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Notícies d'Esglèsia

Rebelde entre el centeno

Pantalla 90 (CEE) - Dm, 08/05/2018 - 2:18pm

Rebelde entre el centeno 

Público recomendado: mayores de 13 años

“Simplemente no quiero escribir relatos como todos los demás. El héroe de guerra no siempre tiene un desfile. A veces, se vuela la cabeza. Quiero crear una nueva forma de escribir. Una forma moderna sobre la sociedad moderna en la que el dolor de nuestra existencia se expone honestamente para ser visto”.

Probablemente “Rebelde entre el centeno” sea una película para escritores y sucedáneos. De la misma manera que “Los archivos del Pentágono” fue una película para periodistas y etc. Esto se debe a que todos los artefactos cinematográficos que ocurren en los 106 minutos de película están pensados para seducir y curar de espanto al que quiera consagrarse a juntar letras, como lo hizo en su momento J.D. Salinger.

Merece la pena ir a verla. Es ágil, sencilla y funcional ya que nos acerca a la vida del huraño más famoso del siglo XX sin tropiezos reseñables. Quizás, por poner la nota oscura, sobra algún que otro minuto en las escenas que ubican al escritor en la II Guerra Mundial.

La película comienza con un Salinger veinteañero interpretado por Nicholas Hoult (“Mad Max” y “Skins”).  Consagrado a quemar la vida entre vanidades y fracasos universitarios, su madre, al ver el talento natural de su hijo para la escritura, “fuerza” a su padre para que le pague una estancia en Columbia.

La rebeldía contra el padre, que quiere convertirle en el próximo “Rey del Beacon” con el negocio familiar, junto a una imperiosa necesidad de no estar enfadado con la vida, serán los detonantes para que Salinger se atreva a decir en voz alta “quiero ser escritor”.

En el curso de escritura creativa conocerá a Whit Burnett, interpretado por el ahora defenestrado Kevin Spacey, con el que entablará una relación de maestro discípulo que funciona bien a lo largo de la película y que es, seguramente, lo más reseñable del último trabajo de Danny Strong, su director y guionista.

Hay cierta arrogancia intrageneracional, algo de humanidad y mucho criterio literario que da gusto ver.

Desde entonces hasta llegar a la creación e impresión de “El guardián entre el centeno”, el metraje recoge todo un rosario de penurias que ocupan al escritor y que conformaran su personalidad y su quehacer literario.

La endogamia del mundo editorial, el postureo intelectualoide de los años cuarenta y cincuenta, sus fracasos amorosos y los locos de Salinger, aquellos que con sus gorras de cazador se apostaban frente a su casa para preguntarle por qué le habían encerrado en una novela, aderezan “Rebelde entre el centeno” que desde el viernes 4 de mayo estará en los cines españoles.

Ricardo Morales Jiménez

 

Ficha técnica:

 

Polonia, 2017

Dirección: Danny Strong

Duración: 106 min.

Distribuidora: Black Label Media, Filmax

Género: Drama, biográfico

 

 

 

Categories: Notícies d'Esglèsia

Mi querida cofradía

Pantalla 90 (CEE) - Dm, 08/05/2018 - 2:09pm

Mi querida cofradía 

Público recomendado: adultos

Como no podía ser de otra forma, estamos encantados en reivindicar a las mujeres para que ejerzan cualquier ocupación o actividad en la sociedad, también en puestos directivos en asociaciones de todo tipo, como es el caso de las cofradías y hermandades de Semana Santa. Es lo que persigue Carmen (Gloria Muñoz: Las furias, Llueven vacas, La vida inesperada…) por su compromiso y dedicación a la de su pueblo en Mi querida cofradía, de la directora malagueña Marta Díaz de Lope Díaz (Perdices, Los inocentes, Los pestiños de mamá…) en su nueva película.

Repleta de humor y de situaciones hilarantes, Marta, también coguionista, plantea en clave feminista la lucha de Carmen por presidir la hermandad a la que ha dedicado más de treinta años de su vida, frente a la candidatura de quien obtiene finalmente ese puesto, Ignacio (Juan Gea: El perro del hortelano, GAL, El palo…), gracias a una trama en la que está implicado el cura de la parroquia donde se aloja la hermandad.

Tras ocupar el cargo, Ignacio va a la casa de Carmen con una doble intención: consolarla y, al mismo tiempo, advertirle que ese puesto jamás será para ella porque siempre ha sido ocupado por hombres. Amoscada por el planteamiento taxativo del nuevo presidente de la hermandad, Carmen se ofusca y provoca involuntariamente un “accidente” al nuevo presidente de la cofradía.

Fuera de juego aquel y ante la inminente salida en procesión de la Virgen en Semana Santa, Carmen deberá tomar el control para evitar el fracaso, puesto que existen muchas gestiones que resolver ante la inminente salida del paso. Su personaje es el de una mujer que se debate entre la tradición y la modernidad al frente, coyunturalmente, de la cofradía, puesto que fueron las socias de la hermandad quienes la votaron mayoritariamente a ella para que cambiara los usos masculinos seculares de la asociación.

Fantástica en la interpretación y genialmente dirigida por Marta Díaz, Gloria Muñoz se encumbra deliciosamente en un papel lleno de matices, que transitan entre la exageración de las situaciones y la candidez con la que ella las aborda. Le acompañan en este comedia de enredo su hija (Pepa Aniorte: Cuerpo de élite, Rumbos…) y la vecina (Carmen Flores: Los pestiños de mamá, Norte, Lunático…), quienes dan robustez, enjundia y amplían carrete humorístico al filme.

Personajes sencillos, pero muy pegados a la tierra andaluza, que la directora malagueña conoce bien, no hay prácticamente descanso en el maremágnum cómico en el que nos lleva la directora y coguionista, junto a Zebina Guerra, de esta historia sureña, que podría ser de cualquier lugar con otros encartes.

El humorismo se va convirtiendo en crítica y reivindicación feminista en el tramo final de la película (las acompañantes de la Virgen rompen la tradición y deciden salir pintadas los labios, con escotes y faldas más cortas…), al que no le duelen prendas para “cargar” contra el cura que regenta la parroquia, al que presentan como apoyatura y sustentador de usos machistas en la forma de dirigir la cofradía, a cualquier precio.

Al desarrollar la crítica final con trazos gruesos, Marta Díaz y Zebina Guerra desechan profundizar en el sustrato secular de estas manifestaciones de la religiosidad popular y cómo las mujeres podrían insuflarlas nueva vitalidad. Si todo consiste en reivindicar menos centímetros de falda, profundidad de escotes y maquillajes, no valdría la pena dedicar varias décadas de la vida a estos menesteres, ni para unas ni para quienes apuesten por lo contrario. Se trataría únicamente de incidir en lo aparente y no en lo esencial.

 

 

 

Título original: Mi querida cofradía – 2018 España

Duración: 87 min

Dirección: Marta Díaz

Guion: Marta Díaz, Zebina Guerra

Música: Javier Rodero

Fotografía: Vanesa Sola

Reparto

Gloria Muñoz,  Pepa Aniorte,  Carmen Flores,  Juan Gea,  Rocío Molina, Joaquín Núñez,  Alejandro Albarracin,  Manuel Morón,  Rosario Pardo

Productora

Escac Films / La Zanfoña / Sacromonte Films / Canal Sur Andalucía / Movistar+ / Televisión Española (TVE)

Género: Comedia | Religión. Comedia dramática

 

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Vengadores: Infinity war

Pantalla 90 (CEE) - Dv, 04/05/2018 - 8:10am

Vengadores: Infinity war 

Público recomendado: Jóvenes

Diez años después de la inauguración del universo compartido de Marvel Studios (con Iron Man, de John Favreau) llega la culminación de esta macro-franquicia con Infiity War, un mastodonte inabarcable en cuanto a ambición, personajes, duración y taquilla.

Los Vengadores siguen esparcidos por distintos puntos del universo, momento que aprovecha el poderoso Thanos para efectuar una amplia ofensiva que le permita adquirir todas las Piedras del Infinito y así poder acometer su plan maestro: eliminar a la mitad de seres vivos del universo.

El experimento de universo compartido de Marvel, en que se han cruzado franquicias individuales y películas corales, ha marcado sin duda el cine comercial de la última década. El enorme éxito de Los Vengadores en 2012 desató en el resto de estudios de Hollywood una fiebre por construir sus propios universos narrativos. El mayor rival, el basado en los comics de DC (a cargo de Warner), tuvo altibajos hasta estrellarse con el fracaso de Liga de la Justicia. Esto deja el camino despejado a la franquicia Marvel, y con esta Infinity War han dado un golpe de autoridad con unos números en taquilla demenciales.

Cuando nos posicionamos frente a un fenómeno de esta naturaleza, es muy difícil hacer valoraciones cinematográficas normales. No hace falta más que asistir a alguna de las primeras proyecciones del film (pobladas por fans de Marvel que viven la experiencia a un nivel casi religioso) para detectar que Infinity War tiene más valor como evento socio-cultural que como película en sí.

