El Facebook del Bisbat de LleidaEl Twitter del Bisbat de LleidaEl Google Plus del Bisbat de LleidaEl RSS del Bisbat de Lleida

Notícies d'Esglèsia

VN Catalunya

Catalunya Religió (ES) - Dm, 19/01/2038 - 4:14am
Categories: Notícies d'Esglèsia

Ana y el apocalipsis

Pantalla 90 (CEE) - fa %age

Ana y el apocalipsis 

Público Recomendado: Jóvenes y Adultos

Música, distopía, zombies y humor. La escuela de bachillerato de un insignificante pueblo es el escenario en que

se mueven las vidas de unos chicos adolescentes que sienten una incontenible pasión de vivir pero que se sienten limitados, hastiados y presos de unas relaciones familiares pobres, de compañeros insufribles o del acomplejado director del centro. La primera noticia que oímos en la película es de la radio que alerta de un riesgo de infección que…, no interesa, y la protagonista corta. Lo que preocupa a estos chicos que preparan un Festival de Navidad es la angustia propia de la edad: el sentimiento de desear mucho, desearlo todo, y estar en un entorno que, al menos en apariencia, no solo no te da nada, sino que te impide volar. Y las canciones transmiten, de modo sorprendente, toda esta carga existencial, con una profundidad ciertamente inesperada.

John McPhail, el director, se considera un converso de los musicales, a los que hasta formar parte del proyecto, no aguantaba. Sin embargo, con Ana y el apocalipsis ha demostrado que puede sacar el partido adecuado de un musical. De las canciones originales solo se quedó con tres y fue modificándolas hasta hacerlas interesantes y potentes, trabajando concienzudamente las coreografías y vestuarios. Las letras tienen mucha fuerza porque lidian con cuestiones serias como la incomunicación que provoca la tecnología, la soledad, la necesidad de alguien con quien compartir la vida o el grito escéptico del que cree que los finales felices no son para él; las coreografías responden bien a los diversos momentos de la película y a sus personajes, desde un baile total en el comedor del instituto, a la canción del cazador o la situación absurda de la protagonista es incapaz de darse cuenta de que el apocalipsis se ha desatado.

Porque uno de los aspectos fundamentales del film reside en la utilización del absurdo, del humor en medio del apocalipsis, como utilizar un bastón de azúcar como arma defensiva, o las preocupaciones nimias de los adolescentes cuando el mundo que conocen se ha derrumbado; todo ello mezclado incoherentemente con las preocupaciones que serían normales en tiempos de crisis: restablecer los lazos heridos o buscar a los seres queridos amenazados. Pocas quedan a salvo ante un desastre de estas magnitudes, pero, afortunadamente, las importantes sí lo están: Ella Hunt está magnífica.

 

Director: John McPhail

Guion: Alan McDonald, Ryan McHenry

Interpretación: Ella Hunt, Malcom Cumming, Mark Benton, Sarah Swire

Duración: 93 minutos

Género: Musical, horror, humor

Categories: Notícies d'Esglèsia

Suspiria

Pantalla 90 (CEE) - fa %age

Suspiria 

Público Recomendado: Adultos

En 1977 se estrenó una de las películas más famosas de la filmografía de Dario Argento, Suspiria.

Más de 40 años después nos llega un remake que renuncia a fotocopiar el original.

Susie es una bailarina americana que viaja a Berlín para estudiar en una prestigiosa academia de danza. Durante su primer día allí, una estudiante expulsada de la escuela aparece asesinada. Esto llevará a Susie a una investigación en la que descubrirá un terrible secreto asociado a la institución en la que ha ingresado.

La Suspiria original de Dario Argento es una de las obras clave del género conocido como giallo (“amarillo” en italiano), básicamente una serie de thrillers con elementos de terror, y marcados por una estética de colores intensos, interpretaciones histriónicas y puesta en escena enfática, con el abuso del zoom como rasgo más característico. Como es de imaginar, es un sub-género que ha quedado muy encapsulado en los años 70, a pesar del encanto kitsch que enamora a sus seguidores.

No es por ello extraño que el director Luca Guadagnino (después de su triunfo el pasado año con Call me by your name), haya renunciado conscientemente a las señas de identidad del giallo, y aún más, aspira a crear una obra totalmente distinta e independiente de la película de Argento.

De hecho, podríamos decir que el planteamiento visual es el contrario: una puesta en escena elegante y contenida, con una paleta de colores desaturada. Esto ayuda al director a transmitir un tono más melancólico y desesperanzado que la película original, que tendía más a un cierto caos narrativo en aras de un febril onirismo lisérgico.

La película de Guadagnino se sitúa en 1977 (curiosamente, el año de estreno de la película original) para plantear el trasfondo de una sociedad alemana aún dividida y consumida por un sentimiento de culpa por los crímenes pasados, con una violencia impregnada aún en el ambiente. La película plantea una sociedad matriarcal (no es casualidad que incluso el único personaje masculino de la historia esté interpretado por la actriz Tilda Swinton, en un desdoblamiento de papel) como solución apocalíptica. Un planteamiento muy en línea con ideas políticas actuales, que no estaba presente en la película de Argento.

En cualquier caso, en otro sustrato narrativo podemos detectar una idea mucho más poderosa e interesante, y es la necesidad del ser humano de recibir el perdón. Ese es el tema que puede conectar más con una realidad intrínseca a cualquier espectador.

Si bien es cierto que existen esos puntos de interés, la narración de Guadagnino no resulta tan hipnótica como la de Argento. El interés fluctúa debido a una duración exagerada, que deja una sensación de película interesante, pero enormemente irregular, y con algunas concesiones a planteamientos ideológicos de moda.

 

Director: Luca Guadagnino.

Guion: David Kajganich.

Intérpretes: Dakota Johnson, Tilda Swinton, Malgorzata Bela, Chloë Grace Moretz, Angela Winkler, Doris Hick.

Fotografía: Sayombhu Mukdeeprom.

Montaje: Walter Fasano.

Música: Thom Yorke.

Duración: 152 minutos.

Género: Terror.

Categories: Notícies d'Esglèsia

Mortal Engines (2018)

Pantalla 90 (CEE) - fa %age

Mortal Engines (2018) 

Público Recomendado: Jóvenes

Concebida como una máquina de hacer dinero, Mortal Engines (Christian Rivers, 2018) es un aparatoso invento que 

bebe de muchos lugares comunes pero que no termina en ningún sitio concreto. Confeccionada a la medida de su padrino y mentor, Peter Jackson, el director de la saga de El señor de los anillos ha diseñado una superproducción (más de cien millones de presupuesto) confeccionada para poder vivir de sus rentas al menos, durante toda una década.

Cogiendo ideas de Mad Max, Frankenstein y sobre todo, Star Wars, la película de Rivers está basada en una tetralogía de cuatro novelas escritas por Philip Reeve, sobre un mundo distópico en el que los estados han desaparecido y los seres humanos sobreviven en gigantes ciudades móviles que se devoran las unas a las otras. Espectacular, no cabe duda, y puede que hasta llena de significados para con la sociedad, la tecnología y el ser humano.

Sin embargo, los intereses de Jackson, verdadero artífice del invento, iba por otro lado. Si no, no se explica que para dirigir tan prometedora propuesta el director de El Hobbit se haya conformado con poner tras la cámara a Christian Rivers, un diseñador de efectos especiales formado a su vera desde los tiempos de Briandead. Tu madre se ha comido a mi perro (1992). Otro tanto de lo mismo se puede decir de sus guionistas, el propio Jackson, su inseparable mujer, Fran Walsh, con quien ha coescrito los guiones de todas sus películas desde que se conocieran en Mal gusto (1987) y Philippa Boyens, otra asalariada de la academia Jackson que también ha estampado su nombre en los guiones de todas las películas del director desde El señor de los anillo. La comunidad del anillo (2001).

