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Notícies d'Esglèsia

"Cuiden el primer paso de Dios hacia ustedes", el Papa a los Obispos de Colombia

News.va Official Vatican Network - Dj, 07/09/2017 - 9:24pm
(RV).-"Colombia tiene necesidad de su mirada propia de obispos, para sostenerla en el coraje del primer paso hacia la paz definitiva, la reconciliación, hacia la abdicación de la violencia como método, la superación de las desigualdades que son la raíz de tantos sufrimientos, la renuncia al camino fácil pero sin salida de la corrupción", con estas palabras el Papa Francisco animó a los obispos de Colombia en el encuentro que mantuvo con ellos en el salón del Palacio Cardenalicio de Bogotá, el jueves 7 de septiembre, en la segunda jornada de su Viaje Apostólico a Colombia. En un ambiente de entusiasmo y cercanía el Santo Padre fue recibido por el presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, Mons. Óscar Urbina Ortega, así como por el Arzobispo de Bogotá, el Cardenal Rubén Salazar Gómez. Tras escuchar el saludo de bienvenida de ambos prelados, Francisco se dirijió a los cerca de 130 obispos procedentes de distintas diócesis del país.  "Vengo para anunciar a Cristo y para cumplir en su nombre un itinerario de paz y reconciliación . ¡Cristo es nuestra paz! ¡Él nos ha reconciliado con Dios y entre nosotros!", afirmó el Sucesor de Pedro destacando su deseo de "compartir con todos a Cristo Resucitado para quien ningún muro es perenne, ningún miedo es indestructible, ninguna plaga es incurable". Tras recordar las dos memorables visitas de sus predecesores, el Beato Pablo VI y San Juan Pablo II, el Obispo de Roma reflexionó sobre el lema de su visita «Dar el primer paso», un mensaje que nace a partir del modelo instaurado por Dios mismo, que tal y como dijo Francisco "es el Señor del primer paso. Él siempre nos primerea". Un primer paso del uno para con el otro, que implica, según el Papa, anticiparse en la disposición de comprender las razones del otro. "Déjense enriquecer de lo que el otro les puede ofrecer y construyan una Iglesia que ofrezca a este País un testimonio elocuente de cuánto se puede progresar cuando se está dispuesto a no quedarse en las manos de unos pocos", añadió el Pontífice. Entre algunos de los consejos que el Santo Padre dio a los obispos, destaca la necesidad de "cuidar con santo temor y conmoción, ese primer paso de Dios hacia los sacerdotes y mediante su ministerio, cuidar a la gente que les ha sido confiada". "No descuiden la vida espiritual de los consagrados y consagradas", "no se midan con el metro de aquellos que quieren ser sólo una casta de funcionarios plegados a la dictadura del presente", sino más bien "tengan siempre fija la mirada en la eternidad de Aquél que los ha elegido, prontos a acoger el juicio decisivo de sus labios", exhortó el Vicario de Cristo. Un pensamiento final del Pontífice fue dirigido a los desafíos de la Iglesia en la Amazonia , región que supone un orgullo nacional, ya que es parte esencial de la maravillosa biodiversidad de este País. "La Amazonia es para todos nosotros una prueba decisiva para verificar si nuestra sociedad, casi siempre reducida al materialismo y pragmatismo, está en grado de custodiar lo que ha recibido gratuitamente, no para desvalijarlo, sino para hacerlo fecundo", expresó Francisco. (SL-RV) Texto completo del discurso del Santo Padre a los Obispos colombianos La paz esté con ustedes Así saludó el Resucitado a su pequeña grey después de haber vencido a la muerte, así consiéntanme que los salude al inicio de mi viaje. Agradezco las palabras de bienvenida. Estoy contento porque los primeros pasos que doy en este País me llevan a encontrarlos a ustedes, obispos de Colombia, para abrazar en ustedes a toda la Iglesia colombiana y para estrechar a su gente en mi corazón de Sucesor de Pedro. Les agradezco muchísimo su ministerio episcopal, que les ruego continúen realizándolo con renovada generosidad. Un saludo particular dirijo a los obispos eméritos, animándolos a seguir sosteniendo, con la oración y con la presencia discreta, a la Esposa de Cristo por la cual se han entregado generosamente. Vengo para anunciar a Cristo y para cumplir en su nombre un itinerario de paz y reconciliación. ¡Cristo es nuestra paz! ¡Él nos ha reconciliado con Dios y entre nosotros! Estoy convencido de que Colombia tiene algo de original que llama fuertemente la atención: no ha sido nunca una meta completamente realizada, ni un destino totalmente acabado, ni un tesoro totalmente poseído. Su riqueza humana, sus vigorosos recursos naturales, su cultura, su luminosa síntesis cristiana, el patrimonio de su fe y la memoria de sus evangelizadores, la alegría gratuita e incondicional de su gente, la impagable sonrisa de su juventud, su original fidelidad al Evangelio de Cristo y a su Iglesia y, sobre todo, su indomable coraje de resistir a la muerte, no sólo anunciada sino muchas veces sembrada: todo esto se sustrae, digamos se esconde, a aquellos que se presentan como forasteros hambrientos de adueñársela y, en cambio, se brinda generosamente a quien toca su corazón con la mansedumbre del peregrino. Así es Colombia. Por esto, como peregrino, me dirijo a su Iglesia. De ustedes soy hermano, deseoso de compartir a Cristo Resucitado para quien ningún muro es perenne, ningún miedo es indestructible, ninguna plaga es incurable. No soy el primer Papa que les habla en su casa. Dos de mis más grandes Predecesores han sido huéspedes aquí: el beato Pablo VI, que vino apenas concluyó el Concilio Vaticano II para animar la realización colegial del misterio de la Iglesia en América Latina; y san Juan Pablo II en su memorable visita apostólica de 1986. Las palabras de ambos son un recurso permanente, las indicaciones que delinearon y la maravillosa síntesis que ofrecieron sobre nuestro ministerio episcopal constituyen un patrimonio para custodiar. Quisiera que cuanto les diga sea recibido en continuidad con lo que ellos han enseñado. Custodios y sacramento del primer paso «Dar el primer paso» es el lema de mi visita y también para ustedes este es mi primer mensaje. Bien saben que Dios es el Señor del primer paso. Él siempre nos primerea . Toda la Sagrada Escritura habla de Dios como exiliado de sí mismo por amor. Ha sido así cuando sólo había tinieblas, caos y, saliendo de sí, Él hizo que todo viniese a ser (cf. Gn 1.2,4); ha sido así cuando en el jardín de los orígenes Él se paseaba, dándose cuenta de la desnudez de su creatura (cf. Gn 3,8-9); ha sido así cuando, peregrino, Él se alojó en la tienda de Abraham, dejándole la promesa de una inesperada fecundidad (cf. Gn 18,1-10); ha sido así cuando se presentó a Moisés encantándolo, cuando ya no tenía otro horizonte que pastorear las ovejas de su suegro (cf. Ex, 3,1-2); ha sido así cuando no quitó de su mirada a su amada Jerusalén, aun cuando se prostituía en la vereda de la infidelidad (cf. Ez 16,15); ha sido así cuando migró con su gloria hacia su pueblo exiliado en la esclavitud (cf. Ez 10,18-19). Y, en la plenitud del tiempo, quiso revelar el verdadero nombre del primer paso, de su primer paso. Se llama Jesús y es un paso irreversible. Proviene de la libertad de un amor que todo lo precede. Porque el Hijo, Él mismo, es la expresión viva de dicho amor. Aquellos que lo reconocen y lo acogen reciben en herencia el don de ser introducidos en la libertad de poder cumplir siempre en Él ese primer paso, no tienen miedo de perderse si salen de sí mismos, porque llevan la fianza del amor emanado del primer paso de Dios, una brújula que no les consiente perderse. Cuiden pues, con santo temor y conmoción, ese primer paso de Dios hacia ustedes y, con su ministerio, hacia la gente que les ha sido confiada, en la conciencia de ser sacramento viviente de esa libertad divina que no tiene miedo de salir de sí misma por amor, que no teme empobrecerse mientras se entrega, que no tiene necesidad de otra fuerza que el amor. Dios nos precede, somos sarmientos y no la vid. Por tanto, no enmudezcan la voz de Aquél que los ha llamado ni se ilusionen en que sea la suma de sus pobres virtudes o los halagos de los poderosos de turno quienes aseguran el resultado de la misión que les ha confiado Dios. Al contrario, mendiguen en la oración cuando no puedan dar ni darse, para que tengan algo que ofrecer a aquellos que se acercan constantemente a sus corazones de pastores. La oración en la vida del obispo es la savia vital que pasa por la vid, sin la cual el sarmiento se marchita volviéndose infecundo. Por tanto, luchen con Dios, y más todavía en la noche de su ausencia, hasta que Él no los bendiga (cf. Gn 32,25-27). Las heridas de esa cotidiana y prioritaria batalla en la oración serán fuente de curación para ustedes; serán heridos por Dios para hacerse capaces de curar. Hacer visible su identidad de sacramento del primer paso de Dios De hecho, hacer tangible la identidad de sacramento del primer paso de Dios exigirá un continuo éxodo interior. «No hay ninguna invitación al amor mayor que adelantarse en ese mismo amor» (San Agustín, De catechizandis rudibus, liber I, 4.7, 26: PL 40), y, por tanto, ningún ámbito de la misión episcopal puede prescindir de esta libertad de cumplir el primer paso. La condición de posibilidad para el ejercicio del ministerio apostólico es la disposición a acercarse a Jesús dejando atrás «lo que fuimos, para que seamos lo que no éramos» (Id., Enarr. in psal., 121,12: PL 36). Les recomiendo vigilar no sólo individualmente sino colegialmente, dóciles al Espíritu Santo, sobre este permanente punto de partida. Sin este núcleo languidecen los rasgos del Maestro en el rostro de los discípulos, la misión se atasca y disminuye la conversión pastoral, que no es otra cosa que rescatar aquella urgencia de anunciar el Evangelio de la alegría hoy, mañana y pasado mañana (cf. Lc 13,33), premura que devoró el Corazón de Jesús dejándolo sin nido ni resguardo, reclinado solamente en el cumplimiento hasta el final de la voluntad del Padre (cf. Lc 9,58.62). ¿Qué otro futuro podemos perseguir? ¿A qué otra dignidad podemos aspirar? No se midan con el metro de aquellos que quisieran que fueran sólo una casta de funcionarios plegados a la dictadura del presente. Tengan, en cambio, siempre fija la mirada en la eternidad de Aquél que los ha elegido, prontos a acoger el juicio decisivo de sus labios. En la complejidad del rostro de esta Iglesia colombiana, es muy importante preservar la singularidad de sus diversas y legítimas fuerzas, las sensibilidades pastorales, las peculiaridades regionales, las memorias históricas, las riquezas de las propias experiencias eclesiales. Pentecostés consiente que todos escuchen en la propia lengua. Por ello, busquen con perseverancia la comunión entre ustedes. No se cansen de construirla a través del diálogo franco y fraterno, condenando como peste las agendas encubiertas. Sean premurosos en cumplir el primer paso, del uno para con el otro. Anticípense en la disposición de comprender las razones del otro. Déjense enriquecer de lo que el otro les puede ofrecer y construyan una Iglesia que ofrezca a este País un testimonio elocuente de cuánto se puede progresar cuando se está dispuesto a no quedarse en las manos de unos pocos. El rol de las Provincias Eclesiásticas en relación al mismo mensaje evangelizador es fundamental, porque son diversas y armonizadas las voces que lo proclaman. Por esto, no se contenten con un mediocre compromiso mínimo que deje a los resignados en la tranquila quietud de la propia impotencia, a la vez que domestica aquellas esperanzas que exigirían el coraje de ser encauzadas más sobre la fuerza de Dios que sobre la propia debilidad. Reserven una particular sensibilidad hacia las raíces afro-colombianas de su gente, que tan generosamente han contribuido a plasmar el rostro de esta tierra. Tocar la carne del cuerpo de Cristo Los invito a no tener miedo de tocar la carne herida de la propia historia y de la historia de su gente. Háganlo con humildad, sin la vana pretensión de protagonismo, y con el corazón indiviso, libre de compromisos o servilismos. Sólo Dios es Señor y a ninguna otra causa se debe someter nuestra alma de pastores. Colombia tiene necesidad de su mirada propia de obispos, para sostenerla en el coraje del primer paso hacia la paz definitiva, la reconciliación, hacia la abdicación de la violencia como método, la superación de las desigualdades que son la raíz de tantos sufrimientos, la renuncia al camino fácil pero sin salida de la corrupción, la paciente y perseverante consolidación de la «res publica» que requiere la superación de la miseria y de la desigualdad. Se trata de una tarea ardua pero irrenunciable, los caminos son empinados y las soluciones no son obvias. Desde lo alto de Dios, que es la cruz de su Hijo, obtendrán la fuerza; con la lucecita humilde de los ojos del Resucitado recorrerán el camino; escuchando la voz del Esposo que susurra en el corazón, recibirán los criterios para discernir de nuevo, en cada incertidumbre, la justa dirección. Uno de sus ilustres literatos escribió hablando de uno de sus míticos personajes: «No imaginaba que era más fácil empezar una guerra que terminarla» (Gabriel García Márquez, Cien años de soledad, capítulo 9). Todos sabemos que la paz exige de los hombres un coraje moral diverso. La guerra sigue lo que hay de más bajo en nuestro corazón, la paz nos impulsa a ser más grandes que nosotros mismos. En seguida, el escritor añadía: «No entendía que hubiera necesitado tantas palabras para explicar lo que se sentía en la guerra, si con una sola bastaba: miedo» (ibíd., cap. 15). No es necesario que les hable de ese miedo, raíz envenenada, fruto amargo y herencia nefasta de cada contienda. Quiero animarlos a seguir creyendo que se puede hacer de otra manera, recordando que no han recibido un espíritu de esclavos para recaer en el temor; el mismo Espíritu atestigua que son hijos destinados a la libertad de la gloria a ellos reservada (cf. Rm 8,15-16). Ustedes ven con los propios ojos y conocen como pocos la deformación del rostro de este País, son custodios de las piezas fundamentales que lo hacen uno, no obstante sus laceraciones. Precisamente por esto, Colombia tiene necesidad de ustedes para reconocerse en su verdadero rostro cargado de esperanza a pesar de sus imperfecciones, para perdonarse recíprocamente no obstante las heridas no del todo cicatrizadas, para creer que se puede hacer otro camino aun cuando la inercia empuja a repetir los mismos errores, para tener el coraje de superar cuanto la puede volver miserable a pesar de sus tesoros. Los animo, pues, a no cansarse de hacer de sus Iglesias un vientre de luz, capaz de generar, aun sufriendo pobreza, las nuevas creaturas que esta tierra necesita. Hospédense en la humildad de su gente para darse cuenta de sus secretos recursos humanos y de fe, escuchen cuánto su despojada humanidad brama por la dignidad que solamente el Resucitado puede conferir. No tengan miedo de migrar de sus aparentes certezas en búsqueda de la verdadera gloria de Dios, que es el hombre viviente. La palabra de la reconciliación Muchos pueden contribuir al desafío de esta Nación, pero la misión de ustedes es singular. Ustedes no son técnicos ni políticos, son pastores. Cristo es la palabra de reconciliación escrita en sus corazones y tienen la fuerza de poder pronunciarla no solamente en los púlpitos, en los documentos eclesiales o en los artículos de periódicos, sino más bien en el corazón de las personas, en el secreto sagrario de sus conciencias, en el calor esperanzado que los atrae a la escucha de la voz del cielo que proclama «paz a los hombres amados por Dios» (Lc 2,14). Ustedes deben pronunciarla con el frágil, humilde, pero invencible recurso de la misericordia de Dios, la única capaz de derrotar la cínica soberbia de los corazones autorreferenciales. A la Iglesia no le interesa otra cosa que la libertad de pronunciar esta Palabra. No sirven alianzas con una parte u otra, sino la libertad de hablar a los corazones de todos. Precisamente allí tienen la autonomía para inquietar, allí tienen la posibilidad de sostener un cambio de ruta. El corazón humano, muchas veces engañado, concibe el insensato proyecto de hacer de la vida un continuo aumento de espacios para depositar lo que acumula. Precisamente aquí es necesario que resuene la pregunta: ¿De qué sirve ganar el mundo entero si queda el vacío en el alma? (cf. Mt 16,26). De sus labios de legítimos pastores de Cristo, tal cual ustedes son, Colombia tiene el derecho de ser interpelada por la verdad de Dios, que repite continuamente: «¿Dónde está tu hermano?» (Gn 4,9). Es un interrogatorio que no puede ser silenciado, aun cuando quien lo escucha no puede más que abajar la mirada, confundido, y balbucir la propia vergüenza por haberlo vendido, quizás, al precio de alguna dosis de estupefaciente o alguna equívoca concepción de razón de Estado, tal vez por la falsa conciencia de que el fin justifica los medios. Les ruego tener siempre fija la mirada sobre el hombre concreto. No sirvan a un concepto de hombre, sino a la persona humana amada por Dios, hecha de carne, huesos, historia, fe, esperanza, sentimientos, desilusiones, frustraciones, dolores, heridas, y verán que esa concreción del hombre desenmascara las frías estadísticas, los cálculos manipulados, las estrategias ciegas, las falseadas informaciones, recordándoles que «realmente, el misterio del hombre sólo se esclarece en el misterio del Verbo encarnado» (Gaudium et spes, 22). Una Iglesia en misión Teniendo en cuenta el generoso trabajo pastoral que ya desarrollan, permítanme ahora que les presente algunas inquietudes que llevo en mi corazón de pastor, deseoso de exhortarles a ser cada vez más una Iglesia en misión. Mis Predecesores ya han insistido sobre varios de estos desafíos: la familia y la vida, los jóvenes, los sacerdotes, las vocaciones, los laicos, la formación. Los decenios transcurridos, no obstante el ingente trabajo, quizás han vuelto aún más fatigosas las respuestas para hacer eficaz la maternidad de la Iglesia en el generar, alimentar y acompañar a sus hijos. Pienso en las familias colombianas, en la defensa de la vida desde el vientre materno hasta su natural conclusión, en la plaga de la violencia y del alcoholismo, no raramente extendida en los hogares, en la fragilidad del vínculo matrimonial y la ausencia de los padres de familia con sus trágicas consecuencias de inseguridad y orfandad. Pienso en tantos jóvenes amenazados por el vacío del alma y arrastrados en la fuga de la droga, en el estilo de vida fácil, en la tentación subversiva. Pienso en los numerosos y generosos sacerdotes y en el desafío de sostenerlos en la fiel y cotidiana elección por Cristo y por la Iglesia, mientras algunos otros continúan propagando la cómoda neutralidad de aquellos que nada eligen para quedarse con la soledad de sí mismos. Pienso en los fieles laicos esparcidos en todas las Iglesias particulares, resistiendo fatigosamente para dejarse congregar por Dios que es comunión, aun cuando no pocos proclaman el nuevo dogma del egoísmo y de la muerte de toda solidaridad. Pienso en el inmenso esfuerzo de todos para profundizar la fe y hacerla luz viva para los corazones y lámpara para el primer paso. No les traigo recetas ni intento dejarles una lista de tareas. Con todo quisiera rogarles que, al realizar en comunión su gravosa misión de pastores de Colombia, conserven la serenidad. Bien saben que en la noche el maligno continúa sembrando cizaña, pero tengan la paciencia del Señor del campo, confiándose en la buena calidad de sus granos. Aprendan de su longanimidad y magnanimidad. Sus tiempos son largos porque es inconmensurable su mirada de amor. Cuando el amor es reducido el corazón se vuelve impaciente, turbado por la ansiedad de hacer cosas, devorado por el miedo de haber fracasado. Crean sobre todo en la humildad de la semilla de Dios. Fíense de la potencia escondida de su levadura. Orienten el corazón sobre la preciosa fascinación que atrae y hace vender todo con tal de poseer ese divino tesoro. De hecho, ¿qué otra cosa más fuerte pueden ofrecer a la familia colombiana que la fuerza humilde del Evangelio del amor generoso que une al hombre y a la mujer, haciéndolos imagen de la unión de Cristo con su Iglesia, transmisores y guardianes de la vida? Las familias tienen necesidad de saber que en Cristo pueden volverse árbol frondoso capaz de ofrecer sombra, dar fruto en todas las estaciones del año, anidar la vida en sus ramas. Son tantos hoy los que homenajean árboles sin sombra, infecundos, ramas privadas de nidos. Que para ustedes el punto de partida sea el testimonio alegre de que la felicidad está en otro lugar. ¿Qué cosa pueden ofrecer a sus jóvenes? Ellos aman sentirse amados, desconfían de quien los minusvalora, piden coherencia limpia y esperan ser involucrados. Recíbanlos, por tanto, con el corazón de Cristo y ábranles espacios en la vida de sus Iglesias. No participen en ninguna negociación que malvenda sus esperanzas. No tengan miedo de alzar serenamente la voz para recordar a todos que una sociedad que se deja seducir por el espejismo del narcotráfico se arrastra a sí misma en esa metástasis moral que mercantiliza el infierno y siembra por doquier la corrupción y, al mismo tiempo, engorda los paraísos fiscales. ¿Qué cosa pueden dar a sus sacerdotes? El primer don es aquel de su paternidad que asegure que la mano que los ha generado y ungido no se ha retirado de sus vidas. Vivimos en la era de la informática y no nos es difícil alcanzar a nuestros sacerdotes en tiempo real mediante algún programa de mensajes. Pero el corazón de un padre, de un obispo, no puede limitarse a la precaria, impersonal y externa comunicación con su presbiterio. No se puede apartar del corazón del obispo la inquietud sobre dónde viven sus sacerdotes. ¿Viven de verdad según Jesús? ¿O se han improvisado otras seguridades como la estabilidad económica, la ambigüedad moral, la doble vida o la ilusión miope de la carrera? Los sacerdotes precisan, con necesidad y urgencia vital, de la cercanía física y afectiva de su obispo. Requieren sentir que tienen padre. Sobre las espaldas de los sacerdotes frecuentemente pesa la fatiga del trabajo cotidiano de la Iglesia. Ellos están en primera línea, continuamente circundados de la gente que, abatida, busca en ellos el rostro del pastor. La gente se acerca y golpea a sus corazones. Ellos deben dar de comer a la multitud y el alimento de Dios no es nunca una propiedad de la cual se puede disponer sin más. Al contrario, proviene solamente de la indigencia puesta en contacto con la bondad divina. Despedir a la muchedumbre y alimentarse de lo poco que uno puede indebidamente apropiarse es una tentación permanente (cf. Lc 9,13). Vigilen por tanto sobre las raíces espirituales de sus sacerdotes. Condúzcanlos continuamente a aquella Cesarea de Filipo donde, desde los orígenes del Jordán de cada uno, puedan sentir de nuevo la pregunta de Jesús: ¿Quién soy yo para ti? La razón del gradual deterioro que muchas veces lleva a la muerte del discípulo siempre está en un corazón que ya no puede responder: «Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios» (cf. Mt 16,13-16). De aquí se debilita el coraje de la irreversibilidad del don de sí, y deriva también la desorientación interior, el cansancio de un corazón que ya no sabe acompañar al Señor en su camino hacia Jerusalén. Cuiden especialmente el itinerario formativo de sus sacerdotes, desde el nacimiento de la llamada de Dios en sus corazones. La nueva Ratio Fundamentalis Institutionis Sacerdotalis, recientemente publicada, es un valioso recurso, aún por aplicar, para que la Iglesia colombiana esté a la altura del don de Dios que nunca ha dejado de llamar al sacerdocio a tantos de sus hijos. No descuiden, por favor, la vida de los consagrados y consagradas. Ellos y ellas constituyen la bofetada kerigmática a toda mundanidad y son llamados a quemar cualquier resaca de valores mundanos en el fuego de las bienaventuranzas vividas sin glosa y en el total abajamiento de sí mismos en el servicio. No los consideren como «recursos de utilidad» para las obras apostólicas; más bien, sepan ver en ellos el grito del amor consagrado de la Esposa: «Ven Señor Jesús» (Ap 22,20). Reserven la misma preocupación formativa a sus laicos, de los cuales depende no sólo la solidez de las comunidades de fe, sino gran parte de la presencia de la Iglesia en el ámbito de la cultura, de la política, de la economía. Formar en la Iglesia significa ponerse en contacto con la fe viviente de la Comunidad viva, introducirse en un patrimonio de experiencias y de respuestas que suscita el Espíritu Santo, porque Él es quien enseña todas las cosas (cf. Jn 14,26). Un pensamiento quisiera dirigir a los desafíos de la Iglesia en la Amazonia, región de la cual con razón están orgullosos, porque es parte esencial de la maravillosa biodiversidad de este País. La Amazonia es para todos nosotros una prueba decisiva para verificar si nuestra sociedad, casi siempre reducida al materialismo y pragmatismo, está en grado de custodiar lo que ha recibido gratuitamente, no para desvalijarlo, sino para hacerlo fecundo. Pienso, sobre todo, en la arcana sabiduría de los pueblos indígenas amazónicos y me pregunto si somos aún capaces de aprender de ellos la sacralidad de la vida, el respeto por la naturaleza, la conciencia de que no solamente la razón instrumental es suficiente para colmar la vida del hombre y responder a sus más inquietantes interrogantes. Por esto los invito a no abandonar a sí misma la Iglesia en Amazonia. La consolidación de un rostro amazónico para la Iglesia que peregrina aquí es un desafío de todos ustedes, que depende del creciente y consciente apoyo misionero de todas las diócesis colombianas y de su entero clero. He escuchado que en algunas lenguas nativas amazónicas para referirse a la palabra «amigo» se usa la expresión «mi otro brazo». Sean por lo tanto el otro brazo de la Amazonia. Colombia no la puede amputar sin ser mutilada en su rostro y en su alma. Queridos hermanos: Los invito ahora a dirigirnos espiritualmente a Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, cuya imagen han tenido la delicadeza de traer de su Santuario a la magnífica Catedral de esta ciudad para que también yo la pudiera contemplar. Como bien saben, Colombia no puede darse a sí misma la verdadera Renovación a la que aspira, sino que ésta viene concedida desde lo alto. Supliquémosla al Señor, pues, por medio de la Virgen. Así como en Chiquinquirá Dios ha renovado el esplendor del rostro de su Madre, que Él siga iluminando con su celestial luz el rostro de este entero País y bendiga a la Iglesia de Colombia con su benévola compañía. (from Vatican Radio)...
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"Huyamos de toda tentación de venganza", discurso del Papa a las autoridades de Colombia