Las bondades de la película, en cualquier caso, están circunscritas sobre todo al terreno del espectáculo: las enormes secuencias de acción son espectaculares, la interacción entre personajes tan diversos y atractivos resulta emocionante, y además en esta ocasión Marvel se sale de su cómoda fórmula habitual, para ofrecernos una dosis mayor de seriedad y dramatismo. Por mucho que sepamos que los trágicos acontecimientos que presenciamos son reversibles, eso no resta un ápice de auténtica emoción y es de alabar la valentía de la compañía al apostar por esta historia y esta resolución (que es más bien un cliffhanger que se resolverá en la siguiente película).

Temáticamente, es interesante cómo se repite la idea de sacrificio desde diferentes perspectivas. En una situación en que está en juego un bien mayor, el destino del universo nada menos, varios personajes toman la decisión aparentemente errónea de defender una vida particular. El hecho que se apunta es que posiblemente sea finalmente la decisión correcta, y que, como se decía en La lista de Schindler, “quien salva una vida, salva al mundo entero”.

También cabe destacar al villano de la función, Thanos, dotado de una solemnidad y una dimensión muy superior a la de la galería de malvados que ha desfilado por el universo Marvel, uno de los aspectos más deficientes de esta macro-franquicia. Thanos tiene poderosas motivaciones, determinación para llegar a las últimas consecuencias, e incluso matices redimibles a través de la relación con su hija adoptiva, Gamora (en ese sentido, no es casual que su decisión sobre ella sea la contraria a la adoptada por otros personajes frente al dilema del “bien mayor”).

Sin embargo, todos estos elementos positivos no pueden disimular que nos hallamos ante una película que carece totalmente de estructura y cohesión narrativa. Suele ocurrir cuando dividen una historia en dos películas (como pasó con las últimas de Harry Potter), la sensación es que estamos presenciando la mitad de una historia, y que inevitablemente se ha estirado para llegar a una duración adecuada a este tipo de épica. Así, nos encontramos con una película que no consigue abarcar todos los frentes que abre con soltura, con lo cual muchas de las tramas se quedan estancadas durante muchos momentos. La progresión y la unidad narrativas brillan por su ausencia.

También asistimos a una disparidad de tonos muy llamativa, con tramas y secuencias enormemente dramáticos, y otras exageradamente cómicos, resultando en un montaje con sensación de zapping entre películas distintas.

En definitiva, una película narrativamente muy deficiente, pero con tal cantidad de espectáculo, emoción y personajes atractivos que la balanza se acaba inclinando hacia el lado positivo.

FEDERICO ALBA

 

(Avengers: Infinity War, EE.UU., 2018)

Dirección: Joe Russo. Anthony Russo.

Guion: Christopher Markus, Stephen McFeely.

Intérpretes: Robert Downey Jr., Josh Brolin, Benedict Cumberbatch, Chris Hemsworth, Chris Pratt, Zoe Saldana, Tom Holland, Chris Evans, Scarlett Johansson, Mark Ruffalo, Paul Bettany, Elizabeth Olsen.

Música: Alan Silvestri.

Duración: 149 minutos.

Género: Fantástico.

Categories: Notícies d'Esglèsia

Operación huracán

Pantalla 90 (CEE) - Dv, 04/05/2018 - 8:04am

Operación huracán 

Público recomendado: Todos los públicos

Un nuevo filme de catástrofes visita nuestras pantallas: Operación huracán, de Rob Cohen, director, guionista y productor estadounidense, responsable de filmes como Corazón de Dragón, XXX y La momia. La tumba del emperador. En este hay mucha lluvia, efectos especiales y volvemos a encontrarnos con Ben Cross, el actor inglés que en 1981 fuera atleta para clasificarse en los juegos olímpicos de 1924 en Carros de Fuego, cinta que obtuvo cuatro Oscar a la mejor película, guion, música (Vangelis) y producción.

Con la que nos ocupa ahora —serían un dislate las comparaciones—, hace un papel secundario de comisario de policía en una pequeña ciudad de Alabama por la que va a pasar un huracán de escala 5. Del fenómeno atmosférico, Will Rutledge (Toby Kebbell: La isla calavera, Ben-Hur, El consejero…), meteorólogo y experto en estos fenómenos, vaticina como uno de los más catastróficos de los últimos tiempos.

En el lugar, hay también un edificio federal encargado de destruir dinero retirado del mercado. Para este fin, llegan al lugar un convoy de camiones cargados de billetes, comandados por la agente federal Casey Corbyn (Maggie Grace: Venganza 3, Noche y día, Sed de venganza…) y, sin conexión con ella, un grupo de individuos (¿Pura coincidencia?) con un “plan”.

El filme se sube al “carro” de los vientos actuales proclives al protagonismo de la mujer en facetas varias (asumir el mando, conducir un tráiler, tirotearse con delincuentes y mantenerlos a raya, entrar en el ojo del huracán…), o incorporar nuevas sensibilidades sociales al cine, como las alusiones al cambio climático que realiza el meteorólogo Will con relación al incremento en la violencia destructiva de los ciclones.

Operación huracán se cimenta en notables efectos especiales, a los que acompaña también la calidad del sonido, que dan verosimilitud a la vivencia del tifón por los protagonistas y antagonistas. Le resta credibilidad a la historia, la suficiencia con que abordan las dificultades algunos de los héroes, como Will, que más parece un marine encubierto que un científico pausado y cerebral, y su hermano Perkins (Ralph Inesso: La bruja, Grandes esperanzas, Rady player one…) que, aunque fue militar, vive inmerso en una crisis personal.

Esta prepotencia se exhibe también en declaraciones fanfarronas y en diálogos simples, que no sencillos, que transitan por manidos territorios. Convendría que alguien aconsejara a los guionistas de este tipo de argumentos que estos ganarían bastante con algo más de enjundia en los parlamentos (no hablamos de ser más sofisticados) de los personajes, porque les harían más interesantes e imprevisibles y marcando distancias de los “lugares comunes” en los que nos tienen acostumbrados una buena parte de producción cinematográfica del género.

 

Título original: The Hurricane Heist – Reino Unido 2017

Duración: 100 min.

Dirección: Rob Cohen

Guion: Jeff Dixon, Scott Windhauser

Fotografía: Shelly Johnson

Reparto:

Toby Kebbell,  Maggie Grace,  Ryan Kwanten,  Ralph Ineson,  Ben Cross, Melissa Bolona,  Natacha Karam,  Christian Contreras,  Mark Rhino Smith, Patrick McAuley,  Stuart McQuarrie,  Brooke Johnston,  Ed Birch, Jamie Andrew Cutler,  James Barriscale,  Jimmy Walker,  Moyo Akandé, Mark Basnight,  Keith D. Evans,  Veselin Troyanov,  J.R. Esposito

Género: Acción. Thriller | Robos & Atracos. Catástrofes

 

 

Categories: Notícies d'Esglèsia

La fábrica de nada

Pantalla 90 (CEE) - Dv, 04/05/2018 - 8:01am

La fábrica de nada 

Público recomendado: Adultos

La fábrica de nada viene respaldada por dos premios de prestigio como el Premio de la Crítica de Cannes Quincena de Realizadores y el Giraldillo de Oro en el Festival de Cine Europeo de Sevilla.

Este largometraje ha corrido a cargo del cineasta portugués Pedro Pinho, experto tanto en documentales como en largometrajes. Este su segundo trabajo, tras The end of the world. Este realizador se decanta por el cine de denuncia social para contarnos el drama del desmantelamiento de una empresa potente y la lucha de esos trabajadores por defender sus derechos. La cinta transmite sinceridad y, en mi modesta opinión, no está demasiado politizada, detalle que se agradece. El ritmo es pausado, facilitando la reflexión, aunque los más de 170 minutos de metraje se antojan excesivos porque algunas escenas son reiterativas.

El director declaró lo siguiente sobre la producción en cuestión: “En Portugal y Europa, los últimos años han causado una redefinición brutal de la manera en la que miramos el mundo. Una falta de perspectiva y discursos válidos sobre el presente es lo que normalmente nos han hecho sentir inefectivos. La fábrica de nada emerge de ahí. El cierre de una fábrica de ascensores (una de las muchas que cierran cada mes a las afueras de Lisboa) funciona como un microcosmos y una parada donde explorar dramáticamente las texturas y las consecuencias del sentimiento de impotencia que la mayoría de la gente siente en esos momentos. Con la sombra de la bancarrota, los personajes intentan seguir a flote y buscan maneras de encauzar sus vidas. Conducidos por un sentido de urgencia y una especie de instinto vital que prevalece, ya que son testigos del colapso de sus trabajos y de las instituciones en las que creen, se ven forzados a embarcarse, con miedo y reticencia, en una experiencia nunca vista, una aventura colectiva.”

El trabajo de los actores nos parece muy logrado. Te crees realmente lo que te están contando porque se introduce en el alma de cada personaje y percibes lo que piensan y sienten.

La película defiende la dignidad del trabajador, que es el eslabón más débil de la cadena de producción, porque se encuentra indefenso ante los vaivenes empresariales o las crisis económicas, pero a la vez muestra la impotencia del empresario ante una situación que le supera. El debate más interesante es el que se produce entre un sindicalista que plantea los problemas desde la perspectiva marxista frente a otro que cuestiona ese enfoque.

