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Notícies d'Esglèsia

La muerte Stalin

Pantalla 90 (CEE) - Dj, 08/03/2018 - 11:43am

La muerte de Stalin 

Público recomendado: Adultos S 

La muerte de Stalin es una alocada comedia dirigida por Armando Iannucci que sigue los acontecimientos tras la muerte del dictador soviético. Basada en el cómic de Fabien Nury y Thierry Robin, narra la historia del Comité Central del Partido Comunista, que debe afrontar la situación de cara a los sucesos por venir cuando todo el mundo se desestabiliza y todo el paradigma político y social cambia.

Entre los distintos miembros del Comité empieza una absurda carrera por el poder en la que cada uno juega con sus armas mirando por su propio bien y dejando caer Rusia hacia consecuencias absurdamente perjudiciales. Durante el relato, una narrativa alocada, fresca y dinámica, con interesantes recursos de montaje, va haciendo avanzar la trama con un tono de comedia absurda oscilando entre la crudeza y lo inverosímil, en el que podemos ver escenas como una reunión de comité en la que todos quieren aplastar al de al lado y donde la diplomacia que determina el destino del país o de las vidas de civiles se vuelve absurdamente condicionada por la presión del momento o por bromas mal encajadas entre los miembros del Comité. De la mesa de reuniones a las sala de tortura o a las calles y residencias ensangrentadas, no es una película escasa en violencia.

Con un reparto muy bien nutrido que incluye cabezas de cartel como Steve Buscemi, Jason Isaacs, Olga Kurylenko, Paddy Considine, Jeffrey Tambor o Andrea Riseborough, y un avanzar trepidante que no deja de ser ameno, La muerte de Stalin ofrece un espectáculo que resulta entretenido y ofrece un discurso crítico y agridulce sin miedo de salpicar de ácido.

Carlos Robisco

 

Ficha técnica:

(2017), Reino Unido

Dirección: Armando Iannucci

Interpretación: Steve Buscemi, Olga Kurylenko, Jason Isaacs

Duración: 106 min

Distribuidora: Avalon

 

Categories: Notícies d'Esglèsia

Loving Pablo

Pantalla 90 (CEE) - Dj, 08/03/2018 - 11:37am

Loving Pablo 

Público recomendado: adultos

Sanguinario, vengativo, megalómano, histriónico… tan odiado por muchos como querido por los pobres de las covachas de los alrededores de Medellín, a Pablo Escobar le servía todo y de todos para fortificar y ampliar su imperio de droga y muerte. El director Fernando León de Aranoa (Princesas, Los lunes al sol, Caminantes…) le ha hecho protagonista en la piel de Javier Bardem en una consistente y rutilante interpretación en Loving Pablo, con Penélope Cruz, como Virginia.

León de Aranoa, también guionista sobre el libro de Cristina Vallejo, se ha recreado en una buena parte de la carrera delictiva del narcotraficante colombiano. Desde alrededor de 1980 hasta 1993, aborda las vicisitudes de Escobar para hacerse con el control de la droga que iba a Estados Unidos (en sus primeros minutos, asistimos a la reunión de capos de la droga colombiana para crear el cártel que abastecerá de estupefacientes a buena parte del territorio estadounidense). En este sentido, contundente  y espectacular es el aterrizaje en plena autopista norteamericana de un avión trufado de droga al que vigilan sicarios armados y otros descargan en escasos minutos.

Aranoa omite los inicios anteriores en el contrabando de la juventud de Escobar, que nació en una familia campesina, y dibuja con trazos sutiles la personalidad megalómana del hombre más buscado por los gobiernos colombiano y de Estados Unidos. Junto a él estará Virginia (Penélope Cruz: Los abrazo rotos, Volver, Bandidas…), la amante principal del grupo de mujeres de todas las edades (incluso niñas) que Escobar utilizaba en sus orgias, que siempre estaban por debajo de su esposa, con la cual tenía dos hijos.

“Persigue que los demás te respeten y, si no lo consigues, que te teman”. Era una máxima del delincuente nacido en Río Negro. Fue capaz de reclutar y armar a cientos de sicarios de los barrios pobres, porque antes se había ganado su estima al construirles casas. Con esa fuerza criminal de élite, puso precio a las cabezas de policías y políticos (asesinó al Ministro de Justicia), sembró de bombas ciudades colombianas y puso en jaque durante varios años al país sudamericano.