News.va Official Vatican Network - Dj, 07/09/2017 - 7:30pm
(RV).- "Es mucho el tiempo pasado en el odio y la venganza... La soledad de estar siempre enfrentados ya se cuenta por décadas y huele a cien años; no queremos que cualquier tipo de violencia restrinja o anule ni una vida más". Con estas palabras el Papa Francisco concluía su discurso en el encuentro que mantuvo con las autoridades, el Cuerpo Diplomático y algunos representantes de la Sociedad Civil de Colombia, que tuvo lugar el jueves 7 de septiembre, en el Palacio presidencial de Bogotá, más conocido como Casa de Nariño.  Tras ser recibido por el presidente de la nación, Juan Manuel Santos acompañado por la Guardia de Honor y después de rendir los correspondientes homenajes a la bandera del país, dio inicio el evento al que asistieron aproximadamente 750 personas.   "Este encuentro me ofrece la oportunidad para expresar el aprecio por los esfuerzos que se hacen, a lo largo de las últimas décadas, para poner fin a la violencia armada y encontrar caminos de reconciliación", dijo Francisco, señalando que los pasos dados hacen crecer la esperanza, en la convicción de que "la búsqueda de la paz es un trabajo siempre abierto, una tarea que no da tregua y que exige el compromiso de todos". "Que este esfuerzo nos haga huir de toda tentación de venganza y búsqueda de intereses sólo particulares y a corto plazo", pidió el Pontífice añadiendo que cuanto más difícil es el camino que conduce a la paz y al entendimiento, más empeño hemos de poner en reconocer al otro, en sanar las heridas y construir puentes, en estrechar lazos y ayudarnos mutuamente.  "Quise venir hasta aquí para decirles que no están solos, que somos muchos los que queremos acompañarlos en este paso; este viaje quiere ser un aliciente para ustedes, un aporte que en algo allane el camino hacia la reconciliación y la paz", concluyó el Santo Padre. (SL-RV) A continuación el discurso completo del Santo Padre Señor Presidente, Miembros del Gobierno de la República y del Cuerpo Diplomático, Distinguidas Autoridades, Representantes de la sociedad civil, Señoras y señores.   Saludo cordialmente al Señor Presidente de Colombia, Doctor Juan Manuel Santos, y le agradezco su amable invitación a visitar esta Nación en un momento particularmente importante de su historia; saludo a los miembros del Gobierno de la República y del Cuerpo Diplomático. Y, en ustedes, representantes de la sociedad civil, quiero saludar afectuosamente a todo el pueblo colombiano, en estos primeros instantes de mi Viaje Apostólico. Vengo a Colombia siguiendo la huella de mis predecesores, el beato Pablo VI y san Juan Pablo II y, como a ellos, me mueve el deseo de compartir con mis hermanos colombianos el don de la fe, que tan fuertemente arraigó en estas tierras, y la esperanza que palpita en el corazón de todos. Sólo así, con fe y esperanza, se pueden superar las numerosas dificultades del camino y construir un País que sea Patria y casa para todos los colombianos. Colombia es una Nación bendecida de muchísimas maneras; la naturaleza pródiga no sólo permite la admiración por su belleza, sino que también invita a un cuidadoso respeto por su biodiversidad. Colombia es el segundo País del mundo en biodiversidad y, al recorrerlo, se puede gustar y ver qué bueno ha sido el Señor (cf. Sal 33,9) al regalarles tan inmensa variedad de flora y fauna en sus selvas lluviosas, en sus páramos, en el Chocó, los farallones de Cali o las sierras como las de la Macarena y tantos otros lugares. Igual de exuberante es su cultura; y lo más importante, Colombia es rica por la calidad humana de sus gentes, hombres y mujeres de espíritu acogedor y bondadoso; personas con tesón y valentía para sobreponerse a los obstáculos. Este encuentro me ofrece la oportunidad para expresar el aprecio por los esfuerzos que se hacen, a lo largo de las últimas décadas, para poner fin a la violencia armada y encontrar caminos de reconciliación. En el último año ciertamente se ha avanzado de modo particular; los pasos dados hacen crecer la esperanza, en la convicción de que la búsqueda de la paz es un trabajo siempre abierto, una tarea que no da tregua y que exige el compromiso de todos. Trabajo que nos pide no decaer en el esfuerzo por construir la unidad de la nación y, a pesar de los obstáculos, diferencias y distintos enfoques sobre la manera de lograr la convivencia pacífica, persistir en la lucha para favorecer la cultura del encuentro, que exige colocar en el centro de toda acción política, social y económica, a la persona humana, su altísima dignidad, y el respeto por el bien común. Que este esfuerzo nos haga huir de toda tentación de venganza y búsqueda de intereses sólo particulares y a corto plazo. Cuanto más difícil es el camino que conduce a la paz y al entendimiento, más empeño hemos de poner en reconocer al otro, en sanar las heridas y construir puentes, en estrechar lazos y ayudarnos mutuamente (cf. Exhort. ap. Evangelii gaudium, 67). El lema de este País dice: «Libertad y Orden». En estas dos palabras se encierra toda una enseñanza. Los ciudadanos deben ser valorados en su libertad y protegidos por un orden estable. No es la ley del más fuerte, sino la fuerza de la ley, la que es aprobada por todos, quien rige la convivencia pacífica. Se necesitan leyes justas que puedan garantizar esa armonía y ayudar a superar los conflictos que han desgarrado esta Nación por décadas; leyes que no nacen de la exigencia pragmática de ordenar la sociedad sino del deseo de resolver las causas estructurales de la pobreza que generan exclusión y violencia. Sólo así se sana de una enfermedad que vuelve frágil e indigna a la sociedad y la deja siempre a las puertas de nuevas crisis. No olvidemos que la inequidad es la raíz de los males sociales (cf. ibíd., 202). En esta perspectiva, los animo a poner la mirada en todos aquellos que hoy son excluidos y marginados por la sociedad, aquellos que no cuentan para la mayoría y son postergados y arrinconados. Todos somos necesarios para crear y formar la sociedad. Esta no se hace sólo con algunos de «pura sangre», sino con todos. Y aquí radica la grandeza y belleza de un País, en que todos tienen cabida y todos son importantes. En la diversidad está la riqueza. Pienso en aquel primer viaje de san Pedro Claver desde Cartagena hasta Bogotá surcando el Magdalena: su asombro es el nuestro. Ayer y hoy, posamos la mirada en las diversas etnias y los habitantes de las zonas más lejanas, los campesinos. La detenemos en los más débiles, en los que son explotados y maltratados, aquellos que no tienen voz porque se les ha privado de ella o no se les ha dado, o no se les reconoce. También detenemos la mirada en la mujer, su aporte, su talento, su ser «madre» en las múltiples tareas. Colombia necesita la participación de todos para abrirse al futuro con esperanza. La Iglesia, en fidelidad a su misión, está comprometida con la paz, la justicia y el bien de todos. Es consciente de que los principios evangélicos constituyen una dimensión significativa del tejido social colombiano, y por eso pueden aportar mucho al crecimiento del País; en especial, el respeto sagrado a la vida humana, sobre todo la más débil e indefensa, es una piedra angular en la construcción de una sociedad libre de violencia. Además, no podemos dejar de destacar la importancia social de la familia, soñada por Dios como el fruto del amor de los esposos, «lugar donde se aprende a convivir en la diferencia y a pertenecer a otros» (ibíd., 66). Y, por favor, les pido que escuchen a los pobres, a los que sufren. Mírenlos a los ojos y déjense interrogar en todo momento por sus rostros surcados de dolor y sus manos suplicantes. En ellos se aprenden verdaderas lecciones de vida, de humanidad, de dignidad. Porque ellos, que entre cadenas gimen, sí que comprenden las palabras del que murió en la cruz —como dice la letra de vuestro himno nacional—. Señoras y señores, tienen delante de sí una hermosa y noble misión, que es al mismo tiempo una difícil tarea. Resuena en el corazón de cada colombiano el aliento del gran compatriota Gabriel García Márquez : «Sin embargo, frente a la opresión, el saqueo y el abandono, nuestra respuesta es la vida. Ni los diluvios ni las pestes, ni las hambrunas ni los cataclismos, ni siquiera las guerras eternas a través de los siglos y los siglos han conseguido reducir la ventaja tenaz de la vida sobre la muerte. Una ventaja que aumenta y se acelera». Es posible entonces, continúa el escritor, «una nueva y arrasadora utopía de la vida, donde nadie pueda decidir por otros hasta la forma de morir, donde de veras sea cierto el amor y sea posible la felicidad, y donde las estirpes condenadas a cien años de soledad tengan por fin y para siempre una segunda oportunidad sobre la tierra» (Discurso de aceptación del premio Nobel, 1982). Es mucho el tiempo pasado en el odio y la venganza... La soledad de estar siempre enfrentados ya se cuenta por décadas y huele a cien años; no queremos que cualquier tipo de violencia restrinja o anule ni una vida más. Y quise venir hasta aquí para decirles que no están solos, que somos muchos los que queremos acompañarlos en este paso; este viaje quiere ser un aliciente para ustedes, un aporte que en algo allane el camino hacia la reconciliación y la paz. Están presentes en mis oraciones. Rezo por ustedes, por el presente y por el futuro de Colombia.   (from Vatican Radio)...
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Entrevista al padre Darío Echeverri, Secretario General de la Comisión de Conciliación Nacional