En conclusión. Mortal Engines ofrece lo más fácil y lo más peligroso del cine de Jackson. Su gusto por el exceso visual acompañado de dramas pueriles y tragedias de cartón piedra mejor envueltas que confeccionadas. Sus más de dos horas de duración se dejan sentir, minuto tras minuto, sin compasión alguna, lo que no quita, todo hay que decirlo, que el film tenga sus -delirantes- momentos. Es inevitable que con semejante planteamiento Mortael Engine no tenga uno o dos momentos memorables, que los tiene. Pero dos escenas no componen una película completa y al final el invento de Jackson arbitrado por Rivers se vuelve tedioso y hasta aburrido.

Puede que a los más pequeños les encandile ver a enormes ciudades sobre ruedas peleándose con otras ciudades aún más enormes pero dudo mucho que ningún chaval termine de verla por voluntad propia. Puede incluso que la cosa funcione durante sus primeros minutos, sobre todo por lo deslumbrante de su innegable aparato visual, absolutamente impresionante. Sin embargo, no nos llamemos a engaño. Impresionante y todo, Mortal Engines es una pérdida de tiempo tremenda. Inofensiva tal vez, pero pérdida de tiempo a fin y al cabo.

 

Mortal Engines

(Nueva Zelanda, 2018)

Público recomendado: Jóvenes

Dirección: Christian Rivers

Interpretación: Hera Hilmar (Hester Shaw), Robert Sheehan (Tom Natsworthy), Hugo Weaving (Thaddeus Valentine), Jihae (Anna Fang), Ronan Raftery (Bevis Pod) y Leila George (Katherine Valentine).

Duración: 128 min.

Distribuidora: Universal Pictures International

Género: Ciencia Ficción.

Categories: Notícies d'Esglèsia

Expediente 64

Pantalla 90 (CEE) - fa %age

Expediente 64 (2018) 

Público Recomendado: Adultos

Ya se dijo alguna vez, y con miedo de resultar repetitivo y falto de ideas no veo mal recordar las premisas que

uno usa para que calen con más quietud en el tiempo: Dinamarca es única haciendo thrillers. Maestros de la imagen fría, el sonido dietético, la narración precisa como un cirujano que examina el cuerpo del crimen. No hace mucho se anunció que Estados Unidos se encargaría de realizar el remake de la obra The Guilty (anunciado en una crítica anterior, como si de una lectura premonitoria se tratara), el ejemplar film de suspense dirigido por Gustav Möller, donde se nos recuerda la importancia de un buen diseño de sonido, un ingenioso guion que no trata al espectador como un lelo, y una eficaz interpretación. Los casos del Departamento Q, como extensión de la buena racha de estrenos daneses, si bien es verdad parten de la base comenzada por los films de David Fincher, adquieren una dimensión propia porque, seamos sinceros: el frío sienta muy bien al thriller, ya sea por sus paisajes bucólicos que transmiten la misma sensación amenazadora de una helada mortal. Las novelas de Jussi Adler-Olsen han sido muy bien adaptadas, y esta cuarta no iba a ser menos: efectiva, bien contada, sólida y muy entretenida.

La trama nos trae de vuelta a los detectives de las anteriores entregas, que en este caso deben enfrentarse a un peculiar acontecimiento: el descubrimiento de tres cuerpos momificados tras una falsa pared. El abandono del aire ciertamente de telefilm se ha visto beneficiado por una buen buena factura técnica, donde su actual director tiene la culpa: no es la primera película que enfrenta a Christoffer Boe al thriller, pues a sus espaldas carga con una lista de obras muy notables. En el caso presente se pierde el aire personal, siendo el mensaje más global, con conspiración incluida y trama política de regalo, muy del estilo de esos thrillers americanos de los 80 y principios de los 90 sobre conspiraciones gubernamentales. Puede que haya perdido la frescura de sus anteriores entregas, pero sigue siendo un atractivo juguete de entretenimiento, con una espléndida narración y unos personajes carismáticos. Asesinatos más macabros y truculentos, y algún que otro giro de guion que si bien chirria, no molesta lo más mínimo: ese pacto silencioso entre espectador y director, el cual se deja engañar por este segundo sin tomarle el pelo o venderle humo.

Buenas interpretaciones, una potencia visual importante que acompañan a un texto adictivo, contrapartida al éxito mundial de Stieg Larsson. Una buena alternativa para los que buscan misterio con contenido y buenas insuflas del mejor cine negro.

 

Título: Expediente 64 (Los casos del Departamento Q)

Director: Christoffer Boe

Guion: Nikolaj Arcel, Bo Hr. Hansen, Mikkel Nørgaard

Reparto: Nikolaj Lie Kaas,  Fares Fares,  Nicolas Bro,  Anders Hove,  Søren Pilmark, Morten Bjørn,  Elliott Crosset Hove

Año: 2018

País: Dinamarca

Categories: Notícies d'Esglèsia

La casa de Jack

Pantalla 90 (CEE) - fa %age

La casa de Jack 

Público recomendado: Adulto

Soberbio intelectual, anti-moralista, transgresor. Su filosofía es defenestrar toda idea lógica de la concepción del arte y el buen hacer del cine.

No tiene problema con que la crítica dilapide su obra, goza cuando el público huye de las salas de cine aterrorizada, con mal estar, sintiendo ganas de vomitar. Persona non grata, pero con gusto por ser aborrecible. Lars von Trier nunca ha sido plato de mi gusto, para que andarnos con prolegómenos y vacilaciones. Salvo Dogville, Europa y Bailar en la oscuridad, considero que el resto obras tienen el mismo sentido de partida que el de vuelta: el sentimiento narcisista, de gustarse a uno mismo tanto que se permite el lujo de sermonear a los espectadores. Porque nosotros somos una pobre audiencia a la que instruir, porque estamos pervertidos por la cultura occidental de masas y no tenemos idea de arte. O lo que para von Trier es el arte. Deja en patente clarividencia su repugnancia por la crítica de cine especializada, por ello que mejor que demolerla con obras que las pongan a prueba: una crítica negativa es una victoria en su vitrina de trofeos. La casa de Jack será su trofeo más valioso en años; una obra que, en palabras del director danés, le ha costado media salud mental, un tonteo prolongado con el alcoholismo y la depresión.

Al principios de 2017, von Trier anunciaba el inicio de este proyecto con una imagen del mismo, vestido de segador, de espaldas con la mirada vuelta para mirar fijamente a la cámara. En sus manos, una enorme guadaña. La referencia a Vampyr de Carl Theodor Dreyer es obvia pero, ¿cuál es el mensaje? ¿Qué quiere decirnos el loco danés? Nadie podrá sacarme de esta idea: La casa de Jack es una autobiografía, un recorrido por la vida artística de von Trier. Un recorrido tortuoso, malsano, depravado, autoindulgente, enfermizo hasta la médula, provocador, terrorífico… Eleva el nivel de “una película de von Trier” a la quinta potencia. Pero, ¿cómo se odia una película así? ¿Cómo odiar a un ser tan sincero, tan machacado por su propia mente? “El artista que bajo a los infiernos para buscar la genialidad y traer la gloria la mundo terrenal”.