El discurso de esta película no me ha parecido demagógico porque analiza el problema desde varios ángulos no dejando bien ni a empresarios ni a sindicatos e incluso algún que otro trabajador, dejando abierta la puerta de la esperanza, ya que abre el melón de las cooperativas y la autogestión de los propios participantes. Llama la atención una chica en una situación de privilegio encargada del desagradable cometido de los despidos, puesto que intenta hacer ver a esa crisis como una oportunidad para desarrollarse como persona, pensamiento no coincidente con algunos empleados que tienen muy difícil acceder de nuevo al mercado laboral.

Título: La fábrica de nada (2017)

Director: Pedro Pinho

Reparto: Carla Galvâo, Dinis Gomes, Américo Silva y José Smith Vargas.

 

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12 Valientes

Pantalla 90 (CEE) - Dv, 27/04/2018 - 2:05pm

12 Valientes 

Público recomendado: Adultos S 

12 Valientes narra la historia, basada en hechos reales, de un grupo de 12 soldados de EEUU que, tras el ataque a las Torres Gemelas en el 2001, llevó a cabo una operación de contraataque en Afganistán contra Al Qaeda.

La película, llena de intensas escenas donde no cesa el sonido de ametralladoras, bombas y gritos al aire, con violencia explícita y alguna salpicadura, cuenta con un buen surtido de acción. En el otro lado de la balanza, la trama se desarrolla con diálogos y situaciones muy de frases hechas, bonding intercontinental y americanadas levando el hilo argumental minuto a minuto, con consejos morales a calzador para poner un poco en jaque a los protagonistas.

Los personajes que guían la trama, por su parte, son, desafortunadamente, super-brave-warrior-prototypes, con Chris Hemsworth a la cabeza. El retrato a la americana de personas fuertes, infatigables y de voluntad infranqueable, sin mayores dilemas al encontrarse en el infierno que decirle a sus esposas e hijos antes de irse que prometerán volver con vida, aleja de todo lo potencialmente dramático que coexiste con una situación bélica, reduciendo el enfoque a tiros, explosiones y frases de superhombre. Hay un cierto inciso en el drama que supone el desplazamiento a zona hostil, con las dificultades y horrores que puede comportar el simple acto de tomar un helicóptero para internarse en terreno enemigo. Este tipo de situaciones, sin embargo, no abundan.

En definitiva, 12 Valientes ofrece un rato emocionante, un viaje intenso y un gran himno a América, pero no ahonda en temas que trasciendan la acción y los héroes cinematográficos de escaparate.

 

Ficha técnica:

(2018), EEUU

Dirección: Nicolai Fuglsig

Interpretación: Chris Hemsworth, Michael Shannon, Michael Peña, William Fichtner

Duración: 130 min

Distribuidora: EntertainmentOne

 

 

 

Categories: Notícies d'Esglèsia

Sanz: Lo que fui es lo que soy

Pantalla 90 (CEE) - Dm, 24/04/2018 - 2:38pm

Sanz: Lo que fui es lo que soy  

Pública recomendado: Jóvenes y adultos

El pasado verano de 2017 se cumplía el 20 aniversario de Más, el disco español más vendido con más de 12 millones de copias. Su protagonista: Alejandro Sánchez Pizarro, más conocido como Alejandro Sanz. Esta es la línea argumental sobre el que pivota el documental sobre el cantante madrileño, titulado Sanz: Lo que fui es lo que soy, realizado por Óscar García Blesa, Mercedes Cantero, Alexis Morante y Gervasio Iglesias, y con la producción de Telecinco.

El filme recoge, entre otros, momentos familiares en fotografías, grabaciones caseras y retrospectivas de Sanz, nacido en el barrio madrileño de Pueblo Nuevo y establecido posteriormente a los ocho años en Moratalaz. De padre y madre gaditanos, vinieron a Madrid donde nació él y su hermano Jesús. De su padre, Jesús Sánchez Madero, Alejandro aprendió a amar la música desde pequeño, porque era cantante profesional que recorría España constantemente. Sanz lo recuerda en el documental y subraya el coraje de su madre para sacar sola adelante a la familia.

Los realizadores de este biopic han recorrido las distintas etapas de la vida del cantante. De adolescentes, dirá Alejandro “cantaba con un amigo en el puente que une Moratalaz con La Estrella y nos hacíamos a la idea que las luces de los coches eran mecheros encendidos en un concierto”.

Grabó su primer disco a los 20 años,  Los chulos son pa’ cuidarlos (de estilo techno-flamenco), que no ha querido recoger en su discografía oficial, al no quedar contento. Su productor fue Miguel Ángel Arenas “Capi”, como también del segundo, esta vez publicado por la Warner Music, Viviendo deprisa (1991), verdadero despegue de Sanz tras pasar por tugurios de toda índole.

Su entrega a la pasión musical, edificada en una vocación inquebrantable para estar cierto de que para eso había nacido, le llevó a promocionar su disco en conciertos en todo tipo de locales de la geografía española. Trabajo incansable que le dio a conocer y con el que la gente se enganchó a temas como Pisando fuerte y Se le apagó la luz.

Generoso con el esfuerzo, ese periplo lo agrandó posteriormente, como recoge el filme, en su gira por distintos países de Sudamérica y de Europa, llevando sus canciones de Más, verdadero punto de inflexión en su carrera. Su Corazón partió estuvo 70 semanas en las listas musicales de varias naciones.

Bien trenzado en un montaje pertinente por los directores Óscar García Blesa, Mercedes Cantero, Alexis Morante y Gervasio Iglesias, también han recogido la centralidad en la vida del cantante madrileño de sus raíces sureñas con el flamenco (su amistad con Paco de Lucía y otros artistas andaluces) y los ritmos aledaños, que Sanz ha sabido imbricar en el pop con su voz “arenosa”.

El filme aúna los momentos duros del artista con la separación de su primera mujer, Jaydy Michel, que no fue reconocido en ninguno de los países de los contrayentes. En 2005 se divorciaron, año en el que también murió su padre, que sumió —y así lo vemos en la cinta— a Sanz en una pena profunda. A esto se unieron denuncias de algunos colaboradores suyos.

En la personalidad de Alejandro Sanz, hay una impronta neurálgica que es su pasión familiar. “Las navidades nos juntamos toda la familia para celebrarla, en ella asisten más de 90 primos”, afirma, en un cortijo que compró exprofeso para las reuniones familiares (momentos en los que juega a la cartas con sus tíos o bromea con los primos). Lugar que no podrán vender nunca sus hijos, “porque es para que la familia siga unida”, subraya.

En él, rodeado de naturaleza, los realizadores de Sanz: Lo que fui es lo que soy dan el protagonismo de línea de tiempo sobre el que engarzan los momentos de la vida del artista. En esa finca, pondrán casi el epílogo con la visita de Alejandro a una pequeña ermita, único momento que recoge la impronta religiosa de Sanz inculcada, suponemos, en la idiosincrasia familiar. El final irá al principio con retazos del gran concierto ante más de 60.000 personas en el estadio de fútbol de Vicente Calderón, que dio en junio del pasado año.

 

Sanz: Lo que fui es lo que soy

Dirección: Óscar García Blesa, Mercedes Cantero, Alexis Morante y Gervasio Iglesias.
Producido: Telecinco.

 

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Un lugar tranquilo

Pantalla 90 (CEE) - Dm, 24/04/2018 - 12:19pm

Un lugar tranquilo 

Público recomendado: Adultos
Un lugar tranquilo es una típica película de Hollywood aunque excepcionalmente bien envuelta. Tanto, que casi parece una cinta independiente realizada por un estudio miserable en los márgenes del sistema, pero no. Detrás de Un lugar tranquilo está, nada menos que Michael Bay, director de taquillazos como Dos policías rebeldes, La roca, Armageddon o la saga Transformers, que aquí, en cambio, ejerce como productor. Ya se que de dirigir a producir hay un salto importante pero es que el señor Bay lleva apadrinando películas de terror, más o menos del estilo de Un lugar tranquilo desde el año 2003, cuando estrenó el remake de La matanza de Texas. Y no es que hayan sido muy buenas. Es verdad que tampoco han sido espantosas, pero buenas, lo que se dicen buenas, no hay ninguna. De hecho, hay más malas que buenas, pero no nos vamos a meter en semejante berenjenal ahora.

El caso es que Un lugar tranquilo, siendo más de lo mismo, lo es al menos de una forma radicalmente distinta. Les pongo en situación. La película nos traslada a un mundo devastado por unas extrañas criaturas. De dónde han salido y lo que son, es lo de menos, lo que sí importa es que son ciegas y lo más importante, tienen el sentido del oído extraordinariamente desarrollado. De hecho, es tan peligroso hacer el más mínimo ruido que los personajes se comunican a través del lenguaje de signos.

Todo esto provoca algo realmente interesante y al mismo tiempo verdaderamente radical y arriesgado y es que en esencia, Un lugar tranquilo sea una película muda. Habrá, a lo largo de su escueta hora y media, cuatro minutos de diálogo, y pare usted de contar. Eso sí, esto no significa que el film no funcione, incluso que no sea emocionante y lo que es más, que al final no deje de ser más de lo mismo.