News.va Official Vatican Network - Dj, 07/09/2017 - 6:25pm
De nuestra enviada a Colombia, Griselda Mutual (RV).- El gran cometido de la Comisión de Conciliación Nacional es aportar para que los acuerdos y las leyes para aplicarlos, tengan un horizonte de reconciliación: “una misión difícil pero bella, la de la Comisión de Conciliación en este momento de la historia del país”. Así lo afirma el padre Darío Echeverri, Secretario General de la CCN: “ no puede haber una salida militar , porque podría haber dado espacio a la pacificación pero no la paz en el país ,  que es lo que anhelan los colombianos”.   La Comisión de Conciliación Nacional, encabezada desde sus inicios por el Presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, realiza un artesanal y comprometido trabajo de construcción de una Colombia reconciliada y en paz. Y lo hace en tres brazos: en el Consejo Episcopal de Paz, integrado por los obispos que trabajan en las regiones más conflictivas; en la Pastoral Social, que es el rostro más humanitario de la Iglesia, y en el tercer lugar a través de la Comisión de Conciliación Nacional, éste último el brazo “laico” de la Iglesia, que le permite ponerse en sintonía con la realidad nacional y las verdaderas significaciones, manifestaciones y caracterizaciones del conflicto. Allí trabajan en sintonía laicos representantes de las fuerzas armadas, académicos, periodistas, hombres y mujeres que juntos plantean una salida a la situación de conflicto “que sea  negociada y con un horizonte claro de la reconciliación ”. Entrevistado por Radio Vaticano el sacerdote explica así el planteo de la CCN en el conflicto colombiano: “la Comisión de Conciliación entabla un diálogo con autoridades, con autonomía frente a las diferentes partes del conflicto, y le planteado al país la necesidad de entender qué es el derecho internacional humanitario, es decir la humanización de la maldita guerra, la necesidad de apoyarse en la comunidad internacional para la salida al conflicto armado que viven los colombianos”. En una Colombia que anhela la paz y la reconciliación, hay aún un gran disenso en relación al acuerdo de paz firmado definitivamente el pasado noviembre.  ¿Cuán frágil es este acuerdo? Yo he dicho en repetidas ocasiones que este acuerdo con las FARC es un niño muy frágil pero es generador de esperanza. Es cierto, las fragilidades son muchas, la desconfianza que pesa sobre él es grande, la pedagogía no ha sido la mejor, pero es un “niño” frágil, que es el acuerdo del gobierno con las FARC para la terminación del conflicto armado, generador de grandes esperanzas de paz y reconciliación para los colombianos. Vale la pena darles todos los aportes críticos, sí, pero tratar de protegerlo y de realizar sobre el mismo una pedagogía que permita a la gente en las diferentes regiones del país comprenderlo, para con lo que es bueno construir paz desde las regiones. Esto es muy importante, y ojalá que el trabajo de Iglesia pueda aportarle al país esa la necesidad que el país tiene. Precisamente hablando de pedagogía: ¿en qué consiste la iniciativa pedagógica para la reconciliación y la paz denominada Acciones Conscientes? Estamos realizando una labor de toma de conciencia de lo que significa y las posibilidades que tendría una Colombia en paz y reconciliada. Para esto nos hemos acercado a las regiones y a las culturas, en Colombia la cultura de los afrodescendientes, de los indígenas, de los caribeños es muy importante, y tratamos de acercar para que la toma de conciencia de las posibilidades que nos ofrecen la paz y conciliación sean muy grandes. Entre otras acciones conscientes nos hemos acercado a las 26 zonas veredales en donde la guerrilla de las FARC se pre concentró e inició allí el proceso de reincorporación en la sociedad. Nosotros nos hemos acercado y trabajado con los sacerdotes y párrocos de esta región. Un trabajo que se hizo antes y después del plebiscito, en el día D 180 y estamos preparando un cuarto encuentro entre los párrocos y comunicadores sociales de estas zonas, en el día doscientos cuarenta. ( ndr: en términos sencillos, el Día D marca el inicio para la fase de implementación del proceso de paz ). ¿Cuál es la situación actual de los veredales, y  qué aceptación han tenido por parte de los campesinos vecinos y el trabajo de la iglesia católica allí? Debo reconocer por una parte, que por parte del gobierno ha habido errores de improvisación muy grandes. Que de parte de las guerrillas ha habido un intento de respuesta que yo juzgaría como positivo. Y puedo decir que en las respuestas hay lugares en donde el proceso marcha bastante bien y hay un mutuo “tender la mano” de las comunidades campesinas a las comunidades de la guerrilla, dándoles una acogida fraterna, con el apoyo y el acompañamiento de la Iglesia. Pero también tengo que reconocer que en otros lugares las improvisaciones, las condiciones de infraestructuras, la desorganización misma de la guerrilla, ha hecho que haya una valoración negativa. Sin embargo la tarea de la Iglesia no ha terminado. Vale la pena que a través de los párrocos y de la presencia pastoral de la Iglesia sirvamos, en primer lugar, a la defensa de los intereses de las comunidades campesinas que son muy frágiles . No tienen quién los defienda, y su mejor defensa proviene de su párroco y de la presencia de la iglesia. Segundo, quién mejor que el párroco puede ser el interlocutor con los hombres de la guerrilla que todavía tienen mucho miedo y se sienten muy mal preparados para reincorporarse en la sociedad. De donde partieron y a la que ofendieron con su accionar guerrillero. Y en tercer lugar es el párroco de la iglesia quien puede tender puentes para que la verificación de las naciones unidas y de la comunidad internacional pueda ser efectiva. Para los europeos es difícil entender la idiosincrasia de los colombianos y de la gente en esas realidades en donde están fijas las comunidades veredales. El párroco puede interferir para que se logre entender y cumplir efectivamente una misión de acompañamiento. ¿Cuáles son los próximos pasos son necesarios según usted, para la consolidación y el avance de la paz? Sabe cuánta alegría y cuántas son las expectativas por la visita del Papa. No importa el acento argentino, pero que bueno que en español castellano pueda hablarles al alma de los colombianos de la reconciliación. Sin esa reconciliación los acuerdos escritos a nada nos conducirán. Y entonces, el próximo paso tras la venida del Papa es que retomemos los colombianos y la Iglesia católica sus enseñanzas, las directrices pastorales que él nos dará y que ayudarán a los colombianos a recorrer el camino de la construcción de la paz. Creo que eso es muy importante. Ojalá el ELN entienda que es la aspiración de la Iglesia y de los colombianos, y que queremos que ellos, que  ellos que dicen que son hijos de la Iglesia y de la teología de la liberación, puedan ofrecer una cuota de responsabilidad, su palabra sobre la paz y la la reconciliación de los colombianos, su compromiso y con la justicia, y su reparación a las víctimas. Eso lo que queremos por eso estamos trabajando.  (from Vatican Radio)...
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Jubilosa acogida al Papa en la Nunciatura Apostólica en Bogotá

News.va Official Vatican Network - Dj, 07/09/2017 - 5:59pm
Minutos después de la partida del vuelo desde Roma hacia Bogotá, el Santo Padre Francisco pidió a los periodistas que lo acompañaban en el vuelo rezar por Colombia y por Venezuela. De nuestra enviada especial a Colombia Bogotá, Griselda Mutual (RV).- Tras atravesar casi 10.000 kilómetros en avión- 9.825 para ser exactos - con doce horas y medio de vuelo, llegó el Papa Francisco a la base aérea Catam del aeropuerto de Bogotá, en donde a recibirlo en el avión fueron el Nuncio Apostólico, Ettore Balestrero y el Jefe de protocolo. Durante el vuelo en el tradicional saludo que realiza el pontífice a los periodistas provenientes de todo el mundo que lo acompañan, el Santo Padre pidió a todos realizar una oración por el viaje a Colombia: “este es un viaje un poco especial – dijo- porque es un viaje para ayudar a Colombia a ir hacia adelante en su camino de paz”. Asimismo, tras recordar que uno de los países sobrevolados es Venezuela, pidió también una oración por este “para que pueda haber diálogo y para que el país encuentra una bella estabilidad y un diálogo con todos”. A su llegada a Bogotá a los pies del velívolo de Alitalia lo esperaban el Presidente de la República, Juan Manuel Santos Calderón, con la consorte, autoridades políticas y civiles, y obispos colombianos, mientras que la bienvenida calurosa fue dispensada por los casi mil fieles presentes en el aeropuerto para recibir al romano pontífice. Desde allí el Santo Padre montó en el Papamóvil para dirigirse a la Nunciatura Apostólica, en donde dormirá durante toda su estadía en Colombia.  En el trayecto se pudo ver y sentir el calor del pueblo colombiano a lo largo de las calles de Bogotá, adornadas con pancartas para la ocasión, mientras que a su llegada a la Nunciatura, el Papa fue recibido por un grupo musical compuesto por miembros del Instituto Distrital para la Protección de la Niñez y la Juventud (Idipron), una entidad pública que atiende a niños, niñas, adolescentes y jóvenes en situación de vulnerabilidad social, habitantes de la calle o en riesgo de estarlo), y también un grupo de laicos y sacerdotes católicos que conforman las así llamadas Familias de la Misericordia, (quienes se ocupan de llevar a cabo misiones con grupos de familias en las que buscan salir de su realidad habitual y encontrar al otro, mirar ‘fuera’, a los muchos ‘lejanos’ de Colombia, a tantas familias en dificultad y necesitadas de misericordia, a tantos campos de apostolado aún por explorar). En un gesto de bienvenida los jóvenes de IDIPRON le entregaron al Papa una ruana, tejida por ellos mismos, detalle con el cual han querido hacer sentir al pontífice el calor de Colombia que lo acoge. Otro regalo significativo fue un velón, como símbolo de la luz que es el Papa para los seguidores y creyentes de Cristo fabricado por jóvenes que se encuentran en la primera etapa del camino para abandonar la calle. Y el tercer don fue un vitral,  para que, en palabras textuales “recuerde estos jóvenes que creen y confían en usted”. Ya dentro de la nunciatura, el Santo Padre saludó al personal de servicio que se ocupará de acompañarlo en estos días, y seguidamente depositó una ofrenda floral a la Virgen. Hace algunos días el Nuncio Apostólico presentó a la prensa al personal que acompañará al Papa en la nunciatura durante su estadía en Colombia. Entre ellos, Carmenza Morales, la señora que se ocupará de la cocina, contó que se ofrecerán al pontífice platos tradicionales, como el ajiaco santafereño, fruta fresca como mango y banano, y enyucado, dulce típico de la costa caribeña,  pan de  yuca y pandebono típicos de la Valle del cauca. Un detalle fue que todas las personas que se han preparado para la visita del Papa en la nunciatura realizaron un pequeño sacrificio en ofrecimiento por la visita, escribiéndola en un papelito y depositándolo en una cajita en la capilla: mensajes que probablemente serán leídos por Francisco en estos días.  (from Vatican Radio)...
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Una visita que sirva como gracia para dejar atrás el odio

News.va Official Vatican Network - Dj, 07/09/2017 - 7:31am
(RV).- En un clima de grandes expectativas ha iniciado el 20 Viaje Apostólico del Papa Francisco a Colombia, a llevarse a cabo desde este seis y hasta el próximo 11 de setiembre. Expectativas porque el “Papa de la Paz”, tal como lo llaman muchos de los que lo esperaban en tierra colombiana, visita el territorio en medio de una situación de perplejidad política debido al conflicto armado durado más de 60 años. Han sido casi diez mil los kilómetros recorridos por el Papa Francisco para abrazar al pueblo sufriente de Colombia, que, como dijimos, vive una terrible ruptura como consecuencia de los años de violencia y guerra que han llegado a afectar hasta la mismísima dignidad humana de los colombianos. Es de destacar la importancia de la comprensión de la dimensión espiritual del viaje que realiza el Pontífice, quien llega con una invitación concreta, aquella de ser “artesanos de la paz”, y con una voz de aliento que quiere movilizar a todos, tal como reza el lema de su visita, a “dar el primer paso”. En ese sentido es que los obispos colombianos han retenido necesario reiterar en más de una oportunidad, que la visita del romano pontífice posee un carácter puramente pastoral y evangelizador, rechazando claramente y también poniendo en guardia, acerca de cualquier tipo de manipulación política o ideológica que quiera atribuírsele a la misma.   Es deseo del episcopado colombiano en cambio, que esta visita sirva como gracia para dejar atrás el odio, la venganza, las injusticias y la corrupción, para dar el primer paso en el camino de construcción de una Colombia nueva que vea a partir de sí misma, de su historia y experiencia, un nuevo amanecer trayendo el progreso del pueblo, el respeto de los derechos humanos y una sociedad reconciliada y fraterna. Y un requisito fundamental será con seguridad, aquel de poner al ser humano - en modo definitivo -por encima de cualquier tipo de manipulación política, ideológica y económica. Desde Colombia, Griselda Mutual - Radio Vaticano     (from Vatican Radio)...
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Como Peregrino de esperanza y de paz, el Papa aterrizó en Colombia

News.va Official Vatican Network - Dj, 07/09/2017 - 1:13am
(RV).- Papa Francisco acaba de aterrizar en tierras colombianas. Después de recorrer 9.825 km en un vuelo que ha tenido una duración de 12 horas y 25 minutos, Francisco finalmente llega a la Base Aérea CATAM del aeropuerto de Bogotá en la tarde del miércoles 6 de septiembre, cuando los relojes en Colombia marcaban las 16:30 (23:30 hora local en Roma). Al llegar, el Papa ha sido recibido por el Presidente de la Republica, el Señor Juan Manuel Santos Calderón junto a su esposa y dos niños vestidos con el traje tradicional le han obsequiado con un ramo de flores. jesuita Guillermo Ortiz - RADIO VATICANA Sigue la Ceremonia de Bienvenida en DIRECTO en el siguiente enlace: (from Vatican Radio)...
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El Papa Francisco inició su 20º Viaje Apostólico Internacional a Colombia en búsqueda de la reconciliación y la paz

News.va Official Vatican Network - Dc, 06/09/2017 - 6:14pm
El Papa Francisco ha iniciado en la mañana de este 6 de septiembre su 20º Viaje Apostólico Internacional a Colombia. El avión papal de la línea aérea de bandera italiana despegó esta mañana desde el aeropuerto internacional de Fiumicino poco después de las 11 de la mañana. La llegada a Bogotá está prevista a las 16.30 hora local, las 23.00 en Italia. Un horario que podría sufrir retraso porque, a causa de un huracán en el Caribe, el vuelo realizará una ruta más al sur, entrando en el espacio aéreo de otros tres países: Barbados, Granada y Trinidad y Tobago. En un tuit, ayer, el Papa  pide que rueguen por él “y por toda Colombia donde iré de viaje en búsqueda de la reconciliación y la paz en ese país”. Es la exhortación que dirigió también al pueblo colombiano en un video mensaje por esta visita. Ayer por la tarde, como de costumbre, el Santo Padre se dirigió a la basílica de Santa María La Mayor para encomendar su viaje a la Virgen, la Salus Populi Romani. Y esta mañana, antes de dejar la residencia Santa Marta para dirigirse al aeropuerto, Francisco saludó a dos familias, a las cuales se les quemó la propia vivienda durante los últimos incendios estivos acaecidos en la zona romana de Ponte Mammolo y a quienes la Limosnería Apostólica está brindando su ayuda en nombre del Santo Padre. Durante el vuelo, el Santo Padre dirigió un saludo inicial a los periodistas presentes: “Buenos días y gracias por la compañía, por el trabajo que harán para acompañarme en este viaje que es un poco especial porque es también un viaje para ayudar a Colombia a seguir adelante en su camino de paz. Y también les pido una oración por esto, durante el viaje. Y gracias por todo lo que harán. Quisiera decir también que durante el vuelo sobrevolaremos Venezuela. Y una oración también por Venezuela, para que se pueda dar ahí el diálogo y el país encuentre una buena estabilidad, con el diálogo con todos. Gracias por vuestro trabajo”. (MCM-RV)   (from Vatican Radio)...
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“Como peregrino de esperanza y de paz”, el Papa Francisco inició su 20° Viaje Apostólico a Colombia

