres en la fragilidad de la historia personal y comunitaria. No tengamos miedo, en esa tierra compleja Dios siempre ha hecho el milagro de generar buenos racimos, como las arepas al desayuno. ¡Que no falten vocaciones en ninguna comunidad, en ninguna familia de Medellín! Y esta vid —que es la de Jesús— tiene el atributo de ser la verdadera. Él ya utilizó este término en otras ocasiones en el Evangelio de Juan: la luz verdadera, el verdadero pan del cielo, o el testimonio verdadero. Ahora, la verdad no es algo que recibimos —como el pan o la luz— sino que brota desde adentro. Somos pueblo elegido para la verdad, y nuestro llamado tiene que ser en la verdad. No puede haber lugar, si somos sarmientos de esta vid, si nuestra vocación está injertada en Jesús, para el engaño, la doblez, las opciones mezquinas. Todos tenemos que estar atentos para que cada sarmiento sirva para lo que fue pensado: dar frutos. Desde los comienzos, a quienes les toca acompañar los procesos vocacionales, tendrán que motivar la recta intención, un deseo auténtico de configurarse con Jesús, el pastor, el amigo, el esposo. Cuando los procesos no son alimentados por esta savia verdadera que es el Espíritu de Jesús, entonces hacemos experiencia de la sequedad y Dios descubre con tristeza aquellos tallos ya muertos. Las vocaciones de especial consagración mueren cuando se quieren nutrir de honores, cuando están impulsadas por la búsqueda de una tranquilidad personal y de promoción social, cuando la motivación es «subir de categoría», apegarse a intereses materiales, que llega incluso a la torpeza del afán de lucro. Como he dicho ya en otras ocasiones, el diablo entra por el bolsillo. Esto no es privativo de los comienzos, todos nosotros tenemos que estar atentos porque la corrupción en los hombres y mujeres que están en la Iglesia empieza así, poco a poco, luego —nos lo dice Jesús mismo— se enraíza en el corazón y acaba desalojando a Dios de la propia vida. «No se puede servir a Dios y al dinero» (Mt 6,21.24), no podemos aprovecharnos de nuestra condición religiosa y de la bondad de nuestro pueblo para ser servidos y obtener beneficios materiales. Hay situaciones, estilos y opciones que muestran los signos de sequedad y de muerte: ¡No pueden seguir entorpeciendo el fluir de la savia que alimenta y da vida! El veneno de la mentira, el ocultamiento, la manipulación y el abuso al Pueblo de Dios, a los frágiles y especialmente a los ancianos y niños no pueden tener cabida en nuestra comunidad; son ramas que decidieron secarse y que Dios nos manda cortar. Pero Dios no sólo corta; la alegoría continúa diciendo que Dios limpia la vid de imperfecciones. La promesa es que daremos fruto, y en abundancia, como el grano de trigo, si somos capaces de entregarnos, de donar la vida libremente. Tenemos en Colombia ejemplos de que esto es posible. Pensemos en santa Laura Montoya, una religiosa admirable cuyas reliquias tenemos con nosotros y que desde esta ciudad se prodigó en una gran obra misionera en favor de los indígenas de todo el país. ¡Cuánto nos enseña la mujer consagrada de entrega silenciosa, abnegada, sin mayor interés que expresar el rostro maternal de Dios! Así mismo, podemos recordar al beato Mariano de Jesús Euse Hoyos, uno de los primeros alumnos del Seminario de Medellín, y a otros sacerdotes y religiosas de Colombia, cuyos procesos de canonización han sido introducidos; como también otros tantos, miles de colombianos anónimos que, en la sencillez de su vida cotidiana, han sabido entregarse por el Evangelio y que ustedes llevarán en su memoria y serán estímulo en su entrega. Todos nos muestran que es posible seguir fielmente la llamada del Señor, que es posible dar mucho fruto. La buena noticia es que Él está dispuesto a limpiarnos, que no estamos terminados, que como buenos discípulos estamos en camino. ¿Cómo va cortando Jesús los factores de muerte que anidan en nuestra vida y distorsionan el llamado? Invitándonos a permanecer en Él; permanecer no significa solamente estar, sino que indica mantener una relación vital, existencial, de absoluta necesidad; es vivir y crecer en unión íntima y fecunda con Jesús, fuente de vida eterna. Permanecer en Jesús no puede ser una actitud meramente pasiva o un simple abandono sin consecuencias en la vida cotidiana y concreta. Permítanme proponerles tres modos de hacer efectivo este permanecer: Permanecemos tocando la humanidad de Cristo: Con la mirada y los sentimientos de Jesús, que contempla la realidad no como juez, sino como buen samaritano; que reconoce los valores del pueblo con el que camina, así como sus heridas y pecados; que descubre el sufrimiento callado