La historia es sencilla: Jack cuenta a Verge los cinco asesinatos que más han marcado su vida en un transcurso de 12 años. “En ti mismo está el cielo y el infierno” decía el poeta Omar Khayam, muy parecida a la idea que tiene el personaje del ser humano y su vinculación con el arte: la destrucción como materia prima para la creación. De lo muerto también puede nacer vida; distinta a lo que era en un principio, pero sigue siendo vida. Entre ideas de William Blake y referencias artísticas como Delacroix, von Trier reflexiona su propia obra, su relación con la audiencia, con los críticos y con el cine en general: él es un maltratador, un loco que golpea el arte hasta deformarlo en algo acorde a su visión. Todo ello, claro, mezclado con imágenes de sus obras anteriores, algo que acentúa aún más la sensación de biográfica. Sin embargo su visión va mucho más allá, más incluso de lo que espectador medio podría estar preparado para experimentar de una cinta de von Trier. La violencia es terrible, explicita, sin cortarse un pelo, pero aún más terrible puede ser su atrevida visión del arte, la idea que subyace tras la trama. A von Trier se le ha acusado de misógino, de sádico y recreativo… pero, al final, ver esta obra sin conocer la obra anterior del cineasta es como pretender contar el conflicto árabe-israelí conociendo los hechos que ha sucedido en los últimos 5 años. Detrás de toda esa aglomeración de violencia existe una tesis, interesante, que merece ser estudiada y vista en profundidad. Pero von Trier no puede evitar ser von Trier, y abusa de lo mismo que abusó en Nymphomaniac: la necesidad patente de demostrar quién le está hablando a quién; quién es el espectador y quién el director. No diría que la obra es tediosa, sino cargante, obcecado en demostrar que él no es un genio simplemente porque algunos lo digan: sabe que es un genio, y no necesita que nadie se lo diga. Y no soy quién para decir lo contrario, porque Dogville solo podría ser obra de una mente privilegiada. El dogma 95 ha muerto; fue algo que tuvo su momento e insistir no lleva a ningún lado, a pesar de mantener algunos códigos que regían su creación. Esta etapa es más cercana a Anticristo o Melancholia.

Un punto y aparte merecen los último veinte minutos, donde veo yo está la auténtica provocación del loco danés, donde deja patente su papel en el cine y el rol que este le da en mundo del celuloide. Alucinógeno y (eso sí) visualmente bestial, con trabajo de imaginería técnica y teórica realmente impresionante.

En conclusión: ¿recomendaría usted una película de von Trier? o, aún mejor, cuando alguien le recomienda una película del director, ¿siente repulsión o atracción? ¿Morbo o recelo? ¿Curiosidad o cautela? En función de estas cuestiones que deberá hacerse unos mismo diré si la película es recomendable o no. Hasta entonces, me acojo a la tierra neutral de los que todavía deben digerir el material que acaban de engullir. Recomendable si es del gusto de obras como Henry: Retrato de un asesino (John McNaughton, 1986) u Ocurrió cerca de su casa (Rémy Belvaux,  André Bonzel,  Benoît Poelvoorde, 1992), pero mucho más inmisericorde.

 

Director: Lars von Trier

Guion: Lars von Trier

Reparto: Matt Dillon, Bruno Ganz, Uma Thurman, Riley Keough, Sofie Gråbøl, Siobhan Fallon

Año: 2018

País: Dinamarca

Categories: Notícies d'Esglèsia

Miamor perdido

Pantalla 90 (CEE) - fa %age

Miamor perdido

Público Recomendado: Jóvenes y Adultos

El pasado 14 de diciembre los cines españoles recibían el último trabajo del especialista en la comedia, Emilio Martínez-Lázaro,

Miamor perdido, burda propuesta fílmica sobre las relaciones de pareja, que distribuye Sony.

 

La historia sigue los pasos de Mario (Dani Rovira) y Olivia (Michelle Jenner), quienes se enamoran locamente. Una tarde, planteándose que toda relación se acaba, terminan rompiendo. Durante la gran bronca, Miamor, el gato callejero adoptado por ambos y que sólo atiende si le hablan en valenciano, se escapa y desaparece, como el amor que los unía. Durante un tiempo Olivia dará por muerto al amor y al minino, mientras Mario lo mantiene con vida a escondidas.

Como el experimento del gato de Schrödinger o paradoja de Schrödinger, el amor entre los dos permanece vivo y muerto al mismo tiempo hasta que, un buen día en el que parece haber resucitado definitivamente, Olivia se siente víctima de un engaño y decide declararle a Mario la guerra, una en la que, como en el amor que aún respira, todo puede valer.

De nuevo el cine español muestra su lado más visceral a través de la comedia de trazos gruesos -por no utilizar un lenguaje menos políticamente correcto-, estilo al que por cierto ya nos tiene acostumbrados el director, Emilio Martínez-Lázaro, responsable de las dos aventuras sobre los Ocho apellidos y otros trabajos sobre los lados de la cama… Este esperpento, trufado de sal gorda, ordinario, con desnudos… no puede ni debe considerarse digno representante del séptimo arte.

A pesar de narrar la típica historia sentimentaloide entre treinteañeros, vista cientos de veces en el cine, y de su cursilería argumental -en la que ha participado Clara, la hija de Martínez-Lázaro, ciertamente el realizador de 73 años consigue sacarle partido a la química entre sus actores principales, con destellos de algún secundario. La cinta también tiene a su favor un arranque bueno, una puesta en escena correcta y un tempo que presagiaba “algo” de chicha, no digamos, alma, en la película. Pero es pedir demasiado.

El caso es que el ritmo funciona a trompicones y la historia da de sí… lo que da de sí. O dicho de otro modo: Miamor perdido no se toma en serio a sí misma. No quiero decir que como cine de ocio y diversión y evasión no funcione. Simplemente Martínez-Lázaro ha hecho una propuesta de comedia ligera, basta y fofa, que dejará satisfechas las expectativas de ese público que consume cine de comedia y que acepta sin mayores problemas el humor negro.

No obstante, quiero alertarles sobre este tipo de comedia, porque a pesar de la sinceridad con que muestra sus cartas Martínez-Lázaro, Miamor perdido es de esas que perjudican seriamente la salud. Salvo que les gusten que les tomen el pelo.

 

Dirección: Emilio Martínez-Lázaro

Interpretación: Dani Rovira, Michelle Jenner, Antonio Resines, Antonio Dechent, Will Shephard, Vito Sanz, Daniel Pérez Prada, Veki G. Velilla, Santiago Alverú, Pablo Carbonell, Maite Sandoval, María Hinojosa, Pilar Calvo Morillas, Almar G. Sato, Andrea Noceda, Virginia Riezu, David Pareja, Lucía Delgado

Duración: 103 min.

Género: Comedia romántica

Categories: Notícies d'Esglèsia

Acuarela

Pantalla 90 (CEE) - Dv, 14/12/2018 - 9:02am

Acuarela 

Público Recomendado: Adultos

Emma (Valeria Golino) es una osteópata invidente que tiene fama y reputación dentro de su profesión.

En una de las sesiones que dirige conoce a Teo (Adriano Gianini) un estresado publicista. El mundo de ambos, aparentemente diferentes, se unen para hacere indispensable el uno al otro.

Tercera película de Silvio Soldini, Pan y tulipanes (2.000) y Giomi e nuvole (2007) las tres comedias románticas en donde los protagonistas navegan en un mar emocionalmente inestable.

En este caso, la protagonista de la historia Emma, parece tener una vida centrada en ayudar a los demás, proporcionándoles nuevas perspectivas sobre su cuerpo y su forma de mirar el mundo. Algo curioso precisamente para una invidente. Ella recuerda los colores pues de pequeña podía ver y quiso ser pintora. Transformar el mundo con el arte de sus manos y su vista. Ahora utiliza las manos de otra forma, que por inesperada, no es menos efectiva. La llegada de Teo a su vida, un hombre mujeriego que no quiere ningún compromiso con nadie, trastocará los planes de ambos. Sueños, esperanzas ilusiones y mentiras, las de Teo que representa esa parte de la sociedad incapaz de madurar.

