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Notícies d'Esglèsia

Gringo: se busca vivo o muerto

Pantalla 90 (CEE) - Dc, 21/03/2018 - 12:03pm

Gringo: se busca vivo o muerto 

Público recomendado: Jóvenes y adultos

Aunque dé la nota, porque rara vez se reseña al principio de una crítica otra labor que no sea la del director y actores, tengo el gusto de alabar la inventiva de Anthony Tambakis y Matthew Stone por escribir el guion de Gringo: Se busca vivo o muerto, una película en la que asistimos placenteramente a un sinfín de ocurrencias de ambos guionistas que ha sabido visualizar en la pantalla el actor, doble y director australiano Nash Edgerton (The Square, Spider…), que cuenta, entre otros con la “comehombres” Charlize Theron (Prometheus, En el Valle de Elah, En tierra de hombres…), en el papel de una directiva inmisericorde para quien se cruce en su camino.

Como este talante lo vemos desde el principio —Elaine-Theron mantiene una velada relación sexual en la oficina con su socio Richard (Joel Edgerton:  El regalo, Gorrión rojo, Exodus…)— no desvelamos nada que el director del filme lo quiera dilatar para más tarde. Ambos tendrán que parar sus contactos íntimos para atender la llamada de uno de sus empleados desde México, que pide socorro porque está metido en un asunto nada baladí.

El subsodicho es Harold Soyinka (David Oyelowo: Nina, Lincoln, Interstellar…), un nigeriano afincado en EE.UU que ha viajado al país centroamericano para reunirse con los directivos de una empresa de México D.F. con la que tiene acuerdos comerciales la de Richard y Elaine.

Pero los acontecimientos no suceden como Harold esperaba, a los que hay que añadir planteamientos oscuros de sus jefes y otros asumidos por su mujer. Unos y otros le dejan descompuesto en un país que no es el suyo y que, además, es muy peligroso, como relatan todas las crónicas periodistas de los últimos años, con asesinatos, secuestros, bombas, feminicidios…

A partir de la desolación que experimenta Harold —lo que podríamos designar en refrán castellano como de “perdidos al río”— comienzan a ocurrírsele y a sucederle acontecimientos tan inverosímiles como extremos al cariacontecido “gringo”, para mayor “inri”, negro. Aluvión de experiencias límites por obra y gracia de los dos guionistas, que ha concretado competentemente Nash Edgerton en la pantalla.

Así, el montaje es espléndido pues se enhebran escenas sacadas de las inventivas chisteras de Tambakis y Stone. El resultado: no hay descanso en la galería de personajes a cada cual más patibulario: aparecen el mayor capo de la droga mexicana y sus esbirros, los encargados del hotel de “mediopelo” donde se aloja Harold, versión “light” de los anteriores (dicho sea de paso, los mexicanos no quedan nada bien), el hermano de Richard, que abandona transitoriamente su ong en África para atender el requerimiento de aquel, por el cual obtendrá beneficios suculentos.

En este “corral de Monipodio”, se ha vertido el talento que se precisa para disfrutar en el cine. Las peripecias donde se juntan facinerosos (también la “tiburona” Eleine) de cualquier condición social, entre los que Harold representa la candidez más curricular, devienen en ocurrencias gratificantes. Y el “gringo” negro se subirá obligatoriamente a este carro para cursar un máster superacelerado de “nadar y guardar la ropa”, sin perder su candidez y honestidad.

En este sentido, una de las escenas más “rompedoras” y surrealistas es la que tiene con el hermano de Richard, que viene a sacarle las “castañas del fuego”. En ella, Harold intentará convertir al exmarine al cristianismo, el cual abandonó al trocarlo por un humanismo voluntarista, el que desarrolla en África para dar de comer a sus habitantes.

En definitiva, Gringo: Se busca vivo o muerto es una tan agradable como estrambótica caja de sorpresas de la cual surge la sonrisa en las situaciones más horripilantes y que sorprende continuamente por su imaginación para proponer giros en la historia,. Más claro, pero no más alto: Uds. mismos.

 

Enrique Chuvieco

 

Ficha técnica:

Título: Gringo: Se busca vivo o muerto

Título original: Gringo – USA, Australia- 2018

Productora: Amazon Studios, Blue-Tongue Films, Denver and Delilah Productions, Picrow

Director: Nash Edgerton

Guión: Anthony Tambakis, Matthew Stone

Reparto:

Charlize Theron, Amanda Seyfried, Thandie Newton, Joel Edgerton, Paris Jackson, Sharlto Copley, Alan Ruck, Michael Angarano, Harry Treadaway, David Oyelowo, Kenneth Choi, Melonie Diaz, Yul Vazquez, Diego Cataño, Hector Kotsifakis

Género: acción, mafia

Duración: 110 min.

Categories: Notícies d'Esglèsia

Jeannette, la infancia de Juan de Arco

Pantalla 90 (CEE) - Dc, 21/03/2018 - 9:23am

Jeannette, la infancia de Juana de Arco 

Público recomendado: Jóvenes-Adultos

Dudo mucho al valorar Jeanette. ¿Una obra es buena solo con que trate de una vida ejemplar, de una santa como Juana de Arco? ¿Cómo medir la calidad de una película que rechaza los criterios habituales de la acción, de héroe-antihéroe, de planteamiento-nudo-desenlace, de arco de transformación de los protagonistas, etc?

En Jeanette, prácticamente no pasa nada. Como no pasaba “nada” en la vida de los campesinos durante miles de años. Pero Jeanette, con sus menos de diez años, vive una terrible pena que la consume. La angustia de Jeanette es una angustia patriótica, la de ver su patria invadida por los ingleses y a los franceses divididos entre ellos. Pero le angustia también la cobardía de los hombres, también de sus familiares, el hambre de los niños del pueblo, la sordera de Dios, la incapacidad de la acción humana frente a las olas de maldad que asolan el mundo. Son problemas actuales, y que nos chocan verlos expresados con dureza por una niña tan pequeña que los vive en su carne.

Jeannette es un musical atípico, experimental, que combina la prosa poética de Charles Péguy, con unas coreografías muy básicas, bastante naifs, y con música hardcore, numetalera y electrónica.

El intento es encomiable, el concepto no tiene una pega, pero el resultado es minoritario. Nada que objetar a ello, por otra parte. El director, Bruno Dumont, reafirma varias de sus convicciones más profundas sobre el arte en esta complicada película, como su predilección por actores amateurs frente a profesionales, y su interés por transmitir una determinada visión de la vida, más que por reflejar la realidad.

Dumont ha adaptado dos obras de Charles Péguy sobre Juana de Arco. La primera la escribió antes de convertirse al catolicismo, en 1897. Y Dumont, que por trayectoria es hombre interesado por las preguntas religiosas, pero desde una perspectiva atea, se acerca a Juana a través de Péguy. Péguy es uno de estos autores que cuestan. Su prosa es lenta, laboriosa, repetitiva, como la los primeros tragedistas griegos, muy discursiva, poco inclinada a la acción. Obliga al lector a efectuar una apuesta, un compromiso. Esfuérzate, lector, parece decir Péguy, como yo me he esforzados y seguro que te compensa. Aquí empieza la apuesta arriesgada. Jeanette es una niña de algo menos de diez años con una angustia espiritual terrible. Los diálogos de Péguy, adaptados, al menos recortados, son de una hondura que hoy nos choca en una niña tan pequeña. Pero haciendo cuentas con la realidad, el drama de Jeanette no es distinto del de los pastorcitos de Fátima: niños de 7,9 y 10 años en una aldea perdida afirman haber visto a la Virgen y tener un mensaje de ella. Finalmente han tenido razón; los ignoraron, pero tuvieron razón, a Juana la quemaron, pero tenía razón; dos pastorcitos murieron siendo niños, casi de sufrimiento por su misión, incomprendidos, o solos, pero tenían razón.

Y la prosa poética de Péguy se mezcla, por obra del director con la música de Igorrr, un artista experimentador que combina música electrónica, numetal, barroca, etc. No es una música fácil, pues la base musical y la línea vocal se superponen casi como agua y aceite, en paralelo, sin molestarse, pero apenas sin juntarse.

Decimos que el intento merece la pena. Y el resultado, si lo miramos con conciencia militante, de los que apuestan por causas importantes, entonces es francamente positivo. Siempre que sepamos que viendo Jeannette no vamos a ver La Guerra de las Galaxias.

Pablo Gutiérrez Carreras

 

 

Ficha técnica:

(Jeannette, l’enfance de Jeanne de Arc, Francia, 2017)

Dirección: Bruno Dumont

Guion: Bruno Dumont sobre obras de Charles Péguy

Reparto: Aline Charles, Jeanne Voisin

Duración: 106 minutos

Género: Musical, histórico

Categories: Notícies d'Esglèsia

100 días de soledad

Pantalla 90 (CEE) - Dm, 20/03/2018 - 10:22am

100 días de soledad 

Público recomendado:todos

Al igual que Lorca, algunos ansían dormir el sueño de las manzanas. Dormir un rato, un minuto, un siglo, pero que todos sepan que no se ha muerto, más bien que se vive mucho más intensamente. José Díaz, ayudado por el excelente director Gerardo Olivares, realiza ese hermoso anhelo, desapareciendo cien días de la deletérea civilización que nos aflige y desconsuela y enluta. Perdido en el Parque Natural de Redes, Asturias, lector devoto de Walden, la magna obra del eximio H.D. Thoreau, Díaz quiere vivir en soledad su amor a la naturaleza y, por supuesto, a los suyos ( ese maravilloso intercambio de cartas con su querida familia). Díaz codicia vivir deliberadamente una buena vida. Ir a los bosques porque se quiere vivir a conciencia, vivir a fondo y extraer todo el meollo a la vida. E ir dejando de lado todo lo que no sea la vida para no descubrir, en el momento de la mortaja postrera, que uno no ha vivido.