y se conmueve ante las necesidades de las personas, sobre todo cuando estas se ven avasalladas por la injusticia, la pobreza indigna, la indiferencia, o por la perversa acción de la corrupción y la violencia. Con los gestos y palabras de Jesús, que expresan amor a los cercanos y búsqueda de los alejados; ternura y firmeza en la denuncia del pecado y el anuncio del Evangelio; alegría y generosidad en la entrega y el servicio, sobre todo a los más pequeños, rechazando con fuerza la tentación de dar todo por perdido, de acomodarnos o de volvernos sólo administradores de desgracias. Permanecemos contemplando su divinidad: Despertando y sosteniendo la admiración por el estudio que acrecienta el conocimiento de Cristo porque, como recuerda san Agustín, no se puede amar a quien no se conoce (cf. La Trinidad, Libro X, cap. I, 3). Privilegiando para ese conocimiento el encuentro con la Sagrada Escritura, especialmente el Evangelio, donde Cristo nos habla, nos revela su amor incondicional al Padre, nos contagia la alegría que brota de la obediencia a su voluntad y del servicio a los hermanos. Quien no conoce las Escrituras, no conoce a Jesús. Quien no ama las Escrituras, no ama a Jesús (cf. San Jerónimo, Prólogo al comentario del profeta Isaías: PL 24,17). ¡Gastemos tiempo en una lectura orante de la Palabra! En auscultar en ella qué quiere Dios para nosotros y nuestro pueblo. Que todo nuestro estudio nos ayude a ser capaces de interpretar la realidad con los ojos de Dios, que no sea un estudio evasivo de los aconteceres de nuestro pueblo, que tampoco vaya al vaivén de modas o ideologías. Que no viva de añoranzas ni quiera encorsetar el misterio, que no quiera responder a preguntas que ya nadie se hace y dejar en el vacío existencial a aquellos que nos cuestionan desde las coordenadas de sus mundos y sus culturas. Permanecer y contemplar su divinidad haciendo de la oración parte fundamental de nuestra vida y de nuestro servicio apostólico. La oración nos libera del lastre de la mundanidad, nos enseña a vivir de manera gozosa, a elegir alejándonos de lo superficial, en un ejercicio de auténtica libertad. Nos saca de estar centrados en nosotros mismos, escondidos en una experiencia religiosa vacía y nos lleva a ponernos con docilidad en las manos de Dios para realizar su voluntad y hacer eficaz su proyecto de salvación. Y en la oración, adorar. Aprender a adorar en silencio. Seamos hombres y mujeres reconciliados para reconciliar. Haber sido llamados no nos da un certificado de buena conducta e impecabilidad; no estamos revestidos de una aureola de santidad. Todos somos pecadores y necesitamos del perdón y la misericordia de Dios para levantarnos cada día; Él arranca lo que no está bien y hemos hecho mal, lo echa fuera de la viña y lo quema. Nos deja limpios para poder dar fruto. Así es la fidelidad misericordiosa de Dios para con su pueblo, del que somos parte. Él nunca nos dejará tirados al costado del camino. Dios hace de todo para evitar que el pecado nos venza y cierre las puertas de nuestra vida a un futuro de esperanza y de gozo. Finalmente, hay que permanecer en Cristo para vivir en la alegría: Si permanecemos en Él, su alegría estará en nosotros. No seremos discípulos tristes y apóstoles amargados. Al contrario, reflejaremos y portaremos la alegría verdadera, el gozo pleno que nadie nos podrá quitar, difundiremos la esperanza de vida nueva que Cristo nos ha traído. El llamado de Dios no es una carga pesada que nos roba la alegría. Dios no nos quiere sumidos en la tristeza y el cansancio que vienen de las actividades mal vividas, sin una espiritualidad que haga feliz nuestra vida y aun nuestras fatigas. Nuestra alegría contagiosa tiene que ser el primer testimonio de la cercanía y del amor de Dios. Somos verdaderos dispensadores de la gracia de Dios cuando trasparentamos la alegría del encuentro con Él. En el Génesis, después del diluvio, Noé planta una vid como signo del nuevo comienzo; finalizando el Éxodo, los que Moisés envió a inspeccionar la tierra prometida, volvieron con un racimo de uvas, signo de esa tierra que manaba leche y miel. Dios se ha fijado en nosotros, en nuestras comunidades y familias. El Señor ha puesto su mirada sobre Colombia: ustedes son signo de ese amor de predilección. Nos toca ofrecer todo nuestro amor y servicio unidos a Jesucristo, nuestra vid. Y ser promesa de un nuevo inicio para Colombia, que deja atrás diluvios de desencuentro y violencia, que quiere dar muchos frutos de justicia y paz, de encuentro y solidaridad. Que Dios los bendiga; que Dios bendiga la vida consagrada en Colombia. Y no se olviden de rezar por mí. (from Vatican Radio)...