La película es muy sensitiva pues en palabras del propio director “La película comenzó a tomar forma lentamente tras mi experiencia con «Per altri occhi», el documental sobre personas ciegas que dirigí hace unos años. Descubrí un mundo que, por decirlo suavemente, cambió mi percepción sobre esta discapacidad. La mayoría de la gente, cuando piensa en la ceguera, acude a los estereotipos de forma inmediata, manteniendo siempre una distancia que provoca la lástima. Sin embargo, esta película me permitió encontrarme con gente extraordinaria, vivaz y capaz, con invidentes curiosos y valientes cuyo único temor era que mi mirada pudiera ser condescendiente”. Esto hace que el director llene el film de colores y ruidos como intentándose acercar a esta discapacidad. El trabajo de la actriz Valeria Golino es bastante aceptable en la re creación de una persona invidente, no cabe duda. Pero si al director le cambió la percepción de la discapacidad, ¿por qué no recurrió a una actriz invidente? Las hay y muchas. Sin embargo. Mejor no arriesgar y tirar de un rostro conocido. El dinero es miedoso. La industria cinematográfica tiende a guapa/os para hacer de feas/o, a flaca/os para hacer de gordas/o, a videntes para hacer de invidentes…. Cuando hay actores, feos, flacos y ciegos estupendos, esperando su oportunidad.

Independientemente de esta valoración, la película funciona como comedia romántica, sin embargo, es bastante previsible, lo que no hace que resulte muy agradable de ver.

Categories: Notícies d'Esglèsia

Robin Hood

Pantalla 90 (CEE) - Dj, 13/12/2018 - 11:39am

Robin Hood 

Público Recomendado: Jóvenes y Adultos

Aunque cuenta con una producción notable y un gran presupuesto, esta nueva versión del clásico Robin Hood

resulta fallida e innecesaria. Su principal error consiste en tratar de “copiar” o trasladar fórmulas de otras películas, lo cual hace que la película aunque entretenida no tenga ni identidad ni interés.

Su segundo gran error es no construir adecuadamente el antagonista de Robin, ofreciendo un “villano” y describiendo a la Iglesia de forma maniquea, en donde abundan los clichés y estereotipos; y no por mostrar una Iglesia corrupta (mostrarla perfecta también seria maniqueísmo) sino por no crear “villanos” humanos y con matices sino enemigos planos que no resultan creíbles.

La historia de esta nueva versión de Robin Hood arranca cuando el cruzado Robin de Loxley (Taron Egerton) y su antiguo enemigo árabe John (Jamie Foxx) se unen ante la corrupta corona inglesa y sus abusos en el campo de batalla. Por otro lado, Jamie Dornan (Cincuenta sombras de Grey) se convierte en Will Scarlet, la pareja sentimental de Marian ante la ausencia por muerte de Loxley. Y, por supuesto, el sheriff de Nottingham interpretado por el australiano Ben Mendelson (El caballero oscuro: la leyenda renace o Ready Player One).

Es una pena que se haya desaprovechado la ocasión para contar la historia de Robin Hood desde un tono más actual, que siguiera, quizás, la línea del Batman de Nolan, del James Bond de Sam Mendes o incluso el tono desenfadado de Guardianes de la Galaxia. Y no me refiero a un tono actual en cuanto a que “parezca” actual (que puede que esté logrado) sino a una construcción narrativa moderna, con un “tempo” más progresivo que tenga más en cuenta el aspecto “oscuro” del personaje que mostrar el torso desnudo del protagonista o que Marian esté siempre impecable con un maquillaje y un vestuario anacrónicos.

En definitiva, tenemos un pastiche cinematográfico de gran presupuesto: una apariencia que bebe de la saga de Los Juegos del Hambre, un guion que recuerda en ocasiones a la saga del Zorro de Antonio Banderas y una narración precipitada que copia a los videojuegos con intención de “no decaer”. Todo este esfuerzo técnico y “creativo” consigue, al menos, que haya ciertas secuencias entretenidas y alguna trama bien apuntada: como el arco de transformación de la pareja de Marian (el representante político del pueblo) o la forma en la que Robin toma conciencia en plena guerra del límite entre el bien y el mal (aunque también recuerda a la parte bélica de Gladiator).

También es interesante el intento del director Otro Bathurst (Peaky Blinders) de mostrar a un Robin Hood anarquista y atemporal, que pudiera conectar con el público joven actual. Sin embargo, no lo consigue como hemos tratado de explicar anteriormente.

En definitiva, una película de acción convencional que, aunque entretenida y con una producción de nivel, desaprovecha la ocasión de reformular al clásico Robin Hood y se vende ante el montaje trepidante buscando un producto taquillero para el tiempo navideño y no un acercamiento de calidad.

 

Título original: “Robin Hood”

Director: Otto Bathurst.

Intérpretes: Taron Egerton, Eve Hewson, Jamie Foxx, Ben Mendelson, Tim Minchin, Paul Anderson, Jamie Dornan, Josh Herdman, Nasser Memarzia, Kane Headley-Cummings, Björn Bengtsson, Ian Peck, Declan Hannigan, Charlie Vincent, Roderick Hill, Antonio Lujak y Nick Wittman.

Guión: Ben Chandler y David James Kelly.

Fotografía: George Steel.

Nacionalidad: España.

Año: 2018. 

Género: Aventuras. 

Duración:  116 min.

Categories: Notícies d'Esglèsia

La búsqueda de la felicidad

Pantalla 90 (CEE) - Dj, 13/12/2018 - 10:10am

La búsqueda de la felicidad  

Público Recomendado: Jóvenes y Adultos

LA HUIDA HACIA NINGUNA PARTE

Tara es una joven madre que vive en un barrio acomodado delas afueras de Londres.

Su marido gana un sueldo considerable, lo que les permite tener un buen nivel de vida. Ella se dedica exclusivamente a las labores del hogar y se ocupa de los dos niños, muy pequeños todavía. Esa vida tan rutinaria va oprimiéndola cada vez más hasta que llega a sentirse atrapada,sin ninguna expectativa de cambio o novedad. Solo algún paseo en solitario por Londres parece que logra sacarla momentáneamente de su angustioso ensimismamiento. Hasta que un libro, comprado casi por casualidad, le inspira la posibilidad de romper un poco la monotonía: podría hacer un curso de arte.Pero ¿es esa la solución?

Tara se siente profundamente sola, desgraciada e incomprendida. Su marido no entiende que ella pueda no ser feliz, cuando disfruta de una buena casa, una economía holgada, un marido que la adora y dos hijos preciosos que la necesitan mucho todavía. En escenas de intimidad de la pareja, desgarradoras, prácticamente silentes, comprobamos cómo Mark ni se da cuenta de las lágrimas de su mujer. También él, a su modo, vive curvado sobre sí mismo y no percibe la auténtica realidad de su entorno.

Es una película intimista muy bien rodada y muy bien interpretada. Gemma Arterton realiza un gran trabajo con ese personaje atormentado. Frente a ella, Dominic Cooper le da una correcta réplica interpretando a ese marido superado por los acontecimientos. Los primeros planos de Tara, sus gestos de profunda melancolía y sus miradas vacías e inexpresivas hacia sus hijos, no precisan de palabras para que el espectador se adentre en esa alma atormentada. La fotografía es bellísima, siempre en tonos apagados, teñida de tristeza, como vista desde la mirada sombría de la protagonista.

La trama roza el ámbito de la depresión, cuando, de tanto compadecerse y esperar pasivamente que llegue la felicidad, una mujer se ha hundido en el pozo negro en el que cree que ya no puede cambiar su existencia y no le queda otra salida que la ruptura, la «huida» a ninguna parte. Con una actitud creativa y generosa, es decir, teniendo en cuenta a las personas que la amaban, hubiera podido plantearse, de forma ponderada y ecuánime, dar un cambio en su vida, reservarse espacios para su desarrollo personal y profesional. Es la gran lección de la película: la felicidad no es algo que se consigue huyendo de sí mismo y de los vínculos de afecto; la felicidad se crea con una actitud generosa y decidida para desarrollar lo mejor de sí mismo en todos los ámbitos y para fortalecer las relaciones afectivas.