News.va Official Vatican Network - Dc, 06/09/2017 - 1:09pm
(RV).- “Demos el primer paso”, con este lema inició la mañana del primer miércoles de septiembre, el 20° Viaje Apostólico del Papa Francisco a Colombia. Como es tradicional, en la víspera de su Visita Apostólica a este país sudamericano, el Santo Padre visitó la tarde del martes 5 de septiembre, la Basílica de Santa María La Mayor, para orar ante el ícono de la Virgen, la Salus Populi Romani, y encomendar a la Madre de Dios esta visita pontificia. En esta quinta peregrinación del Vicario de Cristo a América Latina se espera una extraordinaria participación popular en los encuentros con el Papa. Un Viaje en el que el Obispo de Roma recorrerá 21.178 kilómetros, pronunciará 12 discursos en español y visitará cuatro ciudades: Bogotá, Villa Vicencio, Medellín y Cartagena. Una visita bastante larga, para impulsar los primeros pasos hacia la reconciliación nacional y la paz; donde el Papa Francisco no va como “mediador”, sino – como el mismo dijo en su video mensaje de saludo al pueblo colombiano – “como peregrino de esperanza y de paz, para celebrar con ustedes la fe en nuestro Señor y también para aprender de su caridad y su constancia en busca de la paz y la armonía”. En los diferentes encuentros programados en tierras colombianas, el Santo Padre tocará los ámbitos más delicados de la realidad de este país, tales como, el encuentro con la población que sufre los estragos de la guerra civil y sus consecuencias de muertes y personas desaparecidas; la guerrilla y las injusticias sociales que han provocado 2 millones de desplazados, familias que han debido abandonar sus casas y sus tierras; la pobreza extrema que la violencia ha generado durante el último medio siglo y como telón de fondo de este Viaje está la grave crisis que afecta a Venezuela. A todos ellos el Papa Francisco llevará una palabra de esperanza, e invitará a dar un primer paso, es decir, “a ser los primeros para amar, para crear puentes, para crear fraternidad”. Dar el primer paso, afirma el Papa, nos anima a salir al encuentro del otro y a extender la mano, y darnos el signo de paz. La paz nos recuerda, agrega el Papa, que todos somos hijos de un mismo Padre que nos ama y nos consuela”. (Renato Martinez – Radio Vaticano) (from Vatican Radio)...
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7º FICEE – Cine Educativo y Espiritual de Ciudad Rodrigo

Pantalla 90 (CEE) - Dm, 05/09/2017 - 1:50pm

El 7º FICEE hace público el listado de las 24 películas que participarán en la sección oficial del Festival, seleccionadas entre las 918 producciones audiovisuales inscritas en el concurso. Las películas, que serán proyectadas del 3 al 11 de noviembre en la séptima edición del Festival Internacional de Cine Educativo y Espiritual de Ciudad Rodrigo, proceden de: España, Estados Unidos, Brasil, Francia, Alemania, Reino Unido, India, Argentina, Bélgica y Georgia.

Las películas participantes son:

• Cortometraje ficción
EL HOMBRE DE AGUA DULCE (16’). (España-Estados Unidos)
17 AÑOS JUNTOS (15’)(España)
BRAQUAGE SÉRÉNADE (20’)(Francia)
SELFIE (7’)(Alemania)
DENTRO DEL SISTEMA (12’) (España)
PRINCESA DE HIELO (15’) (España)
DANTZARIAK-BAILARINES (17’) (España)
LOS PESTIÑOS DE MAMÁ (16’) (España)
UCCANNY VALLEY (8’) (Argentina)
SPUTNIK (23’)(España)
TALIA (21’) (España)
LA INVITACIÓN (14’) (España)
COLGADO (14’) (España)

• Cortometraje animación.
CARTAS (4’)(Brasil)
THE BOX (7’)(Reino Unido)
URASHIMA TARO (14’)( Francia)

• Cortometraje documental.
NO JUNGLE (17’) (España-Francia)
SHEROES (10’)(India)
AL MARGEN (16’) (España)
FRONTERA INVISIBLE (18’) (Argentina-Bélgica)

• Largometraje documental
LA GRAN OLA (67’) (España)
GUARDIANES DE LA FE (68’) (España)

• Largometraje ficción
EL PASTOR (98’) (España)
ALL ABOUT PEOPLE (72’) (Georgia-Alemania)

El FICEE 2017 cerró el plazo de inscripción el pasado 31 de mayo con 918 películas inscritas, procedentes de 58 nacionalidades. La séptima edición del Festival de Cine Educativo y Espiritual, que se celebrará en Ciudad Rodrigo del 3 al 11 de noviembre de 2017, volvió a superar en inscripciones a las de años anteriores (801 en 2016, 612 en 2015, 483 en 2014, 192 en 2013, 72 en 2012 y 52 en 2011).

El 7º FICEE – Festival Internacional de Cine Educativo y Espiritual de Ciudad Rodrigo, tiene como objetivo la difusión de películas de categoría artística con mensaje educativo, espiritual y de valores. Kinema Siete es una asociación cultural que tiene tres grandes fines: la promoción y apoyo al audiovisual espiritual y de valores, desarrollo de actividades encaminadas a la promoción de productos audiovisuales de carácter espiritual y de valores y la formación de profesionales técnicos y artísticos en la producción y distribución de productos audiovisuales de valores.

Los premios previstos en la presente edición son los siguientes:

PREMIOS

A. SECCIÓN OFICIAL

Un Jurado Internacional, formado por profesionales del sector cinematográfico y de la cultura, otorgará los siguientes premios:
– Premio 7Tau al Mejor Largometraje de ficción (a partir de 60’)
– Premio 7Tau al Mejor Cortometraje de ficción (hasta 30’)
– Premio 7Tau al Mejor Documental
– Premio 7Tau a la Mejor Película de Animación
– Premio 7Tau al Mejor Director/a
– Premio 7Tau a la Mejor Actriz
– Premio 7Tau al Mejor Actor
– Premio 7Tau a la Mejor Fotografía
– Premio 7Tau a la Mejor Banda Sonora Original
– Premio Especial Denis Rafter
– Premio Especial del Público

B. CINE DE CASTILLA Y LEÓN. PRESENCIA CASTELLANOLEONESA EN EL CINE
Premio otorgado por un jurado propio entre las películas proyectadas dentro de la sección ‘Cine de Castilla y León’, que exhibe trabajos realizados por directores de la Comunidad Castellanoleonesa, rodados en ella o en los que destaque el trabajo de algún artista Castellanoleonés, ya sea de equipo artístico o técnico.

Podrán optar a este premio películas en formato largometraje de ficción, cortometraje de ficción, animación o documental.
Las películas y/o personas que opten a esta sección deberán acreditar que son Castellanoleonesas
– Premio 7Tau ‘Cine de Castilla y León’

Para más información: www.ficee.es

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El Vídeo del Papa – Septiembre 2017

Pantalla 90 (CEE) - Dm, 05/09/2017 - 1:40pm

Desde los inicios de su pontificado el Papa se ha pronunciado enfáticamente sobre el rol de las parroquias en la vida en comunidad. Ya en el Sínodo de la Familia del año 2015 expresaba que “una Iglesia con las puertas cerradas se traiciona a sí misma y a su misión y, en vez de ser puente, se convierte en barrera”.

“(Las parroquias) tienen que ser casas donde la puerta esté siempre abierta para salir hacia los demás. Tienen que estar en contacto con los hogares, con la vida de la gente y con la vida del pueblo”. En el vídeo Francisco hace hincapié en el valor de las parroquias “en salida” a las calles, al servicio de los fieles y los abandonados.

“Pidamos por nuestras parroquias, para que no sean oficinas funcionales sino que animadas por un espíritu misionero, sean lugares de transmisión de la fe y testimonio de la caridad” recalca en su intención de oración del mes de septiembre, que puede verse a través de los canales oficiales de El Vídeo del Papa.

Según datos recogidos del Anuario Pontificio hay más de 221 mil parroquias para vivir la vida en comunidad y donde todos los fieles pueden reunirse para la expresión de la vida litúrgica, la enseñanza de la vida de Cristo y la práctica de las obras buenas y fraternas.

“Este mes quisimos expresar profundamente el valor de las parroquias para la misión, en particular con los más necesitados. Es un lugar de encuentro con Jesucristo Resucitado, el cual nos llama al servicio de su misión. La parroquia puede ser fuente de dinamismo misionero que lleve sal y luz al mundo. El Evangelio nació por los caminos al encuentro de los demás. No podemos esperar la gente en nuestras parroquias. Esta dinámica de misión es esencial”, remarcó el P. Frédéric Fornos, SJ, Director Internacional de la Red Mundial de Oración del Papa y el Movimiento Eucarístico Juvenil (MEJ), nombrado por el Papa Francisco.

Las intenciones de oración son confiadas mensualmente a la Red Mundial de Oración del Papa. El Video del Papa es producido por La Machi Comunicación para Buenas Causas con el apoyo de la Compañía de Jesús, IndigoMusic, GettyImagesLatam y la colaboración del Centro Televisivo Vaticano. Además, tiene como media partner a Aleteia. Desde su lanzamiento en enero de 2016, lleva más de 18 millones de visualizaciones en sus redes propias.

El Vídeo del Papa es posible gracias al aporte desinteresado de muchas personas. En este link puedes acceder a realizar tu donativo.

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La niebla y la doncella

Pantalla 90 (CEE) - Dm, 05/09/2017 - 1:33pm

La niebla y la doncella 

Público recomendado: Jóvenes-Adultos

El pasado viernes, 1 de septiembre, llegaba a las salas de cine españolas La niebla y la doncella, de mano de la laureada distribuidora DeAPlaneta, en la que debuta en el largometraje el eficaz guionista Andrés M. Koppel (Intacto, Un día sin fin, Zona hostil). En el caso que nos ocupa adapta una novela policiaca homónima del madrileño de 51 años, Lorenzo Silva, cuyos trabajos El alquimista impaciente o La flaqueza del bolchevique se llevaron al cine con gran éxito.

La niebla y la doncella se ambienta en la isla de la Gomera. El cadáver de un joven aparece en un bosque de la pequeña isla. El caso se cierra rápidamente con la acusación a un político local que queda exonerado en el juicio posterior. Tres años más tarde, el brigada de la Guardia Civil Rubén Bevilacqua (Quim Gutiérrez) y su ayudante, la sargento Chamorro (Aura Garrido) son enviados a la isla para reactivar la investigación.

Les acompaña la cabo Anglada (Verónica Echegui), la última persona que vio al joven con vida. Todas las pistas siguen apuntando al político, pero a pesar de la aparente contundencia de las primeras pesquisas los investigadores tendrán que superar un muro de silencios y mentiras para esclarecer el caso. Una investigación en busca de un asesino que se oculta tras la niebla de una isla que también esconde los secretos terribles de sus habitantes…

Esta cuarta adaptación sobre las novelas de género policiaco, de las que es especialista Lorenzo Silva, sienta muy bien en estos momentos, justo cuando el cine español está explotando el suspense, bien sea a través de la pequeña pantalla, primero con la serie El Internado y recientemente con La casa de papel, por ejemplo, y en el cine con filmes de resultados notables como El Niño o La isla mínima. Sin embargo, La niebla y la doncella no está ni a la mitad del nivel general de las muestras citadas. Veamos las razones.

Es cierto que el filme atrapa al espectador y consigue engancharlo a la butaca en lo concerniente a la ambientación, puesta en escena y estilo que adopta la película. Pero desbarra curiosamente en el guión, que, con la sana intención de volcar en él cuantos más datos mejor, y así no despistar al respetable de la trama principal, definitivamente causa el efecto contrario, principalmente en la segunda parte de la cinta donde queda enfangado. De este modo, la sobreabundancia informativa resulta exagerada, que además va acompañada de diálogos impostados, a veces de solución previsible, que terminan por desestabilizar el conjunto y resolver el conflicto de modo forzado. Y a este batiburrillo argumental ayuda poco lo inestable de las interpretaciones de los cuatro actores principales, que en este momento representan a lo más granado del cine patrio.