El director madrileño de Los lunes al sol ata con mucha solvencia en un buen montaje estos episodios, incluso cuando el narco accede al parlamento colombiano tras sacar un escaño, comprando a los partidos políticos de entonces. Sustantiva es, por supuesto, su relación con Virginia, a la que deslumbra en el inicio por su autoridad y poder, pero a la que va desengañando por sus continuos excesos.

Es la voz de ella la que relata en off sucesos de su relación con Escobar, a los que posiblemente habría convenido mostrarlos con imágenes, porque el cine se hace con estas más que con discursos.

Como se dijo anteriormente, Escobar se lleva el protagonismo del filme, junto con Virginia y queda a la sombra el antagonista —en este caso el “bueno”—, al que da vida un agente de la DEA (Peter Sarsgaard: Jackie, Blue Jasmine, Elegy…), pero al que Aranoa ha preferido dejarle en un segundo plano para no distraer, posiblemente, al espectador con duelos que no hubieran aguantado el escaso peso en pantalla del policía estadounidense (un tanto lánguido).

Salvo una corta aparición de un sacerdote, cuando Escobar visita los arrabales de la ciudad para anunciar la construcción de casas para los marginados, no hay vestigio de su religiosidad, como sí ocurrió en el biopic Escobar: Paradise lost, protagonizado por Benicio del Toro, en la que ordena a un sacerdote que se encare con Dios de su parte y le pida explicaciones.

Por sus escenas de violencia extrema (muy bien rodadas con los encuadres de Alex Catalán y una banda sonora de época), principalmente, y sexo la película del director español debería verse con espíritu crítico por padres e hijos adolescentes para evitar encumbrar a un criminal que no alcanzó a caer en la cuenta que sus pies eran de barro y sangre.

Enrique Chuvieco

 

Título original: Loving Pablo – España 2017

Duración: 123 min.

Dirección: Fernando Léon de Aranoa

Guion: Fernando Léon de Aranoa (Libro: Virginia Vallejo)

Fotografía: Alex Catalán

Reparto

Javier Bardem,  Penélope Cruz,  Peter Sarsgaard,  Julieth Restrepo,  David Ojalvo, David Valencia

Productora: Coproducción España-Bulgaria; Escobar Films / B2Y EOOD

Género: Drama | Biográfico. Drogas. Años 80

 

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La abeja Maya, los juegos de la miel

Pantalla 90 (CEE) - Dj, 08/03/2018 - 11:28am

La abeja Maya, los juegos de la miel 

Público recomendado: Infantil/Familiar

Maya, la curiosa y aventurera abejita, no deja de meterse en problemas. Esta vez, y tras enfrentarse a la Emperatriz de Buzztrópolis, se verá obligada a participar en los Juegos de la Miel para poder demostrar su valía. Afortunadamente, cuenta con la ayuda de su inseparable amigo Willie y de un equipo de insectos rebeldes, pero ¿Será capaz de ganar los juegos y salvar a su Reina y a toda la colmena?

La abeja Maya fue creada en 1912 por Waldermar Bonsels, un escritor alemán. Sin embargo, el diseño y el concepto que más reconocido es el representado en la serie animada japonesa Las aventuras de la abeja Maya producida por Nippon Animation Company en 1975. En total cuenta con más de 100 episodios y su éxito fue tan intenso que se exportó por todo el mundo contando con varios doblajes para canales españoles y de habla hispana. También se han creado adaptaciones para videojuegos y sus respectivas películas: La abeja Maya: La película (2014) y La abeja Maya, los juegos de la miel (2018), ambas dirigidas por Alexs Stadermann (Ga’Hoole La leyenda de los guardianes).

Como ya hemos comentado, este film es la continuación de la primera entrega estrenada en 2014. Su animación es bastante parecida, aunque sí que se nota bastante el cambio y la mejora en las técnicas y en el resultado final. De forma general su acabado es limpio y los movimientos están bien trazados, pero lo más destacable es el uso de figuras simples y redondeadas en el diseño y texturas de los personajes, lo que aporta un aspecto suave, fresco y diferente. Por otro lado, resulta muy visualmente atractiva la forma de mostrar los escenarios y ambientes mediante diversos planos generales y travellings, además de conseguir una bonita coherencia entre su narrativa, sus colores vivos y su música alegre. La iluminación, sombras y formas 3D están muy bien trabajadas, lo que permite crear diferentes ambientes y dorarlos de sensaciones tan solo con cambios luminosos y cromáticos.