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“Tenemos muchos motivos para esperar”. Entrevista a Mons. Jorge Enrique Jiménez Carvajal, Arzobispo de Cartagena

Dg, 10/09/2017 - 1:25am
De nuestra enviada a Colombia, Griselda Mutual "Es necesario trabajar también con las familias para proteger la niñez, para educarlos como personas conscientes de sus derechos". Así lo afirma el Arzobispo de Cartagena, Monseñor Jorge E. Jiménez Carbajal, cuya diócesis debe trabajar día tras día para erradicar el flagelo de la prostitución infantil.  (RV).-  La pobreza que sigue siendo de la inmensa gran mayoría de la población, con todo lo que ella representa: la posibilidad de tener un empleo, de cuidar la salud, de tener una vivienda digna. Son muchos los desafíos que señala el Arzobispo de Cartagena en su diócesis, como la violencia que aún no termina, y el pesimismo generalizado que dificulta aún más el mirar con confianza hacia el  futuro. De ahí que los dos grandes anhelos en Cartagena sean uno, que el mensaje del Papa, dé fuerza y confirme en la fe católica a los colombianos, y dos, que los renueve en la esperanza. “Tenemos muchos motivos para esperar”, afirma el prelado. El Papa Francisco llega al país el miércoles 6 de septiembre, se queda en Bogotá, luego viaja a  Villavicencio, Medellín y estaría en Cartagena el último día antes de su regreso a Roma. Una visita que no es política sino que quiere ser un punto de partida para comenzar algo nuevo ¿Qué recepción ha tenido esta perspectiva en los colombianos? ¿Ha llegado clara esta intención del Papa Francisco? Estamos haciendo esfuerzos para que sea conocida. En Cartagena hemos aprovechado para hacer conocer aún más el mensaje del Papa Francisco. Un mensaje que refuerza mucho nuestro país y nuestra Iglesia católica. Un mensaje claro y entendible para la gran mayoría de la población y que nos ha ayudado mucho a retomar nuestros compromisos y a tratar de buscar formas para salir adelante en los problemas. Hay una gran expectativa en todos los campos y en los grupos sociales del país . Esperamos que el Papa nos traiga ese gran mensaje, en este esfuerzo tan grande que hace para visitarnos en estos cuatro días. Estamos seguros en que así va a ser. Claro está, nos hemos preocupado en preparar a nuestra población. Aquí en lo que me compete, como arzobispo de Cartagena y también toda la Costa Caribe, nos hemos unido las once diócesis para preparar a la gente a recibir el mensaje con la inteligencia del corazón . Como vivimos en una ciudad turística hay peligro de que se vuelva turística la visita del Papa. Y ciertamente el Papa viene aquí porque sabe que tenemos necesidades grandes para poder vivir de una manera humana en todos los campos. Hay un problema que ha sido tradicional en Colombia y sobre el cual esperamos una palabra importante del Papa: últimamente han habido destapes de muchos casos de corrupción, los cuales siempre han afectado nuestra región y nuestro país, y constituye un tema complicado no sólo en Colombia sino en el mundo, y nosotros esperamos una palabra en ese sentido en relación al Evangelio y a la Iglesia. Aquí en Colombia donde decimos que somos católicos y que nuestra cultura tiene esa fuerza del Evangelio, se necesita hacer algo muy importante. Eso el Papa no lo puede hacer, pero sí puede animarnos a hacerlo. Vivimos un momento difícil, porque aquí en la costa Caribe se están dando casos de corrupción, particularmente en el campo político, que nos llenan de pesimismo y que son malos ejemplos porque vienen de arriba hacia abajo. Entonces, la sociedad espera la palabra muy convincente del Papa Francisco que nos anime a llamar al bien, bien y al mal, mal, porque se han perdido las fronteras y nos han metido en una confusión que nos impide hacer reformas auténticas en Cartagena, para poder caminar de una manera segura en una democracia, que hemos tenido tradicionalmente en Colombia y que no queremos perder, pero a la que la corrupción particularmente le ha hecho una mella muy grande . Entonces, son muchas las expectativas, y nos va llenar de alegría que nos de ánimo para seguir caminando y para sacar adelante nuestro país. El nueve de setiembre se celebra el día del gran santo defensor de los derechos humanos de la orden de los jesuitas, San pedro Claver. ¿Cartagena será el lugar desde donde el Papa lanzará su mensaje en defensa de los derechos humanos a los hombres y las mujeres del mundo entero? Creo que sí, que fue uno de los motivos por los cuales se decidió por Cartagena. Y en el momento del Ángelus es donde el Papa siempre habla al mundo y da su mensaje más claro y más fuerte. Tendremos al Papa nada menos que en el atrio del Santuario de san Pedro Claver y desde allí dará un gran mensaje sobre los derechos humanos. Porque a la base de todos nuestros problemas está eso: la persona humana.   