Cien días, durmiendo el sueño de las manzanas, alejándose del tumulto de los cementerios (los camposantos son nuestras metrópolis actuales, recuérdese el prodigioso poema de Dámaso Alonso, Insomnio). Dormir, en definitiva, el sueño de los infantes que desean cortarse el corazón en alta mar. Este bello poema visual de Olivares/Díaz nos recuerda que nuestros sumideros de vidrio y cemento a los que denominamos ciudades, nos hacen incapaces de reconocer un paraíso definitivamente desahuciado. Palpamos, junto a nuestro protagonista, el tránsito de las estaciones, amamos toda la flora y fauna (rebecos, jabalíes, ciervos, gallinas, martas) que discurre ante nuestras empachadas retinas, nos confesamos junto a nuestro protagonista (la muerte del hermano, tan letal) y, gran instante, aprendemos a querer a un equino contrahecho, de nombre Atila, fané y desvencijado, pero siempre amoroso con su dueño. Y viceversa.

Deseoso por encontrar un edén ya definitivamente eclipsado, seguimos con José Díaz sus certidumbres y sus vacilaciones a través de una película documental rodada casi exclusivamente por él mismo. Paradójicamente provisto de los aparejos de la postmodernidad —cámaras fijas, teleobjetivo, dron—, para poder aprehender e injertar en la narración el sonido del silencio y la visión de lo misterioso, Díaz despliega una ascética insólita para relatarnos un excepcional documento sobre la el silencio y la soledad, efectuando una brillante reflexión, increíblemente imperiosa hoy en día, en la que un hombre sin teléfono móvil es un ser esencialmente sedicioso, desobediente, transgresor: pura enmienda a la totalidad. Una suerte de revolución gélida. Basta con hacer una pausa, sin más: apagar la radio, desenchufar el televisor; no comprar nada, no desear comprar. Dejar de avisar, dejar de saber; detener transitoriamente cualquier actividad mental. Sobra, literalmente, con quedarse inmóvil unos segundos. Modesta fuga mundi.

Escapando a la (i) lógica estatal/capitalista que nos encadena a las pertenencias materiales, la película nos recuerda poderosamente a la bellísima Dersu Uzala (Akira Kurosawa, 1975), adquiriendo por momentos ribetes del cine de terror (nocturnidades a la luz de la linterna, silbar del viento, ulular de las ramas, aullidos de lobos). Rememorando otros momentos cinematográficos de escapadas del mundo (Hacia rutas salvajes, Grizzly man, Entre lobos, El último superviviente), la película de Díaz/ Olivares nos atrapa inusual, mágica y especialmente, en cambio, por su sutil delicadeza, su agudo ingenio, su vivir “libre y consciente” y, sobre todas las cosas, por testimoniar la belleza de la naturaleza adyacente sin caer en posturas propias del hodierno animalismo, tan demencial como engañador, tan liberticida como inhumano.

Luys Coleto

http://astoria21.es/author/luis-c-de-lantaron/

 

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La casa junto al mar

Pantalla 90 (CEE) - Dm, 20/03/2018 - 10:18am

La casa junto al mar 

Público recomendado: Jóvenes

En Calanque de Méjean, una pequeña cala cerca de Marsella, tres hermanos, Angèle, Joseph y Armand, vuelven a encontrarse después de muchos años, junto al lecho de su padre moribundo. Angèle es actriz y vive en París; Joseph, frustrado por su reciente jubilación forzosa, ha llegado con Bérangère, su «demasiado joven novia»; Armand se quedó en el lugar para seguir llevando el pequeño restaurante para obreros de su padre, «Le Mange-tout». El reencuentro es una ocasión propicia para despejar sombras del pasado y hacer balance de lo que les ha quedado a esos sesentones de los ideales altruistas que les transmitió su padre y que llenaron de entusiasmo su juventud.

El tema profundo de la película es el paso del tiempo, la vida que inevitablemente se desliza hacia su final, perdiendo vigor en los cuerpos y en los espíritus, y el mundo que cambia y deja la nostalgia agridulce de los buenos tiempos que quedaron atrás. En el centro de la historia, tres personajes, los tres protagonistas, una mujer y dos hombres, de unos sesenta años, que andan bastante perdidos en busca de sí mismos, o, por lo menos desconcertados. Delante de ellos en el decurso del tiempo, tres ancianos, también dos hombres y una mujer: Maurice, el padre, Suzanne y su esposo Martin. Son el espejo en que pueden ver su propia vejez que llega inexorablemente. Tras ellos, otro trío, una niña y sus dos hermanos. Son el espejo de lo que fueron un día, una página en blanco, puros y listos para cambiar el mundo. Pero esos niños son mucho más, constituyen un aldabonazo para esos tres seres desanimados, a punto de rendirse, porque esos tres críos están desvalidos, necesitan de los mayores, llaman a su puerta con hambre y con frío, piden ser acogidos. No son, pues, seres que empujan y esperan su turno para desplazar a los que los han precedido: constituyen un nuevo eslabón en la cadena de las generaciones. Nadie puede abandonar la tarea de mejorar la humanidad, cada cual tiene su rol. Hay otros tres personajes -también dos hombres y una mujer-, que intervienen en la acción: Bérangère, la novia de Joseph; Yvan, el hijo del viejo matrimonio, y Benjamin, un joven pescador del pueblo. El amor transgeneracional sigue planteando el mismo tema del paso del tiempo, del envejecimiento, de las a veces fluidas a veces conflictivas relaciones entre generaciones.

El director filma con amor ese lugar mágico en el que el mismo creció, las casas como adheridas a las rocas, las colinas por donde corren los conejos, el viaducto por el que ven pasar los trenes a lo alto, la apertura al mar que, con su cálida luz invernal, adquiere unos tonos pastel suaves como la melancolía del tiempo que huye. La cala es como un gran teatro en el que resuenan las grandes preguntas de los personajes: «¿Cómo ser bueno en un mundo que no es bueno? ¿Cómo ser justo en un mundo que no lo es?». Porque ellos, Angèle, Joseph y Armand, no sólo buscan su lugar en el mundo para envejecer, quieren también abrirse a los demás, vivir para los demás. Andan extraviados, pero son buenas personas.

Si Robert Guédiguian es un magnífico director, los actores no le van a la zaga. Geneviève Mnich y Jacques Boudet hacen una deliciosa pareja de ancianos amantes; Anaïs Demoustier, Yann Trégouët y Robinson Stévenin están sencillamente extraordinarios; y no hay palabras para describir a Ariane Ascaride, Jean-Pierre Darroussin y Gérard Meylan, los actores fetiches del director marsellés.

Robert Guédiguian sabe hablar del dolor con dulzura, del amor con sencillez y de la política con finura, cuando trata el tema de los emigrantes y refugiados, y nos ofrece una película llena de ternura y buenos sentimientos, con un ligero humor que permite tomar distancia de la acción y aliviar la gravedad, como dice Joseph en un momento: «Al borde del abismo, la risa nos impide caer». No es una historia triste, porque está llena de amor y solidaridad. Aunque encoge el alma que un amor profundo y sincero pueda perder la dimensión de eternidad, intrínseca al amor auténtico. El verdadero amor es capaz de sobrevolar el tiempo y el espacio. Es terrible reducirlo a los límites de la vida y la muerte. Cada ser humano, único e irrepetible, tiene su lugar de responsabilidad en el mundo, es un nudo de relaciones y una fuente de posibilidades. Desertar es de cobardes. Si bien, en la película, hay también una cierta apertura a la Trascendencia, la esperanza de que al otro lado del umbral pueda haber un lugar para el amor.

La última escena, bellísima en su simbolismo, es un canto a la unidad, la fraternidad, la mirada hacia lo alto. Los ecos del amor inundan la tierra. Una película para no perdérsela, pero para verla con ojos críticos.

 

Ficha técnica:

La Villa (Francia, 2017)

Género: Drama

Público apropiado: Jóvenes

Dirección: Robert Guédiguian

Intérpretes: Ariane Ascaride, Jean-Pierre Darroussin, Gérard Meylan, Jacques Boudet, Anaïs Demoustier, Robinson Stévenin, Yann Trégouët, Geneviève Mnich, Fred Ulysse, Diouc Koma, Esther Seignon

Guión: Robert Guédiguian

Fotografía: Pierre Milon

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Tomb Raider

Pantalla 90 (CEE) - Dm, 20/03/2018 - 10:15am

Tomb Raider 

Público adecuado: Jóvenes

No es de extrañar que, en medio de la actual (y exitosa) corriente de películas de acción protagonizadas por mujeres (Los juegos del hambre, Wonder Woman, Star Wars…), los estudios de Hollywood se hayan decidido a recuperar a la mítica Lara Croft. El personaje, nacido en un vídeo juego de los años 90, tuvo ya dos adaptaciones a principios de siglo, interpretadas por una Angelina Jolie que parecía salida de los píxeles del juego original. Ahora nos llega esta Croft más humana y realista.