Y si un largometraje a efectos prácticos, mudo, funciona, es porque la película está bien hecha. Podrá gustar más o menos, pero no se le puede negar que detrás había quien sabía cómo hacer las cosas. De hecho, el único problema que podría tener Un lugar tranquilo es que al final, lo que nos propone la historia lo hemos visto un millón de veces: que la familia que lucha unida permanece unida. Lo interesante de Un lugar tranquilo es cómo se nos plantea esta historia, sus detalles, su planificación, sus ruidos, sus gruñidos, sus (escasos) gritos y sus (contados) disparos.

De todos modos, insisto, no me cansaré de decirlo, al final Un lugar tranquilo es cierto que es más de lo mismo. La cosa se puede intuir más o menos a los primeros diez minutos de haber empezado la película. Pese a todo, tampoco me cansaré de decirlo, vale la pena darle una oportunidad. Tiene escenas muy bien rodadas y además la familia es el hilo conductor de la película, por lo que implica enfrentarse a una amenaza unida, por lo que conlleva romper el núcleo familiar y por el detalle de que la madre esté embarazada. Atentos a la escena del parto. Como no podría ser de otro modo, en el peor momento…

De todos modos, como buena película que, insisto una vez más, en el fondo, es más de lo mismo, aunque esté calificada como una película de terror, miedo da el justito. Las escenas de sangre no son muy abundantes si es que hay alguna y en conjunto el producto está pensado para que sea visto de forma masiva sin provocar excesivos traumas. Eso sí, insisto en insistir, vale la pena verla solo por lo que supone hacer algo, en el fondo, tan convencional como radical, como Un lugar tranquilo.

Ramón Monedero

Ficha técnica:

(A Quiet Place)

(Estados Unidos, 2018)

Dirección: John Krasinski

Interpretación: Emily Blunt (Evelyn Abbott), John Krasinski (Lee Abbott), Millicent Simmonsd (Regan Abbott), Noah Jupe (Marcus Abbott), CadeWoodward (Beau Abbott), Leon Russom (Hombre en el bosque) y Doris McCarthy (Mujer en el bosque).

Duración: 95 min.

Distribuidora: Universal Pictures International

Género: Terror

Categories: Notícies d'Esglèsia

Fireworks

Pantalla 90 (CEE) - Dm, 24/04/2018 - 9:58am

Fireworks 

Público recomendado: Jóvenes – Adultos.

Vacaciones de verano en una ciudad costera. Después de que se celebre el festival de fuegos artificiales, Nazuna se trasladará a otro instituto como consecuencia del nuevo matrimonio de su madre. Ella trata de convencer a Norimichi para que se escape de la ciudad con ella, sin embargo, a causa de su madre, él se convierte en un simple observador y no la ayuda. Agobiado por el pensamiento de que debería haber actuado de forma diferente, Norimichi lanza una misteriosa esfera luminosa que le permite regresar al pasado. ¿Podrá cambiar el destino de ambos?

Es un hecho: el cine de animación japonés está arrasando en el mundo entero. Y es que desde la llegada de Your Name parece que no dejamos de recibir y de redescubrir pequeñas joyas de este género que en un principio parecía estar enormemente dominado por los estudios americanos. Sin embargo, afortunadamente este estigma está desapareciendo poco a poco y se están abriendo las puertas a un cine mucho más incluyente con films de diferentes procedencias. En esta ocasión hablaremos precisamente de la última película del productor de Your Name: FireWorks, la cual está dirigida por Nobuyuki Takeuchi (animador de films como Ponyo o El viaje de Chihiro) y Akiyuki Shinbo.

El estudio apuesta por una representación del amor desde una perspectiva de inocencia y juventud, mientras que a su vez se pone de manifiesto la muy recurrente cuestión de los viajes en el tiempo. Su historia, basada en la telenovela y película homónimas de Shunji Iwai (1993), resulta original y presenta un toque de incertidumbre y cierta magia durante todo el film. Sin embargo, en muchas ocasiones peca de repetitiva y de poca cohesión entre escenas.

En general su animación es buena, pero la calidad en el detalle de los personajes y de sus movimientos no es nada fuera de lo común. Su estilo narrativo es bastante simple, y aunque en ciertos momentos sí que desborda en efectos con aspecto 3D con gran colorido, termina siendo más una exageración a la hora de exhibir las situaciones y los ambientes, de tal forma que en vez de resultar imaginativos, acaban por ser no creíbles, algo extraños, e incluso difíciles de comprender.

Centrándonos de nuevo en el argumento, es muy interesante lo bien que los guionistas han conseguido captar esa sensación que todos hemos tenido alguna vez sobre querer volver atrás en el tiempo y cambiar algo que no ha salido como esperábamos. Normalmente el desenlace de este tipo de películas recae sobre las acciones de los personajes donde por más que vuelven al pasado algo siempre termina saliendo mal. Sin embargo, FireWorks opta por representarnos esto mediante la creación de mundos totalmente paralelos, dando a entender que las cosas son como son, y que si quisiésemos cambiar algo que ya ha ocurrido y que estaba destinado a pasar, tan solo estamos pretendiendo vivir en una realidad que no existe, porque realidad, solo hay una. Por eso la comparación con la pregunta de los fuegos artificiales me resulta tan poética y tan acorde con lo que quiere expresar el film.

Para concluir, podemos afirmar que la película es visualmente agradable, con un trasfondo muy bonito sobre la aceptación de las injusticias de la vida, la amistad y el amor de instituto. Los sueños tienen un peso importante durante todo el largometraje y se mezclan en su expresión tanto narrativa como visual, creando una pieza extraña, pero única en su estilo. Sin duda, su éxito no irá más allá que el de su duración en cartelera, aunque tampoco pasará desapercibida.

 

Ana Mirón Campos.

 

 

 

Ficha técnica:

(Uchiage Hanabi, Shita Kara Miru ka? Yoko Kara Miru ka?, 2017 ,Japón.)

Director: Akiyuki Shimbo, Nobuyuki Takeuchi

Productora: Shaft.

Distribuidora: Selecta Visión.

Duración: 90 minutos.

Género: Animación, Romance, Drama, Fantasía.

Categories: Notícies d'Esglèsia

Los hambrientos

Pantalla 90 (CEE) - Dll, 16/04/2018 - 2:06pm

Los hambrientos 

Público recomendado: Adultos

Lo habitual en las películas de zombis es que los muertos vivientes no sean más que una excusa que se utiliza para poner en evidencia las miserias de los seres humanos. Es decir, los zombis son detonantes aunque ellos no son los que realmente deberían interesar. Sin embargo en Los hambrientos la cosa cambia. Ignoro si se hizo de forma premeditada o no pero en el film de Robin Aubert los protagonistas humanos son de lo menos interesante del conjunto. Están todos los que son habituales en películas como estas y no faltan las carreras, las casas, los cobertizos, los bunkers, la sangre y desde luego, un final abierto para imaginar qué deparará a sus protagonistas. De modo que en este sentido, todo es bastante previsible.

Los hambrientos deja de ser previsible cuando nos detenemos en sus zombis y en su enrarecida inteligencia. Son capaces de ejecutar emboscadas y parece que hasta pueden comunicarse por no mencionar esa inquietante tendencia que tienen a construir cosas con los desechos de una sociedad que andan devorando.

Al mismo tiempo, Los hambrientos es interesante por cómo se nos expone el drama. Ajeno a las correrías propias de las películas de zombis y al nerviosismo que suele invadirlas la cámara de Aubert es casi ascética, contemplativa, con lo que sucede delante de ella y, esto es importante, a su alrededor.

Las cosas pasan delante de la cámara pero también en su entorno y a veces las vemos y otras no pero no importa porque siempre las percibimos y eso es lo importante. En Los hambrientos los zombis andan confeccionando su propia sociedad cuando la que estaba ahí aún no se la han comido.

Es una película complicada. Seguramente deje un poco frío a los fans del género aunque esté proponiendo cosas nuevas. Al mismo tiempo es muy probable que escandalice al resto, poco acostumbrado a determinadas escenas de sangre y a un sentido del humor progresivamente negro.

Esto no quiere decir que Los hambrientos no tengas sus virtudes. Es una cinta interesante y además propone cosas nuevas. Recomendable aunque con matices.

Ramón Monedero

Ficha técnica:

(Les affamés)

(Canadá, 2017)

Dirección: Robin Aubert

Interpretación: Marc-André Grodin (Bonin), Monia Chokri (Tania), Charlotte St-Martin (Zoé), Micheline Lanctot (Pauline), Marie-Ginette Guay (Thérèse) y Brigitte Poupart (Céline).

Duración: 103 min.

Distribuidora: La aventura

Género: Terror

Categories: Notícies d'Esglèsia

Proyecto Rampage

Pantalla 90 (CEE) - Dll, 16/04/2018 - 12:19pm

Proyecto Rampage 

Público recomendado: jóvenes

Una nueva película de monstruos que invaden y destruyen la ciudad se estrena en cines: Proyecto Rampage, de Brad Peyton (San Andrés, Como perros y gatos: La venganza de Kitty Galore), adaptación de un videojuego de los años 80 del mismo nombre, donde cada jugador “pilota” su monstruo para laminar ciudades. En la versión cinematográfica, Davis Okoye (Dwayne Johnson: Jumanji: Bienvenidos a la jungla, Baywatch: Los vigilantes de la playa) es su protagonista.