Porque nos hemos olvidado de la persona humana, no respetamos sus derechos. Nos hemos olvidado de la persona humana, y la tratamos de cualquier manera, y es que nos falta una educación en los derechos humanos . Hasta  se ha perdido la fuerza del reclamo y de la exigencia por parte de quienes sufren más a causa de la violación de sus derechos. Se ha perdido la fuerza de exigencia. Entonces, san Pedro Claver para nosotros  es realmente un ícono. En su momento, en la primera mitad del Siglo XVII, fue el gran defensor de un mal terrible que hoy en día tiene formas nuevas y que en esa época fue tremendo, que fue la traída de esclavos de los países africanos a América. Cartagena fue una de las grandes puertas de entrada de los esclavos. Y durante dos - tres siglos fue terrible. Hoy en día existen muchas otras formas de esclavitud, pensemos en los derechos de los niños: el turismo trae adelantos en muchos campos y trae progreso económico, pero trae plagas difíciles. Nosotros pensamos mucho en lo difícil que es defender a los niños y a las niñas del abuso infantil sexual. Lo vemos  cuando nos cuentan a veces que una de las maneras de publicitar el turismo colombiano en Europa, Estados Unidos, y otros países, es a partir de ofrecer niños y niñas en comercio inicuo. Eso creo yo es más terrible aun, de lo que sucedía en el siglo XVII con los esclavos que traían de África. Entonces, allí esperamos nosotros una palabra  muy importante del Papa . San Pedro Claver es una inspiración y a nosotros nos toca traducir eso hoy en día: las nuevas esclavitudes, que  en el siglo XXI que violan los derechos humanos de hombres y mujeres, niños, adolescentes, jóvenes y ancianos, traducir eso para que sean respetados los derechos humanos. En esa línea está la posibilidad que el pontífice pueda visitar víctimas… Aquí en Cartagena hay varias iniciativas y varias instituciones. El Papa una de las visitas que hará en la ciudad será en una de las obras que la Iglesia está promoviendo en una de las zonas más pobres de Cartagena.  Tenemos dos centros para la protección de niños y niñas, para fortalecerlos en sus derechos, protegerlos y educarlos como personas conscientes de sus derechos. Pensamos que podríamos llegar con el esfuerzo y el apoyo que el Papa va a dar, realizar una nueva muralla de protección de la niñez, en particularmente en relación al abuso sexual infantil. El Papa está invitado a conocer la obra Talita Qum, un esfuerzo sencillo. Tenemos otras fundaciones en nuestra Iglesia, y hay mucho entusiasmo porque puedan replicarse  pequeños modelos que sean educativos, en primer lugar para los niños y niñas y los jóvenes,  pero también para las familias. Porque si las familias no se comprometen en esta educación especial de los niños será muy difícil sacarlos adelante en un proyecto que es realmente arduo. Griselda Mutual - Radio Vaticano (from Vatican Radio)...
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El Papa en el Hogar de San José: “Con el amor de familia, sanen las heridas del cuerpo y del corazón”

Dg, 10/09/2017 - 12:37am
(RV).- “Estoy seguro de que así como San José protegió y defendió de los peligros a la Sagrada Familia, así también los defiende, cuida y acompaña a ustedes. Y con él, también Jesús y María, porque San José no puede estar sin Jesús y sin María”, lo dijo el Papa Francisco a los niños y niñas del Hogar San José de Medellín, durante el Encuentro que sostuvo este sábado 9 de septiembre, en el marco de su Visita Apostólica a Colombia. En sus saludos, el Santo Padre expresó su alegría y agradecimiento por el recibimiento que le brindaron, así mismo agradeció a Claudia Yesenia – una niña de este Centro de acogida – por su valiente testimonio. “Escuchando todas las dificultades por las que has pasado – afirmó el Pontífice – me venía a la memoria del corazón el sufrimiento injusto de tantos niños y niñas en todo el mundo, que han sido y siguen siendo víctimas inocentes de la maldad de algunos”. Recordando también que el Niño Jesús fue víctima del odio y de la persecución, el Obispo de Roma señaló que, Jesús tuvo que huir con su familia, dejar su tierra y su casa, para escapar de la muerte. “Ver sufrir a los niños hace mal al alma – precisó el Papa – porque los niños son los predilectos de Jesús. No podemos aceptar que se les maltrate, que se les impida el derecho a vivir su niñez con serenidad y alegría, que se les niegue un futuro de esperanza”. Pero Jesús, agregó, no abandona a nadie que sufre, mucho menos a ustedes, niños y niñas, que son sus preferidos. Dirigiéndose a los responsables del “Hogar San José”, el Papa Francisco dijo que, “este hogar es una prueba del amor que Jesús les tiene – a los niños – y de su deseo de estar muy cerca de ustedes. Lo hace a través del cuidado amoroso de todas las personas buenas que los acompañan, que los quieren y los educan”. Pienso en los responsables