Lara Croft es una joven que sobrevive con trabajos basura. Su padre, poseedor de una gran fortuna, desapareció 7 años atrás, y Lara se niega a firmar su acta de defunción para cobrar su herencia. Pero entonces descubre la investigación que estaba llevando a cabo su padre, y decide ir a averiguar qué ha sido de él.

En una de sus primeras frases en la película, la nueva Lara Croft dice que no es una súper heroína. Sin lugar a dudas es toda una declaración de intenciones: esta nueva versión del personaje de la trenza y las pistolas pretende alejarse del carácter sobrehumano de la anterior encarnación a cargo de Angelina Jolie. Aquella Lara se nos presentaba ya como una heroína totalmente formada y en la cúspide de sus habilidades. Por el contrario, la Croft de Alicia Vikander es una versión más joven e inexperta. Una Lara que vive su prueba de fuego, su rito de paso para llegar a ser el personaje que conocemos. Podríamos decir que estamos ante una “Lara Croft Begins”.

Y lo cierto es que, al menos en ese aspecto, la película funciona. Vikander resulta mucho más humana, cercana y creíble que Jolie. Su personaje duda, se equivoca, se hiere… aunque todas las cualidades que la convierten en heroína estén ahí.

El problema es que no se haya escrito una película que acompañe del todo a esta nueva e interesante Lara Croft. La trama, que tarda en arrancar y tiene algún problema de ritmo, se construye a base de lugares comunes vistos en decenas de películas de aventuras (se calca buena parte del esquema de En busca del arca perdida sin rubor). Cada secuencia nos deja una sensación de dejá vu, de previsibilidad y monotonía.

Tampoco ayuda que el villano de la función tenga el mínimo carisma, o que la protagonista no muestre ningún interés por el objeto de la búsqueda (con lo cual difícilmente el espectador se va a preocupar demasiado por ello).

A pesar de ciertos elementos redimibles (la música, la realización clásica de las escenas de acción, el desarrollo de la heroína), la película deja un poso de oportunidad desaprovechada.

Sin embargo, aunque la película resulte fallida, la convincente presentación de Alicia Vikander en el papel hace que exista un interés en seguir las aventuras de esta Lara Croft en el futuro.

Federico Alba

 

Ficha técnica:

Director: Roar Uthaug.

Guion: Geneva Robertson-Dworet, Alastair Siddons.

Intérpretes: Alicia Vikander, Dominic West, Walton Goggins, Daniel Wu, Kristin Scott Thomas.

Fotografía: George Richmond.

Música: Junkie XL.

Duración: 120 minutos.

Género: Aventuras.

Categories: Notícies d'Esglèsia

La tribu

Pantalla 90 (CEE) - Dm, 20/03/2018 - 10:10am

La tribu 

Público: jóvenes – adultos

Fidel (Paco León) es un ejecutivo despiadado al que un vergonzoso video viral en YouTube le ha hecho perderlo todo. El día en el que, azuzado por su terapeuta, decide conocer a su madre biológica, Virginia (Carmen Machi) -una camarera de piso con vocación de streetdancer-, Fidel sufre un incidente con un autobús que le hace quedarse también sin memoria. Virginia decide acogerlo al menos hasta que pase el episodio de amnesia transitoria y, mientras, va descubriendo quién ha sido su hijo.

La película retrata, con dosis ironía y cierto sentido crítico sin elevadas pretensiones reflexivas, las dos caras de la crisis en España: la de los jefazos de las empresas que ordenan despidos a diestro y siniestro y la de la clase trabajadora que sufre sus consecuencias a nivel social, familiar e individual. La academia de baile del barrio de Virginia se convierte en escenario de valores importantes, como la amistad incondicional y la solidaridad ante los problemas de los vecinos de Badalona. Igualmente, a través de la estrecha convivencia que exigen las especiales circunstancias de Fidel, madre e hijo van desarrollando el vínculo afectivo que la adopción había impedido y se defiende el valor de la familia como el lugar en el que se ama a las personas solamente por lo que son, perdonando los errores.  Y, todo ello, logrando constantemente sacar una sonrisa al espectador, algo que se presupone en el género y que no siempre está garantizado.

Aparte de lo anterior, la eficacia de esta nueva propuesta de Fernando Colomo (Isla bonita), que co-escribe el guion del filme junto a Joaquín Oristrell (Cosas que hacen que la vida valga la pena) y Yolanda G. Serrano (Reinas), viene determinada por la estupenda combinación Machi-León, cómicos eficaces, reconocidos y reunidos después de interpretar durante años a dos hermanos en la serie televisiva Aída. A ellos se unen, además, unos secundarios cumplidores que incluyen a un entrañable Luis Bermejo (Magical Girl) como padre biológico de la criatura y ex novio de Virginia.

En conclusión, La tribu, constituye una comedia ligera, con incidentes y diálogos soeces, pero con cierta hondura por la presencia de temas interesantes, así como una frescura favorecida por la cercanía de los mismos, y de las situaciones y ambientes representados, a la actualidad.

Larissa I. López

 

Ficha técnica:

Año:2018

Duración:90 min

País: España

Dirección: Fernando Colomo

Guion: Fernando Colomo, Yolanda García Serrano, Joaquín Oristrell

Reparto: Carmen Machi, Paco León, Luis Bermejo,  Julián López,  Bárbara Santa-Cruz, Manuel Huedo,  Rebeca Sala.

 

Categories: Notícies d'Esglèsia

A Silent Voice

Pantalla 90 (CEE) - Dv, 16/03/2018 - 1:32pm

A Silent Voice                         

Público recomendado: Jóvenes – Adultos.

La historia gira en torno a Shôko Nishimiya, una estudiante de primaria que es sorda y que al cambiarse de colegio comienza a sentir el bullying de sus nuevos compañeros. Uno de los principales responsables es Ishida Shôya quien termina por forzar que Nishimiya se cambie de escuela. Años después, Ishida busca la redención de sus malas acciones.

Dirigida por la ilustradora Naoko Yamada, y basada en el manga de Yoshitoki Ōim publicado en 2013. El cine de animación japonés continúa dejándonos sin palabras y enseñando un par de lecciones al resto de la industria sobre cómo se consigue una gran película sin necesidad de excesivos efectos o tramas complejas. A Silent Voice demuestra una gran calidad técnica y narrativa, dignas de mención.

Lo primero que nos llama la atención es el contraste entre el inicio del film y la secuencia del opening. Comenzamos con una visión sobre la vida adulta: el trabajo, las deudas, los quehaceres del día a día, y la aburrida rutina que puede acabar haciendo mella en nuestra mente y nuestro cuerpo. Sin embargo, cuando nuestro protagonista (Ishida) trata de de “terminar con todo”, el opening se inicia y nos enseña una perspectiva diferente: la niñez. En unos pocos minutos nos resume a la perfección la infancia y el poder disfrutar sin mayores problemas que terminar los deberes a tiempo para poder jugar con amigos. En definitiva, el sentirse libre. La vida parecía ser mucho más simple en aquellos tiempos, pero poco a poco nos van demostrando que incluso lo que parecía sencillo, no lo es, y es que todo tiene un por qué. Uno de los temas principales que desarrolla la película.

Sus dibujos son en 2D, y a pesar de ser sencillos poseen una gran calidad. Los primeros planos son detallados, mientras que en los planos más amplios las figuras humanas pierden cierta precisión, pero los fondos tienen mayores volúmenes y contrastes, dotándoles así de un aspecto más tridimensional. Como es de costumbre, los animaciones japonesas juegan con las tonalidades de luz y crean ambientes junto con delicada música de fondo, acompañando a la perfección los sentimientos de los personajes. Los planos y movimientos de cámara son increíblemente variados, muchas veces saliendo de lo convencional, con muchos aberrantes, profundidades de campo marcadas y todo con un ritmo pausado, pero muy necesario.

Un elemento que debemos destacar, y que llama la atención, es la comparación entre el diseño del dibujo, más “adorable”, con colores suaves y casi todos ellos siendo pasteles, y la historia, mucho más cruda e incluso reflexiva en ciertos momentos, convirtiéndola en una película bastante más madura de lo que puede parecer en un principio. Y es que al inicio del film ya nos lo dicen: va más allá del amor. No es la típica historia romántica adolescente, es una historia de superación, respeto, y amor por la vida y por uno mismo, con un trasfondo social y humano muy intenso y expresado de una manera extremadamente bella.

Sin embargo, el peso de la película reside en la mención de numerosos temas que se encuentran en la actualidad y la forma que tiene de representarlos. Hace una denuncia social sobre el acoso escolar, pero desde una perspectiva de inocencia, siempre desde la mirada de los niños, lo que conmueve al espectador y permite comprender un poco más la mentalidad del acosado, pero también del acosador. Por otro lado, habla de las enfermedades mentales, la soledad y de la crueldad humana, al igual que de nuestra conciencia, del camino hacia la redención y del propio equilibrio de la vida. Haciendo referencias al karma y a las imperfecciones que poseemos, pero siempre con un cierto tono positivo, donde deja espacio a la posibilidad de recapacitar, perdonarnos a nosotros mismos, y mejorar en nuestras acciones.

Para concluir, podemos afirmar que el film brilla por su delicadeza, tanto por los trazos de la animación como por la línea narrativa, y todo ello con una banda sonora a la altura de la historia, con suaves melodías y silencios que consiguen emocionar y hacer pensar al espectador. Una película que te hará reír, llorar, rememorar la juventud, valorar el presente, y mirar con esperanza al futuro.