El inicio promete con buenas escenas de una estación espacial en “problemas”, motivados por un “ser extraño” en su interior, a las que continúan otras con el amaestrador de gorilas Okoye, con unos diálogos inteligentes. Entre él y George, un gorila albino, existe una relación amistosa gracias a la comunicación por signos que Okoye ha enseñado al simio, por cierto muy bien caracterizado.

Todo se va al traste cuando la cápsula en la que viajaba la única superviviente de la estación espacial explota y se precipita contra la tierra. En ella viajan unas fórmulas, elaboradas por una empresa genética, capaces de mutar el crecimiento a quienes les afectan (en este caso animales) y uno de ellos será George. Pero no solo él, sino un lobo y una especie de cocodrilo. Los tres bichos gigantes e indestructibles arrasan lo que se encuentran.

La actuación destructiva de los animales está muy bien planteada y contiene un desarrollo con buenos efectos especiales que confieren una acción trepidante que va en aumento a medida que se acerca el final del filme

Por su parte, los actores están dirigidos profesionalmente. Al musculoso Dwayne Johnson le acompaña Naomie Harris (Moonlight), una científica a la que echaron de la empresa genética. Hay un agente federal que da el toque de humor y que “relaja” el ambiente “terrorífico” del filme.

No obstante, el carácter repetitivo de las actividades animalescas en su periplo destructivo y, el sacrificio de Okoye para recuperar a su amigo George de la paranoia inducida por los maquiavélicos empresarios genetistas, tal vez no basten para retener el interés del espectador. Es sabido que lo mucho cansa, por lo que conviene administrar siempre las dosis.

La relación de películas de animales gigantes destruyendo a sus anchas es notable, y no todas cuentan con los suficientes mimbres para provocar un interés continuado por parte de espectadores más exigentes. Por supuesto, siempre habrá otros muchos que les bastará para cambiar las rutinas laborales de la semana.

 

Enrique Chuvieco

 

Título original: Rampage – EE.UU – 2018

Director: Brad Peyton

Reparto:

Dwayne Johnson, Naomie Harris, Joe Manganiello, Marley Shelton, Jeffrey Dean Morgan.

Género: Acción, Aventura, Ciencia ficción

Duración: 107 minutos

 

Categories: Notícies d'Esglèsia

1945

Pantalla 90 (CEE) - Dc, 11/04/2018 - 12:38pm

1945 

Público recomendado: jóvenes

¿Cómo trasladas a la gran pantalla una historia del Holocausto, sin que suene ya a algo visto, manido y agotado por los cuatro costados? Cuesta a horrores imaginar el tremendo trabajo que tuvo que llevar a cabo László Nemes para situar su historia desde un punto de vista original para contarnos lo que acontece en El hijo de Saul, a pesar que las inevitables comparaciones que sufre con La zona gris, mucho más dura y narrativamente más sencilla. A estas alturas, confiamos más en lo europeos en los de “el otro lado del charco” para ver películas o series sobre los hecho de la II Guerra Mundial. Por ello, en los últimos años hemos tenido varias obras que nos han complacido por mostrarnos una realidad desde otras perspectivas. 1945 es una de esas películas: una virtuosa pieza desde el punto de vista técnico, pero que no consigue sacar toda la miga que podría tener la interesante propuesta.

Recién acabada la guerra, un pueblo de Hungría se prepara para la celebración de una boda, a la que vez que se anuncia la llegada de dos antiguos habitantes judíos del lugar. Por momentos, por la portentosa composición de planos, el director juega a ser el Michel Haneke de La cinta blanca por varios motivos: su fotografía en blanco y negro,  que en este caso otorga a la cinta el aire trágico que Europa poseía tras el fin de la sanguinaria batalla; su simbolismo implícito en un historia con moraleja final y tono casi bíblico; sus personajes, condenados desde el principio de la cinta y sin posibilidad de alcanzar la salvación; la estructura narrativa, donde la historia es una mera excusa para pintarnos un lienzo con los distintos habitantes del pueblo húngaro. Todo ello, eso sí, bajo una un manto místico a lo Béla Tarr en su intensa  Sátántangó. Sin embargo, los vaivenes de los ciudadanos no le permites a su realizador conseguir un equilibrio firme que apoye todo el conjunto y ocurre por un motivo: la mayoría de los personajes están poco desarrollados para lo que Ferenc Török quiere sustentar en base a cada uno de ellos. Incluso podríamos culpar de estereotipar ciertos comportamientos o hacer demasiado evidentes. A pesar de todo, como ya se ha dicho, visualmente es una obra sobresaliente: la fotografía sobreexpuesta del experimentado Elemér Ragályi consigue encerrar todo el aire a tragedia que se palpa desde el principio el film.

En definitiva: una película que nos habla de la culpa y la hipocresía del pueblo europeo durante la II Guerra Mundial, y que crítica con dureza el costumbrismo del pueblo húngaro. A pesar de todo el resultado queda a medias de lo que podría haber sido, relegando su nota a una calificación menor.

Ficha técnica:

Título: 1945

Director: Ferenc Török

Año: 2017

País: Hungría

 

Categories: Notícies d'Esglèsia

Juego de ladrones: El atraco perfecto

Pantalla 90 (CEE) - Dll, 09/04/2018 - 2:17pm

Juego de ladrones: El atraco perfecto 

Público recomendado: jóvenes

A veces no está nada clara la distinción en los métodos utilizados por los policías y los delincuentes, como nos exponen las noticias que nos llegan con cierta asiduidad desde Estados Unidos. Y parece también que algunos filmes quieran borrar esa delgada línea roja de separación a favor de, a priori, una “justicia” más expeditiva para atrapar a los “malos”. Una muestra de ello es la última del director y guionista Christian Gudegast (Objetivo Londres, Diablo…) con Juego de ladrones: El atraco perfecto, que tiene como protagonista a Gerard Butler, encarnando al “Gran Nick”.

El actor escocés, que fuera estudiante de Derecho, dejó las leyes para dedicarse al cine (300, Mi querido Frankie, Gamer…) y en esta de Gudegast está al frente de un grupo de agentes dedicados a perseguir a ladrones de bancos, que en Los Ángeles parecen ser habituales (según los textos de los créditos iniciales, se produce un atraco cada 60 minutos).

Un “reputado especialista” en estos delitos es Merrimen (Pablo Schreiber: Nick Sobotka en la serie The Wire) que planea dar el gran golpe: desvalijar la Reserva Federal de los Ángeles, para lo cual se rodea de los personajes forzudos más patibularios Levi Enson (50 Cent), Donnie (O’Shea Jackson Jr.), entre otros.

Entre tanta reunión de músculos y ganas de ponerlos a funcionar en uno y otro bando —los agentes del orden no les van a la zaga—, el director, también guionista, se decanta por diálogos previsibles que descubren la psicología tosca de sus personajes. Lo extraño es que Christian Gudegast filme primeros planos de unos y otros —los de Nick son los más numerosos—, en los que únicamente observamos la hierática facial del teniente de la policía, que recurre a taparse el rostro (y con él a evitar la escena a cara descubierta) cuando ve en peligro la relación con sus dos hijas, tras pedirle el divorcio su mujer.

Llegamos a disponer de planos más “normales” para este tipo de películas cuando la banda de Merrime decide asaltar la Reserva Federal. Aparte de las persecuciones de automóviles —donde los realizadores estadounidenses son maestros—, hay más variedad de planos que acompañan a la acción. Son, sin duda, los mejores momentos del filme que se alarga hasta los 140 minutos de metraje. En el tramo final, asistimos a los protocolos para disponer de dinero por parte de las empresas de seguridad que realizan diariamente este trabajo: los distintos controles que hay que pasar (incluso para los externos que llevan comida rápida al personal), la vigilancia que se multiplica cuando sucede, por ejemplo, cortes de corriente, etc.

Destacar también en el guion el “despiste” que urde Merrimen al grupo de Nick y al resto del FBI y, la previsible, traca final de tiros entre “buenos” y “malos” con las más sofisticadas armas. Lo mejor queda para los últimos momentos del filme, pues hay un quiebro inteligente en el desenlace que apunta a una secuela.

Con sus aciertos y errores (simplicidad en los diálogos, excesivo metraje que lastra el filme, un encuentro “extraño” entre Nick y Merrime en la casa de la novia stripper de este último…), Juego de ladrones: El atraco perfecto es el prototipo de película que tiene un público fiel que persigue entretenimiento y soluciones sencillas para días de lluvia, como las que nos están llegando en las últimas semanas. Y que continúen… las lluvias, claro.