de esta casa precisó el Pontífice, en las hermanas, en el personal y en tanta otra gente que ya son parte de su familia. Porque eso es lo que hace que este lugar sea un «hogar»: el calor de una familia donde nos sentimos amados, protegidos, aceptados, cuidados y acompañados. “A ustedes hermanos y hermanas, religiosos y laicos – alentó el Papa – que en este y en los demás hogares reciben y cuidan con amor a estos niños que desde chicos han experimentado el sufrimiento y el dolor, quisiera recordarles dos realidades que no deben faltar porque son parte de la identidad cristiana: el amor que sabe ver a Jesús presente en los más pequeños y débiles, y el deber sagrado de llevar a los niños a Jesús”. En esta tarea, con sus gozos y con sus penas, concluyó el Papa Francisco, los encomiendo también a la protección de San José. “Aprendan de él, que su ejemplo los inspire y los ayude en el cuidado amoroso de estos pequeños, que son el futuro de la sociedad colombiana, del mundo y de la Iglesia”. (Renato Martinez – Radio Vaticano) Texto y Audio completo de las palabras del Papa Francisco Queridos hermanos y hermanas, Queridos niños y niñas: Estoy contento de estar con ustedes en este «Hogar San José». Gracias por el recibimiento que me han preparado. Agradezco las palabras del Director, Monseñor Armando Santamaría. Te doy las gracias a ti, Claudia Yesenia, por tu valiente testimonio. Escuchando todas las dificultades por las que has pasado me venía a la memoria del corazón el sufrimiento injusto de tantos niños y niñas en todo el mundo, que han sido y siguen siendo víctimas inocentes de la maldad de algunos. También el Niño Jesús fue víctima del odio y de la persecución; también Él tuvo que huir con su familia, dejar su tierra y su casa, para escapar de la muerte. Ver sufrir a los niños hace mal al alma porque los niños son los predilectos de Jesús. No podemos aceptar que se les maltrate, que se les impida el derecho a vivir su niñez con serenidad y alegría, que se les niegue un futuro de esperanza. Pero Jesús no abandona a nadie que sufre, mucho menos a ustedes, niños y niñas, que son sus preferidos. Claudia Yesenia, al lado de tanto horror sucedido, Dios te regaló una tía que te cuidó, un hospital que te atendió y finalmente una comunidad que te recibió. Este «hogar» es una prueba del amor que Jesús les tiene y de su deseo de estar muy cerca de ustedes. Lo hace a través del cuidado amoroso de todas las personas buenas que los acompañan, que los quieren y los educan. Pienso en los responsables de esta casa, en las hermanas, en el personal y en tanta otra gente que ya son parte de su familia. Porque eso es lo que hace que este lugar sea un «hogar»: el calor de una familia donde nos sentimos amados, protegidos, aceptados, cuidados y acompañados. Y me gusta mucho que este hogar lleve el nombre de «San José», y los otros «Jesús Obrero» o «Belén». Quiere decir que están en buenas manos. ¿Recuerdan lo que escribe san Mateo en su Evangelio, cuando nos cuenta que Herodes, en su locura, había decidido asesinar a Jesús recién nacido? ¿Cómo Dios habló en sueños a san José, por medio de un ángel, y le confió a su cuidado y protección sus tesoros más valiosos: Jesús y María? Nos dice Mateo que, apenas el ángel le habló, José obedeció inmediatamente e hizo cuanto Dios le había ordenado: «Se levantó, tomó al niño y a su madre, de noche, y se fue a Egipto» (2,14). Estoy seguro de que así como san José protegió y defendió de los peligros a la Sagrada Familia, así también los defiende, cuida y acompaña a ustedes. Y con él, también Jesús y María, porque san José no puede estar sin Jesús y sin María. A ustedes hermanos y hermanas, religiosos y laicos que en este y en los demás hogares reciben y cuidan con amor a estos niños que desde chicos han experimentado el sufrimiento y el dolor, quisiera recordarles dos realidades que no deben faltar porque son parte de la identidad cristiana: el amor que sabe ver a Jesús presente en los más pequeños y débiles, y el deber sagrado de llevar a los niños a Jesús. En esta tarea, con sus gozos y con sus penas, los encomiendo también a la protección de san José. Aprendan de él, que su ejemplo los inspire y los ayude en el cuidado amoroso de estos pequeños, que son el futuro de la sociedad colombiana, del mundo y de la Iglesia, para que como el mismo Jesús, puedan crecer y robustecerse en sabiduría y en gracia, delante de Dios y de los demás (cf. Lc 2,52). Que Jesús y María, junto con san José, los acompañen y protejan, los llenen de su ternura, su alegría y su fortaleza. Me comprometo a rezar por ustedes, para que en este ambiente de amor familiar crezcan en amor, paz y felicidad, y así puedan ir sanando las heridas del cuerpo y del corazón. Dios no los abandona, los protege y asiste. Y el Papa los lleva en el corazón; no dejen de rezar por mí. (from Vatican Radio)...