Un grito a la vida en toda regla.

 

Ana Mirón Campos.

 

 

 

Ficha técnica:

 

(Koe No Katachi, 2016, Japón)

 

Director: Naoko Yamada.

 

Productora: Kyoto Animation.

 

Distribuidora: Selecta Vision.

 

Duración: 130 minutos.

 

Género: Animación, Drama, Romance.

Categories: Notícies d'Esglèsia

The Florida Project

Pantalla 90 (CEE) - Dv, 16/03/2018 - 8:49am

The Florida Project  

Público recomendado: jóvenes y adultos

¿Quién no recuerda aquellos veranos de la infancia en la que uno salía con la pandilla a descubrir el mundo? Tedio era una palabra desconocida. Aquellos maravillosos y cándidos años, sí. Tiempos de asombro y de estupor ante la presencia de las cosas; amistades y tiempo libre. Un verano en la periferia de Orlando, a las afueras de uno de los parques temáticos más famosos del mundo, Walt Disney World, es aquello que ha querido rodar Sean Baker con la película The florida Project. La protagonista: Moone, una chiquilla de apenas seis años que corretea por el Magic Castle -un motel venido a menos- tramando diabluras con sus amigos, Scooty y Jancey, otros dos chicos que se convertirán en sus compañeros de aventuras. Estos chiquillos se ven obligados a pasar las vacaciones en un mundo alejado del sueño americano; un mundo cruento, doloroso y que lucha por sobrevivir y sacar la vida adelante; se ven condenados -como muchas familias sin recursos- a quedarse en un motel barato, en un mundo paralelo al paraíso artificial que se encuentra a pocos metros.

Sean Baker, el atrevido director de Tangerine (2015), realiza con The florida Project un colorido y fresco canto a la infancia. A través de Moone -magnífica interpretación de Brooklynn Prince, ¡apunta maneras!- y sus amigos, el espectador realiza aquello que hacía años que no hace: descubrir el mundo con los ojos de un niño; un niños que se asombran ante cualquier nimiedad y que quieren disfrutar de unos días de vacaciones. Pasean, juegan, descubren el mundo que tienen alrededor e incluso realizan alguna que otra trastada. No obstante, la inocencia y el deseo de disfrutar chocan con un mundo adulto hostil, preñado de dificultades, ahogos y compromisos de los que son ajenos. Los dos mundos chocan y vence la necesidad de ir sobreviviendo y anteponiéndose al día a día; riñen también la falta de un mundo adulto y la necesidad de que existan adultos capaces de educar a los niños: Halley (Bria Vinaite), la joven madre veinteañera de Moone se ve obligada a trazar un anclaje entre el mundo adulto -que le exige responsabilidades y deberes- y el espejo en el que se mira, Moone, una niña; en este sentido, la falta de un juicio moral por parte del guion y de la película es de agradecer, puesto que Baker se limita a trazar un retrato de las dificultades de unas realidades olvidadas pero muy presentes. Precisamente los adultos que tienen una mirada gratuita y afectuosa con los niños son aquellas personas en las que se fija la protagonista: Bobby (una interpretación estupenda de Willem Dafoe), el gerente del motel, que es lo más parecido a un padre que tiene Moone; su paternidad sobrevuela tanto a la figura de la madre como de hija; Halley rechaza esta relación, aunque la necesite, y Moone se deja querer. El mundo adulto tiene dos caras: una conmovedora y, la otra, desarraigada.

Cabe destacar el final de la película: el director opta por cambiar de cámara y cambiar a una resolución más baja, como si se tratara de un vídeo familiar casero, para grabar la huida de Moone -como si fuera Antoine Doinel en Los 400 golpes-: una huida en busca de un lugar perfecto, donde no quepa ni el dolor ni una obligada separación de la madre por culpa de los servicios sociales. Un paraíso en la tierra.

Guillem Lisicic

 

 

Ficha técnica:

Título original: The Florida Project

Dirección: Sean Baker

Guion: Sean Baker

País: Estados Unidos

Duración: 111 min

 

Categories: Notícies d'Esglèsia

En la sombra

Pantalla 90 (CEE) - Dv, 16/03/2018 - 8:46am

En la sombra  

Público recomendado: adultos

En la pasada edición del Festival de Cannes, Diane Kruger ganó el premio a Mejor Actriz por el papel protagonista de En la sombra. Y con razón: Faith Akin, director y guionista de la película, ha sabido dirigir a una actriz que lleva a cabo un trabajo digno de premio; Kruger deja atrás papeles ñoños y decide dar profundidad a una mujer, Katya, perdida y desolada por el dolor de la muerte de su marido e hijo en un ataque terrorista, perpetrado por un grupo neonazi. Se trata de una Diane Kruger (Feliz Navidad, Malditos bastardos) capaz de transformarse y dejar atrás un esquema simplista y estereotipado; es más, decide cargar con toda la película en sus espaldas, asumiendo un gran riesgo, pero sin llegar a resquebrajarse o tambalearse. La actuación en la presente película es tanto magnética como lacerante: la sorpresa y el desgarro toman el timón de Katya, una mujer que, sumida en el dolor, busca respuestas ante un sufrimiento que es acaparador y parece ser el único anclaje que la une con la realidad, que la hace sentir viva. Su familia la sigue desde cerca; el proceso policial para encontrar a los asesinos se pone en marcha. Y la justicia parece tener a los asesinos: la pareja Möller, dos jóvenes neonazis cuyo móvil ha sido el odio contra los extranjeros.

  1. Akin decide apostar por presentar una justicia humana imperfecta, capaz de equivocarse y de negar aquello que, a ojos de Katya, es evidente. Y Katya debe enfrentarse ante el vacío que supone haber puesto todas las esperanzas en un proceso que no acaba ganando. ¿Qué respuestas para la vida se le ofrecen a una mujer sumida en las tinieblas del dolor? ¿Hay algo que pueda acoger completamente el dolor de una madre y esposa cuyas esperanzas han sido derrumbadas? Dichas preguntas vertebran la película y dotan de vida a un buen guion que, en vez de dejar que la película acabe con el fracaso del fallo del tribunal de justicia -terminar la película de esta manera habría enmarcado la película en una mera y simple crítica social al sistema judicial-, tira adelante y acompaña a una mujer con las ideas poco claras, sin un camino delante que pueda vislumbrar y que recorrer. Y así, el espectador se convierte en el único compañero de Katya por una tierra, Grecia, donde buscará satisfacer sus ansias de venganza.
  2. Akin presenta a una mujer apesadumbrada y anímicamente derruida tras el juicio: ante la posibilidad de perdonar a los asesinos de su familia, Katya debe hacer frente al odio y a la incomprensión para no dejarse llevar por la cólera, que se ha ido calmando poco a poco, y ha tomado tintes escépticos y nihilistas. La posibilidad de perdonar a los asesinos se sugiere y coge forma, pero acaba venciendo una incapaz manera de responder a la tragedia de esta mujer. Sí, es una tragedia. Aunque, tras la explosión final, el plano se eleva lentamente: desde la autocaravana que acaba de incendiarse hasta un cielo raso y azul; suenan los primeros acordes de una canción que habla de un sitio donde todo es posible y no habrá dolor.

Guillem      Lisicic

 

 

 

 

Ficha técnica:

Título original: Aus dem Nichtsaka

Duración: 100 minutos

País: Alemania

Año: 2017

Dirección: Fatih Akin

Guion: Fatih Akin

 

Categories: Notícies d'Esglèsia

El hijo de Bigfoot

Pantalla 90 (CEE) - Dv, 16/03/2018 - 8:42am

El hijo de Bigfoot  

Público recomendado: Familiar

Adam es un joven de 13 años que lleva una vida aparentemente normal. Sin embargo, un día las cosas comienzan a cambiar cuando descubre que su madre le había estado ocultado un secreto durante años: la auténtica razón de la desaparición de su padre. Por ello, decide armarse de valor y emprender una aventura para encontrarle y a su vez desenmascarar la verdad sobre otro misterio aún mayor: la reaparición del legendario Bigfoot.

Este es el segundo proyecto en el que Jeremy Degruson y Ben Stassen trabajan juntos, habiendo participado ya en La casa mágica años atrás. A su vez, nWave Pictures (Las aventuras de Sammy: Un viaje extraordinario, 2011) también vuelve a trabajar con Studiocanal (El Cavernícola, 2018) para llevar a cabo este nuevo proyecto, aunque esta vez con un guion original del notorio Cal Brunker (Gru, mi villano favorito, 2010) y Bob Barlen (Operación Cacahuete 2, 2017).

Sin duda el film es una grata sorpresa en cuanto al mundo de la animación. El hijo de Bigfoot cuenta con una bonita historia, original y con un guion muy bien estructurado. Los personajes poseen profundidad y no hay monotonía en la historia, lo que permite que la atención del espectador se mantenga durante todo el largometraje. Aun así, la primera parte posee una mejor narración y desarrollo del diálogo que la segunda mitad. Al principio se presenta más impredecible, sin embargo, cuando nos acercamos al final pierde esa espontaneidad haciendo un poco “obvio” el desenlace que va a ocurrir.