Enrique Chuvieco

 

 

Título original: Den Of Thieves – USA 2018

Director: Christian Gudegast

Guión: Christian Gudegast

Reparto:

Gerard Butler, Pablo Schreiber, 50 Cent, O’Shea Jackson Jr., Sonya Balmores, Cooper Andrews, Jordan Bridges, Oleg Taktarov, Destiny Lopez, Kaiwi Lyman-Mersereau, Mo McRae, Juan Gaspard, Dawntavia Bullard, Timothy Douglas Perez, Nick Loeb

 

 

Categories: Notícies d'Esglèsia

Ready player one

Pantalla 90 (CEE) - Dv, 06/04/2018 - 11:14am

Ready player one 

Público recomendado: Jóvenes

 Spielberg es siempre garantía de calidad y entretenimiento. Da igual si hablamos del Spielberg dramático (La lista de Schindler, The Post) como del fantástico (E.T. o Encuentros en la tercera fase). Sin embargo, como dice Federico Alba en su libro “El cine fantástico de Spielberg: padres ausentes, niños perdidos”, el género fantástico es el que mejor define su estilo y el que le otorgó el favor del público. Con Ready Player One no solo se confirma la solidez de Spielberg en el género fantástico, sino que lo hace con una de sus mejores películas, que será, sin duda, una de las mejores películas del año.

La película está ambientada en el año 2045, en un mundo dominado por lo virtual. El tiempo que ahora gastamos en redes sociales y aplicaciones, evoluciona hacia un revolucionario mundo virtual llamado Oasis: un lugar que, con tan solo unas gafas y una conexión, te permite ser otra persona y vivir grandes aventuras. Un día, el creador de Oasis muere, y a través de un vídeo grabado, confiesa haber escondido un huevo de Pascua que otorga a quien lo halle el poder absoluto sobre Oasis y toda su fortuna. Para obtenerlo es necesario conseguir tres llaves ocultas bajo pruebas de alto riesgo que precisan determinación e ingenio. En la carrera por el Huevo de Pascua está Parzival, el protagonista de la película, que junto a sus amigos descubrirán cómo unas fuerzas del mal pretende apoderarse de Oasis.

La película está estructurada en tres partes donde el ritmo convence y entretiene. Fundamental para ello es la presencia del personaje de Art3mis , una joven rebelde llena de recursos que permite y acelera los conflictos más dramáticos de los personajes, especialmente de nuestro protagonista. Con una dirección sencilla, precisa y llena de agilidad, y un guion redondo lleno de homenajes a los años 80, y a la cultura Pop, Ready Player One se convierte en una de las propuestas más interesantes del momento. Pero no solo a nivel cinematográfico sino también desde una mirada antropológica de la sociedad actual y de nuestro futuro más inmediato.

Aunque la película está literalmente repleta de referencias a películas como Gremlins, Parque Jurásico, King Kong o Terminator 2; Ready Player One es mucho más que eso. Una película de ciencia ficción que utiliza la estética de los video juegos y a la vez presenta personajes humanos con conflictos reales, que evocan asuntos universales Ready Player One es una película donde desde lo virtual se consigue plantear cuestiones de gran nivel.

La película está basada en una novela de ciencia ficción escrita por Ernest Cline en 2011. Igual que en su momento la creación del Iphone cambió nuestros hábitos de vida e incluso nuestra forma de pensar (recordemos el libro: “Superficiales. ¿Qué está haciendo Internet con nuestras mentes?”, de Nicholas Carr”), el mundo virtual también parece que lo hará. Según Ready Player One cambiará el comportamiento de las personas, hasta el punto de vivir más tiempo en lo virtual que en la vida real. De hecho, son varias las tramas paralelas en donde Spielberg nos muestra el contexto en el que la sociedad ha caído inmersa. Interesante cómo la película nos indica lo necesario que es ir hasta el fondo de lo que nos sucede, incluso, de lo virtual.

En este sentido “Lo virtual” tiene también un sentido simbólico. Me explico. Toda persona interpreta la realidad según cree: “creo que me han mirado mal”, “creo que no me quiere”, “creo que me engañan”, “creo que no podré lograrlo”. De esta forma nos creamos nuestro propio mundo virtual dentro de nosotros mismos. Porque la huida a lo virtual empieza primero en la mente. De hecho, muchas veces se acude a lo virtual para huir de la realidad, porque pesa y nos da miedo afrontarla. Por lo tanto, la verdadera batalla está en si vivimos según lo real o según las imágenes que nos hacemos de lo real.

Otros temas que aparecen en la película: el dinero virtual (Bitcoin), su repercusión en la vida cotidiana y la adicción al juego; el peligro de considerar los videojuegos como una vida real y la una pérdida de tiempo que implica; el anonimato peligroso que otorga ser “otra persona” en lo virtual; o cómo lo más valioso de la vida es invisible a los ojos (“El Principito”).

Ready Player One evoca a películas como Charlie y la fábrica de chocolate. Todos recordamos cómo Willy Wonka decide crear un juego para encontrar a un digno sucesor de su fábrica de chocolate. Interesante cómo ante la aparición de la primera cana, o ante la cercanía de la muerte, aflora la necesidad de que la vida tenga un significado. Brutal la secuencia de El resplandor e interesante cómo cada prueba a la que se tienen que enfrentar, les obliga a hacer una experiencia personal interior. En esta línea recuerda a las últimas películas de la saga de Harry Potter y a la búsqueda de los horrocruxes.

Vale la pena destacar la apertura a la trascendencia en la secuencia final donde vemos cómo el guion recoge a dos personajes yendo hacia el umbral de una puerta, expresión del paso a un más allá.

Ready Player One nos dice que todo, incluido lo virtual, puede convertirse en una experiencia de búsqueda personal aunque también puede ser una trampa. Divertida, entretenida, original, actual, profunda y llena de nostalgia bella por un futuro que ya es casi una realidad. Y además, de Spielberg. No se la pierdan.

 

 

Carlos Aguilera Albesa

@caguileralbesa

Categories: Notícies d'Esglèsia

Veloz como el viento

Pantalla 90 (CEE) - Dj, 05/04/2018 - 11:38am

Veloz cómo el viento 

Público recomendado: jóvenes

Los caminos de redención son siempre duros, intrincados y, en ocasiones, sofisticados para unos y tozudamente directos para otros. El director y coguionista italiano Matteo Rovere nos lo muestra en Más veloz que el viento, un filme que nos acerca también rotundamente a la épica de los carreras de coches y, principalmente, al arte de conducir.

Giulia (Matilda De Angelis) es una joven de 17 años apasionada por las carreras de automóviles, a la que dirige su padre. Este muere repentinamente mientras su hija participa en una de estas competiciones. En el entierro, aparece su hermano Loris (Stefano Accorsi: Fortunata…), un drogadicto que junto a su mujer, se instalarán, pese a la oposición de la joven, en la casa donde vive esta junto con su hermano pequeño. La vivienda le será quitada si no realiza el pago de una gran cantidad de dinero, por lo que Giulia elige a regañadientes que Loris la entrené y dirija, pues este fue un afamado corredor años atrás. En esta relación forzosa, ambos hermanos se enfrentarán a sus demonios respectivos.

El mundo de los automóviles de competición está rodado admirablemente, con profusión de escenas, tomadas desde muchos ángulos (picados, planos detalles de los componentes de los automóviles, adelantamientos, ambiente de la grada y de boxes, colisiones…), en las que participa la joven. Rovere nos muestra con generosidad que el cine está hecho a base de imágenes y de atención por las que nos acercan a un mundo determinado, en esta ocasión al ambiente que rodea a las carreras en Italia, pero podría ser en cualquier lugar del mundo donde compiten pilotos avezados para obtener un puesto en el podio.

Está destreza del director trasalpino para rodar la mantiene en la dirección de actores. Así, Stefano Accorsi se introduce en la piel de un yonki que todavía tiene algo que decir en una vida que se acerca al precipicio. Para contener al hermano aparecido, la joven Matilda de Angelis despliega todo su carácter, al tiempo que va reconociendo poco a poco su sabiduría en el arte de la conducción de aquel.

En idéntica línea convincente, se encuentra el plantel de actores secundarios, a los que Rovere ha sabido inculcar un temple concreto para cada uno de los personajes.

En el plano vivencial, nos congratulamos que las continuas adicciones de Loris no le hagan olvidar su pertenencia a la familia, de la que solo quedan Giulia y su hermano pequeño. Intempestivo y con accesos de furia transgresora, cuenta con la clarividencia para asumir su puesto de hermano mayor en momentos complicados.

Veloz como el viento es una estupenda ocasión para los amantes del volante, al tiempo que también nos motiva para no caer en la desesperación cuando hemos recorrido, o estamos en trance de hacerlo, “parajes oscuros”.