 

FICHA TÉCNICA:

The Escape (Reino Unido, 2018)

Duración: 101 min.

Género: Drama

Dirección: Dominic Savage

Intérpretes: Gemma Arterton, Dominic Cooper, Frances Barber, Marthe Keller, Jalil Lespert

Guión: Dominic Savage

Música: Alexandra Harwood, Anthony John

Fotografía: Laurie Rose

Categories: Notícies d'Esglèsia

Galveston

Pantalla 90 (CEE) - Dc, 12/12/2018 - 2:46pm

Galveston 

Público Recomendado: Adulto

Hace solo dos años, el cine español golpeaba a la gran pantalla con una cinta de venganza seca, implacable, directa, sin moralina

y con una contundencia que hace tiempo no se veía en nuestro cine patrio. Tarde para la ira fue una obra de ejemplar sencillez que nos devolvía la pasión por la reflexión de la violencia intrínseca en el ser humano, como buen thriller de venganza. Es casi paradójico que este género tuviera su máximo apogeo en la serie B de los 70 y las cintas exploitation de rape and revenge como La violencia del sexo, Violación en el último tren de la noche o La última casa a la izquierda. De igual forma, fue el tema favorito en las películas de Sergio Leone o de Sam Peckinpah, donde la violencia adquiría un sentido coreográfico cargado de belleza y brutalidad. La actualidad de este género resulta una mezcla de ambas vertientes y por ello podemos encontrar en las carteleras, por un lado la brutal y despiadada cinta Revenge (Coralie Fargeat, 2017) o la presente cinta: Galveston, más comedida y correcta que la anteriormente mencionada, con muchos aciertos, algún que otro exceso de carga clichera y con unas actuaciones formidables.

La cinta nos presenta a Roy Cady, un asesino con cáncer que tiene cuentas que resolver, pero que en su camino se encontrará con una joven que amenaza con cambiar su violenta visión del mundo. Uno de los primeros problemas que aparecen en la película es su intento forzado de humanizar a los personajes, aunque no haya necesidad: queremos que ese personaje violento se convierta en una figura ejemplar pero que la vida ha maltratado. A uno se le viene a la cabeza aquella Frío en julio (Jim Mickle, 2014) donde cada personaje es peor que el anterior y todos acaban siendo una panda de desgraciados violentos, algo coherente con lo que trataba de evidenciar el director, sin por ello perder un ápice de humanismo. En esta adaptación del libro de  Nic Pizzolatto (creador de la serie de la HBO True Detective), todo resulta blando, sin la fuerza suficiente para considerarse tan inmisericorde como sus intenciones apuntaban en un principio. No obstante, el resultado de una buena dirección (esa joven y talentosa directora y actriz europea, Mélanie Laurent) consiguen sacar la cinta de un guion demasiado falto de resultados para sus intenciones planteadas.

Al plantel de actores no hay nada que achacarles: Ben Foster, como ya es costumbre en este joven actor,  da un recital interpretativo acorde con su perfil de actuación. Ellen Fanning sigue ganando puntos para convertirse en la actriz más talentosa de su generación; su elección de cintas arriesgadas e interpretaciones muy comprometidas la vanaglorian para alcanzar una madurez actoral brillante.

En definitiva, una película sin demasiada fuerza, que cumple a medias con sus objetivos, pero que resulta entretenida, con unas actuaciones principales muy destacables y una buena dirección.

 

Título: Galveston

Director: Mélanie Laurent

Guion: Jim Hammett

Reparto: Ben Foster, Elle Fanning, Lili Reinhart, María Valverde, Beau Bridges, Robert Aramayo

Año: 2018

País: Estados Unidos

Categories: Notícies d'Esglèsia

El regreso de Ben

Pantalla 90 (CEE) - Dc, 12/12/2018 - 2:41pm

El regreso de Ben 

Público Recomendado: Adultos y Jóvenes

Si hiciéramos un listado de las producciones que se han hechos sobre madres coraje de la historia del cine, encontraríamos un buen puñado de buenas historias.

La actriz, Julia Roberts, últimamente está participando en producciones interesantes y profundas como Wonder. Esta mujer busca personajes que se adaptan a la edad que tiene y aparenta.  En este caso, es la estrella y la luchadora madre de El regreso de Ben. Esta artista repite con un papel de madre valiente  que no se rinde. La interpretación es de Óscar, al igual que la del actor que hace de hijo Lucas Hedges, el hijo del realizador, lo que confirma nuestra teoría de que el enchufismo en el cine funciona.

El encargado de llevar este trabajo a buen puerto ha sido Peter Hedges, director de La extraña vida Timothy Green o la excelente comedia Como la vida misma, protagonizada por Steve Carrell, que nos ofrecía una acertada reflexión sobre el valor de la familia. Por otra parte, no sólo tiene talento como cineasta, sino también como guionista, pues nos hizo a todos reír y llorar escribiendo el libreto de ¿A quién ama a Gilbert Grape? Este cineasta nos ofrece una película dura, que cuenta la vida de un drogadicto en una familia de clase media aparentemente feliz hasta el regreso de este chico para celebrar la Navidad, en la que su madre se compromete a vigilarlo durante 24 horas para evitar recaídas. La película es intensa; no pierde el interés  y, mantiene, en cierta manera, la intriga hasta el final a pesar de tratarse de un drama en toda regla. Todo se sustenta en un sólido guión que se introduce en el alma de los protagonistas y a la vez refleja a la perfección la problemática de la adicción a las drogas

El personaje de Julia Roberts representa a esas madres entregadas que lo dan todo por sus hijos cuando éstos se encuentran en apuros. Se apunta que es una mujer creyente, ligeramente practicante, fiel a las tradiciones y que confía en el amor y la misericordia de Dios. De hecho, esta producción, en cierto modo, podría considerarse una especie de parábola de El hijo pródigo, aunque con matices, ya que la madre enarbola la bandera del amor incondicional de Dios que da muchas oportunidades y te deja empezar desde cero.

Por otro lado, esta cinta refleja la dificultad para salir de las adicciones porque esclavizan al ser humano, ofreciendo cierta esperanza, representada en los centros que se dedican a rehabilitar a los toxicómanos. La película está orientada a un público adulto, aunque sería muy conveniente que la vieran jóvenes y adolescente y participar en un cine-fórum para que comprendieran porque hay que estar tan alejados de este tipo de sustancias que anulan la libertad del ser humano.

 

Título: El regreso de Ben (2018)

Director: Peter Hedges

Reparto: Julia Roberts, Lucas Hedges, Kathryn Newton y Courtney B. Vance.

Categories: Notícies d'Esglèsia

Apuntes para una película de atracos

Pantalla 90 (CEE) - Dc, 05/12/2018 - 11:12am

Apuntes para una película de atracos 

Público Recomendado: Adultos

Película documental que relata algunos episodios de la vida y los atracos del llamado Robin Hood de Vallecas.

Estrenada en la pasada edición del Festival de Cine San Sebastián, dentro de la sección Nuevos Directores, la película comienza contando algunos sucesos de la vida del director del documental, Elías León Siminiani, y su pareja, Ainhoa, quien da a luz a la pequeña Laura durante la grabación, que tiene lugar a lo largo de cinco años. El dato es importante porque también el protagonista del documental es padre por esas fechas. Durante este tiempo, conocemos las impresiones que van dejando en el director la vida y hechos del atracador de bancos, a quien visita en varias ocasiones en la prisión de Estremera. El relato se va transformando poco a poco de una película de atracos a un retrato del Flako, como el documental llama al salteador de bancos. La cámara se acerca con curiosidad para indagar en la vida de este personaje con la misma astucia y sutileza por los detalles que Siminiani ya empleó en sus primeros cortometrajes, Zoom (2007) y Limites 1ª persona (2009).