Sin embargo, como comentábamos, la película está bien conseguida y la animación es muy detallada. Las texturas y volúmenes están trabajados con precisión, y aunque el diseño de los personajes recuerde en cierta medida al estilo de Disney, en general tienen bastante personalidad y destacan en cuando a su desarrollo en la pantalla. Durante el film, reinan los paisajes coloridos, con mucha luminosidad, juegos con contraluces, movimientos de cámaras rápidos y todo tipo de perspectivas, dotándola de una gran variedad técnica y carisma.

Por otro lado, otro de los elementos a destacar es las referencias a temáticas que se encuentran muy presentes en nuestra sociedad y que reflejan con humor o de forma leve en la línea narrativa como el bullying, el rechazo social, la excesiva medicación para niños, las dañinas cadenas de alimentación basura, el exceso uso de las redes sociales o la caza furtiva, entre otras. Todo ello resulta muy interesante al verlo mezclado en una historia dedicada a los más jóvenes, incluyendo estos temas de tal manera que permiten hacer una llamada de atención al público sin resultar controvertidos y generando una atmósfera de entretenimiento a la vez que de responsabilidad con la sociedad en la que vivimos.

En resumen, sin duda la productora Studiocanal sabe lo que está haciendo con sus películas, y es que El hijo de Bigfoot presenta una ventana para otros films de animación que prácticamente se acercan bastante a la narrativa y técnica de los grandes estudios, lo que permite nuevas oportunidades y miles de historias como esta, llenas de ternura, moral y diversión que pueden ser disfrutadas por toda la familia. Sin duda, un paso más hacia delante para esta industria.

 

Ana Mirón Campos.

 

 

 

Ficha técnica:

 

(The Son of Bigfoot, 2017, Bélgica.)

 

Director: Ben Stassen, Jeremy Degruson.

 

Productora: Studiocanal / nWave Pictures

 

Distribuidora: Flins y Pinículas.

 

Duración: 92 minutos.

 

Género: Animación, Aventuras, Comedia, Fantasía.

Categories: Notícies d'Esglèsia

Series TV: Master of none 

Pantalla 90 (CEE) - Dv, 16/03/2018 - 8:39am

La serie estadounidense Master of none fue creada por Aziz Ansari y Alan Yang en 2015, emitiéndose por el canal del Next Flix en esas fechas. Se trata de una producción televisiva que consta de 20 episodios, divididos en 2 temporadas  de 30 minutos de duración cada uno como si se tratara de una sitcom, aunque el tono es más bien de comedia dramática  sin risa enlatada. 

El argumento gira en torno a un inmigrante musulmán de origen indio o pakistaní que mientras se va instalando en la ciudad se plantea que quiere hacer con su vida. 

La dirección, el guión y el papel protagonista  corresponden al citado Aziz Ansari que plantea historias sobre la problemática de la  inmigración, combinándola con otras tramas que analizan el estado de la sociedad occidental. El nivel de calidad de los episodios es irregular. El espectador se puede encontrar auténticas obras maestras que se entremezclan  con episodios más “mediocres”, pero  en todos se percibe la inteligencia,  la sensibilidad y la habilidad de su autor  para analizar el comportamiento  del ser humano. Sus trabajos  parecen  insignificantes, pero se podrían considerar como profundos estudios sociológicos. 

La mejor carta de presentación fue el primer episodio que es un homenaje a El chico de Charles Chaplin y al neorrealismo italiano que tan bien plasmó Vittorio de Sica en El ladrón de bicicletas. Creemos que  es imposible hacerlo mejor  en  tan sólo 30 minutos  de metraje, donde  el protagonista y su amiga, excelentemente interpretado por la bella actriz Alessandra Mastronardi, expresan la dificultad  ante el drama de la inmigración y la necesidad de ser aceptados en los países occidentales que los necesitan, pero que, por otro lado, los rechazan. 

En otro episodio se plantea la frivolidad de las relaciones de pareja que se llevan a través de canales de internet especialidad  en esa temática. Este apunta que te dejan vacio, si no se busca una estabilidad emocional. El último episodio que merece la pena resaltar es el que analiza cómo se relacionan los jóvenes actualmente y cuál era el modo de relacionarse y socializar alrededor de las celebraciones religiosas de anteriores generaciones. Nos ha llamado la atención la escena en la que la estrella de la serie valora y agradece la fe en Alá,  que sus padres le han dado, pero que no se siente en la necesidad de llevarla a la práctica. 

Por último, se critica con acierto e insistencia  los habituales matrimonios concertados  algo propio de esa cultura que coarta la libertad del individuo.

Víctor Alvarado

Categories: Notícies d'Esglèsia

Bajo la rosa

Pantalla 90 (CEE) - Dj, 15/03/2018 - 1:32pm

Bajo la rosa 

Público recomendado: Adultos

La mejor película española del pasado año. Sin duda. Y al fin, su estreno (en los cines y Filmin). Por fin seremos testigos visuales de un palimpsesto audiovisual único, conmovedor, señero, devastador. Desde la primigenia cita lucana (Lc 8,17), intuimos el propósito del director Josué Ramos por hallar la verdad, tantas veces oculta. La gente puede que se niegue a afrontarla; puede que trate de eliminarla; puede que hasta intente borrarla; puede que se niegue a aceptarla, pero la verdad al final siempre prevalecerá.

Mientras seguimos un adusto peregrinaje de dolor y expiación, el Talión siempre nos acompañará. La ley del Sinaí. Ojo por ojo, diente por diente (Ex 21, 24).  Retaliar, en contra de lo que se suele suponer, no es lo mismo que vengarse. Más bien, lo contrario. Deviene una suerte de justicia extrema, una desaforada reinterpretación del Karma, tal vez, pero justicia al fin y a la postre. Y entre el Talión y la búsqueda de la verdad aprenderemos, desconsoladamente, que las almas donde la luz se esconde de la verdad son almas afligidas, acongojadas, ariscas, que hablan en el silencio con la muerte y tienden sobre la existencia capas de ceniza. O, tal vez, nos indica el director primerizo, la mentira es un ave de luz que canta como la esperanza. La polisemia, por momentos, llega a devenir en la opera prima de Ramos, aterradora.  Cuánta añoranza de las amputadas Tebaidas y los roídos escudones de la verdad. O de la mentira.

A la vez que nos asfixiamos con la atroz sinfonía de Josué (hombre orquesta: toda la película es literalmente suya), nos desahogamos con Vivaldi. Son esos momentos más pudorosos de El invierno (la mejor de las cuatro estaciones del compositor veneciano) los que permiten respirar al espectador. La batalla por buscar la verdad no cesa. ¿Desvelar la verdad y romper la armónica vida familiar o mantener corrido el velo y cerrar los ojos ante horrores y pecados que claman y rasgan el cielo (Gen 4,10; Ex 3,7-10; Jue 5,4)? Con Vivaldi y Mozart (los momentos en los que suena La Lacrimosa hibrida lo chusco con lo fiero) seguimos encaminándonos hacia un despeñadero moral. Sin concesiones. Sin respiros. Las paradojas musicales de Vivaldi y el extremo refinamiento del Réquiem del genio Salzburgués son el contrapunto perfecto que eleva esta película hasta extremos de maestría nunca vista en los últimos lustros en cualquier pantalla. Incluso el uso de los conciertos de violín y mandolina del veneciano nos sumergen en un potente florecimiento de toda pasión difusa. Transitamos, sin armisticio probable, de la pudibunda sofrosine a la más arriscada hybris. Sentimos un acabamiento de todas las ilusiones, un profundo desengaño de todas las cosas, el primer frío de la vejez de muerte, más triste que ésta misma. Con Ramos, viendo su película casi imperecedera, llega un instante mesiánico (Walter Benjamin).

Con un soberbio elenco actoral (excelentes Elisabet Gelabert y Pedro Casablanc; prodigioso Ramiro de Blas), el guión de Ramos se halla cosido a la perfección. Y toda esa cinefilia del director se transparenta desde el primer momento. Cruce mefistofélico entre La muerte y la doncella (Polanski) y Funny games (Haneke), desde el principio detectamos huellas de los grandes. Kubrickiana por todos sus poros (el penetrante desasosiego de El Resplandor, la sutil elegancia de Barry Lyndon, el perturbador desagrado de Lolita, el enfoque ético de Senderos de Gloria), Josué Ramos emula y perfecciona al maestro presentando una familia, un secreto y una espoleta que desencadena toda la narración. Con la inexcusable remembranza de Kubrick y el hálito de Lynch (el inicio de Terciopelo azul como gran guiñol, mascarada y alegoría), nos topamos con la gran referencia de Prisioneros, uno de los relatos más macizos de Villeneuve. Ramos realiza varias vueltas de tuerca, a la manera de Palabras encadenadas ( Laura Mañá)realizando una vivisección de los fariseísmos familiares (Mt 23) como pocas veces se nos ha dado ver en el cine. Y en todo ello realizando una poderosa reflexión sobre el vidrioso asunto de la pederastia, rememorándose desde la implacable Spotlight, sin olvidar el infame reverso de las infames denuncias falsas de El caso McMartin y La caza, ambas portentosas, sin olvidar esa joya inmortal que dio comienzo a todo este turbio derrape moral del abuso infantil: M, el Vampiro de Düsseldorf.