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El Santo Padre ofrece la Misa en Medellín: "La vida cristiana como discipulado"

Ds, 09/09/2017 - 8:27pm
(RV).-  Homilía del Santo Padre del sábado 9 de septiembre, fiesta de San Pedro Claver, en Medellín, Colombia : «La vida cristiana como discipulado» En la homilía del sábado comienza Papa Francisco recordando un Evangelio anterior, el del jueves 7 de San Lucas, como inicio del llamado de JESÚS a los Doce, a los discípulos .  Hoy Papa Francisco repara en lo que esa llamada significa: “mucho esfuerzo de purificación.” “El Señor, les enseña, que cumplir es caminar tras Él …La libertad de Jesús,…lleva la ley a su plenitud y por eso quiere ponernos en esa dirección, en ese estilo de seguimiento que supone ir a lo esencial, renovarse e involucrarse. ” Ir a lo esencial – comienza explicando el Papa – “porque tampoco Jesús vino a abolir la ley, sino a llevarla a su plenitud”. “No es simplemente el apego a la explicación de una doctrina, sino la experiencia de la presencia amigable, viva y operante del Señor…la escucha de su Palabra.” Renovarse – continúa con su plática Francisco – “Como Jesús “zarandeaba” a los doctores de la ley…ahora también la Iglesia es “zarandeada” por el Espíritu para que deje sus comodidades y apegos.” Y en Colombia” – prosigue el Papa dirigiendo sus palabras al pueblo colombiano- “hay tantas situaciones que reclaman de los discípulos el estilo de vida de Jesús”. La tercera palabra trata de involucrarse , “ensuciarse, mancharse – prosigue en su homilía el Papa – “…porque son muchos los que tienen hambre de Dios, hambre de dignidad, porque han sido despojados”. ”Como Pedro Claver”- santo cuya fiesta celebra hoy la iglesia y que trabajó en Colombia durante 34 años - “que no podía permanecer indiferente ante el sufrimiento de los más desamparados y ultrajados de su época y tenía que hacer algo para aliviarlo.” “Hermanos y hermanas” – concluye Su Santidad – “ la Iglesia en Colombia está llamada a la formación de discípulos misioneros ”, “como lo proponía en aquel documento latinoamericano que nació en estas tierras”: Aparecida .  “Pidamos a través de nuestra Madre, Nuestra Señora de la Candelaria, que nos acompañe… para que poniendo nuestra vida en Cristo, seamos simplemente misioneros que llevemos la luz y la alegría del Evangelio a todas las gentes.”   (Isabel Cantos para Radio Vaticana) TEXTO COMPLETO Y AUDIO DE LA HOMILÍA DEL PAPA FRANCISCO EL SÁBADO 9 DE SEPTIEMBRE EN MEDELLÍN, COLOMBIA. Homilía: «La vida cristiana como discipulado» Queridos hermanos y hermanas: En la misa del jueves en Bogotá escuchábamos el llamado de Jesús a sus primeros discípulos; esta parte del Evangelio de Lucas que comenzó con aquella narración, culmina con el llamado a los Doce. ¿Qué recuerdan los evangelistas entre ambos acontecimientos? Que este camino de seguimiento supuso en los primeros seguidores de Jesús mucho esfuerzo de purificación. Algunos preceptos, prohibiciones y mandatos los hacían sentir seguros; cumplir con determinadas prácticas y ritos los dispensaba de una inquietud, la inquietud de preguntarse: ¿Qué es lo que le agrada a nuestro Dios? Jesús, el Señor, les señala que cumplir es caminar detrás Él, y que ese caminar lo ponía frente a leprosos, paralíticos, pecadores. Esas realidades demandaban mucho más que una receta o una norma establecida. Aprendieron que ir detrás de Jesús supone otras prioridades, otras consideraciones para servir a Dios. Para el Señor, también para la primera comunidad, es de suma importancia que quienes nos decimos discípulos no nos aferremos a cierto estilo, a ciertas prácticas que nos acercan más al modo de ser de algunos fariseos de entonces que al de Jesús. La libertad de Jesús se contrapone con la falta de libertad de los doctores de la ley de aquella época, que estaban paralizados por una interpretación y práctica rigorista de la ley. Jesús no se queda en un cumplimento aparentemente «correcto», Él lleva la ley a su plenitud y por eso quiere ponernos en esa dirección, en ese estilo de seguimiento que supone ir a lo esencial, renovarse, involucrarse. Son tres actitudes que tenemos que plasmar en nuestra vida de discípulos. Lo primero, ir a lo esencial. No quiere decir «romper con todo» romper con aquello que no se acomoda a nosotros, porque tampoco Jesús vino «a abolir la ley, sino a llevarla a su plenitud» (Mt 5,17); ir a lo esencial es más bien ir a lo profundo, a lo que cuenta y tiene valor para la vida. Jesús enseña que la relación con Dios no puede ser un apego frío a normas y leyes, ni tampoco un cumplimiento de ciertos actos externos que no llevan a un cambio real de vida. Tampoco nuestro discipulado puede ser motivado simplemente por una costumbre, porque contamos con un certificado de bautismo, sino que