El propio atracador afirma de sí mismo que “yo soy un trabajador” cuyo lema es “sin odio, sin violencia, sin armas”, máxima del famoso butronero de Niza, Albert Spaggiari, en quien el Robin Hood de Vallecas se inspiró para llevar a cabo su modus operandi. Sin embargo, el lema no deja de ser un ideal inalcanzable. Un inspector del grupo anti-atracos llega a afirmar en el propio film que la banda “era extremadamente violenta comparada con otras”, y el propio Flako reflexiona, junto al director del documental, sobre la evidente violencia ejercida con los trabajadores de las sucursales que de pronto se veían encañonados, empujados y amenazados.

La relación de confianza y amistad que se va estableciendo entre el atracador y el director a lo largo de los años de grabación es una estupenda baza del documental, gracias a la cual vamos conociendo la sorprendente sensibilidad del butronero a través de detalles relevantes, como la inquietud del Flako sobre su -en ocasiones- inapropiado lenguaje ante la cámara. El Robin Hood de Vallecas comienza a escribir y le envía al director una especie de novela de su vida, algunos de cuyos episodios son retratados en el documental con la ayuda de dibujos, que resultan eficaces para la narración y transmiten los hechos con un eficaz dramatismo. Un buen ejemplo es el episodio en el que el niño Flako fue llevado a los juzgados con cuatro años y sometido al abrumador dilema de tener que elegir entre uno de sus progenitores: “¿con quién quieres vivir, con papá o mamá?”

Como en Mapa (2012), primer largometraje de Siminiani, los sucesos crean el documental según acontecen, hasta el punto de que el relato del Robin Hood de Vallecas genera al director dudas sobre cómo utilizar el material con el que se va encontrando, dudas que, a su vez, forman parte de la propia obra audiovisual al compartirlas el director con su pareja y, por lo tanto, con el espectador. Por ejemplo, las amenazas de la abogada del Flako de abandonar el caso si éste sigue en contacto con el director del documental originan que éste pida a Siminiani un tiempo para reflexionar. Esta pausa es aprovechada por el director para realizar lo que él llama “investigación de campo”, dando al relato un giro que imprime un interés inesperado a la historia a través de las incursiones del director por el subsuelo de la capital para recorrer los mismos itinerarios del Flako y su banda en agosto del 2013, cuando atracaron la sucursal de Bankia en Usera, donde fueron detenidos.

Para quienes conocemos las dificultades de la creación audiovisual, resulta sugerente la manera cómo el propio autor va relatando los hechos y dificultades que encuentra en su empeño, como la recreación con Ainhoa de la conversación que el director tiene con la mujer del Flako, para aclarar que a ella no le parece ni lógico ni normal que su marido siga en su empeño de contar a cámara sus atracos.

En sus recorridos en coche con Flako para recrear los hechos, éste le va describiendo al director algunos trucos para escoger el edificio ideal para atracar, le revela las pistas que puede dar la placa de una calle sobre las características de un inmueble objeto de asaltado o le explica qué es una tapa de alcantarilla “santa” y las imponderables ventajas que ofrece a un butronero.

Apuntes para una película de atracos es un documental entretenido, sugerente, que va modificando su foco de atención de las impresiones y reflexiones del director a una narrativa en segunda persona que deja espacio al otro y a la amistad que se crea entre director y protagonista. Tiene un curioso giro final, fruto de la actualidad de aquellos días, que proporciona un cierre interesante a la película.

 

Guion y Dirección: León Siminiani
Productora: Pandora Cinema.
Producida por: María Zamora y Stefan Schmitz
Dirección de Fotografía: Javier Barbero y Giuseppe Truppi
Año: 2018
Género: Documental.
Duración: 85 min.

Categories: Notícies d'Esglèsia

Roma

Pantalla 90 (CEE) - Dc, 05/12/2018 - 11:04am

Roma 

Público Recomendado: Adultos

Tras un anecdótico estreno en salas, llega a Netflix Roma de Alfonso Cuarón, la película que se hizo con el León de Oro del Festival de Venecia,

y que representa a México en la carrera de los Oscars. El famoso director mejicano, popularmente conocido por títulos como Hijos de los hombres, La princesita, Harry Potter y el prisionero de Azkaban o la más reciente Gravity, abandona por un momento el cine comercial para centrarse en una obra más íntima, muy personal, tan personal que Cuarón ha asumido las labores de director, guionista, director de fotografía y montador. Roma es fundamentalmente una obra “biográfica”, una recuperación feliz y dolorosa de las experiencias de su infancia y que sobre todo supone un homenaje a las mujeres de su niñez, especialmente a Liboria Rodríguez, Libo, la “tata” indígena que trabajaba en casa de los Cuarón Orozco cuando él era pequeño. Su trasunto en esta película es Cleo, interpretada por Yalitza Aparicio, una actriz no profesional que en la vida real es maestra en Oaxaca. Más que un homenaje es un canto de amor a esta sencilla mujer a la que Cuarón sigue venerando a sus 57 años y después de treinta años viviendo fuera de México.

Cuarón ha dejado claro que no le ha interesado hacer una película política, pero ello no impide que el contexto social en el que ocurre la historia, a principios de los setenta, se cuele en la película, como los sucesos luctuosos de Corpus Christi, ocurridos el 10 de junio de 1971 en Ciudad de México y la aparición de grupos paramilitares. También es evidente la relación entre razas y clases sociales en una casa de clase media, donde todas las trabajadoras domésticas son mixtecas. Pero, fundamentalmente, la película, rodada en blanco y negro, es el retrato de una mujer buena, sencilla, temerosa, de firmes convicciones elementales. Una mujer que vive y se desvive para una familia que no es la suya, que acepta sin rechistar los desaires de la vida, y que sufre en sus carnes alguna de las tragedias más duras que puede vivir una mujer. Pero de su boca no sale una sola maldición, sino que sigue al pie del cañón pase lo que pase, dispuesta incluso a jugarse la vida por unos niños que no son los suyos, sino los de sus patrones. Pero en la película no hay una sola mueca de rebeldía, resentimiento o militancia de empoderamiento femenino. No es el objetivo de Cuarón. No quiere reprochar la docilidad y sumisión de esta mujer, sino agradecerle su amor y su entrega; es -en palabras de Cuarón- un regalo de cumpleaños.

Roma no es una película comercial al uso. No hay escenas de acción -o casi-, ni encontramos efectos especiales o un montaje picado. Es una cinta contemplativa, minuciosa, lenta, como el emerger de los recuerdos de la infancia. Apenas ocurren cosas “peliculeras”, sino que ocurre la vida, tal cual, llena de silencios, de cosas no dichas, de dolores no aireados. En realidad, en Roma suceden un montón de cosas, que no se ven con los ojos, pero sí con la inteligencia y el afecto cómplices del espectador.

 

Director y guionista: Alfonso Cuarón

2018

Duración: 135 min.

País: México

Fotografía: Alfonso Cuarón, Galo Olivares (B&N)

Reparto: Yalitza Aparicio,  Marina de Tavira,  Marco Graf

Categories: Notícies d'Esglèsia

Rey de Ladrones

Pantalla 90 (CEE) - Dll, 03/12/2018 - 4:38pm

Rey de Ladrones 

Público Recomendado: Jóvenes y Adultos

Rey de Ladrones es la nueva película de James Marsh, realizador del galardonado documental Man on Wire (2008),

protagonizada por Michael Caine, Charlie Cox, Jim Broadbent, Tom Courtenay, Paul Whitehouse y Ray Winstone.