 

 

Título original: Veloce come il vento -2016- Italia

Duración: 119 min

Dirección: Matteo Rovere

Guion: Filippo Gravino, Francesca Manieri, Matteo Rovere

Música: Andrea Farri

Fotografía: Michele D’Attanasio

Reparto:

Stefano Accorsi,  Matilda De Angelis,  Roberta Mattei,  Paolo Graziosi,  Tatiana Luter, Rinat

Khismatouline,  Lorenzo Gioielli,  Giulio Pugnaghi

Productora: Fandango / Rai Cinema

Género: Drama | Coches / Automovilismo

 

Categories: Notícies d'Esglèsia

Una razón brillante

Pantalla 90 (CEE) - Dm, 03/04/2018 - 2:08pm

Una razón brillante 

Público recomendado: Jóvenes

Justo al empezar, antes de los créditos, ya se anuncia el tono de fondo de la historia: imágenes de archivo con declaraciones de Romain Gary, escritor francés de origen ruso; Claude Lévi-Strauss, uno de los intelectuales franceses más influyentes del siglo XX; Serge Gainsbourg, músico y cineasta francés; el cantautor belga francófono Jacques Brel… todos ellos elogiando la lengua y la cultura francesas. Ese tono, claramente chovinista será constante en toda la cinta. Pero, curiosamente, no es con la cerrazón soberbia de quien se siente superior, sino como una invitación abierta a participar en esa civilización, algo excelente que se ofrece a todos sin distinción. Lo cual implica, por otra parte, una discreta y elegante burla a la victimización de los pusilánimes que carecen del valor o de la voluntad de esfuerzo para volar alto y alcanzar grandes metas.

Toda la trama reposa sobre el irreconciliable antagonismo entre Neïla Salah, una joven inmigrante de origen argelino que vive en un barrio obrero, y Pierre Mazard, profesor en la Facultad de Derecho en la Universidad de Assas, en París, un hombre antipático y egocéntrico, famoso por sus provocaciones y sus salidas de tono en el aula. En su primer encuentro, Mazard humilla públicamente a Neïla, en pleno anfiteatro repleto de alumnos. Éstos suben inmediatamente a las redes lo sucedido, tachando al profesor de racista, xenófobo y prepotente. Para evitar sanciones administrativas por parte de las autoridades académicas, Mazard acepta convertirse en el mentor de Neïla fuera del horario lectivo, y prepararla para un prestigioso certamen de oratoria al que concurren diversas universidades.

Sobre la base de este argumento, Yvan Attal consigue una película magnífica, con muy buena factura y unos diálogos perfectamente medidos y trabados, en los que no falta un fino humor. Algunas escenas de clase en pleno metro, repleto de viajeros en hora punta, resultan enormemente divertidas. En los papeles de discípula y maestro, Camélia Jordana y Daniel Auteuil ofrecen una lección interpretativa magistral. De hecho toda la película reposa sobre ellos dos, el resto del reparto hace un buen trabajo, pero queda totalmente eclipsado por la pareja protagonista.

La historia no estigmatiza a los personajes por su nivel social de origen, pero plantea el modo en que pueden utilizarse o desperdiciarse las oportunidades para prosperar, y ensalza la virtud del esfuerzo para salir de la mediocridad y absorber con entusiasmo toda la tradición cultural que está al alcance de quien esté dispuesto a adentrarse en ella. Por eso, cuando la cámara se traslada de Assas al barrio obrero, Attal sigue siendo ponderado, evitando estereotipos o caricaturas y prodigando una mirada amable hacia los amigos de Neïla.

Con equilibrio y buen ritmo, el director francés de origen israelí filma la trayectoria de una joven que pisa por primera vez una universidad, lo cual ya es mucho, dado lo humilde de sus orígenes, pero que tiene la oportunidad de dar un impresionante salto hacia lo alto hasta llegar a adentrarse en la obra de Shopenhauer El arte de tener razón, y a dominar ella misma el arte de la elocuencia y de la dialéctica, gracias a las enseñanzas de un profesor odioso pero eficaz. El proceso de enseñanza-aprendizaje resulta doloroso pero muy instructivo para ambos, a cada uno por motivos distintos. Cada encuentro entre ellos resulta extraordinariamente interesante y da mucho qué pensar, porque, al mismo tiempo que Neïla, también el espectador recibe la gran lección de elocuencia y de cinismo del maestro: «Lo que cuenta es tener razón. La verdad me importa un bledo». Ciertamente es un tema para reflexionar, porque, si como enseña Mazard, el buen orador es el que sabe vencer dialécticamente a su opositor aunque sus argumentos sean falaces y el que es capaz de convencer al público de sus propuestas, pero sin atenerse a la verdad, estamos en el perfecto caldo de cultivo de una dictadura. La oratoria se convierte, no en el arte de hablar sino en el arte de manipular. Cualquier disciplina o cualquier arte, que se desgajen de la ética, es decir que prescindan de los grandes valores, acaban irremisiblemente siendo dañinas para el hombre. En el ámbito de la política, en todo el entramado social y, lo que es peor, en las relaciones personales.

Es una buena película, con un contenido muy interesante, pero que exige una mirada profunda para cerner las enseñanzas positivas que plantea -el acceso a la cultura para todos, la necesidad del esfuerzo y de proponerse metas en la vida…-, y separarlas del cinismo y la subversión de valores que supone el desprecio por la verdad. La verdad, como el bien, la belleza, la bondad y la unidad nutren al hombre, su ausencia lo destruye.

Ficha técnica:

Le brio (Bélgica, Francia, 2017)

Género: Drama

Dirección: Yvan Attal

Intérpretes: Daniel Auteuil, Camélia Jordana, Yasin Houicha, Nozha Khouadra, Nicolas Vaude, Jean-Baptiste Lafarge, Virgil Leclaire, Zohra Benali, Damien Zanoli, Jean-Philippe Puymartin

Guión: Yvan Attal, Victor Saint Macary, Yaël Langmann, Noé Debré

Música: Michael Brook

Fotografía: Rémy Chevrin

Categories: Notícies d'Esglèsia

Barbara

Pantalla 90 (CEE) - Dm, 03/04/2018 - 2:05pm

Barbara 

Público recomendado: jóvenes y adultos

El director de cine Mathieu Amalric encontró un curioso y sugerente método para aproximarse al sujeto de su último trabajo artistico, la cantante francesa Barbara, insigne representante de la chanson française de los años ‘50. En la cinta, que justo lleva el nombre “Barbara”, Amalric interpreta a si mismo como fan de la legendaria cantante, desempeñando a la vez el papel del director Yves, un cineasta determinado a rodar una cinta sobre la figura de la fascinante mujer. El resultado es una película dentro la película, aunque esta eligida “duplicidad” parece desvanecer en todo momento, en cuanto  (y esta es la peculiaridad)  Barbara y la actriz que la encarna – “Brigitte” en le película, en verdad Jeanne Balibar – se confunden en un continuo juego entre realidad y ficción. Entonces, el definido antibiopic musical de la mítica cantante, se convierte en un sugerente juego de espejos: así tenemos a Jeanne Balibar que interpreta a una actriz que interpreta a Barbara, mientras se intercalan imagenes de la auténtica Barbara, por ejemplo, en una bonita escena en la que ella y Jacque Brel conducen una doble bicicleta en la orilla del mar. Incluso en los títulos de crédito el nombre de Barbara y él de Balibar aparecen como neones intercambiables, y hay fascinantes planos/controplanos en los que se alternan imágenes de un auténtico documental de la cantante con contraplanos de Balibar, que gracias a su extraordinaria semejanza con la verdadera Barbara y su capacidad de repitir jestos y movimientos nos confunde a la hora de distinguir entre el original y su representación. Tampoco hay que infravalorar las dotes musicales de Balibar, capaz de reproducir las composiciones de la autora sin que haya nada que lamentar con respecto a su originaria interprete. Jeanne Balibar canta estupendamente y se acopla profundamente al estilo de Barbara, haciendo alarde incluso de una perfecta pronunciación de alemán e inglés.

Aunque los continuos intercambios entre “realidad” y ficción puedan resultar a veces mareantes, la película ofrece momentos de verdadera magía. Gracias a su lograda aproximación a la cantante francesa, la cinta consigue evocar escenas que, cuando acontecen, dejan en el espectador encanto y nostalgía. El mismo Amalric está perfectamente metido en el papel del director/fan: a lo mejor Yves no está demasiado lejano del verdadero Amalric, así que el eligido juego entre realidad y ficción realiza una continuidad de aspectos que beneficia el buen éxito de la película.

 

Ficha técnica

Título original: Barbara

País: Francia

Año: 2017

Director: Mathieu Amalric

Guíon: Mathieu Amalric, Philippe Di Folco

Intérpretes: Jeanne Balibar,  Mathieu Amalric,  Vincent Peirani,  Fanny Imber,  Aurore Clément, Grégoire Colin

Genero: Drama. Cine dentro del cine

Duración: 98’

 

 

 

 

Categories: Notícies d'Esglèsia

El Cairo confidencial

Pantalla 90 (CEE) - Dm, 03/04/2018 - 2:02pm

El Cairo confidencial 

Público recomendado: adultos

El Cairo confidencial viene avalada por el premio en el Festival de Sundance a la Mejor Película Internacional y por la Espiga de Oro al Mejor Director y Mejor Guión en la Seminci de Valladolid como más destacados.

La dirección de esta coproducción con bandera sueca ha correspondido a Tarik Saleh, que nos ofrece un producto policíaco en tono de denuncia social, que pierde el ritmo cuando este segundo elemento se introduce en la acción.