debe partir de una viva experiencia de Dios y de su amor. El discipulado no es algo estático, sino un continuo camino hacia Cristo; no es simplemente el apego a la explicitación de una doctrina, sino la experiencia de la presencia amigable, viva y operante del Señor, un permanente aprendizaje por medio de la escucha de su Palabra. Y esa palabra, lo hemos escuchado, se nos impone en las necesidades concretas de nuestros hermanos: será el hambre de los más cercanos en el texto proclamado, o la enfermedad en lo que narra Lucas a continuación. La segunda palabra, renovarse. Como Jesús «zarandeaba» a los doctores de la ley para que salieran de su rigidez, ahora también la Iglesia es «zarandeada» por el Espíritu para que deje sus comodidades y sus apegos. La renovación no nos debe dar miedo. La Iglesia siempre está en renovación —Ecclesia semper reformanda—.  No se renueva a su antojo, sino que lo hace «firme y bien fundada en la fe, sin apartarse de la esperanza transmitida por la Buena Noticia» (Col 1,23). La renovación supone sacrificio y valentía, no para considerarse mejores o más pulcros, sino para responder mejor al llamado del Señor. El Señor del sábado, la razón de ser de todos nuestros mandatos y prescripciones, nos invita a ponderar lo normativo cuando está en juego el seguimiento; cuando sus llagas abiertas, su clamor de hambre y sed de justicia nos interpelan y nos imponen respuestas nuevas. Y en Colombia hay tantas situaciones que reclaman de los discípulos el estilo de vida de Jesús, particularmente el amor convertido en hechos de no violencia, de reconciliación y de paz. La tercera palabra, involucrarse. Aunque para algunos eso parezca ensuciarse, mancharse. Como David o los suyos que entraron en el Templo porque tenían hambre y los discípulos de Jesús entraron en el sembrado y comieron las espigas, también hoy a nosotros se nos pide crecer en arrojo, en un coraje evangélico que brota de saber que son muchos los que tienen hambre, hambre de Dios, cuanta gente tiene hambre de Dios, hambre de dignidad, porque han sido despojados. Y me pregunto si el hambre de Dios de tanta gente, quizás no venga porque con nuestras actitudes se la hemos despojado. Y, como cristianos, ayudar a que se sacien de Dios; no impedirles o prohibirles ese encuentro. Hermanos, la Iglesia no es una aduana, quiere las puertas abiertas porque el corazón de su Dios está no solo abierto sino traspasado por el Amor que se hizo dolor. No podemos ser cristianos que alcen continuamente el estandarte de «prohibido el paso», ni considerar que esta parcela es mía, adueñándome de algo que no es absolutamente mío. La Iglesia no es nuestra hermanos, es de Dios; Él es el dueño del templo y del sembrado; todos tienen cabida, todos son invitados a encontrar aquí y entre nosotros su alimento. Todos. Y el que preparó las bodas para su hijo, manda buscar a todos, sanos y enfermos, buenos y malos. Todos. Nosotros somos simples «servidores», (cf. Col 1,23) no podemos ser quienes impidamos ese encuentro. Al contrario, Jesús nos pide, como lo hizo a sus discípulos: «Denles ustedes de comer» (Mt 14,16); este es nuestro servicio. Comer el pan de Dios. Comer el Amor de Dios.  Comer el pan que nos lleva a sobrevivir también. Bien lo entendió Pedro Claver, a quien hoy celebramos en la liturgia y que mañana veneraré en Cartagena. «Esclavo de los negros para siempre» fue su lema de vida, porque comprendió, como discípulo de Jesús, que no podía permanecer indiferente ante el sufrimiento de los más desamparados y ultrajados de su época y que tenía que hacer algo para aliviarlo. Hermanos y hermanas, la Iglesia en Colombia está llamada a empeñarse con mayor audacia en la formación de discípulos misioneros, así como lo señalamos los obispos reunidos en Aparecida. Discípulos que sepan ver, juzgar y actuar, como lo proponía aquel documento latinoamericano que nació aquí en estas tierras (cf. Medellín, 1968). Discípulos misioneros que saben ver, sin miopías heredadas; que examinan la realidad desde los ojos y el corazón de Jesús, y desde ahí, juzgan. Y que arriesgan, que actúan, que se comprometen. He venido hasta aquí justamente para confirmarlos en la fe y en la esperanza del Evangelio: manténganse firmes y libres en Cristo, firmes y libres en Cristo porque toda firmeza en Cristo nos da libertad. De modo que lo reflejen en todo lo que hagan; asuman con todas sus fuerzas el seguimiento de Jesús, conózcanlo, déjense convocar e instruir por Él, anúncienlo con la mayor alegría. Pidamos a través de la intercesión de nuestra Madre, Nuestra Señora de la Candelaria, que nos acompañe en nuestro camino de discípulos, para que poniendo nuestra vida en Cristo, seamos siempre misioneros que llevemos la luz y la alegría del Evangelio a todas las gentes.    (from Vatican Radio)...