La película, basada en hechos reales, cuenta la historia de Brian Reader (Caine), que fuera experto ladrón en su juventud, ahora viudo y con 77 años y a punto de ejecutar su nuevo golpe, para el que reúne y lidera a un grupo de veteranos. Tras la ficción se esconde el atraco al Hatton Garden Safe Deposit de abril del 2015, tras el que se cifrara un supuesto botín de 14 millones de libras.

La cinta ejecuta, en un thriller moteado con tintes de comedia y curiosas reminiscencias a films de otro tiempo, una narración estructurada en torno a la planificación y ejecución de un robo como primera parte y a las consecuencias del mismo como la segunda. Elabora en torno a la trama una reflexión sobre la desconfianza, la ambición, y acercándose a los dramas del final de la vida, trazando también una cierta retrospectiva hacia el pasado orbitando en torno a la figura de los propios actores protagonistas, veteranos en la profesión de intérpretes como lo puedan ser los veteranos en la profesión de ladrones.

En definitiva, aún contando con planteamientos formales interesantes a la larga, como el diálogo de imágenes de tiempos dispares y la mezcla tonal, Rey de ladrones juega con pulso impreciso, generando una narración desequilibrada que la aleja de su posible propósito.

 

Dirección: James Marsh

Interpretación: Michael Caine, Jim Broadbent, Charlie Cox

Duración: 108 min

Distribuidora: Wanda Visión

Categories: Notícies d'Esglèsia

Viudas

Pantalla 90 (CEE) - Dv, 30/11/2018 - 1:42pm

Viudas 
Público Recomendado: Adultos

Empoderar a la mujer no solo es una cuestión de justicia sino que también es una actitud inteligente,

ya que su modo de abordar las cuestiones es más proclive al consenso y encuentro con los demás que el hombre. Habrá quienes lo identifiquen superficialmente como la moda actual —¡sea bienvenida!— que permea todo, también el cine. El director británico Steve McQueen, ganador del Oscar en 2014 a la Mejor Película con 12 años de esclavitud, ha hecho a cuatro mujeres protagonistas en su última película, Viudas.
Verónica (Viola Davis: Fences, Custodia, Prisoneros…) está abatida porque acaba de perder a su marido, Harry (Liam Neeson: El pasajero, Silencio, El reino de los cielos…) en un enfrentamiento con la policía. No es la única que se entera de sus actividades delictivas, pues lo mismo les sucede a Alice (Elizabeth Debicki: The tale, Breath, Everest…), Linda (Michelle Rodriguez: 2031, Dulce venganza, Machete Kills…) y Belle (Cynthia Erivo: Malos tiempos en el Royal, La violación de Recy Taylor…), cuyos maridos, ahora muertos, formaban parte de la banda de Harry. Primero sobre Verónica y luego sobre el resto, pesa la amenaza del candidato negro Jamal Manning (Brian Tyree Henry), al que el marido de la Verónica, junto con los respectivos de las restantes, robaron el dinero de su campaña. Jamal compite con Jack Mulligan (Colin Farrell: La seducción, Langosta, Desafío total…) para gobernar el distrito 18 de Chicago.
Debido al ultimátum de Jamal para devolver el dinero en plazo, las cuatro mujeres deberán “pagar” las fechorías de sus maridos muertos y para ello no encuentran mejor solución que asumir el plan de Harry, cuyo siguiente objetivo era robar el dinero de campaña de Jack Mulligan, hijo del político ultraconservador Tom Mulligan (el afamado Robert Duval: El juez, El padrino, La carretera…).
Este filme, adaptación de la serie británica de 1983 con guion para la gran pantalla de McQeen y Gillian Flynn, se sustenta en una ajustada dirección de actores, entre las que destaca Viola Davis, las otras tres protagonistas femeninas y Robert Duval, una vez más regalando una interpretación convincente y verosímil de un viejo político racista y contrario a la inmigración, muy en la línea de Trump.
Destaca también una notable colección de encuadres y secuencias (algunas de ellas circulares), que dan soltura e impulsan la acción, y la banda sonora de Hans Zimmer (Dunquerque, Gladiator, El rey león…). Algún escarceo sexual resulta en el montaje (nada que ver con Shame, del director británico), y no queda suficientemente claro —un punto negro en el guion— si las esposas, ahora viudas, estaban al corriente o no de las “profesiones” de sus maridos.
Viudas nos plantea también las actitudes criminales de los políticos, incluso para optar a puestos de segunda fila, que no dudan en eliminar los contratiempos que surgen en su camino. Con todo lo más reconfortante en este “sálvese quien pueda y escale el poder a cualquier precio” es el protagonismo de las cuatro mujeres, aunque sea en actividades absolutamente reprobables, pero esto fue decisión de McQueen y Flyn.

 

Título original: Widows – Reino Unido 2018
Duración: 128 min.
Dirección: Steve McQueen
Guion: Gillian Flynn, Steve McQueen (Personajes: Lynda La Plante)
Música: Hans Zimmer
Fotografía: Sean Bobbitt
Reparto:
Viola Davis, Michelle Rodriguez, Elizabeth Debicki, Cynthia Erivo, Colin Farrell, Brian Tyree Henry, Daniel Kaluuya, Jacki Weaver, Carrie Coon, Robert Duvall, Liam Neeson, Jon Bernthal, André Holland, Garret Dillahunt, Kevin J. O’Connor, Lukas Haas, Manuel García-Rulfo
Productora: 20th Century Fox / New Regency Pictures / See-Saw Films / Film 4. Distribuida por 20th Century Fox
Género: Thriller. Drama | Crimen. Robos & Atracos

Categories: Notícies d'Esglèsia

Bel Canto

Pantalla 90 (CEE) - Dc, 28/11/2018 - 1:48pm

Bel Canto 

Público adecuado: Adultos

Llega a nuestras pantallas una adaptación de la novela best-seller de Ann Patchetts, publicada en 2001.

Patchetts tomaba como base de su libro los sucesos reales ocurridos en la embajada japonesa de Lima, en 1996. Tanto en la novela como en la película, sin embargo, se elude nombrar a Perú y a las personas reales implicadas.

Una conocida cantante de ópera norteamericana es contratada para actuar en la embajada japonesa de un país sudamericano. Durante su estancia allí, se verá envuelta en el secuestro de la embajada por un grupo guerrillero local. La situación se prolonga, y ello provoca que surja una inesperada historia de amor.

A pesar del alto perfil del material de base, no cabe duda de que el mayor atractivo cinéfilo de esta Bel Canto es la presencia de su protagonista, Julianne Moore, una de las mejores actrices del panorama cinematográfico desde hace ya varios años. A pesar de eso, se la ha rodeado de un elenco internacional muy competente. Desgraciadamente, es precisamente el reparto el que rescata la película de caer en la irrelevancia completa.

Aunque la historia original es muy atractiva y cinematográfica, encerraba un desafío difícil de manejar: combinar una situación propia de un thriller, como es un secuestro con rehenes, con una historia de amor en la vena del cine romántico más convencional. La sensación es que Paul Weitz no ha conseguido encontrar la mezcla adecuada. La película arranca como un thriller muy correcto, estableciendo el marco de la embajada secuestrada con ciertas dosis de suspense y tensión. Pero la transición hacia la parte romántica es torpe, cayendo en situaciones que resultan inverosímiles tal como están presentadas. Finalmente, la tensión resurge en la resolución final, en la que el tono, y casi podríamos decir el género, vuelven a voltear.

No faltan ciertos apuntes humanos de interés, como las reacciones ante una situación límite, o la ambigüedad moral ante acciones violentas que vienen motivadas por las políticas opresivas de un gobierno autoritario. No es que Weitz profundice demasiado en nada de ello, pero al menos queda planteado.

Más allá de eso, de la belleza de ciertos pasajes musicales, y sobre todo de la interpretación siempre convincente de Julianne Moore, la película no consigue crear una narración fluida que mantenga el interés que debería tener una historia como esta.