En cuanto al enfoque de la película, debemos mencionar su clara inclinación hacia un público más infantil, tanto por el propio diseño del dibujo, más sencillo y con aspecto “adorable”, y su argumento algo lineal, sin la aparición de muchas subtramas ni complicaciones mayores. No es totalmente predecible, aunque su final sí que resulta algo cliché, lo que le quita ese elemento sorpresa y la convierte en una cinta algo plana.

Por todo ello, podemos afirmar sin duda que esta última entrega de La abeja Maya conmemora este mítico personaje, sobre todo para aquellos que crecieron con la serie y que ahora sienten que pueden compartir su infancia con los más pequeños de la casa. Un film que no dejará ningún tipo de marca en la historia de la animación, pero que evoca a la inocencia y aporta un toque de frescura al pasado.

 

Ana Mirón Campos

 

 

 

Ficha técnica:

(Maya the Bee: The Honey Games, 2017, Australia)

Director: Alexs Stadermann, Noel Cleary, Sergio Delfino.

Productora: Studio 100 Media / Studio B Animation / Flying Bark Productions.

Distribuidora: Flins & Pinículas.

Duración: 83 minutos.

Género: Animación, Aventuras.

 

 

Categories: Notícies d'Esglèsia

Gorrión rojo

Pantalla 90 (CEE) - Dm, 06/03/2018 - 12:56pm

Gorrión rojo 

Público recomendado: adultos

Las dos caras de la moneda del cine sobre espionaje son, por un lado, las entretenidas y dinámicas adaptaciones de las novelas de Ian Fleming y su mítico James Bond y, por otro, las adaptaciones, por ejemplo, de las novelas de John le Carré, pues casi nunca, aunque hay excepciones, ha tenido la fortuna suficiente cuando alguna de sus obras se han llevado a la gran pantalla. Tal vez porque es demasiado realista y algunas tramas no se entienden del todo bien y resultan insufribles. Quizás se deba a que la vida de un espía no debe ser casi nunca demasiado divertida, salvo en momentos o situaciones puntuales de gran estrés.

El cineasta Francis Lawrence, autor de la mejor saga juvenil de los últimos años como Los juegos del hambre y de producciones interesantes como Soy leyenda, adapta la novela de Jason Matthews con la ayuda del guionista Justin Haythe. Para ello, el cineasta se ha sabido rodear de un importante elenco de actores donde destacan Joel Edgerton, Jeremy Irons, Charlotte Rampling y, por supuesto, la actriz fetiche del realizador, Jennifer Lawrence que es, para nuestro gusto, una de las mejores actrices jóvenes del panorama internacional.

El director rompe los tópicos que dicen que una película de espionaje, basada en la realidad, tiene que ser aburrida, dotándole de cierto dinamismo, teniendo en cuenta las limitaciones. Tienes la sensación de que lo que estás viendo podría coincidir con lo que se escondía tras el Telón de acero. Sin embargo, a pesar de no coincidir con algunos críticos de cine, creo que la trama se entiende razonablemente bien, algo nada habitual en el género del espionaje. En contraposición con lo positivo, se insiste en escenas de contenido sexual morboso para contar como los servicios secretos rusos preparaban a chicas guapas para convertirlas en maestras de la seducción para conseguir información valiosa sobre otros países. Por otra parte, se hace un uso desagradable y demasiado gráfico de la violencia, no apta para todos los públicos y estómagos, aunque sin llegar al gore.

La película permite reflexionar sobre cómo la KGB soviética y los actuales herederos del comunismo atentan contra la libertad y la dignidad de la mujer al convertir a esas muchachas en prostitutas al servicio del estado. En ese sentido, se podría considerar un largometraje de denuncia, en la que el espía americano tiene cierta ética profesional, percibiendo que ha recibido una educación sana e íntegra que le permite pensar y sentir

por sí mismo. Este planteamiento de vida choca con la falta de escrúpulos que caracteriza a ese tipo de países que no respetan los valores de la democracia. Nos ha gustado el personaje de la madre porque, conocedora del chantaje al que se ve sometida su hija que quiere proteger a su progenitora, mayor y enferma, para que no le quiten la medicación; aconseja a su hija que no se corrompa del todo y que no pase todos los límites frente a los que atentan contra los derechos de las personas, coartando su libertad.