Queda, pues, un filme de buenas intenciones sobre el género, pero que acusa una deficiente dirección de actores y requiere un desarrollo argumental más claro y conciso. Tal vez la responsabilidad de manejar al tiempo el guión y la dirección, sin otros apoyos conocidos, haya contribuido a que el resultado de la cinta de Andrés M. Koppel resulte imperfecto y endeble. Si realmente quieren entrar en la historia, lean antes la novela. Allí la riqueza literaria es un lujo.

 

José Luis Panero

@PALOMITERO

 

Ficha técnica:

(La niebla y la doncella, España, 2017)

Guión y dirección: Andrés M. Koppel

Interpretación: Quim Gutiérrez, Verónica Echegui, Roberto Álamo, Paola Bontempi, Aura Garrido, Sanny van Heteren, Isak Férriz, Cristóbal Pinto, Santi  López, Quique Medina, Beneharo Hernández, Jorge Kent, Elena Di Felice Benito, Fernando Navas, Adrián Galván

Duración: 104 min.

Género: Thriller

 

 

 

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Videomensaje del Papa Francisco al pueblo colombiano a dos días de su Visita Apostólica

News.va Official Vatican Network - Dll, 04/09/2017 - 9:37pm
(RV).- “Como peregrino de esperanza y de paz” parte el Santo Padre rumbo a Colombia el próximo miércoles 6 de septiembre. Así lo ha comunicado en el Videomensaje que se ha hecho público hoy 4 de septiembre, a dos días de su Visita Apostólica al pueblo colombiano. Un Videomensaje en el que el Papa aprovecha para volver a recordar el lema de este viaje : “Demos el primer paso”. Y es que para Francisco dar el primer paso es “ser los primeros para amar, para crear puentes, para crear fraternidad” tal y cómo asegura en su Videomensaje, pero también dar el primer paso anima “a salir al encuentro del otro y a extender la mano, y darnos el signo de paz” . El Papa también comenta en el video que se siente “honrado” de visitar esa tierra rica de historia; rica también de “hombres y mujeres que han trabajo con tesón y constancia para que sea un lugar donde reine la armonía y la fraternidad” y agradece, tanto al presidente de la República, como a los obispos de la Conferencia episcopal y en especial, al Pueblo colombiano , por la invitación a visitar Colombia.  Palabras del Papa Francisco en el Videomensaje al pueblo colombiano: "Querido pueblo de Colombia, dentro de pocos días visitaré vuestro país. Iré como peregrino de esperanza y de paz, para celebrar con ustedes la fe en nuestro Señor y también para aprender de vuestra caridad y vuestra constancia en busca de la paz y la armonía. Los saludo cordialmente y doy las gracias, al señor presidente de la República y a los obispos de la Conferencia episcopal, por la invitación a visitar Colombia. También agradezco a cada uno de ustedes, que me acogen en su tierra y en su corazón. Sé que han trabajado -y han trabajado mucho- para preparar este encuentro. Mi agradecimiento a todos lo que han colaborado y siguen haciéndolo para que sea una realidad. “Demos el primer paso” es el lema de este viaje. Nos recuerda que siempre se necesita dar un primer paso para cualquier actividad y proyecto. También nos empuja a ser los primeros para amar, para crear puentes, para crear fraternidad. Dar el primer paso nos anima a salir al encuentro del otro y a extender la mano, y darnos el signo de paz. La paz es la que Colombia busca desde hace mucho tiempo y trabaja para conseguirla. Una paz estable, duradera, para vernos y tratarnos como hermanos, nunca como enemigos. La paz nos recuerda que todos somos hijos de un mismo Padre que nos ama y nos consuela. Me siento honrado de visitar esa tierra rica de historia, de cultura, de fe, de hombres y mujeres que han trabajo con tesón y constancia para que sea un lugar donde reine la armonía y la fraternidad, donde el Evangelio sea conocido y amado, donde decir hermano y hermana no resulte algo extraño sino un verdadero tesoro a proteger y defender. El mundo de hoy tiene necesidad de consultores de paz y de diálogo. También la Iglesia está llamada a esta tarea, a promover la reconciliación con el Señor y con los hermanos,  y también la reconciliación con el medioambiente que es creación de Dios y que estamos explotando de una manera salvaje. Que esta visita sea como un abrazo fraterno para cada uno de ustedes y en el que sintamos el consuelo y la ternura del Señor. Queridos hermanos y hermanas colombianos, deseo vivir estos días con ustedes con ánimo gozoso, con gratitud al Señor. Los abrazo con afecto y pido al Señor que los bendiga, que proteja vuestro país y les conceda la paz. Y a nuestra Madre, la Virgen Santa, que los cuide. Y por favor, no se olviden de rezar por mí. Gracias y hasta pronto." (Mireia Bonilla para RV) (from Vatican Radio)...
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Papa a la Comunidad Shalom: “Jóvenes, no se miren al espejo, miren hacia los demás”

News.va Official Vatican Network - Dll, 04/09/2017 - 7:23pm
En la mañana de este lunes 4 de septiembre, el Papa Francisco recibió en audiencia, en el Aula Pablo VI,  a unos 4.000 miembros de la Comunidad Católica Shalom . Hablando en español espontáneamente, el Pontífice los invitó a dar testimonio de la misericordia saliendo de sí mismos, de la autoreferencialidad y del narcisismo . “Esta cultura que nos toca vivir, como es muy egoísta, muy así de mirarse a sí mismo, tiene un dosis muy grande de narcisismo – advirtió el Santo Padre – de ese estar contemplándose a sí mismo y, por lo tanto, ignorar a los demás”. “¡Jóvenes, rompan el espejo! No se miren al espejo porque el espejo engaña, miren hacia afuera, miren hacia los demás”, exhortó el Pontífice. Antes de su discurso, algunos jóvenes relataron al Papa sus experiencias, a las que Francisco respondió.  Palabras del Papa Muchas gracias por los testimonios. Pregunté si podía hablar en español…(Respuesta: ¡Sí!) y no en italiano, así me puedo expresar mejor.  Pero hablando en español, se habla un poco de “portuñol” y un poco de “cocoliche”, que es un poco de italiano y español juntos, así que con el español nos arreglamos. Juan, encontraste en la oración el sentido de tu vida. En la vida fraterna en comunidad y en la evangelización, ¿no es cierto?. Rezando, compartiendo y  evangelizando te diste cuenta que tu vida tenía un sentido. Fíjate que los tres verbos que usaste para explicar esto, son verbos de movimiento, de salir de vos mismo. Saliste de vos mismo en la oración para encontrarte con Dios, saliste de vos mismo en compartir la fraternidad para encontrarte con los hermanos y saliste de vos mismo para ir a evangelizar, para dar una buena noticia. Y la buena noticia –vos usaste la palabra- es la misericordia en un mundo marcado por la desesperanza y por la indiferencia. Es curioso, la misericordia es algo absoluto. Vos no podés hablar sobre la misericordia solamente, la tenés que testimoniar, la tenés que compartir, la tenés que enseñar saliendo de vos mismo. Para hablar de misericordia hay que poner la carne sobre el asador, sino no se entiende ese testimonio de no estar encerrado en sí mismo o en los propios intereses, sino en salir. Salir buscando a Dios. No es fácil buscar a Dios, es todo un camino. Salir compartiendo con los demás -no jugando al “néne” privilegiado a quien le regalan todos los juguetes y todo para él-, y salir para contarle a los demás que Dios es bueno, que Dios te está esperando aún en los peores momentos de la vida. Y eso es quizás el mensaje  de la misericordia que uno puede dar, ¿no? Acordáte del pasaje del hijo que vuelve a la casa. En Lucas capítulo 15 hay una frase que dice que el padre lo vio venir de lejos. Se había ido algunos años antes, los que le llevó gastar toda la plata que tenían. Lo vio venir de lejos. Eso a mí me hace pensar que ese padre, todos los días y quizás a cada rato, subía a la terraza a ver si el hijo volvía. Así es Dios con nosotros. Aún en los peores momentos de pecado, aún en los momentos difíciles. Y sigue el Evangelio: “Y el padre al verlo de lejos se conmovió -con ese verbo que en hebreo significa ‘se le revolvieron las entrañas’, esas entrañas paternas y maternas de Dios- y salió corriendo y se le tiró al cuello”. Ese hijo estaba en el peor de los pecados, en la peor de las situaciones y cuando dijo “voy a mi padre”, el padre ya lo estaba esperando. Esa es la misericordia, no desesperar nunca. Además, parece que nuestro Dios tiene una especial predilección por lo pecadores, incluso los de purasangre, los espera. Así que yo te sugeriría eso, seguí saliendo de vos mismo y hacéle entender a todos que siempre hay un Padre que nos espera con cariño y con ternura al primer paso que nosotros queramos dar. Eso es lo que se me ocurre decirte. Gracias. Justine, que recibiste el bautismo en el jubileo de la misericordia, ¡lindo! Vos te diste cuenta que el haber encontrado a Dios, te llevó a despojarte, a salir de estar centrado en sí mismo hacía afuera, hacia la alegría de vivir por Dios y para Dios. Una de las cosas – acá son todos jóvenes, incluso ustedes que son jóvenes en la segunda vuelta, todos jóvenes, jóvenes de la segunda etapa-, una de las cosas que caracteriza la juventud y la eterna juventud de Dios, porque Dios es eternamente joven, se la alegría, “la gioia”, la alegría. A la alegría se opone la tristeza, una tristeza que es precisamente de lo que vos saliste. Vos saliste de algo que produce tristeza que es estar centrado en sí mismo, la autoreferencialidad. Un joven que se mete en sí mismo, que vive solamente para sí mismo, termina – y espero que entiendan el verbo, porque es un verbo argentino- termina “empachado” de autoreferencialidad, es decir, lleno de autoreferencialidad.  Hay una imagen que me viene ahora, esta cultura que nos toca vivir, como es muy egoísta, muy así (gesto), de mirarse a sí mismo, tiene un dosis muy grande de narcisismo, de ese estar contemplándose así mismo, y por lo tanto, ignorar a los demás. El narcisismo te produce tristeza porque vivís preocupado de maquillarte el alma todos los días, de aparecer mejor de lo que sos, de contemplar si tenés una belleza mejor que la de los demás, es la enfermedad del espejo. ¡Jóvenes, rompan el espejo! No se miren al espejo porque el espejo engaña, miren hacia afuera, miren hacia los demás, escapen de este mundo, de esta cultura que estamos viviendo - a la que vos hiciste referencia-, que es consumista y narcisista. Y si algún día quieren mirarse en  el espejo, les doy un consejo: mírense al espejo para reírse de sí mismos. Hagan la prueba un día, miren y empiecen a reírse de eso que ven ahí, se les va a refrescar el alma. Saber reírse de sí mismos, eso da alegría y nos salva de la tentación del narcisismo. Gracias, Justine. Mateus, hablaste portugués, brasilero. Yo tengo que hacerte una pregunta: ¿Quién es mejor Pelé o Maradona? (Risas y aplausos de los participantes). Por mucho tiempo, pasaste por el túnel de la droga y es uno de los instrumentos que tiene la cultura en la cual vivimos para dominarnos, y es, por otro lado, como una necesidad que nosotros tenemos para hacernos sutiles, invisibles a nosotros mismos, como si fuéramos de aire. La droga nos lleva a negar todo lo que tenemos de arraigo, de arraigo carnal, de arraigo histórico, de arraigo problemático, todo lo que sea arraigo. Te quita la raíz y te hace vivir en un mundo sin raíces, desarraigado de todo. Desarraigado de proyectos, desarraigado del presente, desarraigado de tu pasado, de tu historia, desarraigado de tu patria, de tu familia, de tu amor, de todo. Uno vive en un mundo sin ningún arraigo y ese es el drama de la droga. Jóvenes totalmente desarraigados sin compromisos reales, es decir, sin verdaderos compromisos de carne porque en la droga, ni tu propio cuerpo sentís. Y después de haber pasado por esa experiencia de invisibilidad, y después de haber vuelto a tomar conciencia, te diste cuenta de todos los arraigos que hay en el corazón. Yo le pregunto a cada uno de ustedes: ¿Son conscientes de los verdaderos arraigos que hay en el corazón, son conscientes de sus raíces, son conscientes de sus amores, son conscientes de sus proyectos, son conscientes de la capacidad creativa que tienen, son conscientes de que son poetas en este universo para crear cosas nuevas y lindas?. Salir de la droga es ir tomando consciencia de eso, testimonio de uno que viene, por esto nos pone estas preguntas que yo acabo de hacer. Y cada uno se responde: “ ¿Yo soy consciente de tener los pies sobre la tierra con todo lo que significa de arraigo histórico, social, de arraigo de sabiduría, de amor, de proyectos, de capacidad creativa? Y vos querés corresponder al plan de Dios y te das cuenta que para ti es consolar los dolores de la humanidad, y decís que en este camino sinodal querés discernir tu vocación. Y en este camino sinodal todos tenemos que discernir nuestra vocación - como vos decís- para ver qué nos quiere decir el Señor en vistas a una misión. Yo te lo voy a decir con una sola palabra, que no es mía, dar gratuitamente. Si vos estás acá, si nosotros estamos acá, es porque gratuitamente nos trajeron acá. Por favor, demos gratuitamente lo que hemos recibido. Dar gratuitamente lo que hemos recibido. Y dar gratuitamente te llena el alma, te descomercializa, te hace magnánimo, te enseña a abrazar y a besar, te hace sonreír, te desata de todo interés de tipo egoísta. Da gratuitamente lo que gratuitamente recibiste, esa es la enseñanza que Él nos está invitando a hacer. (Respuesta con un débil “si”) ¡Ay, Dios mío, cómo están! Parece que yo en vez de darles ánimo les estoy dando un calmante nervioso para dormirlos. Y los más adultos, los más antiguos de la Comunidad Shalom qué tienen que hacer, qué servicio nos está pidiendo hoy este mundo, este carisma, esta comunidad, qué servicio. Aquí hay una cosa, está lindo, los más antiguos y los más jóvenes: el servicio que se les pide es el diálogo, el diálogo entre ustedes, pasar la antorcha, pasar la herencia, pasar el carisma, pasar la vivencia interior de ustedes. Pero quiero ir más allá, y uno de los desafíos que hoy este mundo nos pide es el diálogo entre los jóvenes y los ancianos, y en esto me baso en el testimonio de ustedes:  “Si padre, ya se lo oímos decir”. Y me lo van a escuchar decir varias veces más: diálogo entre los jóvenes y los ancianos. Los jóvenes necesitamos escuchar a los ancianos y los ancianos necesitamos escuchar a los jóvenes. “Y yo qué voy a hacer” puede preguntar un joven: “qué voy a hacer, hablar con un anciano, aburrido va a ser eso”. Yo tengo la experiencia de haberlo visto muchas veces en la otra diócesis, ir con un grupo de jóvenes, por ejemplo, a una casa de reposo o un asilo a tocar la guitarra a los ancianos. Y bueno, si tocar la guitarra y después empieza el diálogo, es espontáneo, se da, nace solo, y los jóvenes no se quieren ir de ahí porque de los ancianos sale sabiduría, pero una sabiduría que les llega al corazón y los empuja a ir adelante. Los ancianos – para ustedes jóvenes- no son para guardarlos en el ropero, los ancianos no son para tenerlos escondidos, los ancianos están esperando que un joven vaya y los haga hablar, que los haga soñar. Y ustedes jóvenes necesitan recibir de esos hombres y de esas mujeres, esos sueños, esas ilusiones que los hagan revivir. Esa sería mi respuesta a la experiencia que los más antiguos en diálogo con los más jóvenes del Movimiento Shalom tendrían que hacer. Enseñar y ayudar al diálogo entre jóvenes y ancianos. “Si, yo hablo con mi mamá, con mi papá”- no, tu papá y tu mamá no son ancianos, hablá con tu abuelo y tu abuela, o sea, una generación más allá, ellos tienen la sabiduría, y ellos, más aún, tienen necesidad que le golpees el corazón para que te den la sabiduría. Y ese sería como la recomendación que yo les doy, anímense, anímense a ese diálogo, ese diálogo es promesa para el futuro, ese diálogo los va ayudar a ir adelante. No sé si respondí tu pregunta. (Moisés responde: “si”) Muy bien, gracias. No sé cómo sigue el programa ahora pero me quedó una duda al final de la última pregunta del diálogo jóvenes y ancianos: ¿Moisés es joven o anciano? (Respuesta: Sono come te Santo Padre, sono come Lei). Y por favor, les pido que no se olviden de rezar por mí. Gracias.   (MCM-RV)   (from Vatican Radio)...
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La llegada del Papa a Colombia es «esperanza»