Oteamos en esta agudísima narración la sordidez del ser humano, ángel y demonio, ángel mohoso(Alberti), la dialéctica freudiana entre principio de placer y el principio de realidad y el lado oscuro de cada una de nuestras vidas. Los personajes junto al espectador asistimos a un psicodrama pavoroso, catarsis espeluznante, ciclos de crimen y castigo (sin el macbethiano Banquo advirtiéndonos a tiempo), redenciones imposibles, culpas irremisibles. Pasamos de la sonrisa más socarrona al grito más desgarrador. Con influjos de los grandes del noir novelesco (sobre todo Poe, Ambler y Christie,), se nos presenta un laberinto irresoluble, un dilema ético de cuantiosísimos quilates, venganzas aparentes, imprecisos lindes entre bondad y maldad, el combate estremecedor entre la realidad y la apariencia. Josué Ramos nos golpea brutalmente en el rostro. Se lo agradecemos. Gratitud eterna y perdurable. Siempre la modesta verdad. Nuda verdad. Nada más. Nada menos. Porque como dice este magnífico director canario debe despuntar la verdad siempre, por muy cruda que pueda resultar; en nuestra sociedad llevamos mucho tiempo consumiendo la píldora azul y el resultado no ha sido demasiado satisfactorio, así que es hora de una píldora roja y grande”. Así sea.

 

Luys Coleto

Categories: Notícies d'Esglèsia

La muerte Stalin

Pantalla 90 (CEE) - Dj, 08/03/2018 - 11:43am

La muerte de Stalin 

Público recomendado: Adultos S 

La muerte de Stalin es una alocada comedia dirigida por Armando Iannucci que sigue los acontecimientos tras la muerte del dictador soviético. Basada en el cómic de Fabien Nury y Thierry Robin, narra la historia del Comité Central del Partido Comunista, que debe afrontar la situación de cara a los sucesos por venir cuando todo el mundo se desestabiliza y todo el paradigma político y social cambia.

Entre los distintos miembros del Comité empieza una absurda carrera por el poder en la que cada uno juega con sus armas mirando por su propio bien y dejando caer Rusia hacia consecuencias absurdamente perjudiciales. Durante el relato, una narrativa alocada, fresca y dinámica, con interesantes recursos de montaje, va haciendo avanzar la trama con un tono de comedia absurda oscilando entre la crudeza y lo inverosímil, en el que podemos ver escenas como una reunión de comité en la que todos quieren aplastar al de al lado y donde la diplomacia que determina el destino del país o de las vidas de civiles se vuelve absurdamente condicionada por la presión del momento o por bromas mal encajadas entre los miembros del Comité. De la mesa de reuniones a las sala de tortura o a las calles y residencias ensangrentadas, no es una película escasa en violencia.

Con un reparto muy bien nutrido que incluye cabezas de cartel como Steve Buscemi, Jason Isaacs, Olga Kurylenko, Paddy Considine, Jeffrey Tambor o Andrea Riseborough, y un avanzar trepidante que no deja de ser ameno, La muerte de Stalin ofrece un espectáculo que resulta entretenido y ofrece un discurso crítico y agridulce sin miedo de salpicar de ácido.

Carlos Robisco

 

Ficha técnica:

(2017), Reino Unido

Dirección: Armando Iannucci

Interpretación: Steve Buscemi, Olga Kurylenko, Jason Isaacs

Duración: 106 min

Distribuidora: Avalon

 

Categories: Notícies d'Esglèsia

Loving Pablo

Pantalla 90 (CEE) - Dj, 08/03/2018 - 11:37am

Loving Pablo 

Público recomendado: adultos

Sanguinario, vengativo, megalómano, histriónico… tan odiado por muchos como querido por los pobres de las covachas de los alrededores de Medellín, a Pablo Escobar le servía todo y de todos para fortificar y ampliar su imperio de droga y muerte. El director Fernando León de Aranoa (Princesas, Los lunes al sol, Caminantes…) le ha hecho protagonista en la piel de Javier Bardem en una consistente y rutilante interpretación en Loving Pablo, con Penélope Cruz, como Virginia.

León de Aranoa, también guionista sobre el libro de Cristina Vallejo, se ha recreado en una buena parte de la carrera delictiva del narcotraficante colombiano. Desde alrededor de 1980 hasta 1993, aborda las vicisitudes de Escobar para hacerse con el control de la droga que iba a Estados Unidos (en sus primeros minutos, asistimos a la reunión de capos de la droga colombiana para crear el cártel que abastecerá de estupefacientes a buena parte del territorio estadounidense). En este sentido, contundente  y espectacular es el aterrizaje en plena autopista norteamericana de un avión trufado de droga al que vigilan sicarios armados y otros descargan en escasos minutos.

Aranoa omite los inicios anteriores en el contrabando de la juventud de Escobar, que nació en una familia campesina, y dibuja con trazos sutiles la personalidad megalómana del hombre más buscado por los gobiernos colombiano y de Estados Unidos. Junto a él estará Virginia (Penélope Cruz: Los abrazo rotos, Volver, Bandidas…), la amante principal del grupo de mujeres de todas las edades (incluso niñas) que Escobar utilizaba en sus orgias, que siempre estaban por debajo de su esposa, con la cual tenía dos hijos.

“Persigue que los demás te respeten y, si no lo consigues, que te teman”. Era una máxima del delincuente nacido en Río Negro. Fue capaz de reclutar y armar a cientos de sicarios de los barrios pobres, porque antes se había ganado su estima al construirles casas. Con esa fuerza criminal de élite, puso precio a las cabezas de policías y políticos (asesinó al Ministro de Justicia), sembró de bombas ciudades colombianas y puso en jaque durante varios años al país sudamericano.

El director madrileño de Los lunes al sol ata con mucha solvencia en un buen montaje estos episodios, incluso cuando el narco accede al parlamento colombiano tras sacar un escaño, comprando a los partidos políticos de entonces. Sustantiva es, por supuesto, su relación con Virginia, a la que deslumbra en el inicio por su autoridad y poder, pero a la que va desengañando por sus continuos excesos.

Es la voz de ella la que relata en off sucesos de su relación con Escobar, a los que posiblemente habría convenido mostrarlos con imágenes, porque el cine se hace con estas más que con discursos.

Como se dijo anteriormente, Escobar se lleva el protagonismo del filme, junto con Virginia y queda a la sombra el antagonista —en este caso el “bueno”—, al que da vida un agente de la DEA (Peter Sarsgaard: Jackie, Blue Jasmine, Elegy…), pero al que Aranoa ha preferido dejarle en un segundo plano para no distraer, posiblemente, al espectador con duelos que no hubieran aguantado el escaso peso en pantalla del policía estadounidense (un tanto lánguido).

Salvo una corta aparición de un sacerdote, cuando Escobar visita los arrabales de la ciudad para anunciar la construcción de casas para los marginados, no hay vestigio de su religiosidad, como sí ocurrió en el biopic Escobar: Paradise lost, protagonizado por Benicio del Toro, en la que ordena a un sacerdote que se encare con Dios de su parte y le pida explicaciones.

Por sus escenas de violencia extrema (muy bien rodadas con los encuadres de Alex Catalán y una banda sonora de época), principalmente, y sexo la película del director español debería verse con espíritu crítico por padres e hijos adolescentes para evitar encumbrar a un criminal que no alcanzó a caer en la cuenta que sus pies eran de barro y sangre.

Enrique Chuvieco

 

Título original: Loving Pablo – España 2017

Duración: 123 min.

Dirección: Fernando Léon de Aranoa

Guion: Fernando Léon de Aranoa (Libro: Virginia Vallejo)

Fotografía: Alex Catalán

Reparto

Javier Bardem,  Penélope Cruz,  Peter Sarsgaard,  Julieth Restrepo,  David Ojalvo, David Valencia

Productora: Coproducción España-Bulgaria; Escobar Films / B2Y EOOD

Género: Drama | Biográfico. Drogas. Años 80

 

Categories: Notícies d'Esglèsia

La abeja Maya, los juegos de la miel

Pantalla 90 (CEE) - Dj, 08/03/2018 - 11:28am

La abeja Maya, los juegos de la miel 

Público recomendado: Infantil/Familiar

Maya, la curiosa y aventurera abejita, no deja de meterse en problemas. Esta vez, y tras enfrentarse a la Emperatriz de Buzztrópolis, se verá obligada a participar en los Juegos de la Miel para poder demostrar su valía. Afortunadamente, cuenta con la ayuda de su inseparable amigo Willie y de un equipo de insectos rebeldes, pero ¿Será capaz de ganar los juegos y salvar a su Reina y a toda la colmena?

La abeja Maya fue creada en 1912 por Waldermar Bonsels, un escritor alemán. Sin embargo, el diseño y el concepto que más reconocido es el representado en la serie animada japonesa Las aventuras de la abeja Maya producida por Nippon Animation Company en 1975. En total cuenta con más de 100 episodios y su éxito fue tan intenso que se exportó por todo el mundo contando con varios doblajes para canales españoles y de habla hispana. También se han creado adaptaciones para videojuegos y sus respectivas películas: La abeja Maya: La película (2014) y La abeja Maya, los juegos de la miel (2018), ambas dirigidas por Alexs Stadermann (Ga’Hoole La leyenda de los guardianes).

Como ya hemos comentado, este film es la continuación de la primera entrega estrenada en 2014. Su animación es bastante parecida, aunque sí que se nota bastante el cambio y la mejora en las técnicas y en el resultado final. De forma general su acabado es limpio y los movimientos están bien trazados, pero lo más destacable es el uso de figuras simples y redondeadas en el diseño y texturas de los personajes, lo que aporta un aspecto suave, fresco y diferente. Por otro lado, resulta muy visualmente atractiva la forma de mostrar los escenarios y ambientes mediante diversos planos generales y travellings, además de conseguir una bonita coherencia entre su narrativa, sus colores vivos y su música alegre. La iluminación, sombras y formas 3D están muy bien trabajadas, lo que permite crear diferentes ambientes y dorarlos de sensaciones tan solo con cambios luminosos y cromáticos.