Título: Gorrión rojo (2018)

Director: Francis Lawrence

Género: thriller de espionaje

Reparto: Joel Edgerton, Jeremy Irons, Charlotte Rampling y Jennifer Lawrence

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Héroes en el infierno

Pantalla 90 (CEE) - Dm, 06/03/2018 - 12:50pm

Héroes en el infierno 

Público recomendado: Jóvenes y adultos

El pasado 2 de marzo, las salas de cine españolas recibían el convincente filme estadounidense Héroes en el infierno, dirigida por el americano de 43 años Joseph Kosinski (Oblivion), y que distribuye Sony.

La película, basada en hechos reales, narra la heroica historia de los conocidos Granite Mountain Hotshots, un grupo de bomberos locales de Arizona que se convirtieron en una de las brigadas de élite de la nación. El drama afronta con mesura los trágicos sucesos que coparon los medios de comunicación en 2013. Mientras la mayoría de la población se alejaba del peligro, ellos corrieron hacia él, arriesgando todo para salvar a un pueblo de un fuego incontrolado que pasaría a la historia.

Por una vez olvidémonos del prejuicio que conlleva una historia como Héroes en el infierno, por cierto buena traducción del título inglés, y dejemos también al margen la trayectoria cinematográfica, y vinculada a la ciencia-ficción, de Joseph Kosinski que, ciertamente, es floja. Hasta ahora.

En este contenido drama social, el director sabe muy bien qué hacer, qué decir y cómo moverse dentro de él. O dónde poner los puntos sobre las íes, cómo resolver el conflicto sin que la película se quede instalada en la línea del patrioterismo simplón… y eso dice mucho a su favor y de sus futuras posibilidades como narrador de cine.

Ciertamente la película encara la aventura a partir del esquema tradicional de planteamiento, nudo y desenlace, al mejor estilo de Clint Eastwood. Desde ese punto de vista resulta nítida. Además, los actos están equilibrados, así como su estructura, la credibilidad en los diálogos y las subtramas. Ello no quiere decir que el filme sea típico, habitual, estereotipado, de tiralíneas. No. Es mucho más.

De hecho, el guión hace hincapié en lo importante y va al grano, sin salidas de tono ni escenas de más. En primer lugar, se aproxima a la disciplina que destila la narración de sus héroes: desde el adiestramiento, las primeras misiones y finalmente la lucha contra el fuego. Y en entre medias de todo esto, la trama mezcla con claridad meridiana temas como la camaradería masculina, el valor de la familia por encima de todas las cosas, el conflicto entre el trabajo y la vida íntima o la redención mediante el trabajo y la disciplina, y sin olvidar el peligro que todo ello entraña.

En segundo lugar, Joseph Kosinski examina a todos sus personajes con tacto, y a pesar de que a no todos los actores se les presta la misma atención -naturalmente nuestra mirada se detiene inconscientemente en los rostros carismáticos de Josh Brolin, Jeff Bridges o la siempre resolutiva y eficaz Jennifer Connelly- todos cumplen suficientemente con los papeles propuestos y el apartado actoral queda perfectamente definido gracias, además, a una eficaz dirección de actores.

Por si todas las virtudes antedichas no fueran suficientes, el responsable de Tron Legacy ahonda con pasión en el trauma de la historia con delicadeza y respeto, el aspecto más difícil de conseguir, dado lo complejo que resulta acertar con el tono en una película de este relieve.

En cuanto a su puesta en escena, el filme está muy bien rodado, se aprecia sobre todo en aquellas donde realmente el fuego se convierte en otro protagonista más, al tiempo que es capaz de mostrar con nitidez el ambiente claustrofóbico o de pánico que invade a estos héroes.

Queda, pues, una emotiva historia redonda, sin final simplista o de acabado previsible, poderosa por la evolución de sus conflictos y límpida de clichés. Enhorabuena, Kosinski.