La historia se centra en la investigación de un policía corrupto egipcio al que solamente le interesa el dinero. Sin embargo, descubre su auténtica vocación detectivesca de búsqueda de la verdad, cuando le encomiendan la misión de investigar un crimen cometido en el hotel Nile Hilton.

La intriga está muy lograda, pero lo más llamativo y sorprendente es como el cineasta aprovecha la oportunidad para hacer una dura crítica a las instituciones del país, denunciando el desprecio hacia la mujer o la miseria en la que viven el común de los mortales. Este cineasta se muestra defraudado con la sociedad y el detective representa a todos esos hombres que han abandonado sus principios para enriquecerse o por otros intereses. No obstante, este realizador a la vez da la oportunidad a su protagonista de redimirse. Esta producción sirve para que entendamos o para explicarnos cuál fue el caldo de cultivo para que se desencadenasen las primaveras árabes, aunque el tiempo ha demostrado que el remedio ha sido peor que la enfermedad.

 

Título: El Cairo confidencial (2017)

Director: Tarik Saleh

Reparto: Fares Fares, Tareq Abdalla, Yasser Ali Maher, Nael Ali y Hania Amar

Categories: Notícies d'Esglèsia

El justiciero

Pantalla 90 (CEE) - Dm, 03/04/2018 - 1:58pm

El justiciero 

Público recomendado: Adultos S

El justiciero es la última película de Eli Roth (El infierno verde, Knock Knock), adaptación de novela y remake de la película Death Wish de 1974.

Paul Kersey (Bruce Willis) es un cirujano con una vida asentada y encarrilada que se ve totalmente destrozada por un asalto a su domicilio en el que unos ladrones se cobran la vida de su mujer y dejan a su hija en coma. Ante la aparente incompetencia del cuerpo de policía, Paul decide tomar las riendas y emprender el camino de la justicia por su propia mano, en busca de venganza.

El film, llevado con una intensa progresión dramática, lleva un buen ritmo, una tensión bien distribuida y emocionantes escenas de acción. Desde el momento desencadenante del destino del protagonista la película no baja el ritmo. Las escenas de violencia son totalmente explícitas, e incluso en algunas el director se toma la licencia de recrearse en lo gore, con vísceras bien expulsadas y sangre abundante.

El tema principal de la película es el debate sobre la función de las fuerzas superiores en las que se cobija la sociedad: el Estado y la policía. ¿Es lícito tomarse la justicia por la propia mano y lanzarse a la calle a luchar contra la delincuencia? ¿Qué puede hacer una persona en un mundo que sigue sus propias leyes, cuando todo le reclama a actuar? El justiciero abre estas preguntas, planteando las irregularidades del asunto, su lógica y sus consecuencias.

Entre las carencias de la cinta se cuentan la falta de personajes un tanto menos cacahueteros, y juegos de tono extraños en los que se pasa del drama comercial a una comedia chiclosa con tono naive y a momentos de violencia cruda y explícita. Las discordancias del tono son irrespetuosas para la misma cinta y, si se toma en serio, para las implicaciones morales que propone: en el discurso que pretende dar se habla de acabar con vidas de otros como si no tuviera consecuencia alguna.

El justiciero, en definitiva, ofrece, además de la experiencia thriller, un matorral de debate que no termina de resultar mínimamente coherente con la realidad como para ser tomado en serio o como para no resultar, en una cierta medida, un mensaje de amoralidad encubierto.

 

(Death Wish), 2018, Estados Unidos

Dirección: Eli Roth

Interpretación: Bruce Willis, Vincent D’Onofrio, Camila Morrone

Duración: 107 min

Distribuidora: Filmax

 

Categories: Notícies d'Esglèsia

Premios Cinemanet 2018 – Una gala abierta al público, ¡estáis todos invitados!

Pantalla 90 (CEE) - Dm, 03/04/2018 - 1:25pm

Red de libertadLa libreríaConversoLo que de verdad importa y Wonder. Estos cinco títulos resumen lo mejor de un año lleno de buen cine. Cinco obras verdaderamente luminosas que se alzan con los dos galardones que CinemaNet entrega en Madrid: Red de libertad y La librería comparten el premio Personaje, mientras que las otras tres han ganado el premio ¡Qué bello es vivir!

Por su parte, el profesor y filósofo D. Alfonso López Quintás ha sido galardonado con el premio a la Trayectoria humanística en el mundo del cine, por su valiosa aportación a la crítica cinematográfica con su método de análisis de películas basado en la teoría del juego y de los ámbitos.

Premio Personaje: dos mujeres de armas tomar

El premio Personaje celebra a aquellas personalidades que traspasan la pantalla y que nos ofrecen modelos vitales atractivos y llenos de virtudes. Está sub-dividido en dos galardones: el primero -el otorgado a Red de libertad por su protagonista, sor Helena Studler– premia a un personaje basado en una historia real, mientras que el segundo se fija en relatos puramente ficticios. Este se lo ha llevado Florence Green, la protagonista de La librería, de Isabel Coixet.

Sor Helena Studler fue una hermana de las Hijas de la Caridad que dedicó su vida a acoger y atender huérfanos y abandonados en la ciudad francesa de Metz. Eran tiempos duros: estalló la 2ª Guerra Mundial y cerca de Metz los nazis instalaron un campo de concentración. Studler quedó conmovida frente a la crueldad con que los invasores trataban a los cautivos y -con ayuda de un grupo de vecinos- creó una auténtica “red de libertad” que salvó la vida a más de 2.000 prisioneros.

Por su parte, la protagonista de La librería se enfrenta a otro tipo de cerrazón: la de las mentes de sus vecinos. En 1959, en un pequeño pueblo de Inglaterra, Green se arremanga y se lanza a la difícil empresa de abrir una tienda de libros. Un sueño dedicado a mejorar las vidas de sus conciudadanos, a pesar de que -en su ignorancia- ellos la rechazen de entrada. Inspiración pura en una película que, además, se alzó con el Goya a Mejor Película.

¡Qué bello es vivir! Familia, don y enfermedad

Por su parte, el premio ¡Qué bello es vivir! recae sobre tres películas: dos de ellas de producción española y una, estadounidense. La primera es Lo que de verdad importa, una de es de esas películas que -decía nuestro colaborador Pepe Álvarez de las Asturias– no te dejan indiferente. Que te obligan a reflexionar, a plantearte cosas que tienes por ahí olvidadas -por ejemplo, ¿qué haces tú por los demás?-, y que aportan un nuevo enfoque sobre temas tan serios como el amor, el perdón, la enfermedad o la muerte.

Por su parte, Converso es más pequeña, pero no menos interesante. Rodada en formato documental y muy íntima, la película retrata el estupor de un hombre ateo confeso al ver que toda su familia se convierte al catolicismo. Lejos de ser una cinta apologética o come-curas, resulta un viaje muy tierno y refrescante al corazón de una familia que sana heridas pasadas y que se reúne en armonía después de mucho tiempo.

La tercera película incluida en este galardón, Wonder, es un canto a la bondad del ser humano, el único que puede mirar en profundidad, viendo más allá de lo que aparentemente se ve. Esto tan grandilocuente se explica a través de los ojos de un niño de 10 años, nacido con una deformidad facial que le ha obligado a ser operado 27 veces de cirugía, que se esfuerza por encajar en su nuevo colegio.

Un reconocimiento a la labor de D. Alfonso López Quintás

El premio a la Trayectoria Humanística en el mundo del cine va dirigido, como decíamos, al profesor D. Alfonso López Quintás (1928).

Fraile mercedario, pedagogo y filósofo, López Quintás ha centrado su labor investigadora en la Hermenéutica y Metodología filosófica, en la teoría de los valores, en la manipulación del lenguaje, en la formación ética a través de la literatura y en la formación de los jóvenes.

En concreto, este premio se le otorga por su valiosa aportación a la crítica cinematográfica con su método de análisis de películas, un método basado en la teoría del juego y de los ámbitos.

Una gala abierta al público, ¡estáis todos invitados!

Los premios serán entregados el próximo lunes, día 9 de abril, en el curso de una Gala que tendrá lugar a las 19:30 horas en el Auditorio de la Fundación Cofares, en la calle Santa Engracia 31 de Madrid. La entrada es libre y gratuita, hasta completar el aforo del local.

Estos premios han sido creados por CinemaNet, entidad sin ánimo de lucro que promueve los valores humanos, familiares, sociales y educativos a través del cine. El Premio “Personaje” está en su novena edición, el “¡Qué bello es vivir!” en la sexta, y el de “Trayectoria humanística” en la cuarta.

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Para más información, puedes contactar con Daniel Arasa, presidente de CinemaNet, en el telf. 626 619 537

PREMIOS 2018

  • Red de libertad (de Pablo Moreno) y La librería (de Isabel Coixet), premios cinematográficos «Personaje»
  • Lo que de verdad importa (de Paco Arango), Converso (de David Arratibel) y Wonder (de Stepehn Chbosky), premios cinematográficos «¡Qué bello es vivir!»
  • El filósofo Alfonso López Quintás será galardonado con el premio de «Trayectoria humanística», por su valiosa aportación a la crítica cinematográfica con su método de análisis de películas (basado en la teoría del juego y de los ámbitos).
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