 

Director: Paul Weitz.

Guion: Paul Weitz, Anthony Weintraub.

Intérpretes: Julianne Moore, Ken Watanabe, Sebastian Koch, Ryo Kase, Christopher Lambert, María Mercedes Coroy.

Fotografía: Tobias Datum.

Música: David Majzlin.

Duración: 100 minutos.

Género: Drama, thriller.

Categories: Notícies d'Esglèsia

Dovlátov

Pantalla 90 (CEE) - Dm, 27/11/2018 - 10:59am

Dovlátov

Público recomendado: Mayores de 13 años

Serguei Donátovich Dovlátov (1941-1990) es uno de los escritores rusos más interesantes del final de la URSS.

Hijo de un director de teatro judío y una correctora armenia, nació en Bashkiria, donde su familia había sido evacuada de Leningrado antes de que se cerrase el asedio. Estudió finlandés. Conoció y trató a Joseph Brodsky. Fue guardia de un campo de prisioneros. Cultivó el periodismo en periódicos y revistas. Vivió en Estonia. Fue guía turístico. Sin embargo, en secreto, escribía cuentos que no se publicaban por los cauces oficiales, sino que circulaban en pasquines y revistas secretas llamadas “samizdat”. Cuando lo descubrieron, lo expulsaron de la Asociación de Periodistas Soviéticos en 1976. Emigró a los Estados Unidos y terminó publicando en The New Yorker.

A partir de su vida, el director moscovita Aleksei German Jr. (1976) -hijo del famoso director ruso Aleksei Yuryevich German- ha dirigido esta película biográfica, que es la séptima de su carrera. A lo largo de poco más de dos horas, acompañamos a Dovlátov (Milan Maric) en un periplo vital de seis días por un mundo gris, triste y desencantado. Nadie cree la retórica del Partido a pesar de que casi todos la repiten. El miedo, la hipocresía y el sarcasmo impregnan los comentarios de los que rodean a este escritor que trata de sobrevivir. Estamos en la URSS que va perdiendo la Guerra Fría, así que Stalin es ya una figura algo lejana, aunque su sombra se sigue alzando sobre todo. Dovlátov quiere escribir, quiere crear, pero todo se conjura para asfixiar la creatividad so pretexto de la liberación del hombre, el triunfo de la clase trabajadora, la emancipación de la humanidad… y todo eso que para Dovlátov y su círculo de amigos es, en general, palabrería.

Este largometraje ruso-serbo-polaco tiene su interés. Los tres países que han participado en la producción padecieron regímenes comunistas y, de distintas formas, han quedado marcados por su impronta. Desde el color de la película hasta los diálogos -la jerga del partido, los sobreentendidos, las cautelas cuando se habla frente a desconocidos-, todo nos evoca ese tiempo de falta de libertad y de aspiraciones frustradas. Hay un diálogo genial en que un falso vendedor de libros occidentales que, en realidad, resulta ser un confidente de los servicios secretos, habla con Dovlátov, que finge ser un agente. El escritor pregunta si ha visto “sionistas” o “humanistas” y le pide una lista de todos los que pregunten por “Lolita”, la célebre obra de Nabokov. El miedo hace que el delator le cuente todo y se comprometa a darle la lista.

Esto es, sin duda, lo más rescatable de “Dovlátov”. Muestra el deterioro moral que el comunismo causa en las personas y, por extensión, en las sociedades. La falta de libertad, el terror al poder, la reducción del ser humano al materialismo, el desprecio por la dignidad de la persona, termina produciendo unas relaciones que impiden crear, salvo que uno lo haga clandestinamente. Por supuesto, esto supone pagar un precio.

Es una buena película.

 

Dirección: Aleksei German Jr.

Interpretación: Milan Maric, Helena Sujecka, Artur Beschastny

Duración: 126 min.

Género: biográfica, drama

Categories: Notícies d'Esglèsia

Superlópez

Pantalla 90 (CEE) - Dm, 27/11/2018 - 10:48am

Superlópez

Público recomendado: Jóvenes y adultos

El pasado viernes, 23 de noviembre, las salas de cine españolas acogían el esperado estreno de Superlópez,

filme distribuido en España por Disney, dirigido por el joven Javier Ruiz Caldera (Anacleto: agente secreto, 2015) y escrito por los reconocidos Borja Cobeaga y Diego San José (8 apellidos vascos, 2014), que ha dividido a la crítica especializada y a los espectadores.

La película cuenta que Cuando Skorba y su ejército de robots invaden su planeta, el científico más importante de Chitón envía a su hijo recién nacido a la Tierra para protegerle y salvaguardar un vital secreto.

Treinta años después, el bebé se ha convertido en Juan López, un gris oficinista que nunca ha usado sus superpoderes, para no ser descubierto y… ¡porque en este país la envidia es muy mala! Pero la llegada de Luisa a la oficina hará que se plantee eso de no destacar y, para impresionarla (¡por supuesto!), decide convertirse en Superlópez.

Justo lo que Skorba y su hija Agatha han estado esperando pacientemente. Ahora por fin podrán localizarle, darle caza y devolverle a Chitón.

Nos hallamos ante la crisis de ideas más trepidante de la historia del cine español, al menos si queremos que el protagonismo corra a cuenta de los superhéroes. Como se sabe, en 1973 el historietista leonés de 79 años, Jan (Juan López Fernández), escribió Superlópez, argumento sobre el que se asienta la historia que nos ocupa, y que le reportó el mayor éxito del cómic español. Tal vez a la postre, aunque elaborado en 1958, el trabajo de Ibáñez con Mortadelo y Filemón esté un paso por delante del de Jan.

Sea como fuere, el resultado de Superlópez es decepcionante. Y lo es por varios motivos. Al margen de lo complicado que resulta en España llevar a la gran pantalla el cómic patrio, no está de más recordar que la técnica de esta película es pobre. Los efectos especiales tienen poco de especiales y de resultar eficientes, su puesta en escena no consigue disociarse de lo absurdo, y los para algunos exitosos guionistas de 8 apellidos vascos han preferido tirar por la calle de en medio y Supermanizar el filme de Richard Donner y a partir de ahí diseñar una estructura y unos diálogos de perfil bajo, muy ruin, muy chabacanero… que deja al descubierto no sólo sus carencias imaginativas, sino la esencia de un trabajo como este, es decir, la risa, porque en Superlópez apenas uno se ríe, si acaso, hasta a veces se siente vergüenza ajena.

Hubo un tiempo en que el landismo había creado tendencia en el cine español, hasta que Alfredo Landa renunció a ese género porque comprobó que le denigraba. Ahora, Javier Ruiz Caldera ha inventado el Superlopezismo, el mejor término para definir la imprecisión de una película simple y cutre, a pesar de que cuenta con buenos intérpretes, de los que apenas se ha extraído algo de sus esencias. Como mucho, se salva Alexandra Jiménez y Pedro Casablanc. Dani Rovira está muy justito en este papel, expresivo cuando lo necesita, pero que no deja de ser una repetición de gags de sus otros papeles. Del resto de actores, nada que decir. ¡Cuánto te echo de menos, Marvel!

En fin, si no quieren desperdiciar el tiempo, empléenlo leyendo un buen libro. ¡No le faltaba razón a don Groucho!

 

Dirección: Javier Ruiz Caldera

Interpretación: Dani Rovira, Alexandra Jiménez, Julián López, Pedro Casablanc, Gracia Olayo, Maribel Verdú, Nao Albet, Gonzalo de Castro, Ferrán Rañé, Marc Rodríguez, Carlos Zabala, Josep Maria Alejandre

Duración: 108 min.

Género: Comedia de superhéroes

Categories: Notícies d'Esglèsia

Pàgines