 

José Luis Panero

@PALOMITERO

 

(Only the Brave, Estados Unidos, 2017)

Dirección: Joseph Kosinski

Interpretación: Josh Brolin, Miles Teller, Jeff Bridges, James Badge Dale, Taylor Kitsch, Jennifer Connelly, Andie MacDowell, Scott Haze, Ben Hardy, Alex Russel, Michael Love Toliver, Sam Quinn, Ryan Jason Cook, Brandon Bunch, Geoff Stults, Lora Martinez-Cunningham, Natalie Hall, Dylan Kenin

Duración: 134 min.

Género: Drama basado en hechos reales

Categories: Notícies d'Esglèsia

La última bandera

Pantalla 90 (CEE) - Dm, 06/03/2018 - 12:43pm

La última bandera 

Público recomendado: Jóvenes. Adultos

En La útima bandera el veterano de Vietnam Larry Sheperd “Doc” (Steve Carrell) se reúne con dos de sus compañeros de pelotón 30 años después de la guerra de Vietnam. Este reencuentro se produce porque Doc desea que ambos le acompañen a Arlington al funeral militar de su hijo, un marine caído en la guerra de Irak en 2003. Cuando llegan a Arlington, Doc descubre las verdaderas circunstancias en las que murió su hijo y decide cambiar de planes, pidiendo a sus amigos que viajen con él a New Hampshire para enterrar a Larry Jr. junto a su mujer, fallecida en ese mismo año.

El argumento se basa en una novela de Darryl Ponicsan, que escribió el guion junto al director de la cinta Richard Linklater (Boyhood, Antes del amanecer, Suburbia) y congrega a tres hombres con un pasado común pero bastante distintos: Doc es el miembro taciturno, sobre el que ahora pesan las muertes de sus seres queridos; Sal (Bryan Cranston) es un caradura, malhablado y solitario que bebe su existencia en el bar que regenta; y Mueller (Laurence Fishburne) es un ex bala perdida convertido desde hace años en un ferviente reverendo felizmente casado. El viaje que comparten es una excusa para acompañarlos también en un periplo personal en el que todos, cada uno a su manera, tratan de dar sentido al dolor y a la culpa fruto de su experiencia en la Guerra de Vietnam. La historia contiene una subtrama sobre un pasaje en la contienda que, además de la muerte del hijo de Larry, es el motivo que les vuelve a unir en el presente. En este sentido, las interpretaciones de los tres actores son reseñables: Carrell consigue enfocar los sentimientos de Doc hacia dentro; Cranston compensa los silencios de Doc con una verborrea que no es más que otra manera de encauzar el malestar y el arrepentimiento sufridos; y Fishburne, el hombre de fe, se presenta como el que mejor ha sabido superar el pasado y vivir el presente.

La última bandera incluye cambios constantes de tono, entre lo trágico y lo cómico, y en ocasiones es difícil distinguir si hay que enfadarse, entristecerse o reír ante lo que está sucediendo. Por otra parte, la conclusión de la película, después de 124 minutos, llega sin que se produzca el impulso necesario para responder a lo que el film parecía prometer y sin asestar un gran mensaje político o pacifista. No obstante, en cualquier caso, la propuesta triunfa en la reflexión en torno al drama de los veteranos de guerra norteamericanos, tema tratado en películas anteriores como Banderas de nuestros padres (Clint Eastwood, 2006), Forrest Gump (Robert Zemeckis, 1994) o Nacido el 4 de julio (Oliver Stone, 1989), dando cuenta de los horrores que presenciaron por defender una causa que, incluso con el paso del tiempo, no logran entender. También existe la voluntad de contar lo que sucedió en Irak para llegar a la conclusión de que el veredicto de la guerra es muy similar: el gobierno se inventa a unos soldados- héroes de una causa que ciertamente ni compensa ni tiene sentido.

Larissa I. López

 

Título original: Last Flag Flying.

Género: Drama. Comedia.

Año: 2017.

Duración 124 min.

País: Estados Unidos.

Reparto: Steve Carell, Bryan Cranston, Laurence Fishburne,  J. Quinton Johnson, Richard Robichaux,  Dontez James,  Jerry Lee Tucker,  Kate Easton.

Dirección: Richard Linklater.

Guion: Richard Linklater y Darryl Ponicsan.

 

Categories: Notícies d'Esglèsia

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