News.va Official Vatican Network - Dll, 04/09/2017 - 12:34pm
(RV).- «Demos el primer Paso» : el lema del viaje del Papa Francisco a Colombia es también el título del himno oficial para la visita papal elegido a través del concurso "Cántale al Papa", lanzado por la CEC. La canción fue escogida entre 465 canciones y es interpretada por el grupo 'Músicos Católicos Unidos', conformado por setenta representantes de los ministerios de música, laicos y religiosos. En esta emisión de Cadena de Amistad , además de oír un fragmento de la canción, presentamos la entrevista a José Luis Valderrama, Docente en comunicación de la Emisora Colombiana Javeriana Estéreo Cali : a él le preguntamos qué clima encontrará el Papa Francisco a su llegada, en una Colombia que se encuentra en pleno proceso de implementación de los acuerdos de paz firmados en noviembre pasado.  "Colombia está atravesando un momento especial, toda vez que estamos hablando de procesos de paz, tras seis décadas de guerras que han atravesado todas las regiones del país", explica en primer lugar el docente José Luis Valderrama". "Se trata de un período significativo que el gobierno colombiano llama el post conflicto pero que algunos preferimos llamar el post acuerdo ". "Esto ha hecho que Colombia respire un ambiente un poco polarizado, en donde algunos ven con muy buenos ojos el proceso que ha desarrollado el presidente Manuel Santos, mientras otros lo ven con escepticismo", y esto porque "muchos ponen en tela de juicio que un acuerdo entre el Estado y un agente armado como las Farc, vaya a desembocar en una verdadera paz". "Por otra parte - prosigue Valderrama - "el proceso de paz es un proceso mediatizado". "Por un lado los medios que tienen tintes empresariales y políticos muy marcados, defienden el proceso de paz, pero también hay quienes dicen: 'eso no nos garantiza nada, no les creemos a las FARC'". "Esto ha sumergido a Colombia en un clima bastante difícil".    "En este clima llega Francisco: creo que es una llegada muy pertinente porque uno de los términos que representa la llegada del Papa es «esperanza» y creo que nos va a permitir entender qué significa emprender caminos que conducen a la paz". "Necesitamos un llamado a la calma, a la alteridad. Porque estamos pensando que la paz la hacen los otros, que el del problema es otro, y que quien debe resolver el problema de la guerra es otro. Eso es un error: yo mismo debo empezar a hacer algo. Estamos olvidando una cosa fundamental, independientemente de cuál sea mi opción de fe y es el perdón . Para poder construir la paz hay que perdonar ".   (Griselda Mutual - Radio Vaticano) Apréndetela y cántala con nosotros:  Mensajero lleno de alegría eres enviado del Señor vienes como lluvia en el desierto dándole esperanza a nuestro pueblo Te esperábamos con las puertas abiertas nuestras almas dispuestas a recibir tu bendición Coro: Nos traes luz nos traes paz nos traes palabras de verdad y nuestra gente sabrá hallar en Dios la libertad Nos traes luz nos traes paz nos traes palabras de verdad y nuestra gente podrá hallar en Dios la libertad Corazones llenos de alegría Colombia te recibe hoy unida en medio de barreras y quebrantos queremos ofrecerte nuestro canto Te esperábamos con las puertas abiertas nuestras almas dispuestas a recibir tu bendición. (from Vatican Radio)...
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Dolor y solidaridad del Papa Francisco hacia las víctimas afectadas por el huracán Harvey

News.va Official Vatican Network - Dg, 03/09/2017 - 2:21pm
(RV).- En el primer domingo del mes de septiembre, Vigésimo Segundo Domingo del Tiempo Ordinario, el Papa Francisco inmediatamente después de finalizar la oración mariana a la Madre del Cielo, nombró a las poblaciones de Texas y de Louisiana para expresar nuevamente su dolor y solidaridad hacia las víctimas afectadas por el huracán Harvey que dejó al menos cinco víctimas mortales y decenas de heridos a su paso por Houston. Recordamos que ya el pasado jueves 31 de agosto el Santo Padre envió un telegrama al arzobispo de Galveston-Houston , el cardenal Daniel Di Nardo, a través del Secretario de Estado Vaticano, el Cardenal Pietro Parolin, en el que el Pontífice transmitió su “cercanía espiritual y atención pastoral por todos los que han sido afectados por el violento huracán que ha atravesado Texas y Louisiana”.  También en el telegrama, Francisco se expresó “profundamente conmovido por la trágica pérdida de vida y por la inmensa devastación que esta catástrofe natural ha dejado a su paso”. Antes de saludar a los peregrinos provenientes de Italia y de diferentes países, el Santo Padre encomendó a estas poblaciones afectadas por el huracán, a la protección materna de María Santísima , consoladora de los afligidos.  Palabras del Papa Francisco después del Ángelus: Queridos hermanos y hermanas, Mientras renuevo mi espiritual cercanía a las poblaciones de Asia Meridional, que aún padecen las consecuencias de los fuertes aluviones, deseo expresar también mi viva participación al sufrimiento de los habitantes de Texas y de Louisiana, afectados por un huracán y por las lluvias excepcionales, que han provocado víctimas, miles de personas desplazadas y considerables daños materiales. Pido a María Santísima, consoladora de los afligidos, que obtenga del Señor la gracia de consuelo para nuestros hermanos duramente probados. Saludo a todos vosotros, queridos peregrinos provenientes de Italia y de diversos países. En particular, a los peregrinos de las parroquias de Sarmede, Anzano y la Capilla Mayor de la diócesis de Vittorio Veneto, a los fieles de las Islas Canarias, al cuerpo del bandistico de Pontevico, las personas confirmadas de Mariano al Brembo, de Padria y de Prevalle, a los chicos de Chizzola, de Cagliari y de Bellagio. Quiero agradeceros a todos ustedes, que me deseáis un buen viaje. ¡Gracias, gracias! Deseo a todos un buen domingo y, por favor no se olviden de rezar por mí. ¡Buen almuerzo y hasta la vista! (Mireia Bonilla para RV) (from Vatican Radio)...
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El Papa en el Ángelus: “Sólo la paradoja de Cristo da sentido y felicidad a la vida”