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Medellín: el recorrido del Papa y sus significados explicados por Mons. Tobón Restrepo

Ds, 09/09/2017 - 6:40pm
De nuestra enviada especial a Colombia, Griselda Mutual (RV). - "Cuando comenzamos a preparar el itinerario del Papa en los distintos encuentros que iba realizar en las diversas ciudades de Colombia se pensó ciertamente en un encuentro con los consagrados sacerdotes, religiosas, religiosos y seminaristas, pero se dio la importancia a las familias que son el primer seminario y el respaldo permanente de los sacerdotes y de los religiosos. Cuando se hizo la propuesta, fue acogida con entusiasmo por parte de la comisión vaticana, que venía a preparar todas las cosas. Pienso que el Santo Padre luego aprobó que se hiciera de esta manera y se ha venido preparando con un gran entusiasmo para este encuentro del próximo 9 de septiembre". Es Monseñor Ricardo Tobón Restrepo, arzobispo de Medellín quien habla, al responder sobre la elección de incluir a las familias en el encuentro que el Papa mantendrá en el Estadio de la Macarena con el mundo de las vocaciones de la Iglesia. A él le preguntamos acerca de la imagen que será expuesta durante la celebración de la Santa Misa en el aeropuerto Enrique Olaya Herrera,  aquella de Nuestra Señora de la Candelaria Patrona de Medellín : "La devoción de Nuestra Señora de la Candelaria es muy antigua en la Iglesia porque es la devoción al misterio de la presentación del Señor, la Virgen que llega al templo de Jerusalén a presentar al niño, y Simeón la saluda diciéndole 'has traído la luz que alumbra todas las naciones'. Por eso llamamos a la Virgen " la Candelaria" es decir, “la de la luz". "Es una imagen que nos ha mostrado la presencia de María desde el comienzo de la Iglesia en esta ciudad, así como estuvo desde el comienzo en Jerusalén con los apóstoles". Sobre la ahora primera santa colombiana canonizada por el mismo Papa Francisco le preguntamos, cuál es la importancia para los colombianos de esta Santa y particularmente para la ciudad de Medellín: Santa Laura Montoya es la primera santa colombiana canonizada y ella tuvo su centro de operaciones precisamente aquí en esta ciudad de Medellín. A partir de aquí, ella realizó toda su obra misionera con los indígenas, recorriendo varias regiones del país y extendiendo su comunidad religiosa a las misioneras de Madre Inmaculada de Santa Catalina de Siena, por todas las regiones del país. Aquí fue maestra, desde aquí empezó la obra misionera, aquí vivió sus últimos años, aquí murió. Es por eso que toda esta ciudad está vinculada precisamente a Santa Laura. Ella fue canonizada en el 2013 por el Papa Francisco. Y en este momento en que tenemos un encuentro con sacerdotes, con religiosas, religiosas y seminaristas, tiene un gran significado tener entre nosotros estas reliquias, que nos hablan de una mujer que vivió plenamente su consagración a Dios desde el bautismo, que luego se consagró a Dios también en la vida religiosa y en la vida apostólica para servir a los más desfavorecidos en ese momento, es decir, los indígenas. La presencia de Santa Laura y de sus reliquias en este centro de eventos de la Macarena junto al Sucesor de Pedro es una repetida invitación a la fe, a la santidad, al compromiso apostólico, a la comunión eclesial. Se habla de la presencia de personas privadas de su libertad durante la Eucaristía que el Santo Padre ofrecerá en el aeropuerto. ¿Es así? Sí. En el aeropuerto Olaya Herrera en donde tendremos esta Eucaristía del Santo Padre, esperamos unas 800.000 o millón de personas, pero en las primeras filas estará un gran grupo de enfermos con sus acompañantes, y también unos jóvenes que tienen como unos procesos de rehabilitación. Igualmente estará presente un grupo de internos de las cárceles que hemos querido traer como un signo y como un llamamiento a toda la comunidad de lo que ellos significan. Ellos, para nosotros, son de alguna manera la presencia del Señor, la presencia de Cristo. Otra de las actividades será la visita al hogar San José. ¿Qué nos puede decir sobre cómo se llevará este encuentro? Bueno, pues estamos muy contentos por la visita que hace el Santo Padre al hogar San José. La arquidiócesis de Medellín tiene siete hogares en los que ha recogido niños y niñas sin hogar o sin los recursos suficientes para una buena formación, y por lo tanto durante más de 100 años en estos hogares se ha prestado acompañamiento y ayuda a los niños y niñas desfavorecidos. Creo que el amor de la visita del Papa es una voz de aliento hecho a tantas personas generosas, y un llamamiento a la sociedad para cuidar a los niños y a las niñas, para servir a los más pobres. Y algo muy interesante es que estas casas también se sostienen con las ayudas de los pobres. Muchas personas sin grandes recursos nos dan una pequeña ofrenda mensual y con eso nosotros vamos sosteniendo a todos estos niños que el Papa podrá conocer y ver. El encuentro con ellos es muy sencillo: simplemente un canto, las palabras del director y también un testimonio de alguna de las niñas que viven allí; y finalmente el saludo y la bendición del Santo Padre. Medellín un semillero de vocaciones: ¿cómo se ha pensado la liturgia durante la visita del Papa? En el aeropuerto Olaya Herrera tendremos una Eucaristía solemne presidida por el Sucesor de Pedro. En el momento en el que hay una expresión mayor de la comunión eclesial hemos cuidado toda la celebración: sencilla como le gusta al Papa Francisco, pero muy digna, muy solemne, con unos cantos compuestos aquí mismo en Medellín muy hermosos, y con la participación fervorosa de la gente. Hemos insistido sobre todo en que la misa sea un momento en el que todos miramos la cercanía y la presencia de Dios, que sintamos la palabra de Dios que nos habla y nos dice que todos debemos comprometernos a ser discípulos y misioneros de Cristo, porque será éste el tema que el Papa va a desarrollar. En la Liturgia de la Macarena se trata de un encuentro en el donde, después de los testimonios y de la lectura del Evangelio, el Papa tendrá una alocución dirigida a todos los consagrados y a las familias que estemos allí reunidos. Todo será muy sobrio, muy digno, pero todo resultará de gran belleza y sobre todo lleno de la emoción, del fervor, del amor de la gente que espera con gran alegría al Santo padre.     (from Vatican Radio)...
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