En cuanto al enfoque de la película, debemos mencionar su clara inclinación hacia un público más infantil, tanto por el propio diseño del dibujo, más sencillo y con aspecto “adorable”, y su argumento algo lineal, sin la aparición de muchas subtramas ni complicaciones mayores. No es totalmente predecible, aunque su final sí que resulta algo cliché, lo que le quita ese elemento sorpresa y la convierte en una cinta algo plana.

Por todo ello, podemos afirmar sin duda que esta última entrega de La abeja Maya conmemora este mítico personaje, sobre todo para aquellos que crecieron con la serie y que ahora sienten que pueden compartir su infancia con los más pequeños de la casa. Un film que no dejará ningún tipo de marca en la historia de la animación, pero que evoca a la inocencia y aporta un toque de frescura al pasado.

 

Ana Mirón Campos

 

 

 

Ficha técnica:

(Maya the Bee: The Honey Games, 2017, Australia)

Director: Alexs Stadermann, Noel Cleary, Sergio Delfino.

Productora: Studio 100 Media / Studio B Animation / Flying Bark Productions.

Distribuidora: Flins & Pinículas.

Duración: 83 minutos.

Género: Animación, Aventuras.

 

 

Categories: Notícies d'Esglèsia

Gorrión rojo

Pantalla 90 (CEE) - Dm, 06/03/2018 - 12:56pm

Gorrión rojo 

Público recomendado: adultos

Las dos caras de la moneda del cine sobre espionaje son, por un lado, las entretenidas y dinámicas adaptaciones de las novelas de Ian Fleming y su mítico James Bond y, por otro, las adaptaciones, por ejemplo, de las novelas de John le Carré, pues casi nunca, aunque hay excepciones, ha tenido la fortuna suficiente cuando alguna de sus obras se han llevado a la gran pantalla. Tal vez porque es demasiado realista y algunas tramas no se entienden del todo bien y resultan insufribles. Quizás se deba a que la vida de un espía no debe ser casi nunca demasiado divertida, salvo en momentos o situaciones puntuales de gran estrés.

El cineasta Francis Lawrence, autor de la mejor saga juvenil de los últimos años como Los juegos del hambre y de producciones interesantes como Soy leyenda, adapta la novela de Jason Matthews con la ayuda del guionista Justin Haythe. Para ello, el cineasta se ha sabido rodear de un importante elenco de actores donde destacan Joel Edgerton, Jeremy Irons, Charlotte Rampling y, por supuesto, la actriz fetiche del realizador, Jennifer Lawrence que es, para nuestro gusto, una de las mejores actrices jóvenes del panorama internacional.

El director rompe los tópicos que dicen que una película de espionaje, basada en la realidad, tiene que ser aburrida, dotándole de cierto dinamismo, teniendo en cuenta las limitaciones. Tienes la sensación de que lo que estás viendo podría coincidir con lo que se escondía tras el Telón de acero. Sin embargo, a pesar de no coincidir con algunos críticos de cine, creo que la trama se entiende razonablemente bien, algo nada habitual en el género del espionaje. En contraposición con lo positivo, se insiste en escenas de contenido sexual morboso para contar como los servicios secretos rusos preparaban a chicas guapas para convertirlas en maestras de la seducción para conseguir información valiosa sobre otros países. Por otra parte, se hace un uso desagradable y demasiado gráfico de la violencia, no apta para todos los públicos y estómagos, aunque sin llegar al gore.

La película permite reflexionar sobre cómo la KGB soviética y los actuales herederos del comunismo atentan contra la libertad y la dignidad de la mujer al convertir a esas muchachas en prostitutas al servicio del estado. En ese sentido, se podría considerar un largometraje de denuncia, en la que el espía americano tiene cierta ética profesional, percibiendo que ha recibido una educación sana e íntegra que le permite pensar y sentir

por sí mismo. Este planteamiento de vida choca con la falta de escrúpulos que caracteriza a ese tipo de países que no respetan los valores de la democracia. Nos ha gustado el personaje de la madre porque, conocedora del chantaje al que se ve sometida su hija que quiere proteger a su progenitora, mayor y enferma, para que no le quiten la medicación; aconseja a su hija que no se corrompa del todo y que no pase todos los límites frente a los que atentan contra los derechos de las personas, coartando su libertad.

Título: Gorrión rojo (2018)

Director: Francis Lawrence

Género: thriller de espionaje

Reparto: Joel Edgerton, Jeremy Irons, Charlotte Rampling y Jennifer Lawrence

Categories: Notícies d'Esglèsia

Héroes en el infierno

Pantalla 90 (CEE) - Dm, 06/03/2018 - 12:50pm

Héroes en el infierno 

Público recomendado: Jóvenes y adultos

El pasado 2 de marzo, las salas de cine españolas recibían el convincente filme estadounidense Héroes en el infierno, dirigida por el americano de 43 años Joseph Kosinski (Oblivion), y que distribuye Sony.

La película, basada en hechos reales, narra la heroica historia de los conocidos Granite Mountain Hotshots, un grupo de bomberos locales de Arizona que se convirtieron en una de las brigadas de élite de la nación. El drama afronta con mesura los trágicos sucesos que coparon los medios de comunicación en 2013. Mientras la mayoría de la población se alejaba del peligro, ellos corrieron hacia él, arriesgando todo para salvar a un pueblo de un fuego incontrolado que pasaría a la historia.

Por una vez olvidémonos del prejuicio que conlleva una historia como Héroes en el infierno, por cierto buena traducción del título inglés, y dejemos también al margen la trayectoria cinematográfica, y vinculada a la ciencia-ficción, de Joseph Kosinski que, ciertamente, es floja. Hasta ahora.

En este contenido drama social, el director sabe muy bien qué hacer, qué decir y cómo moverse dentro de él. O dónde poner los puntos sobre las íes, cómo resolver el conflicto sin que la película se quede instalada en la línea del patrioterismo simplón… y eso dice mucho a su favor y de sus futuras posibilidades como narrador de cine.

Ciertamente la película encara la aventura a partir del esquema tradicional de planteamiento, nudo y desenlace, al mejor estilo de Clint Eastwood. Desde ese punto de vista resulta nítida. Además, los actos están equilibrados, así como su estructura, la credibilidad en los diálogos y las subtramas. Ello no quiere decir que el filme sea típico, habitual, estereotipado, de tiralíneas. No. Es mucho más.

De hecho, el guión hace hincapié en lo importante y va al grano, sin salidas de tono ni escenas de más. En primer lugar, se aproxima a la disciplina que destila la narración de sus héroes: desde el adiestramiento, las primeras misiones y finalmente la lucha contra el fuego. Y en entre medias de todo esto, la trama mezcla con claridad meridiana temas como la camaradería masculina, el valor de la familia por encima de todas las cosas, el conflicto entre el trabajo y la vida íntima o la redención mediante el trabajo y la disciplina, y sin olvidar el peligro que todo ello entraña.

En segundo lugar, Joseph Kosinski examina a todos sus personajes con tacto, y a pesar de que a no todos los actores se les presta la misma atención -naturalmente nuestra mirada se detiene inconscientemente en los rostros carismáticos de Josh Brolin, Jeff Bridges o la siempre resolutiva y eficaz Jennifer Connelly- todos cumplen suficientemente con los papeles propuestos y el apartado actoral queda perfectamente definido gracias, además, a una eficaz dirección de actores.

Por si todas las virtudes antedichas no fueran suficientes, el responsable de Tron Legacy ahonda con pasión en el trauma de la historia con delicadeza y respeto, el aspecto más difícil de conseguir, dado lo complejo que resulta acertar con el tono en una película de este relieve.

En cuanto a su puesta en escena, el filme está muy bien rodado, se aprecia sobre todo en aquellas donde realmente el fuego se convierte en otro protagonista más, al tiempo que es capaz de mostrar con nitidez el ambiente claustrofóbico o de pánico que invade a estos héroes.

Queda, pues, una emotiva historia redonda, sin final simplista o de acabado previsible, poderosa por la evolución de sus conflictos y límpida de clichés. Enhorabuena, Kosinski.

 

José Luis Panero

@PALOMITERO

 

(Only the Brave, Estados Unidos, 2017)

Dirección: Joseph Kosinski

Interpretación: Josh Brolin, Miles Teller, Jeff Bridges, James Badge Dale, Taylor Kitsch, Jennifer Connelly, Andie MacDowell, Scott Haze, Ben Hardy, Alex Russel, Michael Love Toliver, Sam Quinn, Ryan Jason Cook, Brandon Bunch, Geoff Stults, Lora Martinez-Cunningham, Natalie Hall, Dylan Kenin

Duración: 134 min.

Género: Drama basado en hechos reales

Categories: Notícies d'Esglèsia

La última bandera

Pantalla 90 (CEE) - Dm, 06/03/2018 - 12:43pm

La última bandera 

Público recomendado: Jóvenes. Adultos

En La útima bandera el veterano de Vietnam Larry Sheperd “Doc” (Steve Carrell) se reúne con dos de sus compañeros de pelotón 30 años después de la guerra de Vietnam. Este reencuentro se produce porque Doc desea que ambos le acompañen a Arlington al funeral militar de su hijo, un marine caído en la guerra de Irak en 2003. Cuando llegan a Arlington, Doc descubre las verdaderas circunstancias en las que murió su hijo y decide cambiar de planes, pidiendo a sus amigos que viajen con él a New Hampshire para enterrar a Larry Jr. junto a su mujer, fallecida en ese mismo año.