News.va Official Vatican Network - Dg, 03/09/2017 - 2:08pm
(RV).- “Jesús nos recuerda que su vía es la vía del amor, y no hay verdadero amor sin el sacrificio de sí. Estamos llamados a no dejarnos absorber por la visión de este mundo, sino a ser siempre más conscientes de la necesidad y de la fatiga para nosotros cristianos de caminar contra corriente y en salida”, lo dijo el Papa Francisco antes de rezar la oración mariana del Ángelus del primer domingo de septiembre. En su alocución del Vigésimo Segundo Domingo del Tiempo Ordinario, el Santo Padre retomó el pasaje del Evangelio de Mateo (Mt 16,21-27) en el que se narra la confesión de Pedro, la “roca”, dijo el Papa, sobre la cual Jesús quiere construir su Iglesia. “Hoy, en fuerte contraste – agregó el Pontífice – Mateo nos muestra la reacción del mismo Pedro cuando Jesús revela a sus discípulos que en Jerusalén deberá sufrir, ser asesinado y resucitar”. La reacción y las palabras de Pedro son contestadas por el Maestro, señaló el Papa, y aquel que un momento antes, era una “piedra” sólida para que Jesús pudiera construir sobre ella su comunidad, enseguida se convierte en un obstáculo, una piedra de obstáculo en el camino del Mesías. El Maestro dirigiéndose a todos aquellos que lo seguían, subrayó el Pontífice, presenta con claridad la vía a seguir: «El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga». “Siempre, incluso hoy – afirmó el Obispo de Roma – la tentación es aquella de querer seguir a un Cristo sin cruz, es más, de enseñar a Dios el camino justo. Pero Jesús – precisó el Papa – nos recuerda que su vía es la vía del amor, y no hay verdadero amor sin el sacrificio de sí”. Pero la propuesta de Jesús no se queda ahí, el Maestro, agregó el Santo Padre, completa su propuesta con palabras que expresan sabiduría y desafían la mentalidad y los comportamientos egocéntricos: «Él que quiera salvar su vida, la perderá; y el que pierda su vida a causa de mí, la encontrará». “En esta paradoja – señaló el Papa Francisco – está contenida la regla de oro que Dios ha inscrito en la naturaleza humana creada en Cristo: la regla que sólo el amor da sentido y felicidad a la vida”. Antes de rezar a la Madre de Dios, el Papa Francisco recordó que en la celebración de la Eucaristía revivimos el misterio de la cruz y que “cada vez que participamos en la Santa Misa, el amor de Cristo crucificado y resucitado se comunica a nosotros como alimento y bebida, para que podamos seguirlo a Él en el camino de cada día, en el concreto servicio a los hermanos”. (Renato Martinez – Radio Vaticano) Texto completo de las palabras del Papa Francisco en el Ángelus Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días! El hodierno pasaje evangélico (Cfr. Mt 16,21-27) es la continuación de aquel del domingo pasado, en el cual sobresalía la profesión de fe de Pedro, “roca” sobre la cual Jesús quiere construir su Iglesia. Hoy, en fuerte contraste, Mateo nos muestra la reacción del mismo Pedro cuando Jesús revela a sus discípulos que en Jerusalén deberá sufrir, ser asesinado y resucitar (Cfr. v. 21). Pedro lleva aparte al Maestro y lo reprende porque esto – le dice – no puede sucederle a Él, al Cristo. Pero Jesús, a su vez, reprende a Pedro con palabras duras: «¡Retírate, ve detrás de mí, Satanás! Tú eres para mí un obstáculo, porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres» (v. 23). Un momento antes, el apóstol era el bendecido por el Padre porque había recibido esta revelación del Padre, era una “piedra” sólida para que Jesús pudiera construir sobre ella su comunidad, y enseguida se convierte en un obstáculo, una piedra, pero no para construir: una piedra de obstáculo en el camino del Mesías. ¡Jesús sabe bien que Pedro y los demás tienen todavía mucho camino por hacer para convertirse en sus apóstoles! A este punto, el Maestro se dirige a todos aquellos que lo seguían, presentándoles con claridad la vía a seguir: «El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga» (v. 24). Siempre, incluso hoy, la tentación es aquella de querer seguir a un Cristo sin cruz, es más, de enseñar a Dios el camino justo. Como Pedro: “No, no Señor, esto no, no sucederá jamás”. Pero Jesús nos recuerda que su vía es la vía del amor, y no hay verdadero amor sin el sacrificio de sí. Estamos llamados a no dejarnos absorber por la visión de este mundo, sino a ser siempre más conscientes de la necesidad y de la fatiga para nosotros cristianos de caminar contra corriente y en salida. Jesús completa su propuesta con palabras que expresan una gran sabiduría siempre valida, porque desafían la mentalidad y los comportamientos egocéntricos. Él exhorta: «Él que quiera salvar su vida, la perderá; y el que pierda su vida a causa de mí, la encontrará» (v. 25). En esta paradoja está contenida la regla de oro que Dios ha inscrito en la naturaleza humana creada en Cristo: la regla que sólo el amor da sentido y felicidad a la vida. Gastar los propios talentos, las propias energías y el propio tiempo sólo para salvar, cuidar y realizarse a sí mismo, conduce en realidad a perderse, es decir, a una existencia triste y estéril. Si en cambio, vivimos para el Señor e impostamos nuestra vida en el amor, como ha hecho Jesús, podremos gustar la alegría auténtica, y nuestra vida no será estéril, será fecunda. En la celebración de la Eucaristía revivimos el misterio de la cruz; no sólo recordamos, sino realizamos el memorial del Sacrificio redentor, en el cual el Hijo de Dios se pierde completamente a Sí mismo para recibirse de nuevo en el Padre y así reencontrar a nosotros, que estábamos perdidos, junto con todas las creaturas. Cada vez que participamos en la Santa Misa, el amor de Cristo crucificado y resucitado se comunica a nosotros como alimento y bebida, para que podamos seguirlo a Él en el camino de cada día, en el concreto servicio a los hermanos. María Santísima, que ha seguido a Jesús hasta el Calvario, nos acompañe también a nosotros y nos ayude a no tener miedo de la cruz, pero con Jesús crucificado, no una Cruz sin Jesús: la Cruz con Jesús, es decir la cruz del sufrir por amor a Dios y a los hermanos, porque este sufrimiento, por la gracia de Cristo, es fecundo de resurrección. (Traducción del italiano, Renato Martinez – Radio Vaticano) (from Vatican Radio)...
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Papa: recursos energéticos al servicio de la humanidad, nunca en manos de especulación y conflictos

News.va Official Vatican Network - Ds, 02/09/2017 - 4:34pm
(RV).- El Papa Francisco envió un Mensaje para el Día Nacional de la Santa Sede, en la Expo 2017 de Astaná, capital de Kazajistán. Destacando la importancia del tema de la Exposición Internacional «Energía futura» , sobre el que se debe reflexionar con «seriedad y responsabilidad» , el Obispo de Roma señala que, de las modalidades con la cuales la humanidad empleará los recursos energéticos - que ha recibido como don, en herencia común - «dependen tanto la salud del planeta, como el bienestar de nuestras sociedades . Bienestar que se debe enfocar de forma integral, no sólo como prosperidad económica o capacidad de consumo». Recomendando que «más bien debemos hacer que la energía se ponga al servicio de lo que nos hace mejores, de lo que hace florecer y fructificar nuestra humanidad, que por su naturaleza, está llevada a la relación, hacia los demás, hacia la solidaridad, hacia el amor», el Papa Francisco advierte que «por lo tanto, los recursos energéticos, no se deben dejar en manos de la especulación, ni volverse fuente de conflictos . Con tal objetivo, es necesario un diálogo amplio y sincero, en todos los niveles, entre los diversos sectores de nuestras sociedades». Con la tradición de Kazajistán y su apertura al diálogo también entre las religiones, el Mensaje del Papa reitera el anhelo de impulsar asimismo el diálogo interreligioso de igual manera en este contexto, como escribió en su Encíclica Laudato si’. Exhortando a emplear la energía de forma solidaria y sostenible, pues «está en juego nuestra misma dignidad, están en juego la justicia y la paz» , el Papa señala que la Santa Sede ha querido subrayar esta conciencia con el tema de su pabellón en la misma exposición: «Cuidar nuestra casa común» . (CdM – RV) (from Vatican Radio)...
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Aliento del Papa a líderes religiosos de Corea: caminar juntos como hermanos y pregoneros de paz

News.va Official Vatican Network - Ds, 02/09/2017 - 3:15pm
(RV).- El Papa Francisco recibió a «los queridos amigos del Consejo Coreano de Líderes Religiosos» , que llegaron a  Roma en peregrinación interreligiosa. Con su cordial bienvenida, el Papa reiteró la exhortación que pronunció en Seúl : «La vida es un camino, un camino largo, que no se puede recorrer solos. Hay que caminar con los hermanos a la presencia de Dios (Encuentro con los Líderes Religiosos, 18 de agosto de 2014). ¡Y es lo que se está cumpliendo hoy aquí, otro trecho de camino juntos!» Afianzada en «el Concilio Vaticano II , la Iglesia católica no se cansa de encaminarse por los senderos, a veces no fáciles, del diálogo y de promover en particular el diálogo con los seguidores de otras religiones», recordó el Santo Padre, haciendo hincapié en que el diálogo interreligioso debe ser abierto y en el respeto del derecho a la vida, a la integridad física y a las libertades fundamentales, como la de conciencia, religión, pensamiento y expresión, que sientan las bases para construir la paz, por la cual cada uno de nosotros está llamado a orar y a trabajar: « El mundo nos mira, nos exhorta a colaborar entre nosotros y con todos los hombres y mujeres de buena voluntad . Nos pide respuestas y compromisos compartidos sobre varios temas, la sagrada dignidad de la persona, el hambre y la pobreza que aún afligen a demasiadas poblaciones, el rechazo de la violencia, en particular aquella perpetrada profanando el nombre de Dios y deshonrando la religiosidad humana, la corrupción que alimenta injusticias, la degradación moral, la crisis de la familia, de la economía, ecológica y, no última, de la esperanza». En su exhortación, el Papa reiteró la importancia de la humildad y de la constancia para sembrar la esperanza de un futuro en el cual ayudar al hombre a ser más humano, en el cual se escuche el grito de los muchos que repudian la guerra e imploran mayor armonía entre las personas, las comunidades, los pueblos y los Estados: «En este sentido, a los líderes religiosos se les pide abrir, favorecer y acompañar procesos de bien y de reconciliación para todos: estamos llamados a ser pregoneros de paz , anunciando y encarnando un estilo no violento, un estilo de paz, con palabras que se diferencian de la narrativa del miedo y con gestos que se oponen a la retórica del odio». «Queridos amigos, que este encuentro nos confirme en nuestro camino», deseó el Papa , concluyendo su discurso con el entrañable recuerdo de su peregrinación a la bella tierra de Corea y asegurando que no cesa de rezar por el amado pueblo coreano y de pedirle a Dios el don de la paz y de la reconciliación fraterna . (CdM – RV) (from Vatican Radio)...
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El Papa recordó con gratitud el testimonio y el deseo de ser sacerdote de Ceferino Namuncurá

News.va Official Vatican Network - Dv, 01/09/2017 - 8:28pm
(RV).- “Me hace mucho bien pensar en el deseo que Ceferino tenía de ser sacerdote para servir a su pueblo. Así debe de ser. El sacerdote siempre identificado con su pueblo, de tal manera que su tiempo, su vida, su persona sean para sus hermanos”, lo escribe el Papa Francisco en una Carta dirigida al Obispo argentino de Viedma, Mons. Esteban María Laxague, S.D.B., con ocasión del 10° Aniversario de beatificación (11 de noviembre de 2007) y del 131° Aniversario de nacimiento (26 de agosto de 1886) de Ceferino Namuncurá, hijo del pueblo mapuche que abrazó la fe en Jesucristo y la familia salesiana y que murió en Roma, en 1905, con tan sólo 19 años a causa de la tuberculosis. Con gratitud, el Santo Padre recuerda el día de la beatificación de Ceferino, hace ya 10 años. “Me quedó grabada aquella multitud de personas venida de distintas partes – afirma el Pontífice – aquellos rostros llenos de alegría por la beatificación de uno de los suyos, que nunca olvidó sus raíces, su pueblo, su cultura”. Me hace mucho bien pensar, señala el Papa, en el deseo que Ceferino tenía de ser sacerdote para servir a su pueblo. “El sacerdote – precisa el Obispo de Roma, siempre debe estar identificado con su pueblo, de tal manera que su tiempo, su vida, su persona sean para sus hermanos”. La juventud – subraya el Pontífice – sabe responder con generosidad cuando se le presenta a Cristo con un testimonio de vida auténtico y veraz, como el de Ceferino. “Ojalá muchos jóvenes hoy – escribe el Santo Padre – encuentren en Jesús el amor de sus vidas y el impulso para entregarse a los demás”. (Renato Martinez – Radio Vaticano) Texto completo de la carta del Papa Francisco Al Venerable Hermano  Mons. Esteban María Laxague, S.D.B.  Obispo de Viedma  Vaticano, 12 de agosto de2017  Querido Hermano:  He recibido tu atenta carta, en la que me haces partícipe de la peregrinación anual a Chimpay con motivo del cumpleaños de Ceferino Namuncurá. Te lo agradezco.  Recuerdo bien el día de la beatificación, hace ya 10 años. Me quedó grabada aquella multitud de personas venida de distintas partes. Aquellos rostros llenos de alegría por la beatificación de uno de los suyos, que nunca olvidó sus raíces, su pueblo, su cultura. Me hace mucho bien pensar en el deseo que Ceferino tenía de ser sacerdote para servir a su pueblo. Así debe de ser. El sacerdote siempre identificado con su pueblo, de tal manera que su tiempo, su vida, su persona sean para sus hermanos. La juventud sabe responder con generosidad cuando se le presenta a Cristo con un testimonio de vida auténtico y veraz, como el de Ceferino. Ojalá muchos jóvenes hoy encuentren en Jesús el amor de sus vidas y el impulso para entregarse a los demás.  Te pido que les hagas llegar a los peregrinos mi recuerdo y mi oración. Los tengo muy presentes en mi corazón. Y, por favor, no dejen de rezar por mí.  Que el Señor los bendiga y la Virgen Santa los cuide.  Fraternalmente,  Francisco.+  (from Vatican Radio)...
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Video mensaje del Papa: Que las parroquias no sean oficinas funcionales

News.va Official Vatican Network - Dv, 01/09/2017 - 3:57pm
(RV).-  Las  parroquias deben estar en contacto con los hogares, con la vida de la gente, con la vida del pueblo”, dice el Papa Francisco en su video mensaje con motivo de la intención de oración para el mes de septiembre. El Santo Padre explica que las parroquias tienen que ser casas donde la puerta esté siempre abierta para salir hacia los demás. “Se trata de abrir las puertas y dejar que Jesús salga afuera con toda la alegría de su mensaje”, añade el Papa Bergoglio . Y concluye invitando a rezar por nuestras parroquias, “para que no sean oficinas funcionales”, sino para que estén animadas por un espíritu misionero, siendo así “lugares de transmisión de la fe y testimonio de la caridad”. (María Fernanda Bernasconi - RV). (from Vatican Radio)...
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