El argumento se basa en una novela de Darryl Ponicsan, que escribió el guion junto al director de la cinta Richard Linklater (Boyhood, Antes del amanecer, Suburbia) y congrega a tres hombres con un pasado común pero bastante distintos: Doc es el miembro taciturno, sobre el que ahora pesan las muertes de sus seres queridos; Sal (Bryan Cranston) es un caradura, malhablado y solitario que bebe su existencia en el bar que regenta; y Mueller (Laurence Fishburne) es un ex bala perdida convertido desde hace años en un ferviente reverendo felizmente casado. El viaje que comparten es una excusa para acompañarlos también en un periplo personal en el que todos, cada uno a su manera, tratan de dar sentido al dolor y a la culpa fruto de su experiencia en la Guerra de Vietnam. La historia contiene una subtrama sobre un pasaje en la contienda que, además de la muerte del hijo de Larry, es el motivo que les vuelve a unir en el presente. En este sentido, las interpretaciones de los tres actores son reseñables: Carrell consigue enfocar los sentimientos de Doc hacia dentro; Cranston compensa los silencios de Doc con una verborrea que no es más que otra manera de encauzar el malestar y el arrepentimiento sufridos; y Fishburne, el hombre de fe, se presenta como el que mejor ha sabido superar el pasado y vivir el presente.

La última bandera incluye cambios constantes de tono, entre lo trágico y lo cómico, y en ocasiones es difícil distinguir si hay que enfadarse, entristecerse o reír ante lo que está sucediendo. Por otra parte, la conclusión de la película, después de 124 minutos, llega sin que se produzca el impulso necesario para responder a lo que el film parecía prometer y sin asestar un gran mensaje político o pacifista. No obstante, en cualquier caso, la propuesta triunfa en la reflexión en torno al drama de los veteranos de guerra norteamericanos, tema tratado en películas anteriores como Banderas de nuestros padres (Clint Eastwood, 2006), Forrest Gump (Robert Zemeckis, 1994) o Nacido el 4 de julio (Oliver Stone, 1989), dando cuenta de los horrores que presenciaron por defender una causa que, incluso con el paso del tiempo, no logran entender. También existe la voluntad de contar lo que sucedió en Irak para llegar a la conclusión de que el veredicto de la guerra es muy similar: el gobierno se inventa a unos soldados- héroes de una causa que ciertamente ni compensa ni tiene sentido.

Larissa I. López

 

Título original: Last Flag Flying.

Género: Drama. Comedia.

Año: 2017.

Duración 124 min.

País: Estados Unidos.

Reparto: Steve Carell, Bryan Cranston, Laurence Fishburne,  J. Quinton Johnson, Richard Robichaux,  Dontez James,  Jerry Lee Tucker,  Kate Easton.

Dirección: Richard Linklater.

Guion: Richard Linklater y Darryl Ponicsan.

 

Categories: Notícies d'Esglèsia

Todo el dinero del mundo

Pantalla 90 (CEE) - Dm, 27/02/2018 - 12:06pm

Todo el dinero del mundo 

Público recomendado: adultos.

Llega la nueva película de Ridley Scott, rodeada aún por la polémica sustitución de Kevin Spacey tras salir a la luz su caso de acoso sexual. Para no perjudicar la carrera comercial de la película, el estudio decidió volver a rodar los planos donde aparecía su personaje con Christopher Plummer en su lugar. Este trabajo “express” le ha valido a Plummer una nominación para los próximos Oscar.

Todo el dinero del mundo cuenta la historia real del secuestro de Paul Getty, un joven nieto de un multimillonario. Su abuelo, un hombre que ha hecho de la avaricia el motor de su vida, se negará a pagar el rescate, ante el desconsuelo de la madre del muchacho. Aunque Getty sí pondrá el asunto en manos de su encargado de seguridad, un antiguo agente de la CIA.

Ciertamente resulta asombroso el trabajo de edición que se ha realizado en la película para insertar el material rodado por Christopher Plummer, porque apenas se nota ningún desajuste en el conjunto (quizás a excepción de un plano donde parece que se ha integrado digitalmente su cara sobre el cuerpo de Spacey).

Al margen del tema Spacey, nos encontramos con una muy estimable muestra de oficio por parte de Ridley Scott. El director inglés, que proviene de la publicidad, siempre se ha caracterizado por un gran cuidado de la imagen, aunque narrativamente su filmografía resulta algo desigual (marcada siempre por la sombra de sus dos obras cumbre realizadas al inicio de su carrera, Alien y Blade Runner). En Todo el dinero del mundo, sin embargo, logra dar con la trama, el tono y el ritmo adecuado, y nos encontramos con un thriller de aire clásico que mantiene al espectador enganchado a la historia en todo momento. La ambientación de los años 70, además, permite a Scott homenajear al cine de la época, desde el spaghetti western hasta El Padrino. Todo ello acompañando a un reparto que cumple a la perfección con su cometido y una música que remite a las partituras más clásicas del género.

Por otro lado, la película no renuncia a reflexionar sobre la avaricia, el dinero, el valor de lo intangible y el precio que le ponemos. Así, el personaje de Christopher Plummer, con sus frases lapidarias y su filosofía de vida basada en la avaricia, adquiere la condición de símbolo representando la soledad e insatisfacción a las que conduce el materialismo.

Una película sumamente interesante, pues, tanto como producto de entretenimiento como de cuento moral.

 

Federico Alba.

 

(All the Money in the World, EE.UU., 2017)

Director: Ridley Scott.

Guion: David Scarpa.

Intérpretes: Mark Wahlberg, Michelle Williams, Christopher Plummer, Charlie Plummer, Romain Duris.

Música: Daniel Pemberton.

Fotografía: Darius Wolzski.

Duración: 132 minutos.

Género: thriller.

Categories: Notícies d'Esglèsia

Cavernícula

Pantalla 90 (CEE) - Dm, 27/02/2018 - 11:57am

Cavernícula 

Público recomendado: Familiar

Dug y Hognob son un cavernícola y un jabalí de una tribu de la Edad de Piedra. Una civilización que vive en total tranquilidad hasta que se enfrenta a la llegada de unos invasores liderados por el malvado villano Lord Nooth, que pretende instaurar la Edad de Bronce y acabar con su tribu.

Por ello, Dug tendrá que jugárselo todo en una épica competición entre dos eras (el bronce y la piedra) en el juego más sagrado de todos: el fútbol.

Su director es el aclamado Nick Park, conocido por la creación de los personajes Wallace y Gromit, los cuales aparecen en la mayor parte de sus producciones. Dos de sus cortos fueron galardonados con un Óscar. En en año 2000 presentó su primer largometraje: Chicken Run, y unos años más adelante estrenaría Wallace & Gromit. La maldición de las verduras. Con su técnica de stop-motion, ha conseguido destacar en la industria de la animación y posicionarse como uno de los directores y animadores más reconocidos del mundo. Tras varios años de inactividad, Nick reaparece con un film bastante diferente a lo que nos tenía acostumbrados en cuando a guion, pero su estilo sigue siendo inconfundible.

Cavernícola brilla por su complejidad técnica y por su originalidad. La historia es divertida y está repleta de guiños a hechos históricos y al mundo actual. Destaca por su planificación estudiada al detalle, con planos de todo tipo y con gran expresividad. La línea narrativa es sencilla y coherente, por lo que no resulta difícil de seguir ni de comprender. Los personajes están bien estructurados, aunque se echa en falta un poco más de profundidad en los mismos y en un uso menos evidente de los clichés, pues en ciertas ocasiones delata lo que va a ocurrir. Sin embargo, de forma general se presenta como una película con bastantes giros y sorpresas.

Nos centraremos sobre todo en el diseño: los personajes y su estilo representan la marca del estudio, lo que permite fácilmente reconocerlos de otras franquicias como ya las comentadas anteriormente, aunque esta película destaca por el desarrollo de los mismos. Esto se debe a que no solo se representan las características físicas y psíquicas de los protagonistas con sus acciones y vestimenta, sino que en sí un personaje que pertenece a la edad de piedra tiene un físico menos desarrollado y más “primitivo” que uno de la edad de bronce, donde las proporciones son más parecidas a la de los seres humanos actuales y con expresiones faciales más naturales.

Finalmente hablaremos del uso de las luces y de la composición. Cavernícola se ha centrado mucho en los detalles, y es que los fondos y los ambientes van muy acordes con lo que está ocurriendo narrativamente hablando en la película y eso ayuda mucho a la acción y a su interpretación visual. En general, y a pesar de no ser perfecta, se presenta como un film bastante entretenido e inesperado a lo que puede parecer en una primera instancia. Sin embargo, aun le queda bastante por mejorar.

 

Ana Mirón Campos.

 

 

 

Ficha técnica:

 

(Early Man, 2018, Reino Unido)

 

Director: Nick Park

 

Productora: Aardman Animations Ltd., Studio Canal

 

Distribuidora: Vértice.

 

Duración: 89 minutos.

 

Género: Animación, Aventuras, Stop-motion.

 

Categories: Notícies d'Esglèsia

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